Los actos se han clausurado coincidiendo con la fiesta de San Silvestre. Se ha proyectado un vídeo resumen y se ha plantado un árbol.

DELEGACIÓN DE MEDIOS
La comunidad parroquial de Ituero de Azaba ha clausurado este miércoles, 31 de diciembre, las actividades programadas con motivo del 500 aniversario de la construcción de su iglesia. Para cerrar este programa conmemorativo se ha celebrado una misa de acción de gracias, coincidiendo con la festividad de San Cristóbal, patrón de la localidad.
Tras la eucaristía, se ha proyectado un audiovisual que recoge un resumen de las actividades organizadas durante el último año. También se ha plantado una encina como símbolo «de nuestra tierra dura pero agradecida, porque da cobijo en verano con su sombra y calienta en invierno con su leña», ha afirmado el párroco, Gabriel Cid. En este sentido, ha explicado que la encina «es fuerte y resistente, soporta las temperaturas estivales y los fríos invernales, por lo que hemos querido representarlo así, plantando una encina como signo de futuro».

La parroquia de Ituero de Azaba ha organizado diversas actividades para conmemorar el 500 aniversario de la iglesia, entre las que se han incluido representaciones teatrales, actuaciones musicales, jornadas divulgativas y conferencias. El acto central tuvo lugar el 7 de agosto, festividad de San Cayetano, con una misa central en la parroquia. Además, el pasado 13 de abril, Domingo de Ramos, se representó la Pasión viviente a cargo del grupo El Manantial.
Asimismo, se ha diseñado un logotipo que representa la espadaña de la iglesia con sus puertas abiertas, como símbolo de una parroquia acogedora y en salida.
Para la organización de estos actos se creó una comisión organizadora formada por la parroquia, el Ayuntamiento de Ituero de Azaba y la Comisión de Fiestas. Gracias a este trabajo conjunto se ha logrado implicar a toda la comunidad.
La construcción de la iglesia parroquial de San Silvestre de Ituero de Azaba está documentada en el Archivo Diocesano y atribuida al cantero Hernando de Güemes, autor también de la iglesia de Villar de la Yegua y del Palacio de los Águila. La espadaña es el elemento más antiguo que se conserva de este templo, que fue levantado en 1525 y cuya construcción se prolongó durante 15 años. La iglesia sufrió los enfrentamientos derivados de las guerras de secesión portuguesas y de la sucesión española, por lo que el resto del edificio data del siglo XVIII, de la época del obispo Mons. Cayetano A. Cuadrillero y Mota (1763-1777), quien también impulsó el Seminario Diocesano y la torre de la Catedral de Ciudad Rodrigo.