El presbiterio aborda la dimensión humana del sacerdote en su encuentro de formación

La sesión, impartida por el jesuita Elías Royón, profundizó en la fragilidad y las heridas que acompañan la vida y misión del sacerdote

DELEGACIÓN DE MEDIOS

“El sacerdote: sanador herido” fue el tema que centró el encuentro de formación permanente del clero de la Diócesis de Ciudad Rodrigo el pasado 13 de noviembre. La sesión, que tuvo lugar en el salón Mazarrasa del Palacio Episcopal, fue dirigida por el jesuita P. Elías Royón, quien invitó a los sacerdotes a reflexionar sobre su propia fragilidad y sobre cómo Dios puede transformar sus heridas en camino de encuentro y servicio.

A partir de una mirada teológica y muy humana, el ponente señaló que el sacerdote vive su misión en un mundo marcado por la debilidad y la ruptura, y que él mismo participa de esa realidad. Recordó que Cristo fue “probado en todo” y que, desde su sufrimiento, comprendió y acompañó la debilidad humana. Esta cercanía, explicó, es también la raíz del ministerio sacerdotal.

En su intervención, el P. Royón repasó diversas crisis actuales que influyen en la vida de los presbíteros: la crisis de identidad personal y social, la sensación de soledad, la dificultad para sostener la fidelidad en un contexto cambiante, el cansancio pastoral o la saturación de estímulos que empobrecen la vida interior. Señaló además la necesidad de vivir la fraternidad sacerdotal y de favorecer una sensibilidad que vaya más allá de la mera funcionalidad.

El jesuita insistió en que las propias heridas, asumidas con humildad y verdad, pueden convertirse en lugar de sanación cuando se acogen a la misericordia de Dios. Solo Él puede llenar el “vacío” más hondo del corazón humano. Por eso, animó al presbiterio diocesano a contemplar el corazón herido de Jesús y recordó que el sacerdote encuentra su fuerza en la Eucaristía, donde el Señor se hace presente «al partir el pan». 

Tras su exposición, hubo se abrió un diálogo con el ponente, que concluyó una comida fraterna en el Seminario diocesano.