El obispo anima a celebrar el 15 de agosto el Día de la Iglesia Diocesana con espíritu de comunión y corresponsabilidad

Cartel dia de la iglesia diocesana Ciudad Rodrigo

Con motivo de la próxima celebración de la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, titular de la Santa Iglesia Catedral de Ciudad Rodrigo, el obispo, Mons. José Luis Retana, ha dirigido una carta a los fieles en la que invita a vivir este tiempo estival como un «espacio para el encuentro y para compartir la vida con los cercanos y con aquellos que durante el año tenemos más lejos y ahora nos visitan».

Con la mirada puesta en el 15 de agosto, fiesta de la Asunción de la Virgen María, el obispo anima a celebrar con alegría esta jornada tan significativa para la Diócesis, al ser la patrona de la Catedral de Ciudad Rodrigo. Asimismo, destaca la importancia de acoger con cercanía a quienes vuelven durante el verano a sus localidades de origen y que, en muchos casos, participan también en las celebraciones de las comunidades parroquiales.

Celebración del Día de la Iglesia Diocesana

El obispo recuerda que, coincidiendo con esta solemnidad, la Diócesis celebra el tradicional Día de la Iglesia Diocesana, una jornada que invita a tomar conciencia de la pertenencia a esta Iglesia particular y a renovar el compromiso con su misión evangelizadora.

En este sentido, subraya que todos los bautizados están llamados a «vivir la fe en comunidad, compartiendo con los demás nuestros dones, nuestro tiempo, nuestros bienes, de modo que entre todos podamos contribuir al sostenimiento de la vida diocesana». Por ello, recuerda que la colecta que se realizará ese día constituye un gesto concreto de «compromiso de corresponsabilidad para con las necesidades de nuestra diócesis y expresión de nuestra generosidad». 

Mons. José Luis Retana concluye su carta encomendando a todos los diocesanos a la intercesión de Nuestra Señora de la Asunción. Pide que la Virgen abra los corazones a la acción del Espíritu Santo «para que vivamos nuestra fe con valentía y asumamos el compromiso de nuestra condición de bautizados con  responsabilidad, buscando siempre seguir al Señor en el seno de su Iglesia».