La Diócesis de Ciudad Rodrigo se une al agradecimiento por la visita apostólica de León XIV a España

FOTO: Conferencia Episcopal Española
FOTO: Conferencia Episcopal Española

La Diócesis de Ciudad Rodrigo se suma al mensaje de agradecimiento expresado por los obispos españoles tras la histórica visita apostólica del papa León XIV a nuestro país, un acontecimiento eclesial que ha dejado una profunda huella espiritual en la Iglesia que peregrina en España.

Desde nuestra diócesis queremos dar gracias a Dios por los frutos de este viaje y por la respuesta generosa de tantos fieles que, de una u otra forma, han participado en los distintos encuentros del Santo Padre. Y es que muchos fieles civitatenses siguieron con atención las celebraciones y mensajes del Papa, ya fuera desplazándose a algunos de los actos programados o a través de los medios de comunicación.

La visita de León XIV ha sido una ocasión privilegiada para renovar nuestra comunión con el sucesor de Pedro y para acoger su llamada a ser una Iglesia viva, misionera y comprometida con la realidad de nuestro tiempo. Sus palabras han animado a los cristianos a fortalecer la fe, vivir la esperanza y dar testimonio del Evangelio en medio de la sociedad.

Mensaje de gratitud

La Diócesis de Ciudad Rodrigo se suma a los Obispos miembros de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española en el agradecimiento al trabajo de todas las personas e instituciones que han hecho posible el desarrollo de esta visita pastoral, así como la colaboración de los medios de comunicación que han permitido acercar cada momento del viaje a millones de personas.

Los obispos invitan a sacerdotes, consagrados y fieles laicos a profundizar en las enseñanzas que el Santo Padre ha compartido durante estos días, leyendo sus discursos y reflexionando sobre las llamadas que ha dirigido a toda la Iglesia.

Con gratitud por lo vivido y con la mirada puesta en el futuro, la comunidad diocesana de Ciudad Rodrigo reafirma su compromiso de seguir caminando en comunión y misión, anunciando a Jesucristo, promoviendo la dignidad de toda persona y trabajando por el bien común desde la realidad de nuestras parroquias, comunidades y pueblos.