{"id":3593,"date":"2015-07-28T09:51:11","date_gmt":"2015-07-28T09:51:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?page_id=3593"},"modified":"2019-04-07T17:48:46","modified_gmt":"2019-04-07T15:48:46","slug":"objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\/","title":{"rendered":"Curso 2015-2016 \u00abAcoger a Se\u00f1or y su evangelio\u00bb"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3593\" class=\"elementor elementor-3593\" data-elementor-settings=\"[]\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-inner\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-section-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a42b8dd elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a42b8dd\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-c469d9c\" data-id=\"c469d9c\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8fd139d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"8fd139d\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\">\n\t\t\t\t<h2 style=\"text-align: center;\">Objetivo Pastoral para el curso 2015-2016<\/h2><h3 style=\"text-align: center;\">\u201cArraigados en el Se\u00f1or, ser cauce humilde para dejar al Esp\u00edritu Santo que infunda la fuerza renovadora del Evangelio en el interior de nuestra Iglesia Diocesana y en esta tierra\u201d<\/h3><h3 style=\"text-align: center;\">\u201cACOGER AL SE\u00d1OR Y SU EVANGELIO\u201d<\/h3>\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2f5428a2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"2f5428a2\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-15155fba\" data-id=\"15155fba\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e98ffbd elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e98ffbd\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\">\n\t\t\t\t<h3><span style=\"color: #ff0000;\"><b>DIMENSI\u00d3N<\/b><strong>\u00a0ECLESIAL: \u201cEL ANUNCIO\u201d<\/strong><\/span><\/h3><p><strong>\u00a0<\/strong>Durante este curso pastoral, 2015-2016, escuchamos lo que el Esp\u00edritu Santo dice hoy a esta Iglesia y le pedimos que abra el\u00a0 horizonte de nuestra misi\u00f3n en el horizonte m\u00e1s amplio de la misi\u00f3n de Pentecost\u00e9s.<\/p><p>La Iglesia que peregrina en Ciudad Rodrigo\u00a0 est\u00e1 situada en una tierra y marcada por unos dinamismos sociales y culturales como encrucijada de caminos. Nuestro pueblo, en unos casos, parece prescindir del Evangelio y, en otros, recordarlo s\u00f3lo como residuo del pasado. Los hombres y mujeres de nuestra tierra, en esta hora, necesitan el Evangelio, pues le pertenece; para que \u00e9l sea luz en el horizonte, fuego en el coraz\u00f3n y fermento de una historia renovada de Amor y de Vida, que fecunde todos los \u00e1mbitos de nuestra existencia. Cuantos formamos la Iglesia del Se\u00f1or tenemos que ser conscientes de que es un signo de los tiempos el tomar opciones que, aunque esforzadas y dolorosas, llenen nuestra vidas de alegr\u00eda y nos rejuvenezcan (<em>Evangelii Gaudium).<\/em><\/p><p>El ma\u00f1ana de nuestra Iglesia Diocesana lo har\u00e1 posible todo el conjunto del Pueblo de Dios, como protagonista y, con m\u00e1s raz\u00f3n, los agentes de pastoral. \u00c9stos est\u00e1n llamados a asumir compromisos, a dar los pasos que la Iglesia del Se\u00f1or necesita y que ayuden a marcar el futuro. Rompamos las ataduras de una inercia est\u00e9ril y los sentimientos de fatalidad. Es el Esp\u00edritu el que es capaz de dar Vida a nuestras vidas y reanimar nuestros cansancios. Afirmamos con una inmensa esperanza que, en nuestra Iglesia\u00a0 Diocesana, hay y habr\u00e1 agentes renovados con Esp\u00edritu y otras formas, otras instancias, otras estructuras que puedan abrirnos a un futuro de esperanza. Todo ello con un sentir hondo de Iglesia Diocesana, porque\u00a0 sin una vinculaci\u00f3n profunda a la Iglesia ning\u00fan recurso humano (agentes) o institucional (estructuras) tendr\u00e1n solidez suficiente ni ser\u00e1n fecundos.<\/p><p>Este A\u00f1o Pastoral 2015-2016 queremos, en primer lugar, <strong>acoger al Se\u00f1or que se nos da en su Evangelio<\/strong>; y, en segundo lugar, <strong>prestar atenci\u00f3n a los agentes de pastoral<\/strong>, como testigos y misioneros de la\u00a0 Palabra, del Evangelio de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p><h3><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>1.- Acoger al Se\u00f1or, que se nos da, en su Evangelio<\/strong><\/span><\/h3><p>Jes\u00fas, en su Esp\u00edritu, est\u00e1 en el centro de toda comunidad cristiana y en el centro del coraz\u00f3n de los hermanos y hermanas. Por \u00c9l, con \u00c9l y en \u00c9l viven, comparten, sirven y padecen.<\/p><p>La vida de nuestra Iglesia y de las comunidades parroquiales, para renovarse y convertirse, han de partir de la experiencia viva del Se\u00f1or: hemos de consentir que \u201cel Se\u00f1or toque nuestras vidas\u201d, sin olvidar medios y estructuras. La cercan\u00eda con el Se\u00f1or es insustituible para hacer de nuestra tierra \u201clos caminos de Galilea\u201d y para que le sigamos a \u00c9l; esa es la primera se\u00f1al de \u201cuna Iglesia en salida\u201d.<\/p><p>Antes de que nosotros pis\u00e1ramos esta tierra y fu\u00e9ramos su Iglesia, \u00c9l ya estaba. Ahora \u00c9l va delante y sigue reuniendo a su Iglesia por medio de sus ap\u00f3stoles, de su Palabra, y de los Sacramentos, en los que \u00c9l act\u00faa y est\u00e1 presente hasta el fin de los tiempos (Mt 28,18-20).Nuestra Iglesia Diocesana, en sus comunidades, es la Iglesia del Se\u00f1or. Por eso, hemos de recorrer sus mismas huellas, tal vez con gestos hist\u00f3ricos distintos; aunque las huellas fundamentales\u00a0 de su paso ya est\u00e9n marcadas en el camino de <em>ayer, de hoy y de siempre.<\/em> Porque no tenemos como Iglesia otro camino que el mismo Se\u00f1or: <em>\u201cYo soy el camino, la verdad y la vida\u201d (Jn 14,5).<\/em><\/p><p>En la primera hora de la Iglesia los cristianos se reun\u00edan en casas humildes. All\u00ed era acogido el Se\u00f1or en su Palabra y tambi\u00e9n en la mesa del Pan y del C\u00e1liz. En esos encuentros fraternales se vinculaban Evangelio y vida diaria. El Evangelio del Reino del que habla Mateo, es el Evangelio de Cristo (1 Cor 15,3). Lo que hace el ap\u00f3stol es anunciar a Jes\u00fas, el Cristo, el Se\u00f1or. Y es en el\u00a0 Evangelio donde Jes\u00fas se anuncia y en \u00e9l se hace presente a los hermanos. En el Evangelio, que es el propio Jes\u00fas el\u00a0 Se\u00f1or, anunciado por los ap\u00f3stoles, se nos da \u00c9l mismo. Es en el Evangelio donde el Se\u00f1or se expresa y se regala en su Esp\u00edritu. Por eso, quien acoge el Evangelio, acoge al Se\u00f1or; y, quien acoge a Se\u00f1or, acoge su Amor expresado y entregado en su Palabra.<\/p><p>Siendo el Evangelio un don del Amor de Dios en el Esp\u00edritu, es un don que recrea la vida de cada hermano y la vida de la comunidad, porque llama, convoca, alienta y es fuerza de Dios que act\u00faa en nosotros (1Tes 2,13).<\/p><p>Si el Evangelio es el coraz\u00f3n de la vida de los disc\u00edpulos misioneros, es tambi\u00e9n una de la piedras angulares (junto a los Ap\u00f3stoles y los Sacramentos) para la edificaci\u00f3n en profundidad de la Iglesia (1 Cor 3, 1-11). La Carta a los Hebreos apela al Evangelio para avivar la vida de la comunidad en crisis<em>: \u201cPor tanto, es preciso que prestemos atenci\u00f3n a lo que hemos o\u00eddo para que no nos extraviemos\u201d (Heb 2,1).<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><p>Es hora de preguntarnos, <em>\u201c\u00bftengo hambre del Se\u00f1or y de su Evangelio?&#8230; Y mi comunidad, mi Iglesia, \u00bftienen hambre del Se\u00f1or y de su Evangelio?&#8230; Y en la predicaci\u00f3n, en la catequesis, en la ense\u00f1anza, en el di\u00e1logo\u00a0 interpersonal y comunitario y en di\u00e1logo familiar, \u00bfhay hambre del Se\u00f1or y de su Evangelio?\u201d\u2026<\/em>No olvidemos que la comunidad de disc\u00edpulos del Se\u00f1or, vive de su Amor entregado en la Palabra y tambi\u00e9n, y sobre todo,\u00a0 entregado en la \u201cCena\u201d.<\/p><h3><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>2.- Deseamos ardientemente proponer el Evangelio a nuestro pueblo<\/strong><\/span><\/h3><p>Desde hace casi tres d\u00e9cadas, con nuestros obispos (D. Antonio Ceballos, D. Juli\u00e1n\u00a0 L\u00f3pez, D. Atilano Rodr\u00edguez y D. Ra\u00fal Berzosa), y con sus equipos pastorales, se han hecho llamadas insistentes, incluso apremiantes, a la evangelizaci\u00f3n. Y,\u00a0 sin embargo, tenemos la sensaci\u00f3n de que nuestras comunidades parroquiales y grupos cristianos no hemos conseguido ponernos totalmente en misi\u00f3n, en estado de evangelizaci\u00f3n. Posiblemente la raz\u00f3n es que no vivimos el Evangelio como buena noticia para nuestras vidas. En el supuesto de que el Se\u00f1or y su Evangelio no hayan sido puestos en el centro, o lo hayamos silenciado\u00a0 en el vivir de cada d\u00eda y en el de nuestras comunidades, tenemos que hacer posible, ya desde ahora, que el Evangelio sea palabra fundante, palabra\u00a0 inaugural que abra espacios de futuro en nuestra tierra. El Papa Francisco invita con insistencia a \u201cla vuelta al Evangelio\u201d: <em>\u201c!Que nadie nos robe la alegr\u00eda del Evangelio!\u201d.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p><p>Las comunidades y los cristianos, que viven del Se\u00f1or y de su Evangelio, no se detienen solo en el presente ni est\u00e1n encadenados al pasado porque el Evangelio regala siempre futuro, caminos de futuro; siempre hemos de sentir y cantar que \u201csomos\u00a0 un Pueblo que camina\u201d. Nuestra vida no se asienta en teor\u00edas ni en estudios sociol\u00f3gicos, si fuera as\u00ed nos atrapar\u00eda el v\u00e9rtigo de la historia; sino que se asienta en lo prometido por Cristo. El disc\u00edpulo misionero no se apega a las cosas tal como hoy son; lo ve todo en marcha; nada es definitivo; todo es \u201cpen\u00faltimo\u201d; de ah\u00ed que se hable de\u00a0 \u201cIglesia en salida\u201d. Nuestras resistencias a ser Iglesia en salida pueden surgir de <em>la duda<\/em> en la Palabra<em>, de la cobard\u00eda. <\/em><\/p><p>A este respecto, en el Apocalipsis, en la lista de aquellos que esperan \u201cla segunda venida\u201d, se coloca a los cobardes antes que a los incr\u00e9dulos o asesinos (Ap 21,8). La cobard\u00eda nos paraliza y la palabra usada es: guardar o proteger; pero, \u00bfcumple as\u00ed la Iglesia su misi\u00f3n?&#8230;<\/p><p>Otro freno a una \u201cIglesia en salida\u201d es <em>buscar seguridades<\/em> frente a las preguntas, interrogantes, cuestionamientos y miedos; a Dios, por el contrario, no se le tiene ni se le garantiza con seguridades, sino que a Dios\u00a0 se le busca, se le espera, se conf\u00eda.<\/p><p>En una \u201cIglesia en salida\u201d, todo\u00a0 ministerio, servicio y acci\u00f3n pastoral ha de buscar recrear, renovar la experiencia cristiana y mejorar la vida creyente. De ah\u00ed la conveniencia, y hasta la necesidad, de cuidar de modo especial <em>las acciones pastorales de ANUNCIO<\/em>. Hay acciones y servicios eclesiales que se fijan y ocupan m\u00e1s de lo exterior que de la misma experiencia cristiana, del mantenimiento. Por el contrario, hay programas pastorales y acciones eclesiales que se centran en la vivencia, en la experiencia cristiana y tienen como criterio de evaluaci\u00f3n no \u201cel buen funcionamiento\u201d sino el crecimiento y fecundidad de sus miembros y comunidades. A esto segundo se le puede denominar pastoral evangelizadora; y sus acciones, por lo general, son m\u00e1s creativas y renovadoras.<\/p><p>Ser\u00eda bueno preguntarnos desde el mismo comienzo de este A\u00f1o Pastoral: <em>\u201c\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la vida evang\u00e9lica?&#8230; \u00bfD\u00f3nde estaba y d\u00f3nde ha desaparecido?&#8230; \u00bfQu\u00e9 nos ha fallado o faltado en nuestra catequesis, en nuestra predicaci\u00f3n, en nuestra ense\u00f1anza?&#8230; \u00bfQu\u00e9 nos est\u00e1 faltando en nuestras acciones pastorales?\u201d\u2026<\/em><\/p><p>Nos urge, en este momento de la historia de nuestro pueblo y de nuestra Iglesia, priorizar la evangelizaci\u00f3n, poner el Evangelio en el centro de nuestras vidas y de nuestras acciones. Es indudable que la calidad de la experiencia cristiana depende de la calidad de los procesos de evangelizaci\u00f3n especialmente cuando\u00a0 la evangelizaci\u00f3n no se entiende s\u00f3lo como \u201cindoctrinamiento\u201d, sino como un proceso en la profundizaci\u00f3n de la fe y en la pr\u00e1ctica del Evangelio. La fe en Dios\u00a0 es una gracia pero es tambi\u00e9n respuesta a un anuncio; no hay respuesta sin anuncio.\u00a0 La Iglesia del Se\u00f1or se inicia con el anuncio del Evangelio, \u00e9sta no tiene sentido sin el kerigma, sin la predicaci\u00f3n del Evangelio (Rom 10,14-17).<\/p><p>\u00bfPor qu\u00e9 se nos hab\u00eda olvidado el priorizar la pastoral evangelizadora?&#8230;- Algunos pastoralistas se\u00f1alan tres razones, que s\u00f3lo apuntamos: en primer lugar, porque ha existido un cierto conformismo con el cristianismo convencional, y se le daba m\u00e1s carta de calidad del que realmente tuviera.<\/p><p>En segundo lugar, por la comodidad: es m\u00e1s f\u00e1cil repetir ciertos ritos y acciones que buscar, con sana creatividad, salir de las frases hechas, de las rutinas y acompa\u00f1ar pacientemente a la comunidad\u00a0 en sus b\u00fasquedas.<\/p><p>Y en tercer lugar, porque es m\u00e1s f\u00e1cil, y puede que hasta m\u00e1s rentable, dedicar m\u00e1s tiempo a\u00a0 celebraciones y no tanto a la catequesis, a la formaci\u00f3n comunitaria y a la evangelizaci\u00f3n misionera\u2026<\/p><p>Hemos hablado de Jes\u00fas\u00a0 como Evangelio del Padre, como la Palabra que se debe creer. Y hemos hablado de la necesidad de Evangelio, porque la humanidad y nuestro pueblo tienen derecho a que se le anuncie dicho Evangelio de Jesucristo y ese derecho no se le puede negar. Ahora\u00a0 vamos a detenernos en la llamada a la conversi\u00f3n pastoral y en los \u201cmensajeros\u201d, en los agentes de pastoral, para finalmente mencionar dos lugares o espacios motivadores y sanadores de los agentes de pastoral.<\/p><h3><strong>\u00a0<span style=\"color: #ff0000;\">3.- La conveniencia de una mirada pastoral autocr\u00edtica<\/span><\/strong><\/h3><p>La Iglesia est\u00e1 sin duda llamada a \u201cla conversi\u00f3n pastoral\u201d, pero reconocemos que no es f\u00e1cil cambiar ni convertirnos. Algunos tienen la impresi\u00f3n, o quiz\u00e1s la certeza, de que la vida pastoral de la Iglesia sigue como si la Exhortaci\u00f3n <em>Evangelii Gaudium <\/em>no hubiera existido. Y, sin embargo, el Papa Francisco habla de <em>\u201cuna impostergable renovaci\u00f3n de la Iglesia\u201d. \u201dUna opci\u00f3n misionera capaz de transformarlo todo\u201d<\/em> EG 27); apela a <em>\u201cun estilo evangelizador nuevo\u201d <\/em>que ha de ser asumido (EG 18). Cuidemos, por tanto, que\u00a0 la rica reflexi\u00f3n del Papa, sentida y reconocida como ilusionante, vital y llena de frescura, no quede arrinconada en la estanter\u00eda o simplemente le\u00edda. Una aut\u00e9ntica conversi\u00f3n pastoral se ver\u00e1 solo verificada en nuestra Iglesia\u00a0 Diocesana por la recepci\u00f3n operativa de dicha Exhortaci\u00f3n, para que aparezca la Iglesia con nuevo rostro, como se dise\u00f1a en la propuesta\u00a0 program\u00e1tica del Papa Francisco.<\/p><p>A todos se nos reclama, y de modo especial a los agentes de pastoral, repensar cu\u00e1les son los cauces adecuados para la evangelizaci\u00f3n del mundo actual, no para \u201cla autopreservaci\u00f3n eclesial\u201d. A los agentes de pastoral se les invita y se les pide una actitud de \u201csalida\u201d y un estilo de misi\u00f3n que \u201c<em>favorezca respuestas positivas de todos aquellos a quien Jes\u00fas convoca\u201d (EG 27<\/em>).<\/p><p>Conscientes de\u00a0 las resistencias, de posibles actitudes cerradas e inmovilistas de algunos pastores y fieles, se nos invita a superar el <em>\u201csiempre\u00a0 se ha hecho as\u00ed\u201d, y <\/em>a ser creativos y audaces. Al invitar a buscar adecuadamente los medios, propone transitar en un camino de sinodalidad, <em>\u201csiempre con los hermanos, y especialmente con la gu\u00eda de los obispos, en un sabio y realista discernimiento pastoral\u201d (EG 33).<\/em><\/p><p>No abaratemos\u00a0 o desvirtuemos la clara intenci\u00f3n que el Papa le da a la \u201cpr\u00e1ctica\u201d (acci\u00f3n). La pr\u00e1ctica, como criterio pastoral. De nada valdr\u00eda\u00a0 su convocatoria, si no se plasma en un ejercicio transformador, sabiendo que la pr\u00e1ctica a <em>\u201cevangelizar con alegr\u00eda<\/em>\u201d, es la tarea actual de la Iglesia (EG 18).<\/p><p>Para la \u201cpractica\u201d hemos de tener muy presente el peligro que se corre, si nos situamos\u00a0 en el terreno de la autocomplacencia pastoral.\u00a0 La Exhortaci\u00f3n nos remueve y nos invita a una \u201csalida misionera\u201d (EG 30). Dicha salida nos empuja, en primer lugar, a volver al Se\u00f1or. Y, en segundo lugar,\u00a0 a <em>\u201cponernos en contacto con la realidad sufrida del pueblo de Dios\u201d (E<\/em>G 96). Porque el peligro, cierto, es anteponer nuestra inmanencia e inter\u00e9s propio al Se\u00f1or, al del <em>\u201cencuentro vivo con Jes\u00fas<\/em>\u201d (EG 1); y anteponer alg\u00fan poder, o \u201cvanagloria\u201d como dice el Papa Francisco, a una historia de entrega, de lucha, de vidas gastadas para el servicio, de constancia y cansancio en el trabajo de nuestra Iglesia Diocesana. La memoria martirial es memoria de los testigos. El peligro tambi\u00e9n est\u00e1\u00a0 en el \u201chabr\u00eda-que\u00edsmo\u201d, se\u00f1alando desde fuera lo que \u201chabr\u00eda que hacer\u201d (EG 96).<\/p><p>A\u00f1adamos adem\u00e1s que una mirada pastoral autocr\u00edtica ha de ser una mirada atenta\u00a0 a la vida de cada d\u00eda, no tanto a los grandes proyectos, donde frecuentemente se escapa la realidad concreta y la cotidianidad. Ha de ser una mirada acompa\u00f1ada y\u00a0 alimentada con la luz y con la fuerza del Esp\u00edritu (EG 50). Nunca una mirada neutra. S\u00ed, un discernimiento evang\u00e9lico sobre aquellos aspectos de los agentes de pastoral que, como actitud o estilo de vida, puedan detener, dificultar o debilitar los dinamismos de la renovaci\u00f3n misionera (EG 51) o alentar un nuevo fervor y un aire fresco evangelizador.<\/p><p>Nos detenemos en algunos subrayados del texto del Papa; sobre todo, en aquellos n\u00fameros que se dirigen expresamente a los agentes de pastoral. Hay que resaltar que el Papa lee la vida de los agentes de pastoral con tal\u00a0 realismo, que nos permite visionarnos a nosotros mismos. \u201cLas tentaciones\u201d son un grito de advertencia.\u00a0 Y, al mismo tiempo, son un grito de recuperaci\u00f3n entusiasta, como \u201cdesaf\u00edos para crecer\u201d. Todos estamos afectados por el contexto cultural en el que vivimos; por eso,\u00a0 \u00e9l advierte del peligro de \u201cingenuidad\u201d y propone caminar en \u201cun sano realismo\u201d. De la mano de esos n\u00fameros (EG 76-109) de la Exhortaci\u00f3n nos acercamos a algunos estilos o actitudes que afectan a los agentes de pastoral:<\/p><ul><li><em>El querer \u201cser como todos\u201d,<\/em> hace que la misi\u00f3n se convierta en un a\u00f1adido de la vida, en una tarea (EG 78), que puede traer desaliento y hasta verg\u00fcenza de ser cristiano (EG 79).<\/li><li><em>\u201cEl individualismo exacerbado\u201d<\/em> que nos desv\u00eda de buscar los intereses de Dios y los de los hermanos, y nos lleva a buscar los propios. As\u00ed, el servicio del Evangelio se vuelve gravoso, pesado, forzado y se tiende a buscar los m\u00ednimos en esfuerzo y tiempo (EG 78).<\/li><li><em> \u201cEl s\u00edndrome del funcionario\u201d<\/em>, que lleva aferrarse a seguridades econ\u00f3micas o espacios de poder o gloria humana (espec\u00edfico de los sacerdotes pero que se puede extender a todos) (EG 40).<\/li><li><em>\u201cEl infeliz cansancio\u201d,<\/em> producto de planes vanidosos, de impaciencias y de ansiedad; hundidos ante la cr\u00edtica y el fracaso e incapaces de acoger la contradicci\u00f3n y la cruz (EG 82).<\/li><li><em>\u201cUna vida gris\u201d.<\/em> Cuando la fe se va desgastando o degenerando aparecen los desilusionados con la realidad, con la Iglesia, consigo mismo y nos vuelve mezquinos (EG 83).<\/li><\/ul><p>. <em>\u201cLa mundanidad espiritual\u201d<\/em>. \u00c9sta puede tener apariencia de formas de vida cristianas (EG 93) pero que debajo hay desinter\u00e9s por Jes\u00fas y por los dem\u00e1s. En dicha mundanidad espiritual hay un denominador com\u00fan: \u201cdominar el espacio de la Iglesia\u201d (EG 95), que se manifiesta en:<\/p><ul><li><em>El cuidado ostentoso <\/em>de la liturgia, de la doctrina o del prestigio de la Iglesia, pero no les preocupa la inserci\u00f3n del Evangelio ni las necesidades de la historia (EG 94 Y 95).<\/li><li>Otros se sienten \u201cfascinados por mostrar conquistas sociales y pol\u00edticas\u201d, \u201cser grandes gestores de asuntos pr\u00e1cticos\u201d o gran fascinaci\u00f3n por t\u00e9cnicas de autoayuda (EG 95).<\/li><li>El llevar \u201cuna vida social densa\u201d, \u201cllena de salidas\u201d, \u201cde reuniones\u201d, \u201cde cenas\u201d, \u201cde recepciones\u201d. O ser una especie de funcionarios, buenos gestores empresariales en planificaci\u00f3n, \u201cdonde el principal beneficiario no es el pueblo de Dios, sino la Iglesia como organizaci\u00f3n\u201d (EG 95).<\/li><li>El \u201cdominar el espacio de la Iglesia\u201d que lleva consigo la guerra entre nosotros por la b\u00fasqueda del poder, el prestigio, el placer o la seguridad econ\u00f3mica (EG 98); pertenecer a tal o cual grupo que se siente especial. As\u00ed resulta ser caldo de cultivo del odio, divisiones, calumnias, difamaciones, celos, caza de brujas\u2026; todo esto se convierte en antimisionero y tapa la fuerza evangelizadora del amor fraterno.<\/li><\/ul><p>Pero\u00a0 estas tentaciones se pueden convertir en posibilidades, en gritos de renovaci\u00f3n y \u201cdesaf\u00edos para crecer\u201d. Ponemos ante nuestros ojos algunos:<\/p><ul><li>El hermoso pu\u00f1ado de hermanos que\u00a0 \u201cofrecen su vida y su\u00a0tiempo con alegr\u00eda\u201d (EG 76).<\/li><li>Una espiritualidad, que en lugar de separar vida y fe,\u00a0 llama a\u00a0recuperar el encuentro y el compromiso (EG 82).<\/li><li>Tomar el aire\u00a0 puro del Esp\u00edritu y, desde \u00e9l, vivir\u00a0 \u201cel entusiasmo\u00a0misionero\u201d rompiendo toda apat\u00eda y desaliento (EG 97).<\/li><li>Encontrar en las dificultades aliciente, no excusa, para la entrega y\u00a0el fervor misionero (EG 84).<\/li><li>Ante una realidad poblada de desiertos, ser gu\u00eda y c\u00e1ntaro en las\u00a0dificultades del camino (EG 86).<\/li><li>De perder el contacto con la realidad sufrida por el pueblo, tener\u00a0el coraz\u00f3n lleno de nombres y de rostros del pueblo (EG 97).<\/li><li>Ante los enfrentamientos y divisiones\u00a0 abrir cauces de fraternidad\u00a0y poner en el centro a los pobres, que vuelven al Evangelio\u00a0\u201catractivo y resplandeciente\u201d (EG 99).<\/li><\/ul><h3><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>4.- <\/strong>\u00a1<strong>C\u00f3mo poner en pie nuevos agentes de pastoral para una nueva etapa misionera!<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/h3><p>Sirven los planes pastorales, pero nunca han de considerarse recetas. Sirven los agentes eficientes, pero no se necesitan funcionarios benevolentes, ni eficaces, ni gestores, ni espl\u00e9ndidos planificadores. Lo m\u00e1s importante es descubrir y\u00a0 acoger la voluntad de Dios y, desde ella, recrear las actitudes y los estilos de vida para hacer que nuestros pasos sean semejantes a los del Se\u00f1or. \u00c9l ha de ser\u00a0 el centro de la mirada para avanzar en las sendas de la Evangelizaci\u00f3n. Es la hora de \u201cdescentrarnos\u201d\u00a0 para hacer del Se\u00f1or el punto de salida. \u00c9l es el centro de la vida y del camino de toda la Iglesia y de los agentes de pastoral. Sirven las estructuras, s\u00f3lo como medios. Si la Iglesia Diocesana tuviera las mejores estructuras eclesiales y tuviera asegurada la \u201cpreservaci\u00f3n\u201d de la \u201cIglesia como organizaci\u00f3n\u201d, pero hubiera olvidado\u00a0 a los pobres, al pueblo y a la historia, \u201cde nada me sirve\u201d (cf 1Cor 13).<\/p><p>Nos detenemos en cuatro consideraciones que ayuden a repensar el estilo del agente de pastoral. No vamos a descender a detalles, nos\u00a0 referiremos, m\u00e1s bien, a estilos de vida, a formas de estar en la Iglesia y en el mundo para servir el evangelio.<\/p><p><strong><em>4.1.- Vivir en la alegr\u00eda y en la esperanza del Resucitado<\/em><\/strong><\/p><p>La pregunta es lacerante: <em>\u201c\u00bfLe falta a la Iglesia alegr\u00eda y esperanza?\u201d\u2026<\/em> &#8211; La Iglesia Pascual de la primera hora es la misma Iglesia que la actual, y en ella debemos reconocernos. Hay dos cosas que nos pueden robar la alegr\u00eda y la esperanza: el miedo a entregar la vida y el miedo al mundo. Tanto una como la otra puede desgarrar, hasta tal punto, el alma, que nos hace olvidar al\u00a0 Se\u00f1or, aniquilar la alegr\u00eda del Resucitado; y nos vemos sin salida.<\/p><p>Tenemos necesidad de que el Se\u00f1or nos vuelva a regalar <em>y \u201ccompartir\u00a0 su alegr\u00eda\u201d (<\/em>Jn 15,11), consentir que se ponga en medio de nuestra Iglesia y de nuestras comunidades; dejar que con sola su presencia pasemos del espanto, del esc\u00e1ndalo a la alegr\u00eda: \u201c<em>Y les mostr\u00f3 las manos y el costado\u201d (<\/em>Jn 20,20).<\/p><p>Todos, como agentes de pastoral,\u00a0 debemos atender si llevamos alegr\u00eda y dejamos alegr\u00eda a nuestro paso. La alegr\u00eda del disc\u00edpulo misionero es m\u00e1s que un sentimiento, es m\u00e1s que un modo de estar, de entender y vivir la vida, incluso los fracasos, los tramos dif\u00edciles, los momentos cargados de dureza y marcados por la fragilidad. La alegr\u00eda es la experiencia de que el Resucitado vive y camina delante de nosotros y en \u00c9l est\u00e1 la luz de los pueblos y el sentido-misterio de la historia. Sin alegr\u00eda es dif\u00edcil creer, amar, trabajar, servir a los hermanos.<\/p><p>En los textos de la primera hora se advierte a los filipenses<em>: \u201cestad alegres en el Se\u00f1or\u201d (<\/em>Flp 4,4). <em>\u201cOs lo repito<\/em>\u201d, es tanto como decir, no ech\u00e9is a perder este tesoro. Y Juan, despu\u00e9s de a\u00f1os pasados,\u00a0 todav\u00eda impregnado de la locura de la Pascua, recuerda: <em>\u201cSe llenaron de la alegr\u00eda al ver al Se\u00f1or<\/em>\u201d (Jn 20,20). Son toques de despertador, llamadas de alerta a que nos preguntemos qu\u00e9 hemos hecho de la alegr\u00eda que el Se\u00f1or contagia.<\/p><p>El eunuco bautizado por Felipe \u201c<em>sigui\u00f3 su camino lleno de alegr\u00eda<\/em>\u201d (Hch 8,39). \u00c9ste puede ser un breve texto evocador e iluminador de esta hora: A veces da la impresi\u00f3n que todo en la Iglesia est\u00e1 poblado de una realidad triste y ennegrecida de tanto acentuar el aspecto negativo. Y, lo m\u00e1s grave, es que esto produzca en nosotros una mirada oscurecida. Con los ojos \u201cretenidos\u201d por los puntos negros, como los ojos de los caminantes hacia Ema\u00fas (cf Lc 24,16), corremos el peligro de caer en la ceguera y\u00a0 nos sentimos menos expertos en descubrir al Resucitado y sus signos de vida. Somos m\u00e1s tristes porque somos m\u00e1s ciegos. Ver desde el Resucitado es un ejercicio urgente para nuestros d\u00edas.<\/p><p>Es posible que hayamos acentuado, en la misi\u00f3n prof\u00e9tica,\u00a0 los signos de muerte, que ciertamente pueblan la sociedad y tambi\u00e9n la Iglesia. Tan fuerte ha sido el \u00e9nfasis puesto en las se\u00f1ales de muerte, que parece que nos han seducido (Jn 20,3-10). Los signos de vida reclaman m\u00e1s fe. Ser\u00eda\u00a0 interesante poner nombres a dimensiones de nuestra realidad como <em>\u201dtumba\u201d, \u201dsudario\u201d, \u201cpiedra\u201d, \u201cvendas\u201d \u201csepulcro vac\u00edo\u201d\u2026<\/em><\/p><p>En los Hechos de los Ap\u00f3stoles se insiste en el car\u00e1cter alegre y gozoso de la comunidad primitiva, <em>\u201cse reun\u00edan\u2026, part\u00edan el pan\u2026 y tomaban el alimento con alegr\u00eda y sencillez de coraz\u00f3n<\/em>\u201d (Hch 2, 46-47). La alegr\u00eda es un regalo del Se\u00f1or Resucitado, de su Esp\u00edritu y un distintivo de la fraternidad. Esto no quiere decir que en los escritos del Nuevo Testamento se cierren los ojos ante el sufrimiento y los duros trabajos del Evangelio. Cuando nos asomamos al libro de los Hechos, hay un contraste permanente entre padecimientos y alegr\u00eda; y llama la atenci\u00f3n que ambos andan juntos: \u201cLos ap\u00f3stoles salieron del Consejo contentos de haber merecido aquel ultraje por causa\u00a0 de Jes\u00fas\u201d (Hch 5,41).<\/p><p>Importa a los agentes de pastoral acoger y vivir la fuerza de la resurrecci\u00f3n. El resucitado es la fuente de tanta alegr\u00eda. En el servicio al Evangelio hemos de dejar a Dios la \u00faltima palabra, solo \u00c9l la tiene. Y no tener miedo a lo que est\u00e1 muriendo y dedicar menos tiempo al an\u00e1lisis\u00a0 y m\u00e1s a descubrir caminos nuevos de vida.<\/p><p><strong><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4.2.- Abrazar lo peque\u00f1o como una gracia<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p>Si la salvaci\u00f3n hubiera de ser tarea exclusivamente nuestra, tendr\u00edamos que ser grandes, ricos, fuertes, sabios\u2026si la salvaci\u00f3n es cosa de Dios entonces entorpeceremos menos\u00a0 su fuerza si somos peque\u00f1os y d\u00e9biles (1Cor 1, 17-31):<\/p><p><em>\u201cPues no me env\u00edo\u00a0 Cristo a bautizar sino a anunciar el Evangelio, y no con sabidur\u00eda de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo.<\/em><\/p><p><em>Pues el mensaje de la cruz es necedad para los que se pierden; pero para los que se salvan, para nosotros, es fuerza de Dios\u2026 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el sabio? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el docto\u2026? \u00bfNo ha convertido Dios en necedad la sabidur\u00eda de este mundo?&#8230; quiso Dios valerse de la necedad para salvar a los que creen.<\/em><\/p><p><em>Pues lo necio de Dios es m\u00e1s sabio que los hombres; y lo d\u00e9bil de Dios es m\u00e1s fuerte que los hombres.<\/em><\/p><p><em>Y si no, fijaos en vuestra asamblea, hermanos: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos arist\u00f3cratas; sino que lo necio del mundo lo ha escogido Dios\u2026, y lo d\u00e9bil del mundo lo ha escogido Dios\u2026\u201d.<\/em><\/p><p>Dios nunca parte de algo grandioso, sino de lo peque\u00f1o. Esa es la manera de Dios y el agente de pastoral ha de caminar a la manera de Dios. Siempre estamos llamados a atender los modos de Dios: \u201cSi el Se\u00f1or os eligi\u00f3 no fue por ser vosotros un pueblo m\u00e1s n\u00fameros que los dem\u00e1s, porque sois el pueblo m\u00e1s peque\u00f1o, sino por puro amor vuestro\u201d (Dt 7,7-8). La misma Salvaci\u00f3n que nos trajo el Hijo, que para algunos es necedad (1 Cor 1, 22), nos lleg\u00f3, sin vistosidad, en la rica desnudez y en las heridas gloriosas del Crucificado.<\/p><p>La sociedad nos impulsa a triunfar y grita con voz potente los\u00a0 nombres de los que suben, de los triunfadores, de los fuertes; y nosotros sentimos ganas de correr tras ellos y negamos lo que suene a debilidad, peque\u00f1ez, a escondido. Algunos pretenden reconocer la vitalidad de la Iglesia en la presencia destacada en la escena pol\u00edtica y econ\u00f3mica y en la potente presencia en los medios de comunicaci\u00f3n; pero, si juzgamos nuestra vitalidad cristiana con criterios evang\u00e9licos, se levantan much\u00edsimas reservas.<\/p><p>\u00bfPor d\u00f3nde nos lleva el Se\u00f1or en esta hora?&#8230;<\/p><ul><li><em>\u201cEl Reino de Dios se parece a la levadura\u201d <\/em>(Mt 13,33). Dios se reserva el derecho a actuar m\u00e1s all\u00e1 de nuestras apariencias de triunfo y brillo. La par\u00e1bola de la semilla de mostaza (Mt 4,26-32) pone al rev\u00e9s todas las cosas si pensamos en clave de grandeza: a Dios, su reino y la misi\u00f3n.<\/li><li>Una condici\u00f3n ineludible del agente de pastoral es la peque\u00f1ez junto al Se\u00f1or, es dejarse hacer. Ser de su corro<em>: \u201cY llam\u00f3 a un ni\u00f1o y lo puso en medio\u201d (Mc 9<\/em>,33-37), ven\u00edan discutiendo cu\u00e1l era el m\u00e1s grande, el m\u00e1s eficiente, el mejor. \u201cDejarse hacer\u201d, ser peque\u00f1o rompe la din\u00e1mica de la suficiencia y las pretensiones de dominio.<\/li><li>Lo peque\u00f1o y los peque\u00f1os son la ni\u00f1a de los ojos de Dios. Dios es as\u00ed y porque es as\u00ed, nos asombramos. Lo peque\u00f1o, abrazado y querido, es otra l\u00ednea conductiva de la vida y obra de Dios en Jes\u00fas (\u201cY dijo a sus disc\u00edpulos: <em>\u201cPor eso os digo: no os inquiet\u00e9is por la vida\u2026 No temas, peque\u00f1o reba\u00f1o, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros el reino\u201d. (Lc 12,22-<\/em>31). Jes\u00fas hace saltar los cerrojos de los m\u00e9ritos. Y es que todo esto <em>\u201cal Padre le ha parecido bien\u201d.<\/em><\/li><\/ul><p>El agente de pastoral tiene que contar con lo peque\u00f1o, con lo escondido, con el despojo, con el exilio como parte de su ser, porque\u00a0 esa es el modo que tiene Dios para despegarnos del apego a forzar la salvaci\u00f3n con medios poderosos, que ocultan la gracia. Desde lo peque\u00f1o, desde lo oculto, desde lo escondido, la Iglesia irradia de nuevo la luz del Evangelio. Nunca la Iglesia ha de poner su esperanza en los privilegios otorgados y ha de renunciar a aquellos derechos leg\u00edtimos que pongan en tela de juicio su misi\u00f3n y la sinceridad de su testimonio. As\u00ed lo dice el Papa Francisco. Y para que no se sientan los agentes de pastoral llenos de temor a caminar en la peque\u00f1ez, por lo tanto, a la intemperie, el Se\u00f1or nos regala su mismo ser, su Esp\u00edritu para continuar su obra (Lc 24,49).<\/p><p><strong><em>4.3.- La m\u00edstica de estar y caminar juntos: (equipos o fraternidades apost\u00f3licas)<\/em><\/strong><\/p><p>Desde hace a\u00f1os se viene proponiendo, como respuesta a la crisis del cristianismo, el retorno a lo esencia del Evangelio. Adem\u00e1s se siente vivamente la necesidad de que\u00a0 la Iglesia\u00a0 ofrezca comunitariamente \u201cun nuevo testimonio misionero de nuestra fe\u201d. Sin menospreciar valiosos testigos individuales, tenemos que reconocer la falta de comunidades-testimonio. Es posible que por eso, sigan atrayendo, en esta hora, los sumarios de Hechos\u00a0 que han quedado como referentes de\u00a0 la comunidad cristiana y como supremo analogado del testimonio cristiano comunitario. D. Jos\u00e9 Delicado, arzobispo de Valladolid, en 1980 hablaba de la necesidad de proponer el esp\u00edritu de la fraternidad apost\u00f3lica como respuesta \u201cenriquecedora\u201d y \u201cmisionera\u201d y como \u201cobjetivo de vida\u201d que hab\u00eda que perseguir.<\/p><p>Aunque los pasos no han sido f\u00e1ciles ni el trecho imaginado por el Concilio se ha logrado, hay muchas razones para gozarnos de la aventura de la Iglesia del Vaticano II. Una de ellas es que hubo presb\u00edteros que se pusieron a caminar del brazo con los hermanos en la fe. En algunos espacios eclesiales se habl\u00f3 de: equipos misioneros, equipos apost\u00f3licos, comunidades misioneras, fraternidades apost\u00f3licas como una posibilidad de vivir con nuevo esp\u00edritu la misi\u00f3n en el mundo de hoy, siempre que ellos fueran lugar donde se reconociera y se viviera al Se\u00f1or y se escuchara su env\u00edo a salir \u201cde dos en dos\u201d, hoy y ma\u00f1ana. Y es que cualquier carisma asilado de los dem\u00e1s (ser disc\u00edpulo\u00a0 por libre), no puede actualizar toda la misi\u00f3n de Jes\u00fas. La misi\u00f3n necesariamente es eclesial y se concreta en equipos, comunidades o fraternidades apost\u00f3licas.<\/p><p>\u00bfC\u00f3mo poner en pie los nuevos agentes para emprender una etapa nueva en la Iglesia y acompa\u00f1ar una etapa nueva de la historia? \u00a0Hay que realzar las dos palabras \u201cfraternidad\u201d y \u201capost\u00f3lica\u201d de la mano de la reflexi\u00f3n de Marcelino Legido sobre este tema.<\/p><p>El ser ap\u00f3stol se interpretaba como cosa de unos pocos, como el camino propio de los perfectos. Y, sin embargo, es el camino para los que se dejan querer y pueden atreverse a semejante audacia. En los or\u00edgenes de la Iglesia los hermanos se ve\u00edan peque\u00f1os, eran pobres, pero, desde el encuentro con el Se\u00f1or resucitado, se dejaron de mirar a s\u00ed mismo y su miedo se convirti\u00f3 en audacia, su cansancio en aliento, su desesperanza en esperanza y el fracaso en comienzo de victoria.<\/p><p>Vamos a rastrear una se\u00f1al en Pablo y otra en Mateo:<\/p><p>&#8211;<em>a) En Pablo,<\/em> la fraternidad apost\u00f3lica aparece como el grupo de hermanos (Rom 16: Priscila y Aquila, Ep\u00e9neto, Mar\u00eda, Andr\u00f3mico y Jun\u00edas, Ampliato, Urbano\u2026 \u201ccolaboradores m\u00edos\u201d) que se acercan al Se\u00f1or, que maduran antes como primicias y que el Se\u00f1or ha puesto y entregado al servicio de todos para realizar su obra (1 Tes 5,12: Gal 6,6; 1Cor 16,15; Flp 2,29-30).<\/p><p>-b) <em>En Mateo<\/em> (Mt 10) se ve como un grupo de criados y servidores, solo eso. Siervos del Siervo porque, a trav\u00e9s de sus manos, el Se\u00f1or se va dando. \u00c9l es el Don que se da en los dones. Son los hermanos que expresan el Amor del Se\u00f1or en muchos gestos de amor: servidores del Evangelio, maestros, servidores de los pobres, profetas, militantes\u2026 Los que acogen a los olvidados, los que curan y ponen la mesa\u2026Todos son ap\u00f3stoles y entre todos irradian el \u00faltimo y \u00fanico Don, que es el Se\u00f1or.<\/p><p>Por eso, la fraternidad no es otra cosa que transparencia humilde del Se\u00f1or; es luz para diluirse y transfigurar las sombras en luz; es un poco de levadura para diluirse en la masa hasta que todo fermente. Es, no la piedra angular, sino piedras escondidas que est\u00e1n debajo posibilitando el edificio entero. No son un grupo de perfectos, s\u00f3lo son anticipo de una comunidad-iglesia m\u00e1s grande: ellos acogen al Se\u00f1or en su palabra y en la mesa para que la comunidad entera acoja al Se\u00f1or. Ellos entrelazan sus vidas animando as\u00ed la comuni\u00f3n de vida en la comunidad entera. Ellos se entregan a acoger a los pobres (1Cor 1,26-31) para que la comunidad entera sea diaconal. Y ellos, la fraternidad, es misionera para que la comunidad entera sea misionera (1Cor 9,16-18; Rom 10,14-15,17). Y, finalmente, frente a la idolatr\u00eda y la opresi\u00f3n, proclaman el se\u00f1or\u00edo del Reino en el mundo \u201c<em>mediante las armas de la justicia\u201d<\/em> (2Cor 6,6-7), ayudan a que la comunidad entera sea servidora del Reino contra los poderosos de este mundo, contando para todo ello con un itinerario martirial (Jn 16,2). Hasta aqu\u00ed\u00a0 Marcelino Legido.<\/p><p>En nuestras comunidades, algunas muy envejecidas, ha de surgir un grupo de hermanos entregados hasta dar la vida, que llamamos equipos apost\u00f3licos, que son s\u00f3lo fermento, que nunca han de vivir las obras propias sino en la Iglesia local. Es el fuego prendido en medio de la Iglesia local.<\/p><p>En estos momentos, debemos dejar bien claro que la Iglesia no est\u00e1 enviada a llenar los agujeros \u201cinsatisfechos\u201d que deja la sociedad de consumo; ese no es su encargo. Necesitamos una audacia hist\u00f3rica incre\u00edble, que recree la Iglesia del Se\u00f1or con atrevimiento evang\u00e9lico, buscando c\u00f3mo poner al Se\u00f1or en el centro de la Iglesia y de la historia, porque suya es la Palabra y el Pan, suyo el cayado, suyos son los hermanos y suyo es el sendero. El itinerario \u00fanico de los equipos apost\u00f3licos es el Se\u00f1or; s\u00f3lo en el rostro del Se\u00f1or la fraternidad descubre su propio rostro.<\/p><p>Proponemos dos enclaves como \u201cim\u00e1genes\u201d de lo que es la fraternidad:<\/p><ul><li><em>La orilla del r\u00edo Jord\u00e1n<\/em> (Jn 1,19-28). Muestra la fraternidad como pregunta continua:<em>\u201cDinos \u00bfqui\u00e9n eres?, no nos tengas en vilo\u201d. <\/em><\/li><li>La otra nos sit\u00faa en <em>la orilla del lago Tiber\u00edades. <\/em>Es la experiencia desde el amor: <em>\u201c\u00a1Es el Se\u00f1or!<\/em>\u201c.Y se les abri\u00f3 el coraz\u00f3n \u201cal reconocerlo resucitado y ninguno se atrevi\u00f3 a preguntarle: <em>\u201c\u00bfQui\u00e9n eres?\u201d<\/em> (Jn 21, 1-14).<\/li><\/ul><p><strong>4.4.-\u00a0 Dos \u201cespacios motivadores y sanadores\u201d (EG 77) para los agentes de pastoral<\/strong><\/p><p>Como el final de la fiesta de los pueblos, cuando se apagan y callan la m\u00fasica, los fuegos artificiales, las luces,\u00a0 los aplausos y el bullicio\u2026 Algo\u00a0 as\u00ed nos ha pasado a los agentes de pastoral: ahora ya no hay ni gent\u00edo, ni aplausos, ni reconocimientos, ni reverencias\u2026; y eso f\u00e1cilmente nos empuja por la pendiente de la nostalgia y esa nostalgia produce sufrimiento.<\/p><p>Experimentamos\u00a0 que la incredulidad, la indiferencia escondida de la fe\u00a0 ahora ha aflorado. Y corren entre nosotros, sin meter ruido: la escasa interioridad, el pacto con la mediocridad, el debilitamiento y enfriamiento de la fe\u2026Adem\u00e1s la seducci\u00f3n de la idolatr\u00eda, del dinero, del erotismo ha llevado a muchos de nuestros hermanos al desinter\u00e9s por el evangelio; ha llevado al abandono de la comunidad y del compromiso en el mundo\u2026 Y la seducci\u00f3n es tan profunda que resulta m\u00e1s peligrosa que la persecuci\u00f3n.<\/p><p>Y nos vemos cansados y sin aliento, agotados, necesitados\u00a0 de recuperar fuerzas y curar heridas, porque no queremos caer en el derrumbamiento. Y es que somos de barro, somos fr\u00e1giles, muy fr\u00e1giles.<\/p><p>Desde ah\u00ed nos\u00a0 referimos a\u00a0 dos espacios (pod\u00edan ser otros m\u00e1s) que pueden ser \u201cmotivadores y sanadores\u201d y que necesitamos:<\/p><p><strong>4.4.1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>El arciprestazgo como \u201cespacio motivador y sanador\u201d<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p><p>Para mantener vivos y operantes la llamada\u00a0 y el env\u00edo es necesario que el arciprestazgo (con participaci\u00f3n de laicos, religiosos\/as y presb\u00edteros) juegue el papel de principal espacio de apoyo a los agentes de pastoral; sea un espacio\u00a0 donde la fe de mis hermanos\u00a0 confirman mi propia fe; y juntos cuidamos la vocaci\u00f3n, el seguimiento (santidad), la experiencia de Dios, el discernimiento, la reflexi\u00f3n y el di\u00e1logo para la inserci\u00f3n en los enclaves de la historia.<\/p><p>El acento lo debemos poner, al hablar de arciprestazgo, en un tiempo, un espacio, unos hermanos\u2026 no tanto en ver al arciprestazgo como una instituci\u00f3n jur\u00eddica.<\/p><p>En la Iglesia en Castilla se ha realzado\u00a0 el arciprestazgo (o zona pastoral) como \u00e1mbito destacado de comuni\u00f3n eclesial, desde donde se act\u00faa y realiza la misi\u00f3n que compete a la Iglesia Diocesana. Y se ha trabajado para que sea lugar donde se cultive la espiritualidad misionera, el estudio, la reflexi\u00f3n; donde se potencie el discernimiento pastoral y afloren los planteamientos y se fomente la fraternidad y la ayuda mutua. Se dice que es \u201chogar\u201d, \u201cescuela\u201d y \u201ctaller\u201d, a lo que se puede a\u00f1adir \u201cp\u00f3rtico\u201d. Nos detenemos en las palabras \u201chogar\u201d y \u201ctaller\u201d.<\/p><ol><li><em>Hogar: <\/em>Nuestra actividad resulta agotadora, en muchas ocasiones, y casi siempre actuamos como profesionales. Al tomar prestada la palabra <em>\u201chogar\u201d<\/em> se invita a pensar en un lugar de encuentro: para el silencio, para estar cara a cara con Dios del que brota la \u201csoledad sonora\u201d, para la plegaria compartida, para escuchar palabras que necesito o\u00edr y hacer de ese encuentro lugar de resistencia a los \u00eddolos y no ser sus conversos.<\/li><li><em>Taller:<\/em> La otra palabra, es <em>\u201ctaller<\/em>\u201d. El env\u00edo es cosa del Se\u00f1or, pero ese env\u00edo (anunciar, reunir, hacer familia, fraternidad, servir a los pobres, abrir caminos al reino\u2026) es tan dif\u00edcil, tan complejo en nuestro tiempo, que no se puede dejar a la improvisaci\u00f3n o a la buena voluntad. La misi\u00f3n hay que orarla, pensarla, dialogarla, seccionarla, agruparla, \u201ctallarla\u201d. El arciprestazgo nos sobreviene como lugar del discernimiento apost\u00f3lico. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1 Dios y c\u00f3mo discurre el sue\u00f1o de Dios\u00a0 en esta tierra? Esto no admite respuestas improvisadas.<\/li><\/ol><p>Se necesita un espacio para orar y tallar las mediaciones del amor hecho servicio, para mirar qu\u00e9 estamos haciendo y qu\u00e9 debemos hacer. Necesitamos o\u00edr lo que el Esp\u00edritu dice a las Iglesia. Necesitamos sacudirnos el polvo de las ideas fijas, de t\u00f3picos. Necesitamos hablar sin miedo y escuchar sin agresividad. Esto puede ser m\u00e1s o menos dif\u00edcil, pero es important\u00edsimo de cara a la misi\u00f3n para recomponer y curas las heridas del camino.<\/p><p><strong><em>4.2\u00a0\u00a0\u00a0 Los monasterios,\u00a0 como \u201cespacios motivadores y sanadores\u201d<\/em><\/strong><\/p><p><em>\u201cY se retir\u00f3 a la monta\u00f1a\u201d,<\/em> lo se\u00f1ala Lucas en varias ocasiones, para clarificar y ahondar su mirada, para conocer sus pasos desde el latido amoroso del Padre y sentirse en su manos. As\u00ed era Jes\u00fas.<\/p><p>Lo que antes fue considerado como una huida, hoy aparece como un grito un\u00e1nime: <em>\u201cNecesito\u00a0 la experiencia silenciosa de Dios<\/em>\u201d. Busco que <em>\u201cel Se\u00f1or vuelva a tocar mi vida\u201d.<\/em> Y es que la misi\u00f3n sin interioridad desgasta y hasta asfixia. Ahora estamos descubriendo que ser ante sus ojos, gastar\u00a0 el tiempo para estar y vivir en \u00c9l, es un paso imprescindible para la misi\u00f3n.<\/p><p>Es necesario conocer la vereda, encontrar el camino asequible y sencillo para poder amanecer en sus manos, poner al Se\u00f1or en el centro, para hacer del encuentro el punto de arranque de la vida de cada d\u00eda. Saborear vivir y caminar en su presencia. Y el monasterio es lugar rico para la contemplaci\u00f3n, para reiniciar el camino, puede ser lugar de ida y vuelta, morada para el camino del agente de pastoral.<\/p><p>Adem\u00e1s, el monasterio puede ser lugar id\u00f3neo\u00a0 para que resuenen los gritos y esperanzas de los hombres y mujeres de nuestra tierra\u2026 Contemplar c\u00f3mo ama Dios al hombre y a la tierra, descubrir sus pasos, para no caer en la trampa de mirar a este mundo como tierra hostil, a esta sociedad como el rival al que doblegar, al hombre moderno y postmoderno como el enemigo a combatir. Y as\u00ed llevar en el coraz\u00f3n este mundo que Dios ama; el mundo que Dios no lo quiere para la perdici\u00f3n (Jn 3,16-18).<\/p><p>Los monasterios son lugares, espacios \u201cmotivadores y de sanaci\u00f3n\u201d. Lo mismo podemos decir de otros, en los que se cuida a los \u00faltimos, a los excluidos, a los m\u00e1s pobres&#8230; Son lugares para una fe necesitada de m\u00e1s contemplaci\u00f3n, de m\u00edstica, porque \u00c9l y solo \u00c9l nos acoge y sostiene y nos env\u00eda en su mismo amor. Son lugares sosegados, de paz y alegres de \u201csu presencia\u201d, y morada para caminar enraizados en Aquel que alimenta la vida y la misi\u00f3n. No podemos\u00a0 dejar fuera del camino diocesano esta realidad que enriquece la vida de los agentes de pastoral y a\u00a0 nuestras Iglesias Locales.<\/p><p>Que el Esp\u00edritu Santo, la Madre de los Ap\u00f3stoles y de los evangelizadores, y los santos, nuestros protectores y hermanos mayores, nos acompa\u00f1en en el anuncio de la Buena Nueva en esta Iglesia y en esta tierra y en este pueblo, a los que tanto amamos.<\/p><p>\u00a0<\/p><h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Ciudad Rodrigo, a 29 de Junio de 2015,<\/strong><\/span><\/h3><h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Solemnidad de San Pedro y San Pablo.<\/strong><\/span><\/h3><h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>A\u00d1O PASTORAL 2015-2016<\/strong><\/span><\/h3><p><strong>\u00a0L\u00edneas de acci\u00f3n, sugerencias y materiales<\/strong><\/p><p>El Se\u00f1or, y la realidad de nuestro pueblo y de nuestra Iglesia Diocesana, nos invitan a movernos, a pisar la calle; reclaman de nosotros ser presencia testimonial\u00a0 en la vida cotidiana. En palabras del Papa Francisco se nos convoca a ser\u00a0 \u201cIglesia en salida\u201d.<\/p><p>Ser \u201cIglesia en salida\u201d requiere, en primer lugar, que abandonemos cierta instalaci\u00f3n, comodidad, vida f\u00e1cil, y asumir\u00a0 y afrontar, aunque nos cueste, que estamos aqu\u00ed, en medio de nuestro pueblo, laicos, religiosas y presb\u00edteros, para dejarnos moldear por el Evangelio. Ser \u201cIglesia en salida\u201d requiere, tambi\u00e9n saber que hemos sido y somos enviados, y que <em>el ANUNCIO<\/em> no es un c\u00famulo de tareas sino\u00a0 una verdadera <em>misi\u00f3n.<\/em> La misi\u00f3n del Se\u00f1or es ahora la nuestra. Sin su misi\u00f3n no somos la Iglesia del Se\u00f1or, no hay Iglesia, no somos su Iglesia.<\/p><p>Es posible que necesitemos superar \u201c<em>una pastoral de tareas\u201d<\/em> y adentrarnos en la misi\u00f3n que el Se\u00f1or ha puesto en nuestras manos. Y, tambi\u00e9n, superar la falta de creatividad. La creatividad, no es propiedad de los genios, sino\u00a0 fruto de un discernimiento en la vida cotidiana y\u00a0 fruto de una b\u00fasqueda evang\u00e9lica y conjunta de los equipos diocesanos (consejos, delegaciones, secretariados, vicar\u00edas), equipos arciprestales y de la comunidad parroquial. Este esfuerzo de superaci\u00f3n nos puede sacar de la rutina y del trabajo en solitario. Juntos debemos aprender a mirar, escuchar, leer la vida y los acontecimientos, los signos de los tiempos, y sentir que el Se\u00f1or nos\u00a0 env\u00eda en este momento de la historia a\u00a0 ANUNCIAR su Evangelio y a ser ANUNCIO, evangelio vivido. \u00a1No nos apropiemos de la \u201cmisi\u00f3n\u201d, dejemos que sea la misi\u00f3n de Jes\u00fas!<\/p><p>Nuestro camino no empieza de cero. Es un camino que viene de m\u00e1s atr\u00e1s que nosotros y va m\u00e1s all\u00e1 de nosotros. Queremos con ello expresar que este camino no es nuestro. Por eso, hemos de buscar juntos qu\u00e9 caminos quiere y nos indica el Se\u00f1or. Pongamos atenci\u00f3n porque este tramo del camino ciertamente es del Se\u00f1or, pero \u00c9l lo ha puesto en nuestras manos. Desde el Se\u00f1or todo es posible. \u00a1\u00a1Atrev\u00e1monos a caminar!!<\/p><p>Hay que vivir con mayor conciencia y gozo la misi\u00f3n y, para fomentar esta llamada y este env\u00edo, dar pasos efectivos promoviendo procesos personales y comunitarios, que nos ayuden a re-centrarnos en el Se\u00f1or y en su Evangelio de \u201cmodo nuevo\u201d.<\/p><h2><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<span style=\"color: #ff0000;\">Objetivo pastoral general:<\/span><\/strong><\/h2><p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>\u201cArraigados en el Se\u00f1or, ser cauce humilde para dejar al Esp\u00edritu Santo que infunda la fuerza renovadora\u00a0 del Evangelio en el interior de nuestra Iglesia Diocesana y en esta tierra\u201d<\/strong><\/span><\/p><p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00a0\u00a0\u00a0 1.- Dos objetivos operativos: <\/strong><\/p><p>Durante este a\u00f1o pastoral, 2015-2016, queremos caminar\u00a0 con estas dos claves:<\/p><p><em>&#8211; La primera<\/em>, que cada disc\u00edpulo pueda gustar \u201cel vino sabroso\u201d del Evangelio.<\/p><p>&#8211; <em>La segunda<\/em>, que \u201clos equipos apost\u00f3licos\u201d, de disc\u00edpulos misioneros, transmitan o propongan a los hermanos\/as\u00a0 de nuestras comunidades y pueblos el ANUNCIO que inicie o reinicie en la fe, la configure y\u00a0 la fortalezca. Y a lo quienes se han ido de nuestras comunidades, o nunca estuvieron, acercarnos y abrir espacios, ser \u201cpuerta de entrada\u201d; ir a ellos y caminar con ellos para abrir puertas a la fe y a la comunidad.<\/p><p><strong>2.- Podemos expresar\u00a0 estos dos objetivos en dos enunciados:<\/strong><\/p><ul><li>Acoger el Amor del Se\u00f1or que se nos da en su Palabra.<\/li><li>Salir a anunciar al Se\u00f1or y su Evangelio en nuestra tierra.<\/li><\/ul><p><strong>PRIMER OBJETIVO OPERATIVO: <em>ACOGER EL AMOR DEL SE\u00d1OR QUE SE NOS DA EN SU PALABRA.<\/em><\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p><strong>I.-\u00a0 Dos encuentros diocesanos<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p><p><strong>I.1 L\u00edneas\u00a0 de acci\u00f3n:<\/strong><\/p><p>Estos dos encuentros buscan ayudar a comprender el misterio de la Iglesia Diocesana y visibilizar\u00a0 el camino que va haciendo, su sinodalidad. Queremos que los cristianos de distintos arciprestazgos y zonas se encuentren y que no se pierda el esp\u00edritu de la Asamblea Diocesana.<\/p><p>Queremos percibir\u00a0 c\u00f3mo se va articulando nuestra Iglesia\u00a0 Diocesana y qu\u00e9 realidades la conforman.<\/p><p>Desde la llamada a la conversi\u00f3n pastoral del Papa Francisco y desde las PAD, como puntos de partida, deseamos consolidar el camino de esperanza que hemos iniciado y que ha de ser de todos y ha de alcanzar a todos los disc\u00edpulos de esta Iglesia. Ser\u00eda irresponsable no abrirnos\u00a0 al horizonte de la misi\u00f3n\u00a0 de Pentecost\u00e9s y saborear la vida que el Se\u00f1or nos va, en su Esp\u00edritu Santo, regalando y que es\u00a0 relato y fuerza\u00a0 para un nuevo futuro.<\/p><p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0I.2 Encuentro\u00a0 en septiembre: inauguraci\u00f3n del a\u00f1o pastoral<\/strong><\/p><p>Dos acciones, tambi\u00e9n:<\/p><p>&#8211; <em>Conferencia de un Profesor\/a de UPSA<\/em>: <em>\u201cEl Anuncio en la primera hora y el Anuncio al que estamos llamados en esta hora\u201d. <\/em><\/p><p>&#8211; <em>Celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda en la catedral<\/em>, y \u201cenv\u00edo\u201d a una representaci\u00f3n de todos los agentes de pastoral.<\/p><p><strong>I.3\u00a0 Encuentro Vigilia de Pentecost\u00e9s<\/strong><\/p><p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>&#8211; <em>Encuentro <\/em>de oraci\u00f3n, con breve charla que sea un relato de lo que est\u00e1 llamada a ser y vivir toda la Iglesia Diocesana. Compartir sensibilidades y puntos de vista.<\/p><p>&#8211; <em>Celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda<\/em>, en la catedral, y\u00a0 compartir dones<\/p><p>en el Seminario.<\/p><p><strong>II.- Encuentro mensual\u00a0 de arciprestazgo<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p><ol><li><strong><em> 1 L\u00edneas de acci\u00f3n para la ma\u00f1ana\u2026<\/em><\/strong><\/li><\/ol><p><em>Para\u00a0 hacer, de la ma\u00f1ana,\u2026<\/em><\/p><p>&#8211; un tiempo de escucha,<\/p><p>&#8211; de silencio orante,<\/p><p>&#8211; y de oraci\u00f3n compartida.<\/p><p>Se trata de ofrecer, desde el arciprestazgo y al arciprestazgo, unos momentos al mes, para cuidar la relaci\u00f3n con el Se\u00f1or, haciendo\u00a0 de nuestra existencia\u00a0 un \u00e1mbito de \u201cescucha\u201d para adentrarnos en la \u201cl\u00f3gica\u201d de Jesucristo y de su Evangelio:<\/p><ul><li>Hacer de la ma\u00f1ana de los encuentros arciprestales un espacio de vida creyente.<\/li><li>Es preciso fijar qui\u00e9nes hacen la convocatoria adem\u00e1s del arcipreste, a qui\u00e9nes se convoca sin olvidar el relevo generacional (consejos, catequistas, profesores y personas comprometidas en la vida de la parroquia, Delegaciones\u2026), c\u00f3mo se convoca ( utilizar distintas modalidades que son compatibles: personalmente y en el tabl\u00f3n de anuncios parroquial y en los avisos del domingo\u2026) y cu\u00e1ndo; para que los participantes\u00a0 puedan conocer con antelaci\u00f3n los d\u00edas de encuentro arciprestal y organizar sus calendarios.<\/li><li>Es importante tener \u201cuna sede\u201d, un lugar adecuado donde se posibilite el silencio; disponer de una capilla o iglesia; poder compartir una comida sencilla; y, con la ayuda de todos, ir haciendo realidad la acogida sincera, la calidez gozosa y la experiencia fraterna.<\/li><li>Facilitar la oraci\u00f3n personal y silenciosa, desde la Palabra, que nos ayude a adentrarnos en el Evangelio. Cuidar que en las palabras del que dirige la charla o meditaci\u00f3n resuene el Evangelio del Se\u00f1or y se centre en \u00e9l, evitando otro tipo de charlas o reflexiones.<\/li><li>Valorar y potenciar la oraci\u00f3n compartida, que enriquece y alienta a vivir en el Se\u00f1or y de su Palabra.<\/li><\/ul><ol><li><strong> 2 Materiales y sugerencias para la ma\u00f1ana en los encuentros arciprestales:<\/strong><\/li><\/ol><ul><li><strong>Una din\u00e1mica\u2026 <\/strong><\/li><\/ul><p>&#8211; <em>Oraci\u00f3n con los salmos: <\/em>sin prisas, valorar el encontrarnos,<\/p><p>crear ambiente, humano y f\u00edsico, que facilite la oraci\u00f3n, el<\/p><p>silencio, la paz, y la escucha\u2026<\/p><p>&#8211; <em>Charla o meditaci\u00f3n <\/em>( organiza y distribuye el arcipreste).<\/p><p>&#8211; <em>Oraci\u00f3n\u00a0 en silencio<\/em> (se requerir\u00eda una hoja con el texto del Evangelio y en ella unas sugerencias para la oraci\u00f3n); otra posibilidad es la \u201coraci\u00f3n acompa\u00f1ada\u201d. Este servicio pod\u00eda hacerlo la misma persona que presenta la meditaci\u00f3n o el arcipreste.<\/p><p>&#8211; <em>Oraci\u00f3n compartida<\/em>: el silencio orante, despu\u00e9s, se hace oraci\u00f3n compartida.<\/p><ul><li><strong>La meditaci\u00f3n o charla para cada mes: <\/strong><\/li><\/ul><p>Porque queremos\u00a0 situarnos en el \u00e1mbito del A\u00f1o de la Misericordia, convocado por el Papa Francisco, vamos utilizar\u00a0 el texto de J.A. Pagola, <em>El camino abierto por Jes\u00fas, (Lucas 3), PPC, Madrid 2012.<\/em><\/p><ul><li><strong>En el <em>encuentro arciprestal de cuaresma<\/em><\/strong> se utilizar\u00e1 la \u201cBula de Convocaci\u00f3n del Jubileo Extraordinario de la Misericordia\u201d del Papa Francisco<em>: \u201cMisericordiae Vultus\u201d,<\/em> como materia de oraci\u00f3n-meditaci\u00f3n.<\/li><\/ul><p><strong>II.3 L\u00edneas de acci\u00f3n para la tarde:<\/strong><\/p><p>Debemos seguir haciendo de la tarde un \u201cmedio\u201d o \u201cinstrumento\u201d de crecimiento. El formato que le demos ha de ser asequible y sencillo y estar al alcance de todos, para que sirva a todos. Que nadie quede descolgado por lo complicado de los temas o de la reflexi\u00f3n o del di\u00e1logo que se propone. Nos vamos a apoyar en tres materiales que son importantes, valiosos y que nos afectan directamente:<\/p><ol><li><em>a) Estudio socio-religioso<\/em> de nuestra di\u00f3cesis, dirigido por Javier Alonso Torrens y la colaboraci\u00f3n de 60 personas de la di\u00f3cesis.<\/li><li><em>b) Textos<\/em> que nos ofrecen el profesor Santiago Guijarro, de la UPSA, y V\u00edctor Manuel Fern\u00e1ndez, Rector de la Universidad Cat\u00f3lica y Arzobispo de Buenos Aires\u2026<\/li><li><em>c) Las Propuestas de la Asamblea Diocesana<\/em> (PAD). Nos centramos en la \u201cDimensi\u00f3n de Anuncio\u201d.<\/li><\/ol><p>Teniendo todo esto en cuenta, la tarde tendr\u00e1 tres momentos:<\/p><ul><li><em>MIRAR: <\/em>Ayudados por el estudio socio-religioso: <em>reconocer d\u00f3nde estamos<\/em> y <em>qu\u00e9 nos pasa<\/em>; <em>aportar tambi\u00e9n nuestros matices<\/em> y miradas; y <em>aportar nuestra palabra, <\/em>que lleva y coloca, sin duda alguna, los latidos de la vida\u00a0 de cada d\u00eda de nuestro pueblo.<\/li><\/ul><ul><li><em>ILUMINAR:<\/em> Hacer m\u00e1s \u201ccomprensible\u201d nuestra fe con temas breves para: conocer m\u00e1s, acoger m\u00e1s, y amar m\u00e1s. Y as\u00ed crecer. Y, siendo testigos, saber dar raz\u00f3n delo que creemos: Conocer para anunciar.<\/li><\/ul><ul><li><em>CAMINAR:<\/em> Incorporar las PAD, buscando y ofreciendo juntos pasos concretos, factibles. Que veamos juntos los pasos a dar y nos comprometamos a mejorar o inaugurar caminos de evangelizaci\u00f3n hacia dentro de nuestras comunidades y hacia fuera. No olvidar que lo m\u00e1s importante no es analizar, una y otra vez. El volver siempre sobre lo mismo, nos hace caer en las mismas expresiones y en los mismos t\u00f3picos. Hay que salir y abrir caminos, acciones que alimenten y abran cauces de vida evang\u00e9lica a: los adultos, la familia, los adolescentes- j\u00f3venes y a los ni\u00f1os.<\/li><\/ul><p><strong>III.- Retiro arciprestal en los tiempos lit\u00fargicos significativos (dos encuentros).<\/strong><\/p><ol><li><em>Lugar:<\/em> monasterios de vida contemplativa (Agustinas de San Felices, Franciscanas de Zarzoso, Carmelitas, Claras), casa de religiosas, seminario, residencia de Casillas\u2026<\/li><li><em>Tiempo:<\/em> Adviento-Cuaresma \/ Navidad \u2013 Pascua.<\/li><li><em>Basarse en los textos lit\u00fargicos.<\/em> Y atender, en este curso, la invitaci\u00f3n del Papa a \u201cla Misericordia\u201d.<\/li><li><em>Abierto a todos<\/em>, especialmente a catequistas, profesores, miembros de juntas y consejos, equipos de liturgia, grupos parroquiales de adultos, grupos de oraci\u00f3n\u2026<\/li><\/ol><p><strong>SEGUNDO OBJETIVO OPERATIVO: <em>SALIR Y ANUNCIAR EL EVANGELIO DEL SE\u00d1OR EN NUESTRA TIERRA.<\/em><\/strong><\/p><p><strong>\u00a0IV.- Proponer y servir el Evangelio. <\/strong><\/p><ol><li><strong> 1 L\u00edneas de acci\u00f3n en La Parroquia.<\/strong><\/li><\/ol><ul><li><strong>Procedimiento:<\/strong><\/li><\/ul><p>Es importante impregnarnos, desde el comienzo del a\u00f1o pastoral, de una actitud de conversi\u00f3n de \u201csalida\u201d y ser \u201cevangelizadores con Esp\u00edritu\u201d. Tenemos que convencernos de que es necesaria y urgente \u201cla conversi\u00f3n pastoral\u201d y, aunque nos resulte molesto y hasta no nos guste y sintamos en nosotros mismos el peso de las resistencias, hemos de empezar a abrir paso a la \u201cpastoral misionera\u201d porque sin \u00e9sta la propuesta program\u00e1tica del Papa para la Iglesia nunca ver\u00e1 la luz y las Propuestas de la Asamblea Diocesana quedar\u00e1n en el papel, ser\u00e1n s\u00f3lo palabras en un papel. \u00a1\u00a1Y\u00a0 lo vamos a hacer\u2026\u201caunque nos accidentemos\u201d!!.<\/p><p>Necesitamos\u00a0 fortalecer la vida de nuestras comunidades, sin enga\u00f1os, ni abandonos. Es hora de que las comunidades parroquiales, aunque sean peque\u00f1as,\u00a0 han de sentirse, dentro de la Iglesia Diocesana, Pueblo de Dios m\u00e1s participativo y comprometido.<\/p><p>El Se\u00f1or, en esta hora\u00a0 de la historia\u00a0 de nues<\/p><p>tro pueblo, nos est\u00e1 como retando a vivir de tal manera que nuestra\u00a0 vida ya sea Misi\u00f3n. Es decir, que la vida nos lleve al Evangelio y que bebamos del Evangelio para vivirlo. Hemos de potenciar\u00a0 aquellos pasos que sean germen de una Iglesia convertida al Se\u00f1or y a su Evangelio; s\u00f3lo as\u00ed ser\u00e1 germen y primicia\u00a0 de futuro. \u00a1Es nuestra hora, no valen excusas!&#8230;<\/p><ul><li>Vamos a implicarnos, ya desde el comienzo, presentando los objetivos del a\u00f1o pastoral y las l\u00edneas de acci\u00f3n en todas las parroquias (sobre todo en las m\u00e1s numerosas, sin olvidar alguna acci\u00f3n de presentaci\u00f3n en las peque\u00f1as). Dado que el arcipreste es el animador de la vida arciprestal y a \u00e9l corresponde alentar la pastoral de conjunto,\u00a0 a \u00e9l corresponde, tambi\u00e9n, coordinar dicha presentaci\u00f3n. La presentaci\u00f3n en la comunidad parroquial la hacen, donde sea posible, un presb\u00edtero una religiosa y un laico. Tendremos que volver a preguntarnos, tambi\u00e9n ahora: <em>qui\u00e9n,\u00a0 con qui\u00e9nes, c\u00f3mo, d\u00f3nde y cu\u00e1ndo.<\/em><\/li><\/ul><ul><li>Despu\u00e9s de tres encuentros con los Delegados y Secretarios Diocesanos, hemos comprendido que no podemos separar la pastoral territorial y la pastoral sectorial y de ambientes. Deseamos, este a\u00f1o,\u00a0 iniciar, con sencillez y con humildad, atendiendo al objetivo pastoral de cada a\u00f1o, un camino de apoyo y complementariedad entre los arciprestazgos y las delegaciones, que ayude a avanzar, impulsar\u00a0 y a implicarnos m\u00e1s todos en una pastoral misionera. Vamos a atender, prioritariamente, cuatro realidades:<\/li><\/ul><ol><li>Los <em>cristianos adultos que permanecen fieles<\/em> a la comunidad parroquial ante la situaci\u00f3n de increencia globalizada nos urge a ofrecerles, no por moda sino por necesidad, acciones que fortalezcan su fe.<\/li><li><em>La familia<\/em> ha de abrirse a esta sociedad de otra manera y con otros mensajes, sin ir contra nadie, s\u00ed regalando el Evangelio; y reavivar dentro de ella la experiencia de ser \u201ciglesia dom\u00e9stica\u201d.<\/li><li><em>Los j\u00f3venes,<\/em> necesitados de una pastoral donde se aumente el trato personal y el di\u00e1logo as\u00ed como el anuncio expl\u00edcito y el testimonio. Estudio y revisi\u00f3n de los programas hechos hasta ahora para un nuevo dise\u00f1o de servir el Evangelio a los j\u00f3venes.<\/li><li><em>Los ni\u00f1os y los\/as catequistas<\/em>. Embarcarnos, sin prejuicios y con humildad, en la b\u00fasqueda de modos concretos y formas sencillas donde vayamos dando cauce a una catequesis de iniciaci\u00f3n que sea m\u00e1s \u201ckerigm\u00e1tica y mistag\u00f3gica\u201d.<\/li><\/ol><ol start=\"2\"><li><strong><em> 2.- Sugerencias y materiales\u2026<\/em><\/strong><\/li><\/ol><ul><li><em>Presentar en cada parroquia el objetivo\u00a0 del A\u00f1o Pastoral 2015-2016.<\/em> Haciendo ver las necesidades y la respuesta que se quiere dar a la vida personal y comunitaria de la parroquia. Al mismo tiempo presentar las acciones que se van a realizar como arciprestazgo. Y anunciar los dos encuentros diocesanos.<\/li><\/ul><p><strong>IV.2.1.- Atenci\u00f3n a los cristianos adultos: \u201cCatequesis de la comunidad\u201d, <\/strong>con el apoyo\u00a0 y acompa\u00f1amiento por parte de la <em>Delegaci\u00f3n de Catequesis y la Vicar\u00eda de Pastoral<\/em><\/p><p>Tomando conciencia de que debemos anunciar el Evangelio a un hombre distinto de hace unas d\u00e9cadas y de que est\u00e1 en juego el futuro de la fe cristiana y que\u00a0 existe en nuestra Iglesia un retroceso de las creencias y\u00a0 de las pr\u00e1cticas religiosas. Urge fortalecer la fe de los que permanecen\u00a0 con fidelidad. Estamos llamados a entregarnos de lleno a \u201clos duros trabajos del Evangelio\u201d para acompa\u00f1ar a los hombres y mujeres de nuestro pueblo en la b\u00fasqueda del verdadero rostro del Dios de Jesucristo y llenar de esperanza la vida, con frecuencia llena de cosas y con el alma vac\u00eda. Sencillamente, queremos aprender juntos qu\u00e9 es seguir hoy a Jes\u00fas y cu\u00e1l es la salvaci\u00f3n \u00faltima. Vincular evangelio y vida. Entre las mediaciones principales, sugerimos:<\/p><ol><li><em>Se ofrecer\u00e1n ocho catequesis,<\/em> preparadas por la Delegaci\u00f3n de Catequesis y la Vicar\u00eda de Pastoral.<\/li><li><em>Materiales: <strong>\u201c<\/strong>Hoy ha llegado la salvaci\u00f3n\u201d. Evangelio de Lucas<\/em>, EVD, Madrid 2009. Colecci\u00f3n \u201cPalabra y Vida\u201d.<\/li><li><em>Responsable:<\/em> el p\u00e1rroco.<\/li><li><em>Colaboradores:<\/em> los que hicieron el Curso de Animaci\u00f3n Lit\u00fargica y Pastoral.<\/li><\/ol><p>Se trata de ofrecer para cada mes un sencillo guion que facilite caminos de\u00a0 \u201corar con la Palabra\u201d y ayude a la oraci\u00f3n personal, o en familia, en casa y en la vida diaria. Este guion\u00a0 se dar\u00e1 en la misma <em>\u201cCatequesis de la comunidad\u201d.<\/em><\/p><p><strong>IV.2.2.- Atenci\u00f3n a los adolescentes y j\u00f3venes, <\/strong>con el apoyo y acompa\u00f1amiento presenciales de la <em>Delegaci\u00f3n de Adolescencia y Juventud y de la Delegaci\u00f3n de Misiones.<\/em><\/p><p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Las mediaciones principales ser\u00e1n:<\/p><ol><li>Estudio y revisi\u00f3n de los programas, que se han llevado a cabo hasta ahora, para redefinir itinerarios\u00a0 evangelizadores con los j\u00f3venes.<\/li><li>Dise\u00f1ar un \u201citinerario de maduraci\u00f3n en la fe\u201d para los grupos de post-confirmaci\u00f3n, con unas <em>catequesis misioneras<\/em>, orientadas hacia el camino de Jes\u00fas.<\/li><li>Reuni\u00f3n arciprestal de catequistas y sacerdotes de Confirmaci\u00f3n.<\/li><li>Encuentro de confirmados, por arciprestazgo.<\/li><li>Crear y acompa\u00f1ar un equipo de responsables o<\/li><\/ol><p>animadores de pastoral juvenil de cada arciprestazgo.<\/p><p><strong>IV.2.3.- Atenci\u00f3n a la iniciaci\u00f3n cristiana, <\/strong>con el apoyo y acompa\u00f1amiento presenciales de la <em>Delegaci\u00f3n de Catequesis.<\/em><\/p><p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Las mediaciones principales ser\u00e1n:<\/p><ol><li>Mantener un encuentro trimestral con catequistas a<\/li><\/ol><p>nivel arciprestal para:<\/p><p>&#8211; clarificar el ministerio espec\u00edfico de los catequistas;<\/p><p>&#8211; clarificar \u201c\u00bfqu\u00e9 es una catequesis <em>kerigm\u00e1tica y<\/em><\/p><p><em>\u00a0 mistag\u00f3gica?\u201d\u2026<\/em><\/p><ol><li>b) Acompa\u00f1ar itinerarios catequ\u00e9ticos y equipos de catequistas a<\/li><\/ol><p>nivel parroquial, donde se les solicite.<\/p><p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 IV.2.4.- Pastoral familiar, <\/strong>con el apoyo de la <em>Delegaci\u00f3n de Familia y Vicar\u00eda de Pastoral.<\/em><\/p><p>Las mediaciones principales ser\u00e1n:<\/p><ol><li>Una nueva etapa a iniciar desde la exhortaci\u00f3n post-sinodal sobre la familia.<\/li><li>Un equipo, lo m\u00e1s amplio posible, donde haya representaci\u00f3n de todos los arciprestazgos.<\/li><li>Repensar las programaciones hechas hasta ahora y dise\u00f1ar\u00a0 un nuevo itinerario de pastoral de la familia, priorizando acciones que lleven en su esencia Evangelio, se\u00f1ales\u00a0 de misericordia y abran a la esperanza de un mundo fascinante y nunca condenado. Que la pastoral de la familia sea como respirar un aire fresco que invite a la vida y a la Vida, y sea Buena Noticia para los matrimonios y parejas.<\/li><\/ol><p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 IV.2. 5.- Sin olvidar a los m\u00e1s pobres, <\/strong>con el apoyo y acompa\u00f1amiento presenciales de la <em>Delegaci\u00f3n de C\u00e1ritas<\/em> y <em>Equipo de C\u00e1ritas parroquiales y arciprestales.<\/em><\/p><p>Ninguna programaci\u00f3n pastoral ser\u00e1 fecunda evang\u00e9licamente si se olvida de los pobres. Los pobres son el desaf\u00edo de toda programaci\u00f3n, porque los pobres son el espejo en el que tiene que mirarse la comunidad cristiana. De su relaci\u00f3n con los pobres depende la calidad de su experiencia cristiana y la calidad de su anuncio del Evangelio.<\/p><p>Las mediaciones principales ser\u00e1n:<\/p><ol><li>Crear, potenciar y consolidar las C\u00e1ritas de parroquias y de arciprestazgo. Presencia en los arciprestazgos a lo largo del A\u00f1o Pastoral.<\/li><li>Descubrir las pobrezas en el \u00e1mbito del mundo<\/li><li>Potenciar el apoyo a la mujer.<\/li><li>Favorecer la acogida e integraci\u00f3n de los inmigrantes.<\/li><li>Abrir un nuevo espacio para la pastoral gitana.<\/li><\/ol><p>Todo lo expresado anteriormente lo ponemos en el coraz\u00f3n de Mar\u00eda, la Estrella de la Nueva Evangelizaci\u00f3n, y de nuestros hermanos mayores, los santos diocesanos para que el Esp\u00edritu Santo lo haga fecundo.<\/p><p><strong>Ciudad Rodrigo, a 29 de Junio de 2015<\/strong><\/p><p><strong>Propuestas de la Asamblea Diocesana sobre la \u201cDIMENSION DE ANUNCIO\u201d<\/strong><\/p><ol><li><strong>La Iglesia de Ciudad Rodrigo abierta al viento del Esp\u00edritu del Se\u00f1or:<\/strong><\/li><\/ol><p>1.1\u00a0\u00a0\u00a0 Promover, en el \u00e1mbito de la parroquia y del arciprestazgo, planes pastorales que cuiden los procesos de iniciaci\u00f3n y de continuidad en el proceso de crecimiento cristiano. Para ello, por un lado, hacer de nuestras comunidades eclesiales, comunidades vivas en las que se fomenten itinerarios de maduraci\u00f3n de la fe. Por otro lado, facilitar, por parte de la Di\u00f3cesis, itinerarios, de varios a\u00f1os y con seguimiento peri\u00f3dico, que favorezcan una espiritualidad misionera, con incidencia en los encuentros-retiros arciprestales de cada mes.<\/p><p>1.2\u00a0\u00a0\u00a0 Fomentar y favorecer un mayor inter\u00e9s de nuestra Iglesia por los \u201csignos de los tiempos\u201d, como \u201cllamadas de Dios\u201d desde la vida misma. Para ello, es necesario realizar una lectura creyente de los mismos, por parte de las Delegaciones, y otros organismos diocesanos, atendiendo al sector o ambiente que le es propio, para que as\u00ed nos ayuden a conocer y discernir las realidades m\u00e1s urgentes e intuir los pasos evangelizadores a seguir. As\u00ed mismo, los presb\u00edteros deben estar m\u00e1s integrados en la sociedad y en el entorno en el que viven, al lado de la gente, de forma significativa y servicial.<\/p><p>1.3\u00a0\u00a0\u00a0 Colocar a Jes\u00fas, y su Evangelio, en el centro de la vida de la Iglesia diocesana.<\/p><p>1.4\u00a0\u00a0\u00a0 Promover cauces para el crecimiento en una espiritualidad b\u00edblica, que ayude a enraizar nuestra vida en el Se\u00f1or. Para ello, dejarnos moldear por la Palabra escuchada, orada, contemplada, acogida y vivida en el d\u00eda a d\u00eda.<\/p><p>1.5\u00a0\u00a0\u00a0 Favorecer una opci\u00f3n clara en orden a una conversi\u00f3n de las instituciones, las estructuras y los organismos diocesanos para una mayor disponibilidad y de servicio al Evangelio, y as\u00ed evitar actitudes negativas como la opacidad, la rivalidad, la competitividad o \u201cel carrerismo\u201d.<\/p><p>1.6\u00a0\u00a0\u00a0 Crear, estudiar y planificar jornadas de espiritualidad para laicos, religiosas y presb\u00edteros que cuiden la experiencia personal de fe, la oraci\u00f3n como encuentro y contemplaci\u00f3n, como compromiso y como env\u00edo.<\/p><p>1.7\u00a0\u00a0\u00a0 Promover y facilitar los ejercicios espirituales y animar a participaren ellos tanto a los laicos como a los presb\u00edteros y las religiosas.<\/p><p>1.8\u00a0\u00a0\u00a0 No rehuir una espiritualidad de la cruz que comporte el rechazo, la aparente esterilidad o la sequ\u00eda pastoral; y no perder la audacia, el atrevimiento y la valent\u00eda para proponer el Evangelio. Para ello, facilitar espacios y procesos de acompa\u00f1amiento.<\/p><p>1.9\u00a0\u00a0\u00a0 Potenciar, a nivel familiar y a trav\u00e9s de encuentros comunitarios, que los adultos y los m\u00e1s mayores de la comunidad testimonien sus hijos y a sus nietos por qu\u00e9 y c\u00f3mo son creyentes y por qu\u00e9 merece la pena ser cristiano hoy.<\/p><ol start=\"2\"><li><strong>Fomentar el esp\u00edritu misionero de las comunidades y de los grupos parroquiales.<\/strong><\/li><\/ol><p>2.1\u00a0\u00a0\u00a0 Promover iniciativas que faciliten el implantar la catequesis de adultos, elaborando un plan diocesano, con unos materiales sencillos y asequibles, y enviando mensualmente desde la Di\u00f3cesis una catequesis con las palabras y los gestos del Papa Francisco. Abrir espacios en la vida parroquial para una \u201cevangelizaci\u00f3n m\u00e1s coloquial y cercana\u201d, en peque\u00f1os grupos, donde se profundice en lo vivencial, en lo testimonial, en lo narrativo, y en lo que favorezcan una mayor presencia en nuestra Iglesia de un grupo de testigos.<\/p><p>2.2\u00a0\u00a0\u00a0 Nuestra Iglesia diocesana necesita pasar de comunidades \u201cde cumplimiento\u201d a \u201ccomunidades misioneras\u201d. Los presb\u00edteros, de manera especial, han de iniciar un camino de \u201cconversi\u00f3n pastoral\u201d. Eso requiere una mayor implicaci\u00f3n para que las programaciones de cada curso pastoral, en las parroquias y arciprestazgos, den pasos que faciliten dicha conversi\u00f3n.<\/p><p>2.3\u00a0\u00a0\u00a0 Animar e implicar a la vida consagrada y a los laicos para la misi\u00f3n; todos somos agentes evangelizadores. Para ello,\u00a0 promover los equipos de pastoral o equipos apost\u00f3licos. Que la Vicar\u00eda de Pastoral y las Delegaciones ayuden a ello.<\/p><p>2.4\u00a0\u00a0\u00a0 Facilitar agentes de pastoral para evangelizar a los j\u00f3venes y a los matrimonios j\u00f3venes con unos planes de formaci\u00f3n para dichos agentes, teniendo en cuenta los diferentes niveles y los tiempos m\u00e1s oportunos.<\/p><p>2.5\u00a0\u00a0\u00a0 Garantizar la formaci\u00f3n de catequistas, aprovechando los peque\u00f1os equipos ya existentes y dinamizar dicha formaci\u00f3n con programas y responsables por arciprestazgos, con el apoyo de la Delegaci\u00f3n.<\/p><p>2.6\u00a0\u00a0\u00a0 Realizar cursos en las parroquias que ayuden al estudio y comprensi\u00f3n de la Sagrada Escritura desde la lectura de la propia vida, prepar\u00e1ndose, para ello, agentes en la Escuela Diocesana de Animaci\u00f3n Lit\u00fargica y de Pastoral.<\/p><p>2.7\u00a0\u00a0\u00a0 Potenciar un mayor conocimiento e inter\u00e9s por la marcha de la pastoral diocesana, fomentando una revisi\u00f3n peri\u00f3dica de la realidad pastoral, para una mejor evangelizaci\u00f3n, realizada por los diferentes organismos de pastoral.<\/p><p>2.8\u00a0\u00a0\u00a0 Cuidar m\u00e1s \u201cel mensaje\u201d en los Medios de Comunicaci\u00f3n Social y en la publicaci\u00f3n \u201cIglesia en Ciudad Rodrigo\u201d.<\/p><p>2.9\u00a0\u00a0\u00a0 Potenciar grupos de lectura, de estudio y de comentario de la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica \u201c<em>Evangelii Gaudium\u201d<\/em>, como punto de partida de una formaci\u00f3n permanente rigurosa y sistem\u00e1tica para todos los miembros de la comunidad diocesana.<\/p><p><strong>3.- Continuar la obra evangelizadora sirviendo al evangelio en gratuidad y entregando la propia vida.<\/strong><\/p><p>3.1. Evangelizar desde la cercan\u00eda (el \u201cir a pie\u201d), y el \u201cser hombres y mujeres del pueblo\u201d (religiosas), adentr\u00e1ndonos en las condiciones reales de la vida de los hombres y mujeres de nuestra tierra y de nuestro pueblo (\u201ccallejear\u201d). Hacernos hermanos, mostrando nuestra fe como \u201cun arte de vivir\u201d, para as\u00ed presentarla m\u00e1s atractiva al hombre y a la mujer de hoy, a trav\u00e9s de personas y comunidades cre\u00edbles y entusiastas.<\/p><p>3.2 Evitar que se pueda \u201cevangelizar por libre\u201d, dando prioridad a sus propias sensibilidades espirituales o pastorales; debemos sentirnos enviados por la comunidad eclesial, abriendo caminos, donde se favorezca la disponibilidad y una pastoral de conjunto diocesana.<\/p><p>3.3\u00a0\u00a0\u00a0 Fomentar la apertura, el di\u00e1logo y la acogida a los no creyentes e indiferentes. Y promover iniciativas para organizar Jornadas de encuentro y di\u00e1logo con la nueva cultura.<\/p><p>3.4. \u00a0 Evitar que en los servicios pastorales no primer lo econ\u00f3mico sino la\u00a0 gratuidad, entregando gratis el mensaje y don\u00e1ndonos a nosotros mismos desde el despego del propio inter\u00e9s.<\/p><p>3.5\u00a0\u00a0\u00a0 Cuidar la misi\u00f3n <em>\u201cAd Gentes\u201d,<\/em> animando, respaldando y apoyando las necesidades de los misioneros de nuestra di\u00f3cesis.<\/p><p>3.6\u00a0\u00a0\u00a0 Releer las conclusiones del informe obtenido del <em>\u201cEstudio socio-religioso\u201d<\/em> de nuestra Di\u00f3cesis para tener otra mirada de nuestra realidad y tomar conciencia de nuestras luces y sombras a la luz\u00a0 de la fe.<\/p><p>3.7\u00a0 Programar la pastoral arciprestal, parroquial y diocesana desde una perspectiva evangelizadora, sin olvidar a los pobres, signo de aut\u00e9ntica evangelizaci\u00f3n y, siempre,\u00a0 desde la alegr\u00eda del Evang<\/p>\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Objetivo Pastoral para el curso 2015-2016 \u201cArraigados en el Se\u00f1or, ser cauce humilde para dejar al Esp\u00edritu Santo que infunda la fuerza renovadora del Evangelio en el interior de nuestra &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Curso 2015-2016 \u00abAcoger a Se\u00f1or y su evangelio\u00bb\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\/#more-3593\" aria-label=\"M\u00e1s en Curso 2015-2016 \u00abAcoger a Se\u00f1or y su evangelio\u00bb\">Leer m\u00e1s &#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":7912,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-3593","page","type-page","status-publish"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Curso 2015-2016 &quot;Acoger a Se\u00f1or y su evangelio&quot; - Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Curso 2015-2016 &quot;Acoger a Se\u00f1or y su evangelio&quot; - Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Objetivo Pastoral para el curso 2015-2016 \u201cArraigados en el Se\u00f1or, ser cauce humilde para dejar al Esp\u00edritu Santo que infunda la fuerza renovadora del Evangelio en el interior de nuestra ... Leer m\u00e1s ...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/people\/Dicesis-Ciudad-Rodrigo-MCS\/100076471923419\/#\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2019-04-07T15:48:46+00:00\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"58 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/objetivos-pastorales\\\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/objetivos-pastorales\\\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\\\/\",\"name\":\"Curso 2015-2016 \\\"Acoger a Se\u00f1or y su evangelio\\\" - Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2015-07-28T09:51:11+00:00\",\"dateModified\":\"2019-04-07T15:48:46+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/objetivos-pastorales\\\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/objetivos-pastorales\\\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/objetivos-pastorales\\\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Objetivos pastorales\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/objetivos-pastorales\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"Curso 2015-2016 \u00abAcoger a Se\u00f1or y su evangelio\u00bb\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/\",\"name\":\"Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo\",\"description\":\"Sitio web oficial de la di\u00f3cesis civitatense\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/#organization\",\"name\":\"Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/12\\\/Diocesis.CMYK_-768x480-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2024\\\/12\\\/Diocesis.CMYK_-768x480-1.jpg\",\"width\":768,\"height\":480,\"caption\":\"Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.diocesisciudadrodrigo.org\\\/blog4\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/people\\\/Dicesis-Ciudad-Rodrigo-MCS\\\/100076471923419\\\/#\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Curso 2015-2016 \"Acoger a Se\u00f1or y su evangelio\" - Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Curso 2015-2016 \"Acoger a Se\u00f1or y su evangelio\" - Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo","og_description":"Objetivo Pastoral para el curso 2015-2016 \u201cArraigados en el Se\u00f1or, ser cauce humilde para dejar al Esp\u00edritu Santo que infunda la fuerza renovadora del Evangelio en el interior de nuestra ... Leer m\u00e1s ...","og_url":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\/","og_site_name":"Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/people\/Dicesis-Ciudad-Rodrigo-MCS\/100076471923419\/#","article_modified_time":"2019-04-07T15:48:46+00:00","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Tiempo de lectura":"58 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\/","url":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\/","name":"Curso 2015-2016 \"Acoger a Se\u00f1or y su evangelio\" - Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/#website"},"datePublished":"2015-07-28T09:51:11+00:00","dateModified":"2019-04-07T15:48:46+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/objetivos-pastorales-curso-2015-2016-acoger-a-senor-y-su-evangelio\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Objetivos pastorales","item":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/objetivos-pastorales\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"Curso 2015-2016 \u00abAcoger a Se\u00f1or y su evangelio\u00bb"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/#website","url":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/","name":"Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo","description":"Sitio web oficial de la di\u00f3cesis civitatense","publisher":{"@id":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/#organization","name":"Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo","url":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Diocesis.CMYK_-768x480-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Diocesis.CMYK_-768x480-1.jpg","width":768,"height":480,"caption":"Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo"},"image":{"@id":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/people\/Dicesis-Ciudad-Rodrigo-MCS\/100076471923419\/#"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/3593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3593"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/3593\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8568,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/3593\/revisions\/8568"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/7912"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}