León XIV invita a rezar por el buen uso de la riqueza

El Papa León XIV dedica su intención de oración del mes de noviembre al buen uso de la riqueza. A través de la Red Mundial de Oración del Papa y de la campaña «Reza con el Papa», el Pontífice invita a los fieles y a todas las personas de buena voluntad a reflexionar y rezar para comprender que compartir los bienes y ponerlos al servicio de los demás es una forma de construir futuro.

Esta intención está vinculada al Mensaje para la X Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el próximo 15 de noviembre bajo el lema «El Señor es el refugio del pobre». En ambos textos, León XIV plantea una reflexión sobre la relación con los bienes materiales y la responsabilidad que conlleva disponer de recursos, capacidades y oportunidades.

En su oración, el Santo Padre se dirige al «Señor de la vida» y reconoce que todo lo que tenemos procede de Dios: la tierra, los talentos recibidos y el esfuerzo de quienes nos precedieron. «Nada es solo nuestro, todo es don compartido», afirma. Al mismo tiempo, advierte de que la riqueza, tanto la deseada como la alcanzada, puede endurecer el corazón y hacer olvidar a las personas más frágiles.

Por ello, pide perdón «por acumular en lugar de compartir, por usar los bienes como poder y no como servicio». Frente a esta actitud, recuerda que la verdadera riqueza «no está en lo que guardamos, sino en lo que entregamos con amor». La plegaria pide al Espíritu Santo aprender a utilizar el dinero, el tiempo, los talentos y las oportunidades como instrumentos de fraternidad, de manera que las decisiones económicas, familiares y comunitarias nazcan de un corazón libre. El objetivo es ser testigos de «una riqueza convertida en servicio y misericordia», signo del Reino de justicia y paz.

Una riqueza cada vez más concentrada

La llamada del Papa se produce en un contexto marcado por el crecimiento de la riqueza y, al mismo tiempo, por su distribución desigual. Según el Global Wealth Report 2026 de Allianz, la riqueza financiera de los hogares alcanzó en 2025 los 268,4 billones de euros, un 8,6 % más que el año anterior. Sin embargo, el informe señala que el 10 % más rico de la población de los países analizados concentra el 85,4 % de los activos financieros netos, mientras que la mitad inferior, cerca de 3.000 millones de personas, apenas posee patrimonio financiero.

Los datos del informe de UBS apuntan también al aumento del número de personas con grandes fortunas. En 2025 se incorporaron casi un millón de nuevos millonarios en dólares, más de 2.600 cada día. Además, desde 2020 la riqueza media se distancia cada vez más de la mediana, lo que refleja que el patrimonio crece a mayor ritmo entre los sectores más favorecidos que para una persona típica.

León XIV ya había advertido sobre esta realidad en su exhortación apostólica Dilexi te, publicada el 4 de octubre de 2025. En ella señala que, mientras aumenta el número de personas pobres, también crecen «algunas élites de ricos, que viven en una burbuja muy confortable y lujosa» (n. 11). El Papa alerta de que esta situación alimenta una cultura del descarte, que puede llevar a aceptar con indiferencia que millones de personas vivan en condiciones indignas.

La Jornada Mundial de los Pobres, una llamada a la conversión

El Mensaje para la X Jornada Mundial de los Pobres profundiza en esta preocupación. En él, el Pontífice contrapone la actitud de quienes acumulan riquezas para sí mismos con la de Dios, que abre el corazón y acoge a quienes más lo necesitan. También propone un examen de conciencia que interpela a los cristianos sobre su relación con la pobreza y con las personas que la padecen: «¿Tenemos conciencia de nuestra pobreza y la preferimos a la riqueza injusta? ¿Llegamos hasta donde se encuentran los pobres, experimentando su marginalidad? ¿Escuchamos sus pensamientos y compartimos sus esperanzas?».

La intención de noviembre recoge así una llamada que ya estuvo presente en el pontificado de Francisco. En mayo de 2021, el anterior Pontífice dedicó su oración al mundo de las finanzas y pidió que sus responsables colaborasen con los gobiernos para regular los mercados financieros y proteger a los ciudadanos.

Del don al servicio

El director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, el jesuita Cristóbal Fones, subraya la importancia de reconocer lo recibido y ponerlo al servicio de los demás. «Es importante hacer introspección, primeramente agradeciendo todo lo recibido como don y sabiendo que, como todo don, Cristo nos pide ponerlo al servicio de los demás. Esto nos toca a todos, sin distinción», señala.

La Red Mundial de Oración del Papa propone que esta intención no se quede únicamente en la plegaria, sino que impulse cambios concretos en la vida cotidiana. Para ello plantea cinco gestos:

  • reconocer que todo es don y vivir desde el agradecimiento
  • compartir con generosidad lo que somos y tenemos
  • gastar con conciencia y discernimiento
  • poner los talentos al servicio del bien común
  • practicar la sobriedad evangélica mediante un estilo de vida sencillo.

La propuesta recuerda, en definitiva, que la riqueza no debe convertirse en un fin en sí misma ni en un instrumento de poder, sino en una oportunidad para servir, compartir y contribuir a una sociedad más fraterna.

La Red Mundial de Oración del Papa, Obra Pontificia confiada a la Compañía de Jesús, está presente en más de 90 países y reúne a una comunidad espiritual de más de 22 millones de personas. Fundada en 1844 como Apostolado de la Oración, tiene entre sus principales misiones difundir las intenciones mensuales del Papa, que invitan a rezar por los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia.