Buenos días, queridos amigos.
Sexto domingo del tiempo de Pascua.Vamos avanzando en este bonito tiempo de la Pascua. Estamos ya a punto de acercarnos a las unidades de la Ascensión, de Pentecostés. Y en la eucaristía de hoy, el Evangelio, según San Juan, en el capítulo 14, nos muestra a un Jesús que infunde seguridad en sus discípulos. Cuando se despide de ellos y les dice, no os dejaré huérfanos, estaré con vosotros, os enviaré al defensor, al espíritu Paráclito, al espíritu de la verdad. Es más, dice, «al que me ama, mi Padre permanece en él. Yo permanezco en él».
Las palabras del Evangelio de este domingo, sin duda, nos infunden a todos un sentimiento, una experiencia de confianza, de serenidad, de seguridad, porque Jesús no nos deja solos, Él está siempre a nuestro lado.
Como recordábamos aquel día a los dos de Emaús, desolados, huérfanos, tristes, perdidos, desorientados,… la realidad es muy distinta. Él camina a nuestro lado, incluso sin nosotros darnos cuenta muchas veces. Está presente siempre en nuestra vida, en nuestro caminar y en nuestro interior.
Y es bonito también que Jesús expresa cómo el guardar sus mandamientos, el seguir sus designios, el seguir y cumplir su voluntad, es signo de nuestro amor hacia Él, es signo del amor hacia el Padre.
Es un mundo que quizás se resiste a veces a que nadie imponga normas, a que nadie imponga un modo de actuar concreto, en que nos cuesta incluso respetar la identidad, la realidad, de los distintos ambientes en los que nos encontramos, de las distintas personas, las distintas instituciones, muchas veces; Jesús hace una llamada a la humildad a que sigamos sus mandamientos, a que cumplamos sus mandamientos, porque eso va a ser muestra de nuestro amor sincero a El.
Desde esta sensación, desde este sentimiento, desde esta seguridad plena, de que Él está con nosotros, de que no nos abandona nunca, de que continúa diariamente nuestro devenir del día a día, vivamos con gozo este domingo y demos gracias por nuestra fe. La fe que es esa confianza plena en el Señor resucitado que está con nosotros, que nos protege, que nos cuida y que nos ama.
A todos os deseo un feliz domingo.