Monseñor José Luis Retana ha invitado a los consagrados a renovar sus votos «llenos de confianza y de gratitud».

DELEGACIÓN DE MEDIOS
Con motivo de la celebración de la XXX Jornada Mundial de la Vida Consagrada, el obispo de Ciudad Rodrigo, Mons. José Luis Retana, ha presidido esta mañana una Eucaristía en el Convento de la Sagrada Familia de las Madres Carmelitas Descalzas en la localidad mirobrigense.
En su homilía, obispo ha enmarcado esta jornada en el contexto de la fiesta de la Presentación del Señor, a la que ha definido como un eco de la Navidad. Mons. Retana ha subrayado el sentido del encuentro que se produce en el templo entre Jesús, María y José y los ancianos Simeón y Ana, que se representan en estos momentos la vida consagrada.
El prelado ha expresado su agradecimiento a Dios por el don que supone la vida consagrada para la Iglesia diocesana y les ha invitado a «llenos de confianza y de gratitud, renovéis vuestros votos, signo de la ofrenda total de vosotros mismos». «Acercaos al Dios tres veces santo, para ofrecer vuestra vida, y vuestra misión personal y comunitaria, de hombres y mujeres consagrados al reino De Dios» ha afirmado el prelado civitatense quien ha añadido «hacedlo en íntima comunión espiritual con la Virgen María: ella es la primera y perfecta consagrada, llevada por el Dios que lleva en brazos».
Monseñor José Luis Retana se ha referido al mensaje de los obispo con motivo de esta Jornada, señalando que «la vida consagrada es para aquellos que han sentido un amor apasionado por el Señor, que llama y por la humanidad que necesita a él». En este sentido ha añadido que «la vida consagrada es para Dios, a quien cada persona consagrada busca», y «para los pobres, a quienes se entrega».
El obispo de Ciudad Rodrigo ha recordado que el San Juan Pablo II habló del cometido profético que tienen los tres consejos evangélicos y que «ante la dictadura del poder, ante la dictadura del sexo, y ante la dictadura del tener, los consagradas, con la vivencia fiel de los consejos evangélicos, están proclamando que hay otra manera de entender y vivir las cosas y la vida».