Fuenteguinaldo ha acogido este sábado, 10 de octubre, el encuentro arciprestal del Arciprestazgo de Águeda, una convocatoria enmarcada en la programación pastoral de la Diócesis de Ciudad Rodrigo para el curso 2026-2027, que lleva por lema ‘Acogemos y anunciamos la Palabra de Dios’.
La jornada ha comenzado con una oración inicial y la meditación del obispo civitatense, Mons. José Luis Retana Gozalo, seguida de un tiempo de reflexión personal y compartida. Después de un descanso, el vicario de Pastoral, Antonio Risueño, ha presentado los objetivos y materiales pastorales previstos para este curso. Una oración final ha puesto el broche a la mañana.
La comunión, deseo de Jesús para su Iglesia
La meditación del obispo ha partido de una pregunta: «¿Cuál fue el último deseo de Jesús al entregarse en la cruz?». Mons. Retana ha recordado que, durante la última cena, Jesús no pidió el éxito numérico de la evangelización ni que sus discípulos fueran influyentes o poderosos, sino que permanecieran unidos. «Jesús pidió una sola cosa: la comunión», ha señalado.
A partir de esta reflexión, el prelado ha subrayado que «la sinodalidad es el modo de vivir y de actuar de la Iglesia en comunión». Este estilo de caminar juntos se concreta en el diálogo, el discernimiento, la toma de decisiones compartida y la participación de todos en la misión eclesial.
Asimismo, ha recogido la llamada del papa León XIV a ofrecer un testimonio de unidad en la pluralidad. La diversidad de dones y carismas enriquece a la Iglesia, ha explicado, pero requiere custodiar la comunión para llevar adelante una misión compartida.
Un espacio para compartir la realidad diocesana
Los encuentros arciprestales reúnen al obispo, sacerdotes, religiosos y laicos de las distintas zonas pastorales, favoreciendo el conocimiento mutuo y el intercambio de experiencias e inquietudes.
El vicario de Pastoral, Antonio Risueño, ha destacado que estas jornadas permiten al obispo encontrarse con las distintas realidades de cada arciprestazgo y «tomarle el pulso» a la vida diocesana más cotidiana y menos visible.
La programación pastoral comenzó el jueves 8 de octubre en el Arciprestazgo de Argañán y continúa durante este mes en las distintas zonas de la diócesis, acercando los objetivos del curso a las comunidades y promoviendo una Iglesia que acoge, anuncia y camina unida.




