Retiro

Fuentes de Oñoro acoge el retiro arciprestal de Argañán

La diócesis sigue celebrando retiros en los diferentes arciprestazgos y esta misma semana se ha celebrado el de Argañán en Fuentes de Oñoro. Entre las acciones se incluyó una eucaristía en la que los jóvenes recordaron la confirmación; los matrimonios renovaron las promesas matrimoniales; los sacerdotes y religiosas sus votos y todos juntos renovaron las promesas bautismales.

Manos Unidas

Sancti Spíritus se suma a la Operación Bocata

La localidad de Sancti Spíritus también ha querido celebrar su propia Operación Bocata y de este modo, colaborar con al delegación de Manos Unidas y con los proyectos que desarrolla, este año, en un centro de día y consultorio médico en Ghana. Casi 200 personas participaron en este acto solidario en el que también se vendieron 150 cafés solidarios.

 

Visita

La Rondalla Tres Columnas visita el obispado

Tal y como viene sucediendo durante los últimos años, los componentes de la Rondalla Tres Columnas llevaron sus coplas del Carnaval hasta el Palacio Episcopal. Además, interpretaron algunas canciones típicas de la murga y un nuevo tema publicado este año.

 

Funeral de doña Felicidad Santos Valle (Parroquia de San Andrés)

 Raúl Berzosa: “En momentos tan únicos y especiales, como los presentes, viene a manifestarse, aún más, la belleza de nuestra fe”

Querido D. José, obispo hermano y amigo; queridos hermanos sacerdotes, y muy especialmente querido D. Celso; queridos Amparo y Manolo, hermanos de D. Celso, y querida familia de doña Felicidad; queridas consagradas; queridos todos:

El sábado, antes de comenzar el Retiro Arciprestal en el Seminario, pregunté, una vez más, a D. Celso por su querida madre. Me mostró gran preocupación. Y, el domingo, muy temprano, me llegaba la llamada de teléfono: “D. Raúl, mi madre ha fallecido”. Pensé que la Virgen se la había llevado en un sábado, a los 91 años de edad.

        Desde que llegué a Ciudad Rodrigo, he tenido muy grabada una estampa entrañable: la de D. Celso, varias veces al día, visitando a su madre en la Residencia San José y ayudando en lo que fuere necesario, principalmente en las horas de las comidas. Han sido años de gran fidelidad de un hijo ejemplar con su madre. No importaba si, en ocasiones, ni siquiera, aparentemente, su madre le conocía. D. Celso sabía perfectamente que ella respondía a sus estímulos y palabras. ¡Gracias D. Celso por este ejemplo impagable e inolvidable! Igualmente, gracias a tu familia que, en la medida de sus posibilidades, ha hecho todo lo que estaba en sus manos.

En momentos tan únicos y especiales, como los presentes, viene a manifestarse, aún más, la belleza de nuestra fe. ¡Qué diferente mirada y trato se da a las personas cuando se hace con los ojos de la fe y con un corazón lleno de amor cristiano y de esperanza! Estoy seguro que Doña Felicidad, en circunstancias muy diversas a las que ha vivido y sin las gentes cristianas que la han tratado, hubiera tenido “un día a día y un final”, muy diferentes. ¡Por todo ello, doy gracias al Dios Bueno que la ha rodeado de testigos cristianos que creían, verdadera y profundamente, en la Vida Eterna. Desde esta creencia, nada ni nadie se pierde. Nos sentimos peregrinos, en este primer mundo, aun cuando nuestras vidas hayan sido muy complejas y difíciles. ¡Y, además de dar gracias a Dios, doy gracias a las hermanitas de la Residencia de San José, al personal sanitario y laboral, y a los residentes, por haber sabido mirar siempre a Doña Felicidad con ojos de fe, de amor misericordioso y de esperanza.

Lo recordaban las lecturas del día de hoy. En la primera, una vez más San Pablo, nos redescubría el secreto y el misterio de nuestras existencias, largas o cortas: “Si vivimos, vivimos para Dios; si morimos, morimos para Dios. En la vida y en la muerte somos de Dios”. Así lo creyó y vivió Doña Felicidad. Incluso, en sus últimos años, postrada en su lecho, experimentó lo que hemos cantado en el Salmo: “El Señor es mi pastor; nada me falta”. Y, en el pasaje del Evangelio proclamado, recordando de la resurrección de Lázaro, no importa que nos identifiquemos más con María, y con el mismo Jesús, y “lloremos” por la muerte de nuestra hermana Felicidad: no son lágrimas de desesperación o de tristeza sino de “amor y consuelo”, porque nos acompaña y está presente nuestro Señor Jesucristo, muerto y Resucitado. Unidos a Él no podemos temer nada. Unidos a Él ganamos todo.

Leer más …Funeral de doña Felicidad Santos Valle (Parroquia de San Andrés)

Manos Unidas

1.450 bocatas de solidaridad

A pesar del tiempo y que durante algún momento la lluvia hizo acto de presencia, en esta edición se han vuelto a pulverizar todos los récord y al final se vendieron alrededor de 1. 450 bocadillos. Las voluntarias de Manos Unidas tuvieron que tirar de imaginación en el último momento y salir corriendo a comprar pan para que todo el mundo tuviera su bocata una vez que se habían rebasado todas las previsiones.

El dinero recaudado contribuirá a sacar adelante el proyecto con el que este año colabora la institución y que consiste en la mejora de un centro de salud al sur de Ghana.

La actuación afecta por un lado a un centro de día, creado en 2008, dirigido a pacientes mentales graves y crónicos y en especial a aquellos con mayores dificultades de integración. Por otra parte, está e ambulatorio de atención primaria del que se hicieron cargo las Hermanas Hospitalarias en el año 2009.

Como parte de las obras de mejora de las instalaciones, «quieren resolver el problema del acceso a la electricidad», comentan desde la delegación de Manos Unidas en Ciudad Rodrigo, «no hay generador en el momento actual y es una gran limitación porque la electricidad en Ghana es inestable, sobre todo en la época seca, de noviembre a mayo, cuando desciende el nivel del agua en el lago Volta».

Para asegurar y mejorar la atención en los servicios de atención primaria y salud mental, los responsables del centro solicitaron la ayuda de Manos unidas para comprar un generador y baterías. La Congregación colabora con parte de los gastos de las baterías, lo que representa un 13,50% del total del proyecto. Los beneficiarios directos son los 42.804 pacientes atendidos tanto en el ambulatorio como en el centro de día. El coste del proyecto suma un total de 28.676,00 euros y se ha iniciado en enero y la duración es de 12 meses.

Esa cantidad es la que tendrá que conseguir la delegación de Ciudad Rodrigo para afrontar el compromiso adquirido y lo hará mediante ésta y otras acciones como puede ser la colocación de un puesto durante el Martes Mayor. El próximo domingo día 12 también habrá una colecta a favor de Manos Unidas y de sus proyectos.