EL COMENTARIO DE ANSELMO MATILLA: «Jesús nos enseña todo lo contrario. La respuesta es el amor»

Buenos días, queridos oyentes de COPE Ciudad Rodrigo.

Aquí estamos un domingo más para acompañar estos micrósfonos con la luz del Evangelio que va iluminando poco a poco nuestra vida y nos ayuda pues a ir discerniendo lo que necesitamos en cada momento.

Hemos retomado la semana pasada los domingos del tiempo ordinario después de esas solemnidades, pues ligadas a la Pascua, como Corpus Christi, como la Santísima Trinidad, y en este decimosegundo domingo del tiempo ordinario seguimos escuchando el Evangelio de San Mateo. Y nos dice una cosa muy interesante el Señor en sus palabras: «No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma».

A veces los cristianos estamos muy preocupados por las persecuciones, pues porque hay gente que a lo mejor no está de acuerdo con nuestro pensamiento, con nuestra fe, con nuestro credo.

Enseguida entramos en la dinámica del mundo, que es la de la apologética barata, la de entrar en los discursos conflictivos, la de ensañarnos con aquellos, pues que no están de acuerdo con nuestro modo de pensar.

Jesús nos enseña todo lo contrario. La respuesta es el amor. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma.

Si nuestro cuerpo muere, tenemos una esperanza que es el Señor y es mucho peor perder la vida eterna que dar la vida por el Señor.

Por tanto, que no tengamos miedo a ser perseguidos por la fe, porque precisamente en eso consiste la vida del justo. Nos lo dice también la lectura del libro de Jeremías. A Jeremías lo intentan delatar, lo intentan acosar, en ese momento en Jerusalén, y sin embargo, él lo que responde en ese cántico de la primera lectura al final es cantad al Señor, alabad al Señor que libera la mano de la vida del pobre de las manos de la gente perversa.

Si por un hombre nos ha dicho San Pablo en la carta a los romanos, entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte, así por un hombre ha entrado también la vida, por Jesucristo que ha resucitado.

Pongamos en consecuencia nuestra esperanza en Él, en el Señor, que nos da la alegría y la fortaleza y la confianza para saber que a pesar de que hay gente que intente matar el cuerpo, nunca podrá matarnos el alma si somos fieles al Señor, a lo que creemos y a lo que Él nos ha pedido que hagamos.

Feliz domingo para todos. 

Anselmo Matilla