José María Rodríguez-Veleiro: «Que nuestra vida sea verdaderamente una misión, misión evangelizadora»

El sacerdote y vicario General comenta en el programa Iglesia noticia en Ciudad Rodrigo, el evangelio de este domingo, en la Jornada de la Infancia Misionera. 

Buenos días. Queridos amigos, feliz domingo.

En la eucaristía de hoy, proclamamos un pasaje del Evangelio en el que descubrimos a Juan Bautista entregado plenamente a su misión de dar testimonio del Mesías.

Cuando Juan ve que Jesús viene hacia él, exclama rápidamente: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije. Yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

Llama la atención que, en todo momento, Juan Bautista se refiere a Jesús, al Mesías, al Hijo de Dios. No hace ninguna referencia a sí mismo. Esa es la esencia del enviado: no anunciarse a sí mismo, sino llevar un mensaje que es la raíz y el contenido de ese anuncio. Y ese mensaje es dar testimonio del Hijo de Dios. Para eso es la Iglesia, para evangelizar, para dar testimonio, para anunciar a Jesús. ¿Cuántas veces lo recordaba el Papa Francisco, como la Iglesia no podía ser autorreferencial, sino que había que centrarse en Cristo? Él es el centro de la vida de la Iglesia y él tiene que ser el centro de nuestra vida, de cada uno de los que formamos parte de la Iglesia.

En este domingo que celebramos la Jornada de la Infancia Misionera con el lema ‘Tu vida, una misión’, este Evangelio nos anima, nos impulsa a vivir como Juan, a vivir nuestra vida como una misión, como un envío, dando testimonio del Hijo de Dios.

Eso es lo que hacen nuestros misioneros: entregar su vida, salir a los caminos como Juan Bautista, a dar testimonio. Eso es lo que hacen nuestros pequeños grandes misioneros, los niños y niñas de infancia misionera. Porque ellos también están llamados a ser misioneros, a ser anunciadores. Y así lo hacen en las familias, en nuestras parroquias, en los colegios, en nuestras comunidades.

Dejémonos también en este día evangelizar por los niños. Cada uno de nosotros podemos vivir nuestra vida como una misión, siguiendo el ejemplo de Juan Bautista. Lo podemos hacer y de hecho así lo hacemos en el anuncio, en la celebración, en el compromiso. Estamos llamados a vivir cada momento de nuestra vida familiar, profesional, social, parroquial, de creyentes,… como una misión, como un anuncio.

Que la valentía y el testimonio de Juan Bautista, que este domingo nos presenta el Evangelio, nos anime a vivirlo así, que nuestra vida sea verdaderamente una misión, misión evangelizadora.

Os deseo a todos un feliz domingo, una feliz Jornada de Infancia Misionera. 

JOSÉ MARÍA RODRÍGUEZ-VELEIRO