El obispo regresa «conmovido» tras acompañar al Papa León XIV en su viaje a España

Mons. José Luis Retana
Mons. José Luis Retana junto a la Basílica de la Sagrada Familia.

El obispo de Ciudad Rodrigo, Mons. José Luis Retana, ha expresado su profunda emoción tras participar, junto al resto de los obispos españoles, en los actos del viaje apostólico del papa León XIV a España. El prelado civitatense se ha mostrado «conmovido» por la experiencia vivida junto al Santo Padre.

Mons. Retana ha señalado que «hemos encontrado un padre, un padre bueno y sabio, que nos confirma en la fe y que, además, nos da criterios para afrontar la vida y sus dificultades».

La dignidad humana y la cruz que ilumina

Respecto a los mensajes transmitidos por León XIV durante su estancia en Madrid, el obispo ha destacado como eje central la dignidad de la persona humana. En este sentido, ha subrayado el llamamiento del Pontífice a la defensa de la vida humana, «que es una meta para la civilización», recordando que «toda vida debe ser reconocida, valorada y respetada en toda circunstancia».

Para el obispo de Ciudad Rodrigo, uno de los momentos más significativos del viaje fue la imagen final de la cruz de la Sagrada Familia iluminando la noche de Barcelona. Según explicó, esta imagen «es como querernos decir que la cruz de Cristo nos ayuda a afrontar todas nuestras noches oscuras, porque Cristo sufre con nosotros, acompaña nuestro dolor y da luz a todas las dificultades de la vida».

Mons. Retana también ha destacado la claridad y sencillez con las que León XIV transmite el mensaje cristiano. «Impresiona cómo dice verdades como puños de una forma sencilla, sin ningún aspaviento», ha comentado, al tiempo que ha elogiado la energía y disponibilidad del Pontífice durante toda la visita.

Invitación a releer los discursos del Papa

Finalmente, el obispo ha animado a los fieles a leer detenidamente los discursos pronunciados por el Papa durante su estancia en España, especialmente su intervención en el Congreso de los Diputados, que fue recibida con una prolongada ovación.

«Vengo con mucha alegría y con un renovado sentimiento de pertenencia a la Iglesia, al comprobar que está en buenas manos, por estar guiada por el Espíritu Santo y por un sucesor de Pedro que nos ayuda a afrontar nuestra vida y a confirmar nuestra fe», concluyó.