Mons. José Luis Retana: «La diócesis es una familia y, por lo tanto, es tu casa»

Un momento de la rueda de prensa con motivo del Día de la Iglesia diocesana
Un momento de la rueda de prensa con motivo del Día de la Iglesia Diocesana.

 «La diócesis es una familia y, por lo tanto, es tu casa». Con esta imagen, el obispo de Ciudad Rodrigo, Mons. José Luis Retana, ha presentado el sentido del Día de la Iglesia Diocesana, que se celebrará este domingo, 8 de noviembre. Una jornada que, según ha explicado, constituye una oportunidad para reconocer la labor de todas las personas que forman parte de la Iglesia y para dar a conocer a la sociedad cómo se sostiene y en qué se emplean sus recursos.

Durante la rueda de prensa, el prelado civitatense ha destacado dos aspectos fundamentales de esta celebración: la gratitud y la transparencia. «Es un día para dar las gracias», ha señalado Mons. José Luis Retana, recordando la colaboración de sacerdotes, religiosos y laicos que contribuyen a la vida de la diócesis desde diferentes responsabilidades. Ha mencionado, entre otras tareas, la preparación y limpieza de los templos, la catequesis, la participación en las celebraciones y la organización de las distintas actividades pastorales.

«Hay gente que colabora con su participación especial, dando catequesis o haciendo una celebración de la Palabra», ha explicado. A ello se suma la aportación de quienes ayudan económicamente, ya sea mediante suscripciones periódicas o a través de la asignación tributaria, marcando la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta.

El segundo motivo destacado por Mons. Retana es la transparencia. La jornada permite presentar a la sociedad de dónde proceden los recursos de la diócesis y a qué se destinan. En este sentido, el obispo ha explicado también que uno de los principales destinos de los recursos es la conservación del patrimonio religioso, una tarea necesaria para mantener los templos en condiciones adecuadas para su finalidad principal: la celebración de la fe, la oración y la alabanza a Dios. Estos espacios, ha añadido, también pueden ponerse al servicio de la sociedad mediante visitas y otros usos, siempre respetando su carácter y finalidad prioritarios.

Las cuentas diocesanas de 2025

El ecónomo diocesano, Manuel Domínguez, ha presentado los datos correspondientes a la rendición de cuentas del ejercicio 2025, que se han remitido a la Conferencia Episcopal y a las administraciones correspondientes. La diócesis cerró el año con unos ingresos y gastos equilibrados que ascendieron a 3.279.280,62 euros.

Entre los datos destacados, Domínguez ha señalado el ligero incremento de los ingresos procedentes de la asignación tributaria que canaliza la Conferencia Episcopal, vinculados a las aportaciones de quienes marcan la casilla de la Iglesia en la declaración de la renta. En cuanto a los gastos, el ecónomo ha indicado que las principales partidas se destinan a las acciones pastorales y asistenciales, las retribuciones del clero y del personal seglar, así como la conservación de edificios y los gastos de funcionamiento. 

Una intervención de más de 300.000 euros en La Fuente de San Esteban

Uno de los asuntos destacados en la comparecencia ha sido la situación de la iglesia parroquial de La Fuente de San Esteban, cuya intervención ha tenido que replantearse después del derrumbe de una de las bóvedas de la nave lateral, ocurrido el pasado 4 de febrero.

El arquitecto, Javier Francia, ha explicado que los primeros trabajos se plantearon para consolidar y renovar la estructura de la cubierta de la nave lateral, donde se había detectado un problema estructural. Sin embargo, el colapso de la bóveda obligó a revisar el proyecto y estudiar las causas reales de los daños.

Tras realizar un estudio geotécnico, se comprobó que el problema no se limitaba a la cubierta, sino que afectaba al subsuelo del edificio. Según ha detallado Francia, existen corrientes de agua subterráneas que están socavando los cimientos, lo que compromete la estabilidad de la construcción.

Este descubrimiento ha supuesto un cambio importante en el alcance de la intervención. El proyecto inicial, que contemplaba una inversión aproximada de 30.000 euros aportados al 50% por la Diputación y la Diócesis, se ha multiplicado por diez, por lo que el coste total de la restauración superará los 300.000 euros. Este presupuesto total será asumido por la Diócesis y la comunidad parroquial. 

La actuación comenzará por la consolidación de los cimientos y del subsuelo mediante la inyección de una resina especial a través de numerosas perforaciones. Posteriormente, se intervendrá en las cubiertas de las dos naves laterales, con la renovación de sus estructuras. También será necesario actuar en la nave central, cuyos muros están cediendo y abriéndose lateralmente, lo que ha provocado que los elementos de madera que sostienen la cubierta hayan alcanzado el límite de su capacidad de esfuerzo. Para corregirlo, se procederá a su atirantado.

El arquitecto ha indicado que ya se dispone de la licencia previa del Ayuntamiento y que se espera iniciar los trabajos en un plazo aproximado de dos meses, y los trabajos se alargarán durante unos 8 u 9 meses.

Otras actuaciones en el patrimonio y rehabilitación de viviendas

Durante la rueda de prensa también se han repasado otras intervenciones realizadas o previstas en los templos de la diócesis mediante el convenio con la Diputación. En 2025 se ejecutaron la restauración de la espadaña de la parroquia de Sepulcro-Hilario, la consolidación de los arcos de la torre de la iglesia de Fuenteguinaldo y de la cubierta de la ermita de la Virgen de los Caballeros de Villavieja de Yeltes.

En 2026 se han llevado a cabo actuaciones en la cubierta de la iglesia parroquial de Puebla de Azaba, en la ermita de Nuestra Señora de los Remedios de San Felices de los Gallegos, en la iglesia de Peñaparda, y de cimentación del atrio de en la iglesia de Retortillo. Entre las intervenciones pendientes figuran las de San Andrés, en Ciudad Rodrigo. 

Por su parte, la arquitecta Tamara Hernández ha explicado el trabajo que se desarrolla en la rehabilitación de viviendas propiedad de la diócesis, en colaboración con el programa Rehabitare de la Junta de Castilla y León. El objetivo es recuperar inmuebles que se encuentran en desuso por su estado de conservación y ponerlos a disposición de familias mediante alquileres sociales, contribuyendo así a mantener la población en el medio rural.

Entre las localidades donde ya se han realizado actuaciones figuran Aldea del Obispo, Boada, Águeda y Castillejo de Martín Viejo, mientras que se está concluyendo otra intervención en La Bouza.