El obispo mantiene un encuentro con la prensa de Ciudad Rodrigo con motivo de San Francisco de Sales

Monseñor José Luis Retana ha avanzado que la Diócesis estará representada en la Asamblea Eclesial de Iglesia en Castilla por 25 personas.  

Encuentro con los periodistas locales por San Francisco de Sales

DELEGACIÓN DE MEDIOS

Monseñor José Luis Retana ha mantenido este viernes un encuentro distendido con los periodistas que desarrollan su labor en Ciudad Rodrigo. La actividad se ha celebrado con motivo de la festividad de San Francisco de Sales, patrón de los periodistas, que se conmemora mañana sábado. El obispo de Ciudad Rodrigo ha estado acompañado por el vicario General, José María Rodríguez-Veleiro.

Durante el encuentro, monseñor José Luis Retana ha valorado positivamente el desarrollo del Año Jubilar de la Esperanza, destacando especialmente los encuentros celebrados en cada uno de los siete arciprestazgos, que han reunido a numerosos fieles en jornadas marcadas por la fraternidad.

Asimismo, monseñor Retana ha avanzado que las diócesis que conforman la Iglesia en Castilla han convocado una Asamblea Eclesial que se celebrará del 30 de abril al 2 de mayo en Ávila. La Diócesis de Ciudad Rodrigo estará presente con una representación de 25 personas, de las cuales el 60 % serán laicos.

Por otro lado, el pasado 8 de enero se cumplieron cuatro años desde tomó posesión como obispo de Ciudad Rodrigo. El prelado civitatense ha señalado que «me siento muy querido» y ha destacado la fraternidad existente entre los sacerdotes de la Diócesis.

Además, el obispo se ha referido al papel de las organizaciones sociales de la Iglesia, como Manos Unidas o Cáritas, subrayando especialmente el trabajo que desarrolla Cáritas en el medio rural. También ha resaltado la labor de conservación del patrimonio eclesiástico, a través de programas como el convenio con la Diputación de Salamanca para el mantenimiento y restauración de templos, o el programa Rehabilitare de la Junta de Castilla y León, que está permitiendo rehabilitar antiguas casas parroquiales para su alquiler como vivienda social, favoreciendo así el asentamiento de población en el medio rural.