La Catedral de Ciudad Rodrigo celebra la Asunción de la Virgen, titular del templo, con una llamada a vivir la fe desde el compromiso

Fiesta de la Asunción en la Catedral
Fiesta de la Asunción en la Catedral de Ciudad Rodrigo.

La Catedral de Santa María de Ciudad Rodrigo acogió este sábado, 15 de agosto, la solemne celebración de la Asunción de la Virgen María, patrona y titular del templo catedralicio. La Eucaristía reunió a numerosos fieles mirobrigenses, así como a personas que regresan estos días a sus localidades de origen con motivo de las vacaciones y visitantes que han elegido la comarca para disfrutar del periodo estival.

La celebración estuvo presidida por el vicario general de la Diócesis de Ciudad Rodrigo, José María Rodríguez-Veleiro, acompañado por el deán del Cabildo catedralicio, Ángel Martín Carballo. El acto contó también con representación institucional, además de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y numerosos fieles.

En su homilía, el vicario general presentó la Asunción de María como «la consecuencia lógica de una vida entregada a Dios y a los demás», tomando como referencia el Evangelio de la Visitación. Rodríguez-Veleiro destacó que María «estaba donde se le necesitaba, no donde ella quería o donde podía aparecer y aparentar» y recordó su respuesta ante Dios: «aquí está la esclava del Señor».

Una llamada a implicarse en la vida de la Iglesia

El vicario general advirtió de que existen creyentes que opinan, sugieren o incluso pretenden marcar el camino de la Iglesia, pero que no siempre están dispuestos a implicarse en el cumplimiento de la voluntad de Dios. Frente a esta actitud, exhortó a «en nuestra familia, transmitiendo la fe a hijos y nietos; defendiendo nuestra fe en el entorno laboral; siendo coherentes con nuestras creencias en la implicación política y social; o en algo tan sencillo como implicarnos en la vida parroquial colaborando en la catequesis, en las celebraciones, en la acción caritativa, o simplemente empuñando una escoba para mantener limpio nuestro templo parroquial». 

Rodríguez-Veleiro invitó así a contemplar en María el anuncio de la victoria de Cristo sobre el mal, el pecado y la muerte, subrayando que «el ser humano no está abocado al fracaso o a la muerte, porque Cristo ha vencido a la muerte, y esa victoria se repite en María».

Durante su homilía recordó además unas palabras pronunciadas por el papa León XIV durante su visita al centro penitenciario de Brians 1, en Barcelona, según las cuales «los errores de la vida no determinan la identidad de una persona». Rodríguez-Veleiro señaló que esta afirmación adquiere una especial importancia para los creyentes, llamados a confiar en que Dios sigue apostando por cada persona, «como apostó por María hasta el final».

Una Iglesia diocesana cercana e implicada

Coincidiendo con la solemnidad de la Asunción, la Diócesis de Ciudad Rodrigo celebra el Día de la Iglesia Diocesana, que el vicario general vinculó directamente con la identidad y la misión de la comunidad cristiana de Ciudad Rodrigo.

Rodríguez-Veleiro recordó que la Diócesis constituye una pequeña porción del Pueblo de Dios confiada al cuidado de un obispo y señaló que es necesario reivindicar «una Iglesia diocesana implicada en la evangelización de la realidad actual desde la cercanía, la sensibilidad, y la entrega al más pequeño y débil». En este sentido, llamó a superar una visión basada únicamente en el pasado y en las nostalgias, para afrontar desde el Evangelio los desafíos del presente.

La homilía concluyó poniendo la mirada en María, cuya imagen está presente de manera destacada en la propia Catedral, e invitando a los fieles a dejarse llevar «de su mano siempre» y pidiéndola que «nos ayude a elevar nuestra mirada al cielo».