75 personas participaron este sábado, 24 de octubre, en la peregrinación al Monasterio de El Palancar y a la localidad cacereña de Coria, organizada por la Delegación diocesana de Peregrinaciones de Ciudad Rodrigo. La iniciativa ofreció a los asistentes una jornada de encuentro, vivencia de la fe y acercamiento a lugares destacados de la espiritualidad y del patrimonio religioso.
La primera parada fue el Monasterio de El Palancar, vinculado a san Pedro de Alcántara y conocido por albergar el convento considerado más pequeño del mundo. La peregrinación continuó en Coria, donde los participantes visitaron el Convento de la Madre de Dios y disfrutaron de un tiempo para compartir la comida. Por la tarde, el programa incluyó una visita guiada a la Catedral, con especial atención al Santo Mantel de la Cena de Cristo, así como al Museo de la Cárcel.
El delegado diocesano de Peregrinaciones, Rafael Caño, explicó que la propuesta buscaba unir la espiritualidad franciscana con el objetivo pastoral diocesano de este curso, centrado en la escucha y el anuncio de la Palabra de Dios. También señaló que la elección de El Palancar respondía al deseo de descubrir un lugar diferente, en el contexto de la conmemoración del octavo centenario del tránsito de san Francisco de Asís.
Caño destacó, además, la dimensión comunitaria de estas iniciativas: «Las personas hacen amistades» y se favorece una relación entre parroquias que ayuda a «crear incluso también fraternidad cristiana».
La jornada permitió así combinar oración, cultura y convivencia, fortaleciendo los vínculos entre los participantes de distintas parroquias de la diócesis.


