El obispo de Ciudad Rodrigo, Mons. José Luis Retana, ha presidido la Misa del Domingo de Ramos en la Catedral de Ciudad Rodrigo. Lo ha hecho en un ambiente festivo marcado por la tradicional procesión de los ramos, con especial protagonismo de los niños. El prelado civitantese ha señalado que esta fiesta tiene un «gran peso litúrgico, en la que contemplamos los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor».
En la homilía, Mons. Retana, ha subrayado que «la Liturgia celebra un doble acontecimiento»: por un lado, la alegría de la entrada en Jerusalén, y por otro, el relato de la Pasión, que muestra el sufrimiento y la entrega total de Jesús. En este sentido, el prelado ha invitado a profundizar en este contraste de «triunfo y fracaso, exaltación y muerte, dos conceptos que no casan en nuestra sensibilidad y en nuestra cultura, y sin embargo sí son coincidentes en la persona y en el misterio de Cristo».
En este sentido, el obispo de Ciudad Rodrigo ha afirmado que “triunfar no consiste en ganar sino en entregar la propia vida en fidelidad a Dios y en servicio a la humanidad». Además, ha añadido que «Jesús no solo se entrega, sino que, desde la cruz, pide perdón al Padre por aquellos que le crucifican, eximiéndoles de su culpa. Y no solo pide perdón al Padre por los que están presentes, causantes materialmente de su muerte, sino que pide perdón por toda la humanidad, puesto que todos hemos sido culpables de su condena».
A este respecto, ha comentado que «la lectura de Pasión pone de relieve ante nuestros ojos no solo la invitación a la compasión ante el drama que estamos viviendo, sino también la responsabilidad de nuestros actos que le llevaron a la muerte».
Finalmente, Mons. Retana ha invitado a los fieles a vivir intensamente los días santos que ahora comienzan, participando en las celebraciones litúrgicas y en las procesiones. El prelado civitante ha animado a los fieles a comprender «la razón por la que Jesús se entrega a la muerte en la cruz, que es su amor sin medida hacia nosotros, hacia mí, hacia cada uno de nosotros”.
Procesión de la Borriquilla
Por otro lado, el obispo de Ciudad Rodrigo, José Luis Retana, ha dirigido unas palabras desde el balcón de la Casa Consistorial a los participantes y asistentes en la procesión de la Borriquilla. El prelado civitatense ha pedido que en estos días «reine la paz y ésta se extienda sobre el mundo» en unos momentos convulsos por las guerras.
El acto, en el que se ha leído el relato del Evangelio, se ha completado con la lectura de las peticiones realizadas por varios niños y niñas.







