La presentación de la Memoria 2025 de Cáritas diocesana de Ciudad Rodrigo ha servido para poner rostro y cifras a la labor que desarrolla la entidad en la Diócesis. El obispo de Ciudad Rodrigo, Mon. José Luis Retana, ha subrayado que la institución quiere ser una comunidad acogedora, abierta y cercana, capaz de poner siempre en el centro la dignidad de la persona.
Durante su intervención ha recordado que el lema de este año, ‘Elige amar, elige comunidad’, constituye una invitación a construir una sociedad más fraterna frente al individualismo. «La transformación social de nuestra realidad es una tarea colectiva, comunitaria y compartida», ha afirmado.
El prelado civitantese ha destacado que la caridad forma parte de la identidad misma de la Iglesia y constituye «su corazón», al tiempo que ha animado a no caer en el desaliento ante las crecientes necesidades sociales.
La labor de Cáritas
Por su parte, la directora de Cáritas Diocesana, Mar Manzano, ha explicado que detrás de cada dato recogido en la memoria existen historias personales. «La verdadera labor de Cáritas es acompañar a cada persona en su proceso y ayudarla a salir de la situación de vulnerabilidad en la que se encuentra», ha señalado.
Manzano ha destacado que la exclusión social en la Diócesis es un fenómeno cada vez más complejo y multidimensional, que va mucho más allá de la falta de recursos económicos. Entre las principales problemáticas detectadas durante 2025 citó las dificultades de acceso a la vivienda, el incremento de los problemas de salud mental, la soledad no deseada y las dificultades para acceder al empleo en el ámbito rural.
Para acercar la atención a quienes más lo necesitan, el servicio de acogida de Cáritas se desplazó regularmente a diferentes localidades de la diócesis, como Fuentes de Oñoro, Fuentes de San Esteban, Villavieja o El Bodón, ampliando así la cobertura territorial de la entidad.
Las cifras
El 55 % de las personas que se acercan a Cáritas Diocesana de Ciudad Rodrigo solicitando ayuda son mujeres. La mitad de las personas participantes en los programas de la institución viven en pareja y tienen hijos. El 65 % de las personas que se acuden a Cáritas en Ciudad Rodrigo son españoles. Y con respecto a la edad, el grupo mayoritario tiene entre 36 y 65 años (44%). Un 40 % tiene estudios primarios, un 53 % son desempleados, el 77 % residen en Ciudad Rodrigo y el resto en otras localidades de la diócesis civitatense. Un 58 % de las personas participantes vive en una residencia en alquiler.
El servicio de Acogida de Cáritas Diocesana de Ciudad Rodrigo atendió en 2025 a 766 personas de 213 hogares, realizando 1886 respuestas de apoyo, orientación y acompañamiento con familias en riesgo de exclusión social o en situación de vulnerabilidad. Así se desprende de la Memoria 2025 de Cáritas Diocesana de Ciudad Rodrigo.
46 personas recibirán atención psicológica y 33 personas se beneficiaron del programa Lazarillo. Además, el servicio de infancia atendió a 94 personas, y 42 personas se formaron en diferentes cursos ofrecidos por Cáritas, mientras que la agencia de colocación atendió a 132 personas. Además, Cáritas cedió 56 huertos a familias, y 34 personas participaron de las actividades dirigida a mayores.
Más del 70 % de las personas que sostienen la acción de Cáritas son voluntarias, sumando un total de 41 cooperantes.
En el apartado económico, Cáritas Diocesana gestionó durante 2025 un presupuesto de ingresos de 586.000 euros. De esta cantidad, 122.000 euros se destinaron a ayudas directas para familias, incluyendo becas, ayudas de emergencia y apoyo para cubrir necesidades básicas como la calefacción o el suministro eléctrico.

