Fieles de la Diócesis de Ciudad Rodrigo peregrinan al Santuario de Lourdes

El obispo junto al grupo de peregrinos de Ciudad Rodrigo
El obispo junto al grupo de peregrinos de Ciudad Rodrigo.

Una docena de fieles de la Diócesis de Ciudad Rodrigo participan desde el pasado 2 de julio en la XLI Peregrinación diocesana al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes Lourdes, una cita que se prolongará hasta el lunes 6 de julio y que reúne a cerca de 200 peregrinos. El grupo, guiado por el sacerdote Tomás Muñoz, está acompañado por el obispo de Ciudad Rodrigo, Mons. José Luis Retana

La peregrinación está organizada por la Hospitalidad Diocesana de Nuestra Señora de Lourdes de Salamanca. El programa combina algunos de los actos más significativos que se celebran en Lourdes, como la misa en la Gruta de las Apariciones, la procesión mariana de las antorchas, el Vía Crucis, la procesión eucarística y la misa internacional en la basílica de San Pío X, además de otros momentos de oración, convivencia y encuentro entre los participantes.

El delegado diocesano de Pastoral de la Salud de Ciudad Rodrigo, Carlos Norberto, ha destacado tanto el valor organizativo como el profundo significado espiritual de esta peregrinación. En este sentido, ha explicado que «a nivel funcional y práctico, es una peregrinación organizada por la diócesis de Salamanca, que cuenta con una larga experiencia, con 50 años de trabajo en peregrinaciones hacia Lourdes con el recordado Tren de la esperanza».

Una experiencia importante

Más allá de los aspectos logísticos, Carlos Norberto subraya la dimensión espiritual de esta experiencia, especialmente para quienes atraviesan situaciones de enfermedad o sufrimiento. «Es una experiencia importante sobre todo para las personas que están marcadas por la enfermedad, por la tristeza, muchas veces por la depresión o por circunstancias que les afectan personalmente».

Para el delegado diocesano de Pastoral de la Salud, «el encuentro con María, Madre de la Salud, es fundamental porque nos ayuda a revitalizar nuestro espíritu en ese encuentro con el Señor desde nuestra Madre en el santuario de Lourdes».

Asimismo, añade que la peregrinación «no es solo un camino físico, sino una peregrinación interior de nuestra vida, un volver al encuentro con el Señor de la mano de María», poniendo de relieve el carácter de renovación espiritual que ofrece esta cita anual a los peregrinos.