58 peregrinos de la Diócesis de Ciudad Rodrigo han participado hoy en la Misa del Corpus presidida por el Papa León XIV en Madrid. De esta manera, la Diócesis civitatense ha estado presente en el viaje apostólico del Sumo Pontífice que está realizando a España bajo el lema ‘Alzad la mirada’, y del que también está participando el obispo de la Diócesis, Mons. José Luis Retana, quien ha concelebrado junto al Papa León XIV.
Los peregrinos pertenecían a diferentes localidades como Barruecopardo, Boada, Cabrillas, Ciudad Rodrigo, Fuentes de Oñoro, La Fuente de San Esteban, Lumbrales, Morasverdes, Puebla de Azaba, San Felices de los Gallegos o Villar de Ciervo.
Los fieles han partido a media noche de Ciudad Rodrigo en autobús para llegar a primera hora de la mañana a Madrid, trasladándose hasta las inmediaciones de Cibeles para seguir la celebración eucarística. Algunos de los peregrinos han podido ver muy cerca al Papa en su recorrido con el papamóvil.
Tras la celebración eucarística ha podido disfrutar de tiempo libre por Madrid antes de regresar a sus respectivas localidades. Desde la organización de la peregrinación han querido dar las gracias a Dios por este día, en especial por la jornada de convivencia entre todos los peregrinos civitanteses.
Además de este grupo de peregrinos civitanteses, otra decena de jóvenes de Pastoral Juvenil de la Diócesis de Ciudad Rodrigo también han participado junto a otros jóvenes de la Diócesis de Salamanca, en la Misa del Corpus y en la Vigilia de oración, que tuvo lugar anoche en la Plaza de Lima.
Más de un millón de personas
Según diferentes informaciones, más de un millón de personas han asistido a la Misa del Corpus presidida por el Papa León XIV. En su homilía el Sumo Pontífice ha subrayado que la Eucaristía no es un símbolo vacío ni un simple recuerdo, sino la presencia real de Jesucristo: «Él está aquí, como Pan vivo bajado del cielo, que nos alimenta con la misma vida de Dios».
El Papa León XIV también ha reflexionado sobre la caridad apuntando que «el Cristo que pasa por las calles en la custodia es el mismo que se identifica con los pobres, los abatidos, los que están solos y desamparados». Y es que una de las ideas que ha articulado su homilía es que la Eucaristía no solo se adora, sino que se vive.








