Comisión Diocesana para el Sostenimiento de la Iglesia

DECRETO DE CONSTITUCIÓN

MONS. DR. D. JOSÉ LUIS RETANA GOZALO, POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SEDE APOSTÓLICA, OBISPO DE CIUDAD RODRIGO

Por estimarlo conveniente para el mayor bien de nuestra Iglesia Diocesana, siguiendo las orientaciones de la Conferencia Episcopal Española, para vertebrar mecanismos en las diócesis que permitan avanzar en la corresponsabilidad como una forma de vida y en la autofinanciación con recursos generados de manera directa por las mismas, integrando las dimensiones pastoral, económica y comunicativa, por las presentes DECRETO LA CONSTITUCIÓN DE LA COMISIÓN DIOCESANA PARA EL SOSTENIMIENTO DE LA IGLESIA, que desempeñará sus funciones bajo mi presidencia y estará compuesta por los miembros que oportunamente sean designados por el correspondiente decreto.
El presente Decreto entrará en vigor a partir de la fecha en que se emite.

                                                         Dado en Ciudad Rodrigo, a 26 de Enero de 2023

                                                                                  +José Luis Retana Gozalo
                                                                                    Obispo de Ciudad Rodrigo

 

Por mandato de Su Excia. Rvdma.
Prudencio Manchado Vicente
Canciller-Secretario General

DOCUMENTOS

MIEMBROS DE LA COMISIÓN

  • Mons. Dr. D. José Luis Retana Gozalo (Presidente)
  • Rvdo. Sr. D. José María Rodríguez-Veleiro Rodríguez, Vicario General
  • Sr. D. Manuel Domínguez Jiménez, Ecónomo Diocesano
  • Sr. D. Miguel Navarro Ruano, Delegado Diocesano de Comunicación
  • Sra. Dª. Laura Magdalena Miguel, letrada y canonista miembro del Consejo Diocesano de Asuntos Económicos

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La financiación de la Iglesia

La Iglesia en España cuenta para su sostenimiento con varias fuentes de financiación para sostener sus actividades.

Las principales son: las aportaciones directas que realizan los fieles (donativos, suscripciones y otros), la colaboración de las administraciones públicas (en virtud del artículo 16 de la Constitución Española), la gestión de sus propios recursos (patrimonio, prestación de servicios, etc.)

Una de estas vías de colaboración de las administraciones públicas es la Asignación tributaria. Se trata del mecanismo a través del cual los contribuyentes que realizan la declaración del IRPF pueden destinar el 0,7 % de su cuota íntegra a favor de la Iglesia católica. Esta asignación no supone para el contribuyente tener que pagar más ni que le devuelvan menos y es totalmente compatible e independiente de la asignación para otros fines de interés social.

La Iglesia en un ejercicio de transparencia, cada año informa de cuál ha sido la cantidad que se ha recibido en concepto de Asignación tributaria de los contribuyentes, y de cuál ha sido el destino de esta cantidad. Una vez repartida esta cantidad, principalmente a las diócesis, ésta entra a formar parte de su economía diocesana. Toda esta información se refleja cada año en la Memoria anual de actividades de la CEE.

Según los últimos datos disponibles, cerca de 9 millones de personas marcan la X a favor de la Iglesia católica en nuestro país, aproximadamente 900.000 más que las que lo hacían en el año 2006.

Un gesto que la Iglesia agradece, y anima a seguir haciéndolo, para poder continuar con toda esta labor que realiza en favor de toda la sociedad.

La asignación tributaria

el Estado español establece el compromiso del Estado de colaborar con el adecuado sostenimiento de la Iglesia católica, estableciendo un sistema de Asignación Tributaria.

Mediante la disposición adicional 18ª de la Ley 42/2006 del 28 de diciembre, de los Presupuestos Generales del Estado para 2007, se establece el nuevo sistema de Asignación Tributaria, vigente desde 2007, por el cual la Iglesia ya no recibe cantidades con cargo a los Presupuestos Generales del Estado para su sostenimiento básico, desapareciendo así lo que se conoce como complemento presupuestario.

De este modo, la Iglesia ya no recibe cantidades con cargo a los presupuestos Generales del Estado para su sostenimiento básico, sino que los ciudadanos que lo deseen pueden decidir que el 0,7% de su contribución se destine a las necesidades de la Iglesia, marcando la X a favor de la Iglesia católica en su declaración de la renta. Este hecho es de una gran importancia puesto que, de este modo, el sostenimiento de la Iglesia depende exclusivamente de las aportaciones de los fieles a través de las distintas formas establecidas para ello (IRPF, donativos, etc.).