EL COMENTARIO DE JOSÉ EFRAÍN PEINADO: «Dar a Dios lo que es de Dios significa ofrecerle nuestra vida»

En el evangelio de este domingo, Jesús nos invita a reflexionar sobre el lugar que Dios ocupa en nuestra vida. Con su respuesta a los fariseos, nos recuerda que aunque tenemos responsabilidades en la sociedad, nuestro corazón pertenece a Dios; fuimos creados a su imagen y estamos llamados a vivir en el amor, la justicia y la fraternidad.

Dar a Dios lo que es de Dios significa ofrecerle nuestra vida, nuestros talentos y nuestro tiempo, poniéndolos al servicio de los demás.

Nuestra fe no puede quedarse únicamente en las palabras o en la celebración de la eucaristía. Debe hacerse visible en nuestros gestos de solidaridad, en la acogida a los más necesitados y en nuestro compromiso por construir un mundo más humano y fraterno.

Esta llamada adquiere un significado especial en el Domun 2026, que celebramos hoy bajo el lema ‘Unidos en Cristo, unidos en la misión’.

En el centenario de esta jornada mundial de las misiones, se nos recuerda que anunciar el Evangelio es tarea de toda la Iglesia y que todos estamos llamados a colaborar en la misión de Jesús. Ser uno en Cristo significa superar las divisiones y reconocer que todos somos hermanos, independientemente de nuestra procedencia o condición. Estar unidos en la misión supone comprender que todos podemos contribuir a la evangelización. Unos marchando a tierras lejanas, otros acompañando a los misioneros en la colaboración, la ayuda económica y el compromiso cotidiano con quienes más sufren.

El Domund no es solamente una jornada para colaborar económicamente, sino una oportunidad para renovar nuestra vocación misionera y preguntarnos qué estamos haciendo para que otros conozcan el amor de Dios.

No todos podemos ir a otros países, pero todos podemos ser misioneros en nuestra familia, en el trabajo, en la parroquia y en nuestra sociedad.

Que el evangelio de hoy y la celebración del Domund nos ayuden a comprender que dar a Dios lo que es de Dios significa entregar nuestra vida al servicio de los hermanos.

Que seamos una Iglesia unida en Cristo, generosa en la entrega y valiente en el anuncio del Evangelio para que todos los pueblos descubran la alegría y la esperanza que nacen de su amor.

Feliz domingo. 

José Efraín Peinado Hernández