El obispo de Ciudad Rodrigo preside la Eucaristía de la Merced en el centro penitenciario de Topas

La cárcel de Topas ha acogido la celebración con motivo de la Merced
La cárcel de Topas ha acogido la celebración con motivo de la Merced.

Mons. José Luis Retana, ha presidido este jueves, 24 de octubre, la Eucaristía celebrada en el centro penitenciario de Topas con motivo de la festividad de Nuestra Señora de la Merced, patrona de las personas privadas de libertad. Por primera vez, el obispo de Ciudad Rodrigo y Salamanca, ha presidido una celebración litúrgica en el centro penitenciario.

En su homilía, Mons. José Luis Retana recordó que «la cárcel no es un territorio ajeno a la Iglesia» y dirigió un mensaje especialmente cercano a quienes cumplen condena en Topas. El obispo les invitó a no ceder a la desesperanza y recordó que «ningún ser humano coincide con lo que ha hecho» y que la justicia debe ser también un camino de reparación y reconciliación.

«La vida siempre merece la pena ser vivida y siempre hay esperanza para el futuro, incluso cuando todo parece desvanecerse», señaló el prelado civitatense, quien reconoció también el sentimiento de quienes, desde prisión, se sienten juzgados o excluidos y desean volver a ser acogidos por la sociedad después de haber reparado sus errores.

Ante la imagen de Nuestra Señora de la Merced, presentó a María como «madre de la esperanza», cercana especialmente a quienes atraviesan momentos de sufrimiento y dificultad. Y recordó a los internos que «los errores de la vida no determinan la identidad de una persona» y que «el pasado no condena el futuro», sino que siempre existe la posibilidad de cambiar, reconciliarse y comenzar de nuevo.

Esta celebración rompió durante unas horas la rutina en la prisión. Los propios internos llevaban varios días preparando la Eucaristía en la que participaron activamente tanto en la liturgia como en el coro. 

Tras la celebración eucarística el obispo de Ciudad Rodrigo pudo visitar la enfermería y diferentes módulos del centro.