Carta pastoral

“Poneos en camino”

Nueva Carta Pastoral de D. Raúl Berzosa

“P557116_471934872851069_1268836355_noneos en camino” es el título de la carta pastoral ante el Curso 2013-2014. Lleva como subtítulo declarativo de intenciones: “¡Hacia una Asamblea Diocesana para seguir evangelizando!”

El documento consta de cinco partes. En la primera el pastor diocesano señala diez notas de eclesialidad. A las clásicas de: una, santa católica y apostólica añade la de romana y también la de ecuménica, sinodal, martirial, evangelizadora y samaritana.

De todas ellas en el próximo curso nos vamos a fijar principalmente en dos: la sinodalidad y el ser (la Iglesia) buena samaritana.

Esas dos notas son las que se desarrollan a continuación en la carta pastoral. Con respecto a la primera se señala que la Iglesia diocesana quiere vivir con la Asamblea esta experiencia de sinodalidad. El proceso constará de cuatro etapas. Una primera preparatoria de sensibilización y oración para descubrir dónde estamos y cómo es nuestra realidad personal, familiar, social y cristiana. Una segunda fase de discernimiento ayudará a profundizar delimitando los temas a estudiar en la asamblea. La tercera fase será propiamente la de Asamblea de todo el Pueblo de Dios que elaborará unas conclusiones o propuestas. Y, por último la fase misionera o de envío que supondrá compartir y anunciar a la Iglesia diocesana y a la sociedad lo vivido. Se pregunta D. Raúl: ¿A dónde puede conducirnos esta experiencia de sinodalidad?. Contesta él mismo que la Asamblea diocesana “no es algo para recetas pastorales nuevas; ni para reivindicaciones pendientes; ni para juntarnos a discutir; ni para promocionar a los laicos; ni para entretener a la gente, ni para privilegiar o primar ciertos grupos o ciertas espiritualidades, ni porque sea el medio o panacea infalible para todo o la última ocurrencia pastoral…”. Es un punto de partida, no de llegada que ayude a “redescubrir y consolidar la iglesia del Vaticano II”, “como un despertar o aldabonazo para todos los cristianos de Ciudad Rodrigo” donde nos hagamos las tres preguntas que se hicieron los padres conciliares: ¿Dónde estamos?, ¿qué camino recorrer?, ¿qué maleta o equipaje llevar?.

En el apartado tercero la carta se centra en la dimensión samaritana de la iglesia haciendo algunas sugerencias concretas.

D. Raúl hace suyas en el apartado cuarto las conclusiones de la evaluaciones de fin de curso de los arciprestazgos y de lo hablado en el Consejo Pastoral Diocesano y Consejo Presbiteral.

Las palabras finales del documento enlazan también lo propuesto con el final del Año de la Fe que se está viviendo y el próximo octavo centenario del paso de San Francisco por nuestra tierra que comenzará a celebrarse en enero próximo.

La Carta viene con dos preguntas después de cada apartado para la oración personal y el diálogo en grupo y también como anexo las fechas más importantes a tener en cuenta para el primer trimestre del Curso. Así ya aparece fijada la Inauguración del Curso pastoral el sábado 21 de septiembre. En octubre, como habitualmente, serían los Encuentros arciprestales de comienzo de curso, en noviembre reuniones en las parroquias para la fase de sensibilización de la Asamblea Diocesana y en diciembre los días 6, 7 y 14 encuentros diferenciados de laicos, religiosas y presbíteros dentro de la fase de discernimiento.