Había cumplido 72 años de vida salesiana y 62 de ministerio sacerdotal, entregados al servicio de la Iglesia y especialmente a la evangelización de jóvenes en diversas comunidades de España, Francia y Perú
DELEGACIÓN DE MEDIOS
La Diócesis de Ciudad Rodrigo se une al dolor de la familia Salesiana por el fallecimiento del sacerdote salesiano Alfonso Francia Hernández, natural de Barruecopardo, ocurrido en Sevilla el 28 de diciembre, a los 88 años de edad. Su funeral se celebrará este lunes, 29 de diciembre, a las 19:30 horas, en la parroquia de Jesús Obrero de Sevilla.
Desde la Inspectoría Salesiana María Auxiliadora comunicaron el fallecimiento de este religioso, que había cumplido 72 años de vida salesiana y 62 de ministerio sacerdotal, entregados con generosidad al servicio de la Iglesia y de los jóvenes.
Don Alfonso nació en Barruecopardo (Salamanca) el 13 de agosto de 1937. Realizó sus primeros estudios en los Salesianos de Antequera y Montilla, donde comenzó a madurar su vocación religiosa y sacerdotal. Ingresó en el noviciado salesiano en San José del Valle, donde el 16 de agosto de 1953 profesó sus primeros votos; y, seis años después emitió su profesión perpetua. Cursó sus estudios de Teología en Posadas y en Lyon, donde fue ordenado sacerdote el 30 de marzo de 1963.
A lo largo de su dilatada trayectoria pastoral desarrolló su misión en numerosas comunidades salesianas de España, Francia y Perú, destacando especialmente su dedicación a la catequesis, la pastoral juvenil y la comunicación social. Fue autor de numerosos libros y colaboró activamente en iniciativas formativas y pastorales a nivel inspectorial y nacional.
Sus hermanos de comunidad lo califican como un hombre de «gran creatividad, alegre, optimista», que supo transmitir la fe desde una pedagogía positiva y entusiasta, utilizando también las nuevas tecnologías como instrumento de evangelización hasta los últimos años de su vida.
La Iglesia de Ciudad Rodrigo da gracias a Dios por su vida y ministerio, y ruega una oración por su eterno descanso, confiándolo a la misericordia del Buen Pastor.
Descanse en la Paz del Señor.