Una treintena de niños ha recorrido esta mañana las calles y plazas de Ciudad Rodrigo con las tradicionales huchas del Domund para recoger los donativos de quienes han querido colaborar con la labor de los misioneros en todo el mundo. La iniciativa, organizada por la Delegación diocesana de Misiones, ha acercado a la ciudadanía el espíritu misionero en vísperas de la celebración del Domingo Mundial de las Misiones.
Durante el recorrido, los pequeños no solo han invitado a los mirobrigenses a colaborar económicamente con las misiones, sino que también han puesto música a la jornada, entonando canciones como «Somos ciudadanos de un mundo»y «Pon tu mano». Con sus voces y sus huchas, han recordado que la misión es una tarea compartida en la que todos estamos llamados a participar.
La tradición de salir a las calles con las huchas del Domund va mucho más allá de la recogida de donativos. Es un gesto de solidaridad, generosidad y compromiso misionero que ha acompañado a varias generaciones y que permite a los más pequeños descubrir que, con su participación, pueden contribuir a mejorar la vida de otras personas.
Cien años unidos en la misión
Esta iniciativa se enmarca en la celebración del centenario del Domund, que este año se celebra bajo el lema «Uno en Cristo, unidos en la misión». En 1926, el papa Pío XI instituyó esta jornada para promover la oración por las misiones y la colaboración económica con las comunidades cristianas de los territorios más necesitados.
Los donativos recogidos contribuyen a sostener la labor evangelizadora y pastoral de la Iglesia en todo el mundo, así como proyectos de formación, construcción de espacios de culto y acompañamiento de las comunidades locales.







