Manos Unidas celebrará en la Diócesis de Ciudad Rodrigo una nueva edición de «24 horas que mueven el mundo», una iniciativa que busca visibilizar la situación de pobreza, hambre, desigualdad y falta de desarrollo que afecta a millones de personas en los países del Sur. La propuesta quiere mantener presentes estas realidades durante todo el año y se suma al lema de la campaña anual de la organización «Declara la guerra al hambre», centrándose así en el mensaje de «Alimenta la paz».
En Ciudad Rodrigo, el acto central tendrá lugar el jueves 5 de noviembre, a las 19:15 horas, en la parroquia de San Andrés. La celebración incluirá una Eucaristía, la lectura de un manifiesto y el encendido de velas como gesto de compromiso y esperanza. La convocatoria está abierta a todas las personas que deseen participar. Quienes lo quieran pueden llevar una vela de casa, aunque la organización también dispondrá de algunas para los asistentes.
La delegada diocesana de Manos Unidas, Ana Isabel Lucas, ha explicado que esta iniciativa pretende poner el foco en los países en los que trabaja la organización y recordar que «sus problemas están día a día». El encendido de la vela representa, además, una llamada a la paz en un contexto internacional marcado por situaciones de conflicto e inestabilidad. Se pretende así «darle visibilidad con esta pequeña actividad», ha señalado Ana Isabel Lucas.
#Enciendelapaz
Como novedad, este año se propone extender el gesto a través de las redes sociales los días 7 y 8 de noviembre. Para ello, se invita a grabar un vídeo en formato vertical sosteniendo una vela frente a la cámara y pasándola simbólicamente a otra persona. Cada participante podrá mencionar a tres personas para continuar la cadena, utilizando la etiqueta #EnciendeLaPaz y mencionando a Manos Unidas. También se podrán compartir fotografías con una vela.
La iniciativa invita así a parroquias, familias, colegios y particulares a sumarse a un gesto sencillo que quiere transmitir un mensaje de unión, solidaridad y esperanza. Como recuerda Manos Unidas, una pequeña luz puede contribuir a mantener viva la atención sobre quienes más necesitan la paz y la justicia.