{"id":3118,"date":"2015-02-02T10:08:27","date_gmt":"2015-02-02T10:08:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?page_id=3118"},"modified":"2019-03-29T21:04:38","modified_gmt":"2019-03-29T20:04:38","slug":"carta-pastoral-2011-2012","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/documentos\/carta-pastoral-2011-2012\/","title":{"rendered":"Carta Pastoral 2011-2012"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18px; color: #3366ff;\"><b>\u00abLas Unidades Parroquiales<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18px; color: #3366ff;\"><b>en una Iglesia Evangelizadora\u00bb<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18px; color: #3366ff;\"><b>\u00a0<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18px; color: #3366ff;\"><b>(Objetivo Pastoral del curso 2011-2012)<\/b><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>SALUDO E INTRODUCCI\u00d3N<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A los presb\u00edteros, religiosas y laicos<\/p>\n<p>de la Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las Unidades Parroquiales son una necesidad sentida tanto en nuestra Di\u00f3cesis como en muchas otras Di\u00f3cesis espa\u00f1olas. Nuestro querido D. Atilano, antes de marchar a otro destino, as\u00ed me lo expuso tambi\u00e9n con claridad. Incluso \u00e9l ven\u00eda ya trabajando un material que sirviera de referencia para la programaci\u00f3n del curso 2011-2012 y del cual me he servido.<\/p>\n<p>Cuando hablamos de Unidades Parroquiales, no se trata s\u00f3lo de \u201chacer de la necesidad virtud\u201d, sino de apostar por el futuro de nuestras Iglesias en clave evangelizadora, como nos ha vuelto a solicitar el Papa Benedicto XVI para hacer de nuestras comunidades \u201cescuelas de santidad, de comuni\u00f3n y de misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Las Unidades Parroquiales no son \u201cfines en s\u00ed mismas\u201d ni soluciones definitivas, sino mediaciones evangelizadoras y pastorales. Gracias a ellas, y si sabemos asumirlas, se puede afirmar que estaremos en un momento hist\u00f3rico y privilegiado (\u201cKair\u00f3s\u201d) para realizar, entre otras realidades, una adecuada redistribuci\u00f3n del clero; para favorecer fraternidades sacerdotales y apost\u00f3licas (presb\u00edteros-laicos-religiosos); para despertar vocaciones, ministerios, y funciones en todo el Pueblo de Dios (y hacer real el funcionamiento de las Juntas y Consejos pastorales y econ\u00f3micos); y para desarrollar una oportuna y razonable redistribuci\u00f3n de recursos materiales (templos, casas y centros parroquiales&#8230;).<\/p>\n<p>Como se subray\u00f3 en el Consejo de Pastoral, del d\u00eda 25 de Junio de 2011, y en el Consejo Presbiteral, del 27 de Junio, sobre este tema de las Unidades Parroquiales se reflexion\u00f3 hace ya cinco a\u00f1os en los diversos arciprestazgos de nuestra Di\u00f3cesis, con materiales elaborados, principalmente, por el arciprestazgo de \u00c1gueda, y, hab\u00eda sido anteriormente estudiado, en Villagarc\u00eda de Campos, en el XXI Encuentro de Arciprestes del a\u00f1o 2002.<\/p>\n<p>No es necesario reiterar que sigue siendo v\u00e1lido el mapa-dise\u00f1o de Unidades Parroquiales aprobado hace a\u00f1os y desde donde se ha venido trabajando pastoralmente en los \u00faltimos a\u00f1os con resultados muy desiguales. Sigue siendo punto de partida, lugar de referencia imprescindible y motivo inevitable de revisi\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00f3lo me resta a\u00f1adir que las Unidades Parroquiales se enmarcan, como no pod\u00eda ser de otra manera, dentro de la urgencia de la nueva evangelizaci\u00f3n a la que estamos llamados.<\/p>\n<p>Esta Carta Pastoral se divide en tres partes. En la primera, asumiendo material de Mons. Atilano Rodr\u00edguez, haremos una breve y sucinta valoraci\u00f3n de la andadura diocesana de los \u00faltimos cinco a\u00f1os. En una segunda parte, abordaremos el tema de las Unidades Parroquiales, dentro del marco m\u00e1s amplio de la nueva evangelizaci\u00f3n. Y, finalmente, se\u00f1alaremos algunas propuestas pastorales, concretas para el curso 2011-2012, inspiradas tambi\u00e9n en el legado de Mons. Atilano Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>Apelo a vuestra generosidad y disponibilidad, especialmente de los presb\u00edteros, y agradezco de antemano los desvelos y servicios en favor de esta Iglesia civitatense.<\/p>\n<p>Que Santa Mar\u00eda, y nuestros patronos San Sebasti\u00e1n y San Isidoro, nos sigan ayudando y acompa\u00f1ando para renovar nuestra ilusi\u00f3n y nuestra alegr\u00eda cotidianas.<\/p>\n<p>Con afecto, en Jesucristo,<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal Berzosa,<\/p>\n<p>Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>15 de Agosto de 2011<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>A.- MEMORIA PARA LA ESPERANZA, <\/b><\/p>\n<p>por Mons. D. Atilano Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recordando una andadura\u2026<\/p>\n<p>En la carta pastoral \u201cAlegres en la esperanza\u201d (2005-06) y, pensando en la necesidad de sensibilizar a todos los miembros de nuestra Iglesia diocesana sobre las Unidades Pastorales, se\u00f1alaba que era preciso no olvidar los objetivos pastorales de a\u00f1os anteriores como gran marco de actuaci\u00f3n, y a\u00f1ad\u00eda que en la puesta en pr\u00e1ctica del objetivo pastoral contamos siempre con la gracia de Dios y con la acci\u00f3n constante del Esp\u00edritu. Por lo tanto cualquier proyecto pastoral, como puede ser la constituci\u00f3n de las Unidades Pastorales, no debe ser nunca para los cristianos una imposici\u00f3n, sino el fruto maduro de una convicci\u00f3n nacida y reflexionada en la contemplaci\u00f3n de la comuni\u00f3n Trinitaria, en la escucha de la Palabra de Dios y en la oraci\u00f3n. Solo de este modo podremos progresar en la conversi\u00f3n para impulsar cualquier proyecto pastoral, superando el miedo a lo desconocido.<\/p>\n<p>Durante este mismo curso pastoral, al plantearnos la sensibilizaci\u00f3n sobre las Unidades Pastorales, ve\u00edamos que estas no son un invento moderno, sino que todos las Iglesias de Europa llevan m\u00e1s de veinte a\u00f1os trabajando sobre el tema y dando pasos para la constituci\u00f3n de estas Unidades Pastorales con el fin de seguir evangelizando ante una nueva realidad social y cultural, ante la despoblaci\u00f3n del mundo rural y ante el descenso en el n\u00famero de sacerdotes. Pero, sobre todo, se ve la necesidad de la constituci\u00f3n de las Unidades Pastorales como una concreci\u00f3n de las ense\u00f1anzas eclesiol\u00f3gicas del Concilio Vaticano II, del nuevo C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico y de los posteriores documentos pontificios sobre la eclesiolog\u00eda de comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Breve evoluci\u00f3n del trabajo pastoral en los \u00faltimos cinco a\u00f1os<\/p>\n<p>Sin entrar en muchas profundidades, podemos decir que durante los cinco \u00faltimos a\u00f1os siempre se planific\u00f3 la actividad pastoral teniendo como horizonte el objetivo de las Unidades Pastorales. Para la consecuci\u00f3n de este objetivo ve\u00edamos que, aunque la constituci\u00f3n de las Unidades Pastorales requiere una organizaci\u00f3n a partir de unos presupuestos jur\u00eddicos, lo m\u00e1s urgente era la conversi\u00f3n al Se\u00f1or de todos los miembros de la comunidad diocesana, para que asumiesen con gozo la misi\u00f3n evangelizadora, desde la vivencia de la fraternidad: \u201cSin m\u00ed nada pod\u00e9is hacer\u201d.<\/p>\n<p>Partiendo de aqu\u00ed, y pensando en llenar de contenido espiritual, eclesial y apost\u00f3lico el trabajo pastoral de los a\u00f1os siguientes, el curso pastoral 2006-07, despu\u00e9s de reflexionar en el Consejo del Presbiterio y en la reuni\u00f3n de Delegados Diocesanos, as\u00ed como en el Consejo Pastoral Diocesano con la mirada siempre puesta en la constituci\u00f3n e impulso de las Unidades Pastorales, tomamos la decisi\u00f3n de fijar nuestra atenci\u00f3n y nuestro trabajo durante los a\u00f1os siguientes en algunos aspectos b\u00e1sicos y prioritarios de la espiritualidad cristiana.<\/p>\n<p>Concretamente nos propusimos un trabajo pastoral para cinco a\u00f1os, teniendo en cuenta los siguientes objetivos a trabajar y programar en los a\u00f1os siguientes:<\/p>\n<p>-Profundizar en el conocimiento de la persona de Jesucristo, como fundamento de la vida cristiana y de la evangelizaci\u00f3n<\/p>\n<p>-Ahondar en la misi\u00f3n de la Iglesia concebida como misterio de comuni\u00f3n<\/p>\n<p>-Dar un nuevo impulso a la transmisi\u00f3n de la fe y a la formaci\u00f3n cristiana de adultos<\/p>\n<p>-Cuidar las celebraciones lit\u00fargicas en las que el Se\u00f1or viene a nosotros para avivar la fe, la esperanza y el amor<\/p>\n<p>-Repensar la dimensi\u00f3n social y caritativa de la fe cristiana teniendo especialmente en cuenta a los hermanos m\u00e1s necesitados<\/p>\n<p>Estos fueron los cinco objetivos pastorales, a los que hemos dedicado especial atenci\u00f3n en la programaci\u00f3n pastoral de los cinco \u00faltimos a\u00f1os. Con este planteamiento pens\u00e1bamos que ser\u00eda posible llegar a descubrir que las Unidades Pastorales no son un simple deseo del obispo o de un grupo de presb\u00edteros, sino un proyecto querido por Dios, que debemos construir entre todos desde la vivencia de la comuni\u00f3n eclesial, renovando nuestra fe y nuestra respuesta a Dios desde la espiritualidad y la formaci\u00f3n, celebrando la fe en los sacramentos y concret\u00e1ndola en el amor incondicional a todos nuestros hermanos, especialmente a los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>Por todo lo expuesto anteriormente, se impone de nuevo una conclusi\u00f3n: Durante el Curso 2011-2012 pongamos nuevamente la mirada en las Unidades Parroquiales, con el fin de consolidar lo que sea v\u00e1lido, de rectificar lo necesario y de abrir nuevos caminos de esperanza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>B.- <\/b><b>\u201cLAS UNIDADES PARROQUIALES EN UNA IGLESIA EVANGELIZADORA<\/b><b>\u201d,<\/b><\/p>\n<p>por Mons. Cecilio Ra\u00fal Berzosa<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se cumplen m\u00e1s de 40 a\u00f1os del Vaticano II, y de la publicaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n Pastoral \u201cGaudium et Spes\u201d, comienzo esta exposici\u00f3n con alguna frases lacerantes como dardos:<\/p>\n<p>\u2022 \u201cCuando cre\u00edamos que ten\u00edamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas\u201d (Mario Benedetti).<\/p>\n<p>\u2022 \u201cHacer una y otra vez lo mismo esperando respuestas diferentes, es una locura\u201d (Einstein).<\/p>\n<p>\u2022 \u201cEn el Evangelio no se dice tanto c\u00f3mo deben ser las ovejas (que se las acepta tal y como son) sino c\u00f3mo deben ser los pastores\u201d (Carmen Pellicer).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y en el horizonte, una frase del Ap\u00f3stol San Pablo: \u201cFui hallado por quienes no me buscaban; me manifest\u00e9 a quienes no preguntaban por m\u00ed\u201d (Rm, 10,20). Todo un reto y una esperanza.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de cinco a\u00f1os de programaci\u00f3n pastoral, hemos hecho un necesario alto en el camino. No para instalarnos como los viejos, cansados y resignados. Ni siquiera para comenzar de cero como los adolescentes. S\u00ed para compartir, y para ser l\u00facidos en nuestra revisi\u00f3n, haciendo realidad el salmo 136: no es tiempo de llorar con nostalgia del pasado, ni de colgar las c\u00edtaras en se\u00f1al de protesta, ni de despe\u00f1ar a los ni\u00f1os como signo de fanatismo o fundamentalismo, ni siquiera de limitarnos a cantar lo pol\u00edticamente correcto, domesticando la fuerza del Evangelio. Conscientes, adem\u00e1s, que no existen recetas o f\u00f3rmulas m\u00e1gicas en pastoral, sino orientaciones para una nueva evangelizaci\u00f3n, buscando caminos de misi\u00f3n.<\/p>\n<p>En cualquier caso, tenemos que realizarnos una triple pregunta para seguir caminando: \u201c\u00bfD\u00f3nde estamos?\u201d\u2026 \u201c\u00bfQu\u00e9 caminos queremos seguir recorriendo?\u201d\u2026 \u201c\u00bfQu\u00e9 llevar en nuestra mochila de viaje?\u201d\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>1.- \u00bfD\u00d3NDE ESTAMOS?&#8230;<\/b><\/p>\n<p>Respondemos, sin dudarlo, en un cambio de \u00e9poca y en una nueva cultura emergente, que viene adjetivada como \u201cpostcristiana, postmoderna-ultramoderna, neoliberal-globalizadora\u201d. No me detengo, ya que existe amplia literatura sobre ello. Un subrayado: se viene afirmando como un dato cierto que Espa\u00f1a es ya \u201ctierra de misi\u00f3n e incluso neo-pagana. Las preguntas se multiplican:<\/p>\n<p>1.-Ante el reto del cambio cultural, \u00bfseremos Pentecost\u00e9s o Sinagoga?&#8230;<\/p>\n<p>2.-Ante el reto de la comunidad misma, \u00bfqu\u00e9 forma organizativa? \u00bfQu\u00e9 rol asumir\u00e1n las diversas vocaciones y estados de vida? \u00bfQu\u00e9 ministerios y funciones dentro de ella?&#8230;<\/p>\n<p>3. Ante el reto de ser, sentirnos y hacer como cristianos, \u00bfqu\u00e9 fraternidades, qu\u00e9 equipos apost\u00f3licos, qu\u00e9 evangelizaci\u00f3n?&#8230;<\/p>\n<p>4.-Ante el reto de la realizaci\u00f3n personal y comunitaria, \u00bfqu\u00e9 proyecto vital y cristiano?&#8230; \u00bfQu\u00e9 comunidad parroquial?&#8230;<\/p>\n<p>5.-Ante el reto de una nueva espiritualidad, \u00bfqu\u00e9 rostro debe ofrecer el cristianismo de hoy?&#8230; \u00bfQu\u00e9 claves de espiritualidad de encarnaci\u00f3n?&#8230;<\/p>\n<p>6.- Ante los nuevos retos pastorales y evangelizadores, \u00bfseremos \u201cresiduo o resto\u201d del Se\u00f1or?&#8230; \u00bfEl pueblo de la memoria o el pueblo del olvido de Dios?&#8230;<\/p>\n<p>1.1. Algunos retos pastorales en nuestras comunidades y en nuestra di\u00f3cesis\u2026<\/p>\n<p>1) En general, tenemos la certeza de haber pasado de una sociedad tradicional, \u201ccristiana\u201d y articulada desde cierta estabilidad familiar, a una nueva sociedad m\u00e1s concentrada en la zonas urbanas, plural, secularizada, en la que la transmisi\u00f3n de fe ya no viene garantizada por la familia ni favorecida por el ambiente, tan permeable a nuevas ideolog\u00edas y costumbres de matriz ambiguo, ecl\u00e9ctico y hasta abiertamente no cristiano.<\/p>\n<p>2) Escasez de vocaciones al ministerio pastoral y progresivo envejecimiento del clero. Se escuchan con frecuencia que los pastores se sienten \u201cviejos y cansados\u201d. Existen algunos intentos d\u00e9biles de fraternidades sacerdotales y de corresponsabilidad en forma de equipos apost\u00f3licos entre presb\u00edteros-laicos-religiosos.<\/p>\n<p>3) En general, aunque se abren pasos a esquemas m\u00e1s evangelizadores y de misi\u00f3n, seguimos primando acciones de \u201cmantenimiento\u201d, en el mejor sentido de la palabra (atenci\u00f3n a los fieles m\u00e1s practicantes, cultivo de la religiosidad popular, etc.). Los j\u00f3venes y adultos de edades medias son los grandes \u201causentes\u201d de nuestros entornos eclesiales. Se necesita redescubrir el sentido de una pastoral \u201cintegral\u201d.<\/p>\n<p>4) Es cierto que ha crecido la sensibilidad de una Iglesia m\u00e1s samaritana y de opci\u00f3n por los m\u00e1s pobres, pero en general no existe una adecuada vertebraci\u00f3n diocesana de la pastoral social. C\u00e1ritas sigue sin verse como el organismo eclesial privilegiado para la articulaci\u00f3n de la pastoral social y de la caridad, y la Iglesia en conjunto (bases e instituci\u00f3n) ha perdido peso y presencia p\u00fablica y social. Son necesarios an\u00e1lisis l\u00facidos para un verdadero anuncio y, en su caso, denuncia prof\u00e9ticos.<\/p>\n<p>5) En cuanto a las actitudes de los pastores, los catequistas y los agentes de pastoral, viejos y cansados y cada vez en menor n\u00famero, ante la nueva situaci\u00f3n, buscan un complejo equilibrio entre \u201cbenevolencia pastoral y acogida entra\u00f1able a todos\u201d y una \u201csana exigencia y coherencia de vida cristiana\u201d (militancia y compromiso). Es necesario unir exigencia y misericordia, atender a la masa y a la \u00e9lite cualificada. Se habla de no caer en la \u201cescatolog\u00eda ben\u00e9vola\u201d: si existe el cielo, todos estamos salvados (Olegario G. de Cardedal).<\/p>\n<p>6) En el mundo rural, de manera t\u00edmida, y sin cuajar en f\u00f3rmulas jur\u00eddicas m\u00e1s radicales, comienzan a dise\u00f1arse las \u201cUnidades parroquiales\u201d con dos objetivos principales, al menos: dar respuesta m\u00e1s adecuada a la creciente despoblaci\u00f3n y falta de presb\u00edteros, y un favorecer los equipos apost\u00f3licos y fraternidades sacerdotales. En el mundo urbano tambi\u00e9n deben reforzarse las \u201cUnidades de Comuni\u00f3n y Misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>7) El tema de los nuevos movimientos eclesiales con su compleja inserci\u00f3n en la Iglesia diocesana y en las comunidades parroquiales. Por una parte, se detecta en dichos movimientos, \u201cenfermedades de ni\u00f1ez\u201d (absolutizaci\u00f3n del movimiento, complejo de superioridad, exuberancias de los ne\u00f3fitos, poca formaci\u00f3n, clausura en el propio movimiento, poco compromiso exterior), pero, al mismo tiempo, se detectan en nuestras comunidades \u201cenfermedades de vejez\u201d(instalaci\u00f3n y poco esfuerzo de conocimiento profundo y apertura en los pastores, prejuicios, r\u00edgida y uniforme concepci\u00f3n de la comunidad parroquial, cuadriculada programaci\u00f3n pastoral, desconfianza de los carismas&#8230;).<\/p>\n<p>8) La necesidad de colaboraci\u00f3n estable y organizada de los fieles laicos y religiosos con el ministerio apost\u00f3lico. El Vaticano II habl\u00f3 \u201cde cooperaci\u00f3n un\u00e1nime en la obra com\u00fan\u201d (LG 30).<\/p>\n<p>9) El protagonismo inevitable de las comunidades cristianas de referencia (para realizar una pastoral integral y de conjunto). Todo ello desde una familia como Iglesia dom\u00e9stica, de una parroquia como comunidad de comunidades, de cl\u00e1sicas formas de vivir la especial consagraci\u00f3n (religiosos e institutos laicales), de nuevos movimientos como laboratorios de vida comunitaria, y de los arciprestazgos y zonas para estrechar la comuni\u00f3n y la corresponsabilidad, en y para la misi\u00f3n; equivale, de nuevo, en otras palabras, a vertebrar lo institucional con lo carism\u00e1tico, lo territorial con lo sectorial (atenci\u00f3n a personas y a comunidades).<\/p>\n<p>10) Hay que superar los \u201cd\u00e9ficits espirituales\u201d (\u201cvivir como si Dios no existiera\u201d); los del s\u00edndrome del \u201cfuncionario\u201d (ate\u00edsmo y desapego afectivo en lo cotidiano y en el obrar en relaci\u00f3n a Dios); los \u201cd\u00e9ficits eclesiales\u201d (desafecci\u00f3n eclesial: \u201cCristo, s\u00ed, Iglesia no\u201d); y los d\u00e9ficits pastorales (como si el cristianismo tan s\u00f3lo fuera una gran ONG de la caridad y los templos s\u00f3lo sirvieran para actos culturales).<\/p>\n<p>Ante \u00e9stas, y otras realidades, necesitamos seguir profundizando en cuatro reestructuraciones \u201cevangelizadoras\u201d en las Di\u00f3cesis:<\/p>\n<p>1.- La territorial: nuevas parroquias y Unidades Parroquiales, nuevos arciprestazgos.<\/p>\n<p>2.- La pastoral: de conjunto y vertebrada, integral y evangelizadora.<\/p>\n<p>3.- La comuni\u00f3n o de sinodalidad: nuevas comunidades \u2013incluida la familia- y consejos a todos los niveles sin olvidar la integraci\u00f3n de los nuevos movimientos eclesiales.<\/p>\n<p>4.- La espiritual-eclesiol\u00f3gica: una m\u00edstica cristiana, que bebe de las fuentes genuinas de la revelaci\u00f3n y en l\u00ednea con el Vaticano II y con el esp\u00edritu y la letra de la nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1.2. \u00bfDe qu\u00e9 hablamos hoy, cuando hablamos de evangelizaci\u00f3n?&#8230;<\/p>\n<p>Al hablar de Evangelizaci\u00f3n, el Vaticano II y \u201cEvangelii Nuntiandi\u201d manifestaron con claridad que la iglesia no es para ella misma, sino para evangelizar; y que deber\u00eda implicarse activamente en la lucha por la justicia, la paz y el desarrollo integral de las personas y de los pueblos, desde las claves del Evangelio.<\/p>\n<p>Juan Pablo II y Benedicto XVI, sin olvidar lo anterior, hablan hoy, como se ha querido titular el reciente S\u00ednodo convocado, de \u201cLa nueva evangelizaci\u00f3n para la transmisi\u00f3n de la fe\u201d; es decir, llevar a los hombres y mujeres de hoy a Dios, especialmente a los m\u00e1s alejados, porque vivimos \u201ccomo si Dios no existiera\u201d. Con una advertencia: s\u00f3lo los hombres y mujeres \u201ctocados\u201d por Dios ser\u00e1n capaces de abrir el coraz\u00f3n y la mente de nuestros contempor\u00e1neos a Dios. En resumen, \u201cla nueva evangelizaci\u00f3n, en el nuevo contexto, exige que la Iglesia sepa discernir los signos de la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, orientando y educando sus expresiones, en vista de una fe adulta y consciente hasta alcanzar la plena madurez en Cristo\u201d (Ef 4,13) (Lineamenta S\u00ednodo NE, 21).<\/p>\n<p>1.3. Presupuestos irrenunciables y fundamentaci\u00f3n teol\u00f3gico-eclesial-pastoral.<\/p>\n<p>Para una nueva evangelizaci\u00f3n y para situar las Unidades Parroquiales, hablamos de tres realidades inseparables: Cristo (desde donde se es); el Reino-Iglesia (en donde se es); la sociedad de hoy que debe ser evangelizada (para donde se es).<\/p>\n<p>Hablar de Jesucristo (desde donde somos) es afirmar que nuestra identidad y misi\u00f3n profundas consisten en hacer presente, aqu\u00ed y ahora, el misterio total de Jesucristo, que remite a la Comuni\u00f3n Trinitaria, en cuanto es el Hijo de Dios y no un simple fundador de una religi\u00f3n; remite al Reinado de Dios, como invitaci\u00f3n a vivir, personal y comunitariamente, el Amor, la Vida y la Comuni\u00f3n; remite, finalmente, a vivir los cuatro munus o realidades del mismo Jesucristo: Sacerdote, profeta, rey y sanador-salvador.<\/p>\n<p>Nuestra vocaci\u00f3n personal y comunitaria es la de configurarnos con Jesucristo y ser Buena Nueva del Reino; ni Reino sin Rey; ni Rey sin Reino.<\/p>\n<p>En este mismo sentido la Iglesia crece en las mismas dimensiones del misterio de Cristo: comuni\u00f3n, evangelizaci\u00f3n o anuncio, celebraci\u00f3n y compromiso.<\/p>\n<p>Cuando nos referimos a la sociedad (para donde somos), nos situamos en nuestra tierra, con una poblaci\u00f3n decreciente y envejecida, mayoritariamente rural, con comunidades sin presencia permanente del sacerdote y con movilidad geogr\u00e1fico-social, tanto en forma de \u00e9xodo rural y exigencia laboral, como de retorno puntual-estacional para \u201crecuperar las ra\u00edces\u201d en diversas estaciones y eventos festivos puntuales.<\/p>\n<p>Al referirnos a la Iglesia (en donde somos), recordamos que estamos en una realidad eclesial Trinitaria. En efecto, la Iglesia, desde el Padre, es Pueblo de Dios; desde el Hijo, Cuerpo y Esposa de Cristo; y desde el Esp\u00edritu Santo, templo y presencia salv\u00edfica de Dios. El Vaticano II defini\u00f3 la Iglesia como Sacramento de comuni\u00f3n para la misi\u00f3n, con un reconocimiento y potenciaci\u00f3n de los ministerios, carismas, funciones, estados y vocaciones con los que el Esp\u00edritu enriquece a su Iglesia y la edifica. En el postconcilio, se ha redescubierto el car\u00e1cter de Iglesia-Sinodal, traducido en comuni\u00f3n-corresponsabilidad y misi\u00f3n-evangelizaci\u00f3n. Finalmente, en Iglesia en Castilla, se subraya que la Iglesia es Escuela, donde todos aprendemos de todos, es Hogar, donde todos nos sentimos a gusto; y es Taller de proyectos y evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con los presupuestos eclesiol\u00f3gicos anteriores, nuestras Di\u00f3cesis desea seguir promoviendo una pastoral de conjunto y vertebrada, de comuni\u00f3n y misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pastoral de conjunto no equivale a un conjunto de pastorales realizadas, de forma yuxtapuesta e individual, sino vertebrada. M\u00e1s que m\u00e9todos o t\u00e9cnicas (que son necesarios) indica un esp\u00edritu de comuni\u00f3n y de misi\u00f3n, sin miedo a afrontar los nuevos retos y a abrir, con fidelidad y creatividad, caminos nuevos.<\/p>\n<p>Supone, tambi\u00e9n, una pastoral profunda y renovada: ni s\u00f3lo de mantenimiento-conservaci\u00f3n (nostalgia-seguridades); ni s\u00f3lo intimista o espiritualista (escapismo fide\u00edsta); ni s\u00f3lo popular-horizontalista (como si se tratase de una ONG religiosa); ni s\u00f3lo de apariencia o de cirug\u00eda est\u00e9tica (\u201cde marketing\u201d).<\/p>\n<p>La pastoral de conjunto tampoco es: una complicaci\u00f3n innecesaria; ni ahogar personalidades o sana creatividad; ni es una simple moda; ni mucho menos distorsiona o trata de suplir al Esp\u00edritu Santo o la \u201crealidad y misi\u00f3n sobrenatural\u201d de la Iglesia.<\/p>\n<p>S\u00ed es, sobre todo, un modo de trabajo responsable, serio y organizado; un trabajo pastoral y evangelizador que, con la ayuda del Esp\u00edritu Santo, quiere ser eficaz para responder a los nuevos retos de hoy; un medio permanente de renovaci\u00f3n eclesial para salir de individualismos; es como \u201cun espoleo\u201d para reciclarnos y formarnos constantemente; y ayuda a un crecimiento personal y comunitario; y debe traducirse en un plan concreto, con objetivos y acciones programadas, seguidas y evaluadas. Con unas leyes pastorales siempre actuales (deducidas, en alg\u00fan modo, de \u201cGaudium et Spes\u201d): gratuidad (\u201csembrar sin esperar recompensa\u201d), gradualidad (por etapas o procesos), contradicci\u00f3n o paradoja (todo es don y esfuerzo), y sabernos siempre \u201csiervos in\u00fatiles\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de ser una verdadera pastoral de conjunto y renovada (donde nos sentimos implicados todo los miembros del Pueblo de Dios), debe ser:<\/p>\n<p>&#8211; Integral: para todo hombre y para todas las dimensiones del hombre.<\/p>\n<p>&#8211; Org\u00e1nica+vertebrada: Diocesana, en el mejor sentido de la palabra.<\/p>\n<p>&#8211; De sectores (personas) y de ambientes (sociol\u00f3gicos).<\/p>\n<p>&#8211; De presencia (institucional o comunitaria) y de mediaci\u00f3n (testigos).<\/p>\n<p>&#8211; Evangelizadora: que se traduce en un proceso din\u00e1mico, rico, complejo, que se desarrolla gradualmente y se estructura en tres grandes etapas o acciones: misionera, catequ\u00e9tica y pastoral.<\/p>\n<p>Acci\u00f3n misionera: es el punto de arranque de la evangelizaci\u00f3n. Se sit\u00faa en el mundo de los no creyentes y de los alejados (bautizados que han perdido el sentido vivo de la fe o su pertenencia a la Iglesia, (Redemptoris Missio, 33). Presenta dos modalidades principales: Por un lado, acci\u00f3n misionera con los m\u00e1s alejados o, sencillamente, de primer anuncio. El anuncio viene, ante todo, por el testimonio de la vida y por un lenguaje vivo y cre\u00edble (Cate. Adultos, 41). Por otro lado, acci\u00f3n misionera con los \u201cotros alejados de la fe\u201d, los que tienen un rescoldo o fondo religioso que alimentan ocasionalmente. Se deben aprovechar las experiencias nucleares, provocar expl\u00edcitamente el kerigma, y suscitar adhesi\u00f3n inicial. \u00bfQu\u00e9 requiere la acci\u00f3n misionera? &#8211; Una mentalizaci\u00f3n o sensibilizaci\u00f3n; una apuesta e inversi\u00f3n en recursos humanos y materiales; en las Di\u00f3cesis, potenciar dicha acci\u00f3n misionera o de primer anuncio; y, lo m\u00e1s decisivo, desarrollar una pedagog\u00eda adecuada.<\/p>\n<p>Acci\u00f3n catequ\u00e9tica: es un proceso continuado de Iniciaci\u00f3n cristiana, con una catequesis en forma de catecumenado y de formaci\u00f3n permanente, para poner en contacto y en intimidad con el misterio de Cristo, e insertarnos cada vez m\u00e1s activamente en la Iglesia y en su misi\u00f3n (DGC 80; 85;88).<\/p>\n<p>Acci\u00f3n pastoral: \u201cLa acci\u00f3n misionera es la voluntad y deseo de edificaci\u00f3n de una iglesia comuni\u00f3n y comunitaria. En resumen, la acci\u00f3n catequ\u00e9tica es como el esqueleto o cimiento del edificio; la acci\u00f3n pastoral es la consolidaci\u00f3n y edificaci\u00f3n del edificio. La acci\u00f3n pastoral se denomina tambi\u00e9n comunitario-pastoral, dirigida a los fieles cristianos que han sido ya iniciados en la fe y los convierte en evangelizadores\u201d (Cate. Adultos, 38).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>2.- \u00bfQU\u00c9 SEGUIR LLEVANDO EN LA MALETA?&#8230;<\/b><\/p>\n<p>Vali\u00e9ndome de algunas im\u00e1genes, en nuestra mochila o maleta de viaje no deben faltar:<\/p>\n<p>&#8211; Una Silla con cuatro patas: comunidad, anuncio, celebraci\u00f3n y compromiso.<\/p>\n<p>&#8211; Una Medalla, con dos caras: Rey + Reino.<\/p>\n<p>&#8211; Una Br\u00fajula, bien orientada:<\/p>\n<p>Norte: amor apasionado a Jesucristo<\/p>\n<p>Sur: eclesialidad<\/p>\n<p>Este: formaci\u00f3n+oraci\u00f3n<\/p>\n<p>Oeste: compromiso y presencia p\u00fablica<\/p>\n<p>Y un mapa o GPS, que comporta, ante todo, una eclesiolog\u00eda \u201csana\u201d; no \u201cdeficitaria\u201d. En este sentido, hay que superar \u201clos d\u00e9ficits eclesiol\u00f3gicos\u201d, que es lo m\u00e1s contrario a la absolutizaci\u00f3n de una postura o a la contraposici\u00f3n de posturas. Denunciamos algunas posturas no correctas:<\/p>\n<p>La de quienes quieren contraponer una iglesia evangelizadora (del anuncio) frente a una Iglesia sacramentalizadora. Anuncio y sacramento se complementan y necesitan. Tampoco podemos enfrentar una iglesia denominada democr\u00e1tica frente a otra autocr\u00e1tica. La comuni\u00f3n eclesial exige mucho m\u00e1s que cualquier forma democr\u00e1tica: exige fraternidad y rompe los moldes autoritarios.<\/p>\n<p>No tiene sentido tampoco contraponer una Iglesia carism\u00e1tica (tambi\u00e9n llamada popular y de peque\u00f1os grupos o comunidades) frente a Iglesia institucional (o jer\u00e1rquica y de masa). La \u00fanica Iglesia sabe potenciar ministerios y carismas, vocaciones y funciones, al servicio y edificaci\u00f3n com\u00fan.<\/p>\n<p>Finalmente, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene contraponer una iglesia prof\u00e9tica frente a una iglesia cultual? El profeta, cuando lo es de verdad, sabe que la transformaci\u00f3n de la realidad viene desde el proyecto de Dios, no s\u00f3lo humano. Y el sacerdote, cuando lo es de verdad, sabe que el culto que ofrece no es algo separado de la vida y de la realidad social, sino desde dentro de ella para transformarla.<\/p>\n<p>La Iglesia es Una, Santa, Cat\u00f3lica, Apost\u00f3lica, Romana. Y, a la vez, misterio de comuni\u00f3n para la misi\u00f3n en permanente estado sinodal y martirial, porque \u201ctener la verdad es comenzar a sufrir; defenderla, comenzar a morir\u201d (Peguy). Por ser la Eucarist\u00eda el coraz\u00f3n de la iglesia, por eso mismo la Iglesia ofrece dos caras o dos dimensiones inseparables: la visible y la invisible. Es una paradoja. Y, por ser visible, en su relaci\u00f3n con la sociedad, muestra siempre \u201cun equilibrio inestable\u201d. Tan pronto el Estado se convierte en perseguidor como ciertos hombres de Iglesia tratan de usurpar derechos al Estado. Con una advertencia: la Iglesia no es una potencia humana o material ni sus objetivos son los de este mundo. Porque \u201caunque vive en la carne, no combate seg\u00fan la carne\u201d (Henri De Lubac).<\/p>\n<p>Ser\u00e1 el Esp\u00edritu quien marque una vez m\u00e1s las grandes y cotidianas sendas por donde caminaremos en el nuevo milenio. A nosotros, como dice el Evangelio, nos toca ser sencillos y d\u00f3ciles como palomas, pero astutos y arriesgados como serpientes, para saber y poder discernir lo que es adelantar y ayudar el Reino de lo que son simplemente intereses personales o de grupos con deseos de enfermizo protagonismo o insano poder. Tambi\u00e9n en la Iglesia es una tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>3.- \u00bfQU\u00c9 CAMINOS DE MISI\u00d3N A RECORRER?&#8230;<\/b><\/p>\n<p>Sin duda, dos caminos: Los conocidos (\u201cde mantenimiento renovado\u201d), y los nuevos (\u201ccon coraje y con atrevimiento, remando mar adentro\u201d, \u00a1Duc in altum!, como repet\u00eda Juan Pablo II\u201d). Recordamos que \u201cla Nueva Evangelizaci\u00f3n es sin\u00f3nimo de misi\u00f3n, de ampliar los horizontes. La NE es lo contrario de la autosuficiencia y el repliegue sobre s\u00ed mismo, o de una concepci\u00f3n pastoral que retiene suficiente continuar el hacer las cosas como siempre han sido hechas\u2026 La Iglesia llama a las propias comunidades cristianas a una conversi\u00f3n pastoral, en sentido misionero, de sus acciones y de sus estructuras\u201d (Lineamenta, S\u00ednodo NE, 25).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3.1. Los caminos conocidos: parroquias y Unidades Parroquiales, comunidades, algunos movimientos, asociaciones y expresiones de piedad popular\u2026<\/p>\n<p>Parroquias y Unidades parroquiales:<\/p>\n<p>Aunque trataremos expresamente sobre el tema de las unidades parroquiales, s\u00ed es oportuno recordar que las parroquias, hoy, est\u00e1n llamadas a ser: comunidad de comunidades, donde tenga cabida el n\u00famero grande y peque\u00f1os grupos; donde puedan trabajar equipos de sacerdotes e incluso formar equipos de vida, adem\u00e1s de equipos apost\u00f3licos, integrados por laicos, consagrados y presb\u00edteros; se debe dar prioridad de la catequesis familiar y a la formaci\u00f3n de adultos; que exista la posibilidad de un verdadero catecumenado y de procesos serios de iniciaci\u00f3n cristiana; que se conozca el entorno y se posibilite el anuncio del kerigma casa por casa; que se promuevan ministerios y funciones laicales y se facilite la integraci\u00f3n de los carismas de especial consagraci\u00f3n; que se preste mucha atenci\u00f3n a los gestos de micro y macro caridad (lo asistencial y lo promocional). En resumen, una parroquia no \u201cfeudal ni clerical\u201d, sino abierta y en contacto permanente con arciprestazgo y di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>En cuanto a los nuevos movimientos, se solicita que est\u00e9n integrados en las parroquias, evitando los dos extremos, de los que se ha hablado anteriormente: \u201cenfermedades de ni\u00f1ez-adolescencia\u201d (propias de los movimientos) y \u201cenfermedades de vejez\u201d (m\u00e1s propias de las parroquias). Y, en lo referente a las asociaciones y expresiones de piedad popular, que no pierdan su identidad, evitando se conviertan en \u201creligi\u00f3n popular\u201d.<\/p>\n<p>En cuanto a algunas respuestas concretas en la pastoral ordinaria, desde el esp\u00edritu de la nueva evangelizaci\u00f3n, y sin grandes teor\u00edas, me atrevo a subrayar algunos problemas cotidianos y concretos:<\/p>\n<p>1. Existe un n\u00famero creciente de familias que, al no estar presionadas por el ambiente, no sienten ya la necesidad o se descuidan a la hora de pedir el sacramento del Bautismo para sus hijos. Habr\u00e1 que poner en marcha nuevas iniciativas pastorales para llegar a dichas familias.<\/p>\n<p>2. En cuanto a la disminuci\u00f3n de ni\u00f1os bautizados, viene compensado en cierta medida por la inmigraci\u00f3n latinoamericana, mayoritariamente cat\u00f3lica. Nos reta a una adecuada atenci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>3. La Primera Comuni\u00f3n, para muchos ni\u00f1os, casi resulta la \u00fanica. Ni siquiera es ya el sacramento de la Confirmaci\u00f3n el final del ciclo.<\/p>\n<p>4. La Confirmaci\u00f3n se encuentra en plena decadencia. Se interfiere con el reto permanente de la pastoral juvenil.<\/p>\n<p>5. Revalorizar el sacramento de la Penitencia y de la Reconciliaci\u00f3n, en varias dimensiones: recuperar el sentido del pecado, preparaci\u00f3n comunitaria a dicho sacramento \u2013 que no equivale a absoluci\u00f3n colectiva- en tiempos lit\u00fargicos fuertes (ejem: Adviento y Cuaresma\u2026), y mayor disponibilidad por parte de los sacerdotes a atender adecuadamente dicho sacramento.<\/p>\n<p>6. En el sacramento del Matrimonio, hacer posible una preparaci\u00f3n no s\u00f3lo suficiente sino adecuada y personalizada. Y no s\u00f3lo una pastoral inmediata, sino m\u00e1s remota.<\/p>\n<p>7. En el tema de la Unci\u00f3n de Enfermos, atenci\u00f3n a los enfermos y mayores (tanto en casa como en las residencias y hospitales) y, llegado el momento, una verdadera pastoral de exequias.<\/p>\n<p>8. Urge, asimismo, la recuperaci\u00f3n del Domingo como d\u00eda del Se\u00f1or y como d\u00eda de la comunidad. Y, en este sentido, la atenci\u00f3n adecuada a quienes, cada vez m\u00e1s, realizan el \u00e9xodo del fin de semana, y durante diversas estaciones del a\u00f1o, a otras parroquias que no son las de su domicilio laboral y ordinario.<\/p>\n<p>9. En el horizonte, una pastoral familiar integral, con verdadero protagonismo de la tres familias y desarrollando los tres grandes momentos de toda acci\u00f3n pastoral: misionera, catecumenal y comunitaria.<\/p>\n<p>10. Por supuesto, sin descuidar una pastoral vocacional aut\u00e9ntica. En el catolicismo, el Sacramento de la Eucarist\u00eda es el culmen de la vida cristiana. Si no existen ministros que celebren, nuestras comunidades se convertir\u00e1n en \u201ccomunidades de la Palabra\u201d y, a la larga, se \u201cprotestantizan\u201d como puede suceder en algunas tierras de misi\u00f3n o primera evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Expresado lo anterior, concluimos que, el tema de la transmisi\u00f3n de la fe fragua y desemboca en el cristianismo en el necesario problema de la Iniciaci\u00f3n Cristiana (de adultos y de ni\u00f1os). En la Iniciaci\u00f3n Cristiana, destacamos \u201ctres dimensiones inseparables y complementarias\u201d: Iniciaci\u00f3n en el misterio de Cristo; en el misterio de la Iglesia; y en una vida coherente con la Fe. Hay que tomar como referencia, en la Iniciaci\u00f3n, no el \u201cBautismo de p\u00e1rvulos\u201d, sino el \u201cverdadero y necesario catecumenado\u201d. Esto implica tener muy clara la br\u00fajula y saber a qu\u00e9 nos obligamos, como Iglesia, cuando bautizamos a p\u00e1rvulos. No se trata tanto de \u201crechazar\u201d como de \u201cintegrar y acompa\u00f1ar\u201d hasta lograr que lleguen a la madurez cristiana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3.2. Los nuevos caminos de misi\u00f3n:<\/p>\n<p>Antes de se\u00f1alar nuevos camino de misi\u00f3n, hagamos referencia a los \u201cnuevos escenarios\u201d que deben ser evangelizados (Cf. Redemptoris Missio, n\u00ba 37, Lineamenta S\u00ednodo NE, 13-19):<\/p>\n<p>&#8211; El escenario de la nueva cultura: donde predomina la secularizaci\u00f3n; donde se habla de la \u201cmuerte de Dios\u201d pr\u00e1xica; y con una mentalidad hedonista, consumista, egoc\u00e9ntrica y laicista.<\/p>\n<p>&#8211; El gran fen\u00f3meno migratorio en un mundo globalizado, con el desaf\u00edo real de di\u00e1logo con otras culturas, otras confesiones y otras religiones.<\/p>\n<p>&#8211; El desaf\u00edo de los nuevos medios de comunicaci\u00f3n planetarios, con la cultura de lo ef\u00edmero, de lo inmediato, de la apariencia, sin capacidad de memoria ni de futuro.<\/p>\n<p>&#8211; En lo econ\u00f3mico, una persistente crisis y empobrecimiento de personas y colectivos por un paro prolongado.<\/p>\n<p>&#8211; La investigaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica, con sus nuevos desaf\u00edos \u00e9ticos y humanos.<\/p>\n<p>&#8211; Y, finalmente, en lo pol\u00edtico, la desaparici\u00f3n de grandes bloques ideol\u00f3gicos, que ha dado paso al resurgir del mundo isl\u00e1mico y asi\u00e1tico.<\/p>\n<p>En cuanto a los nuevos caminos de misi\u00f3n, o las mediaciones privilegiadas para la misi\u00f3n, o c\u00f3mo favorecer la obra del Esp\u00edritu Santo, asentamos algunas premisas, sugeridas por los mencionados Lineamenta del nuevo S\u00ednodo:<\/p>\n<p>\u2022 \u201cNo hay situaci\u00f3n eclesial que pueda escapar a la nueva evangelizaci\u00f3n: las antiguas iglesias cristianas por el problema pr\u00e1ctico del abandono de la fe por parte de muchos; las nuevas iglesias, en la b\u00fasqueda de caminos de inculturaci\u00f3n, exigen continuas verificaciones para lograr no s\u00f3lo introducir el evangelio en las culturas, purific\u00e1ndolas y elev\u00e1ndolas, sino tambi\u00e9n para abrir las mismas culturas a la novedad del evangelio\u201d (Lineamenta, S\u00ednodo NE, 24).<\/p>\n<p>\u2022 La clave de b\u00f3veda se traduce en invertir en recursos humanos y materiales y creer en la eficacia de lo menos visible: la fecundidad de la oraci\u00f3n y de la vida espiritual. La Nueva Evangelizaci\u00f3n es principalmente una tarea y un desaf\u00edo espiritual: la de los cristianos que desean alcanzar la santidad (Lineamenta, S\u00ednodo NE, 57-58).<\/p>\n<p>\u2022 Hay que suscitar testigos que acompa\u00f1en de forma personalizada. Porque se cree m\u00e1s a los testigos que a los maestros; y uno es maestro, en cuanto es testigo (Evangelii Nuntiandi, 170-171).<\/p>\n<p>\u2022 Hay que valorar las comunidades de referencia, de acogida y de sanaci\u00f3n. Donde se haga patente la belleza \u201cplasmada\u201d del cristianismo.<\/p>\n<p>\u2022 En resumen, debemos saber unir tres realidades: \u201cprimer anuncio\u201d, \u201cpatio de los gentiles\u201d y \u201cemergencia educativa\u201d, para combinar \u201cproclamaci\u00f3n-di\u00e1logo-formaci\u00f3n\u201d y para hacer posible \u201cuna ecolog\u00eda de la persona humana y la regeneraci\u00f3n moral global de la sociedad\u201d (Lineamenta, S\u00ednodo NE, 52-55).<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed, algunas mediaciones privilegiadas, agrupadas en dichos tres \u00e1mbitos de forma \u201cfuncional\u201d:<\/p>\n<p>1.- En lo referente al primer anuncio:<\/p>\n<p>&#8211; Misi\u00f3n ad gentes, o terrenos donde no est\u00e1 implantado el cristianismo. Novedad: familias misioneras.<\/p>\n<p>&#8211; Ecumenismo y di\u00e1logo interreligioso. Niveles: de compartir vida, de acciones comunes, de reflexi\u00f3n teol\u00f3gica\u2026)<\/p>\n<p>&#8211; Inserci\u00f3n en el Mundo del trabajo, y en su nueva realidad: el masivo paro obrero. Doble Novedad: a) reforma de los llamados movimientos de inserci\u00f3n o especializaci\u00f3n. b) Iniciativas cristianas de alternativa social, cultural, econ\u00f3mica y pol\u00edtica\u2026<\/p>\n<p>&#8211; Detectar y atender las nuevas pobrezas: hambre de pan (paro), de falta de cultura, de soledad, de sentido existencial y de Dios\u2026 Atenci\u00f3n al mundo de la salud, al penitenciario, y al de las residencias\u2026 Doble Novedad: a) voluntariado nuevo y m\u00e1s \u201cespec\u00edfico\u201d\u2026 b) Potenciar C\u00e1ritas, como cauce ordinario y vertebrado de la micro y macro caridad eclesial, con programas concretos y \u201catrevidos y arriesgados\u201d de asistenciales y de promoci\u00f3n humana, que incluyan bolsas de solidaridad y de trabajo\u2026 (\u201cdar peces y ense\u00f1ar a pescar\u201d, seg\u00fan el esp\u00edritu y la letra de NMI 50, Deus Caritas est\u2026).<\/p>\n<p>&#8211; Inserci\u00f3n en asociaciones civiles, partidos, sindicatos\u2026 Novedad: militantes con nuevo ardor, nuevas expresiones, nuevas iniciativas\u2026<\/p>\n<p>&#8211; Presencia p\u00fablica del cristianismo, con sus dos dimensiones: personas (pastoral de la mediaci\u00f3n) e instituciones (pastoral de presencia). Novedad: volver a creer en los movimientos cl\u00e1sicos y dar cabida a los nuevos movimientos eclesiales para la evangelizaci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>2.- En cuanto a la llamada \u201cemergencia educativa\u201d:<\/p>\n<p>&#8211; Mucha atenci\u00f3n a ni\u00f1os y j\u00f3venes. Doble Novedad: a) salir a su encuentro\u2026 incluso en la noche\u2026 y en la educaci\u00f3n \u201cno reglada\u201d (tiempo libre y animaci\u00f3n socio-cultural).b) Tomar en serio la llamada \u201cemergencia educativa\u201d\u2026<\/p>\n<p>&#8211; Atenci\u00f3n a las Familias j\u00f3venes. Novedad: acogida personalizada de otros matrimonios y equipos-comunidades peque\u00f1as cristianas\u2026<\/p>\n<p>&#8211; Evangelizar desde-en-por los Medios de Comunicaci\u00f3n social y las nuevas redes de comunicaci\u00f3n y sociales\u2026 Novedad: el aula de cultura parroquial y el animador cultural. Todo ello para conseguir una mayor y m\u00e1s cualificada presencia medi\u00e1tica y en las redes y autopistas de la informaci\u00f3n: \u201cLos testigos de la NE para ser cre\u00edbles deben saber hablar en los lenguajes de su tiempo, anunciando as\u00ed, desde dentro, las razones de la esperanza que los anima (1 Pedro 3,15). Esta tarea no puede ser imaginada de modo espont\u00e1neo; exige atenci\u00f3n, educaci\u00f3n y cuidado (Lineamenta, S\u00ednodo NE, 58).<\/p>\n<p>&#8211; Procesos de iniciaci\u00f3n serios y completos\u2026 Doble Novedad: a) Catequesis continuada y de verdadero catecumenado\u2026 b) Crear espacios \u201corantes\u201d para iniciar en la oraci\u00f3n personal y lit\u00fargica\u2026<\/p>\n<p>&#8211; Evangelizar con el patrimonio, con la literatura, con la m\u00fasica, con el arte dram\u00e1tico y el cine\u2026 Novedad: potenciar artistas cristianos y nuevas iniciativas cristianas\u2026<\/p>\n<p>3.- En cuanto al llamado \u201cpatio de los gentiles\u201d:<\/p>\n<p>&#8211; Para los alejados y no creyentes: Novedad: dos caras de una misma momeda: a) Espacios de acogida y di\u00e1logo (ejem. \u201cLa casa o El Lugar de Jes\u00fas\u201d en Villares). b) \u201cEl patio de los gentiles\u201d o la audacia de no renunciar jam\u00e1s a buscar positivamente todos los caminos de di\u00e1logo con los hombres de nuestro tiempo (Lineamenta S\u00ednodo NE, 13)\u2026 Sin olvidar \u201cel patio de los cient\u00edficos\u201d (encuentros con el mundo de la ciencia, particularmente desde la \u00e9tica)\u2026<\/p>\n<p>&#8211; Pastoral en la Universidad-ense\u00f1anza\u2026 y Evangelizar en el Mundo de la cultura y del arte\u2026 Novedad: \u201cPatio de los intelectuales\u201d\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3.3. Los \u201cFrutos de la Nueva Evangelizaci\u00f3n\u201d (seg\u00fan Lineamenta, S\u00ednodo NE, 43): \u201cPor los frutos los conocer\u00e9is\u201d\u2026<\/p>\n<p>&#8211; Familias como verdaderos y reales signos de amor y coparticipaci\u00f3n, capaces de dar esperanza por estar abiertas a la vida;<\/p>\n<p>&#8211; comunidades que posean un aut\u00e9ntico esp\u00edritu ecum\u00e9nico y capaces de un di\u00e1logo con las otras religiones;<\/p>\n<p>&#8211; iniciativas de justicia social y solidaridad, que coloquen a los pobres en el centro de inter\u00e9s de la Iglesia;<\/p>\n<p>&#8211; vocaciones consagradas desde la alegr\u00eda de la donaci\u00f3n de vida.<\/p>\n<p>&#8211; denuncia de infidelidades y esc\u00e1ndalos en las comunidades como signo de fatiga y de cansancio;<\/p>\n<p>&#8211; coraje para reconocer las propias culpas y debilidades en un Cristo que nos salva (Cor 12,9) por caminos de purificaci\u00f3n y con voluntad de reparar los errores;<\/p>\n<p>&#8211; s\u00f3lida confianza en la esperanza que nunca falla, derramada en nuestros corazones (Rm 5,5);<\/p>\n<p>&#8211; una Iglesia, en resumen, capaz de mostrar en todos los \u00e1mbitos que el Esp\u00edritu es quien la gu\u00eda y quien transfigura la historia de esa misma Iglesia, de los cristianos, de los hombres y de sus culturas.<\/p>\n<p>3.4. Un aliento final:<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1No teng\u00e1is miedo: abrid vuestro coraz\u00f3n a Jesucristo (Juan Pablo II) \u00a1Quien se encuentra con Jesucristo, no s\u00f3lo no pierde nada sino que gana todo! (Benedicto XVI)<\/p>\n<p>Doble colof\u00f3n necesario:<\/p>\n<p>a) \u201cEn un tiempo en el que las personas viven la propia vida como una verdadera experiencia de desierto, de oscuridad de Dios, de vac\u00edo del alma, sin conciencia de la dignidad y del rumbo del hombre\u2026 la Iglesia debe ponerse en camino como Cristo para rescatar a los hombres de ese desierto y vac\u00edo y conducirlos al lugar de la Vida, a la amistad con el Hijo de Dios, hacia Aquel que nos da la vida; una vida en plenitud\u201d (Lineamenta, S\u00ednodo NE, 41-42).<\/p>\n<p>b) Como estilo de vida concreto, sigue siendo v\u00e1lido el se\u00f1alado en la conocida Carta a Diogneto (V, 1-10), fechada en los ss.II-III: \u201cLos cristianos no son distintos de los dem\u00e1s ni por la patria, ni por la lengua, ni por otras costumbres. De hecho no habitan ciudades propias, ni usan una lengua propia, ni llevan un estilo de vida separado del resto. Su doctrina no se debe al descubrimiento de hombres particularmente intelectuales, ni se basa en un pensamiento inventado por los hombres. Viven en ciudades griegas y extranjeras, seg\u00fan le haya tocado en suerte a cada uno, y se adaptan a las costumbres del lugar en el vestir, en la comida y en las dem\u00e1s cosas, aunque testimonian una forma de vida social admirable y parad\u00f3jica: ya que viven en su patria como forasteros; participan en todo como ciudadanos y se distancian de todo como extranjeros. Se casan como todos y generan hijos, pero no los asesinan. Ponen en com\u00fan la mesa, pero no el lecho matrimonial. Est\u00e1n en el mundo, pero no son mundanos. Habitan en la Tierra, pero su ciudadan\u00eda es el cielo. Obedecen las leyes establecidas, pero con el testimonio de su vida las superan\u201d.<\/p>\n<p>Regalo final: tres vitaminas para el camino: humor hasta para re\u00edrnos de nosotros mismos; amor, en forma de ternura, que es lo \u00fanico que transforma a las personas, y paciencia para sembrar sin esperar recompensa o frutos inmediatos.<\/p>\n<p>Como broche de oro, unas l\u00facidas palabras del entonces cardenal J.Ratzinger, hoy Benedicto XVI: \u201cEvangelizar significa ense\u00f1ar el arte de vivir&#8230; Existe la tentaci\u00f3n de la impaciencia, de buscar inmediatamente el \u00e9xito. Dios no cuenta con los grandes n\u00fameros; el poder exterior no es necesariamente signo de su presencia&#8230;El Reino de Dios no es una cosa, una estructura social o pol\u00edtica, una utop\u00eda. El Reino de Dios es Dios. Reino de Dios quiere decir: Dios existe. Dios vive. Dios act\u00faa\u201d(Citado en: \u201cRevista Cat\u00f3licos del S.XXI\u201d (9-7-2001) 7-9).<\/p>\n<p>Desde el anterior contexto de una Iglesia en estado de misi\u00f3n y evangelizadora, abordamos ya el tema de las Unidades Parroquiales. De otra manera no se entender\u00eda cuando afirmamos que son \u201cmedios\u201d y no \u201cfines\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>4.- APROXIMACI\u00d3N A LA REALIDAD DE LAS UNIDADES PARROQUIALES.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4.1.- Hacia una justificaci\u00f3n: \u00bfS\u00f3lo hacer de la \u201cnecesidad\u201d una \u201cvirtud\u201d?:<\/p>\n<p>No hay duda de que estamos en un \u201cmomento hist\u00f3rico privilegiado y urgente\u201d. Se impone una primera afirmaci\u00f3n que repetiremos: Las Unidades Parroquiales, en principio, no son obligatorias jur\u00eddicamente, pero pastoralmente s\u00ed son muy necesarias. Se insiste en una triple justificaci\u00f3n:<\/p>\n<p>&#8211; Pastoral: para potenciar una pastoral de conjunto, m\u00e1s all\u00e1 de parroquialismos, y poder atender y evangelizar aquellos sectores y ambientes donde la parroquia no puede llegar;<\/p>\n<p>&#8211; sociol\u00f3gica: para dar una respuesta adecuada a necesidades pastorales afines;<\/p>\n<p>&#8211; eclesiol\u00f3gica: como expresi\u00f3n de una Iglesia de comuni\u00f3n y misi\u00f3n, donde todo el Pueblo de Dios es corresponsable en la misi\u00f3n evangelizadora.<\/p>\n<p>O, en otras palabras, esta nueva realidad se justifica desde varios aspectos o dimensiones:<\/p>\n<p>&#8211; Aspecto sociol\u00f3gico: colaboraci\u00f3n entre parroquias para afrontar los nuevos aspectos demogr\u00e1ficos y administrativos de la vida eclesial y civil.<\/p>\n<p>&#8211; Aspectos eclesiales: colaboraci\u00f3n entre parroquias para responder a los nuevos retos de la evangelizaci\u00f3n; a la escasez y envejecimiento del clero; a la promoci\u00f3n del laicado; y a una nueva y necesaria configuraci\u00f3n del mapa diocesano.<\/p>\n<p>&#8211; Aspectos de renovaci\u00f3n y de esperanza para una nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quede claro, desde el inicio, que la Unidad Parroquial no es un \u201cente jur\u00eddico intermedio\u201d entre las parroquias y la Di\u00f3cesis; ni superpuesta o yuxtapuesta al Arciprestazgo.<\/p>\n<p>Ni siquiera, en principio, tiene que ser un Arciprestazgo reducido. Son las mismas parroquias configuradas de otra manera y reclamadas para una nueva \u201cpastoral en tierra de misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Es, en resumen, una necesaria realidad pastoral, en la que se conjugan o entrelazan, como hemos apuntado anteriormente, tres realidades:<\/p>\n<p>\u2022 Hogar: hermanos que alimentan y tejen la fraternidad apost\u00f3lica y presbiteral como comuni\u00f3n y encuentro. Y se comparten vocaciones-carismas-ministerios-funciones.<\/p>\n<p>\u2022 Escuela de formaci\u00f3n permanente y de programaci\u00f3n de todo el pueblo de Dios y no s\u00f3lo los sacerdotes.<\/p>\n<p>\u2022 Taller para favorecer la pastoral de conjunto y articulada. As\u00ed como el an\u00e1lisis e intercambio de experiencias transformadoras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4.2.- En principio, no hay configuraci\u00f3n ni definici\u00f3n un\u00edvocas.<\/p>\n<p>Al hablar de Unidades Parroquiales, se habla y se insiste en los siguientes t\u00e9rminos: colaboraci\u00f3n entre parroquias para afrontar aspectos de la vida civil; colaboraci\u00f3n entre parroquias para la pastoral ordinaria; varias parroquias pastoralmente unidas bajo la gu\u00eda de uno o m\u00e1s sacerdotes; uni\u00f3n de parroquias que giran en torno a una m\u00e1s grande; o, incluso, fusi\u00f3n de toda la acci\u00f3n pastoral sobre la base de un territorio homog\u00e9neo.<\/p>\n<p>Expresado lo anterior, a\u00f1adamos que el nombre tambi\u00e9n importa:<\/p>\n<p>&#8211; No parece adecuado denominar a esta realidad \u201cUnidad Pastoral\u201d sin m\u00e1s, porque no especifica \u201csuficientemente la realidad\u201d; ya que \u201cunidades pastorales\u201d son las parroquias, los arciprestazgos y hasta la propia Di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>&#8211; No parece tampoco el nombre m\u00e1s apropiado el de \u201cUnidad de Atenci\u00f3n Pastoral\u201d, porque tal vez denota un cierto \u201cclericalismo\u201d y como si fuese una realidad contemplada \u201cdesde fuera de ella misma\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; Tampoco parece lo m\u00e1s completo, desde el punto de vista jur\u00eddico-pastoral, hablar de \u201cUnidades Parroquiales de Acci\u00f3n Pastoral\u201d, porque si son \u201cparroquiales\u201d ya son de Acci\u00f3n Pastoral. Y lo mismo cabe para el Arciprestazgo.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfTal vez sea, entonces, m\u00e1s adecuado llamarlas \u201cUnidades Parroquiales\u201d?&#8230; Creemos que s\u00ed y tendremos suficientes motivos para justificarlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4.3.- Avisos de lo que \u201cno deben ser\u201d las Unidades Parroquiales:<\/p>\n<p>&#8211; En lugar de poner el acento en la comunidad y en la pastoral integral y evangelizadora, se ponga el acento sobre la redistribuci\u00f3n del clero con el fin de garantizar unos m\u00ednimos servicios sacramentales. En este sentido se trata al mismo clero en sentido \u201cfuncionalista\u201d y como \u201cfuncionariado\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; Exceso de \u201cburocratizaci\u00f3n\u201d, o que dichas Unidades Parroquiales que se convertir\u00edan en una especie de puesto de socorro al que recurrir en las necesidades urgentes.<\/p>\n<p>&#8211; Intento de \u201cfeudalizar\u201d una estructura, diluyendo la pertenencia eclesial global y el sentido comunitario diocesano<\/p>\n<p>&#8211; Tentaci\u00f3n de \u201cclericalizar\u201d a los laicos-colaboradores, como suplencia.<\/p>\n<p>&#8211; Y, finalmente, una paradoja o tensi\u00f3n permanente: es cierto que no hay que sacrificar \u201cla pastoral territorial\u201d en aras de abstractas y vol\u00e1tiles \u201cdimensiones\u201d teol\u00f3gico-pastorales, pero al mismo tiempo hay que ir superando la concepci\u00f3n de territorialidad \u201ccerrada\u201d por otra en la que prime la comunidad creyente (el h\u00e1bitat humano y social) y el servicio a las personas.<\/p>\n<p>Expresado lo anterior, lo que debe dar identidad y \u201cpeso espec\u00edfico\u201d a la Unidades Parroquiales es el hecho de que sean verdaderas \u201ccomunidades parroquiales\u201d, con las notas que hemos destacado anteriormente en cuanto a la identidad de una parroquia. Por eso, toda unidad parroquial debe garantizar:<\/p>\n<p>&#8211; el servicio de la palabra (catequesis, formaci\u00f3n de agentes, etc&#8230;);<\/p>\n<p>&#8211; el servicio de la celebraci\u00f3n (lit\u00fargica y dimensi\u00f3n oracional-familiar&#8230;);<\/p>\n<p>&#8211; el servicio de la caridad (atenci\u00f3n a enfermos, ancianos, inmigrantes, necesitados en las nuevas pobrezas, etc&#8230;);<\/p>\n<p>&#8211; la comuni\u00f3n y comunitariedad eclesial (equipos de trabajo y de vida abiertos a lo diocesano y a lo universal);<\/p>\n<p>En resumen, se debe caminar en una pastoral de nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4.4.- \u00bfD\u00f3nde encajan y se fundamentan en el nuevo C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico las Unidades Parroquiales?<\/p>\n<p>Jur\u00eddica y pastoralmente, podemos justificarlas desde el conjunto de todas estas realidades que pasamos a enumerar:<\/p>\n<p>1.- Se enmarcan dentro de lo que se refiere a las parroquias, teniendo en cuenta dos modalidades posibles:<\/p>\n<p>a) encomienda \u201cin solidum\u201d de una o m\u00e1s parroquias a un grupo de sacerdotes (c.5171);<\/p>\n<p>b) encomienda a un mismo p\u00e1rroco de algunas parroquias vecinas.<\/p>\n<p>2.- Tambi\u00e9n se enmarcan en lo que se refiere a los Arciprestazgos (c.374, 2), en cuanto son diversas parroquias que favorecen una pastoral de conjunto, como es tarea e identidad de dicho Arciprestazgo.<\/p>\n<p>3.- Se pueden a\u00f1adir dos realidades m\u00e1s:<\/p>\n<p>a) el sacerdote encargado de \u00e1reas interparroquiales espec\u00edficas (c. 545, 2);<\/p>\n<p>b) la participaci\u00f3n de no-presb\u00edteros en el ejercicio de la cura pastoral (c. 517, 2).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4.5.- Buscando una definici\u00f3n \u201csuficientemente amparada en lo jur\u00eddico\u201d:<\/p>\n<p>En principio cabe la misma definici\u00f3n de parroquia:<\/p>\n<p>Contemplada pastoralmente, como \u201cunidad b\u00e1sica diocesana para vivir, alimentar, celebrar la fe y comprometerse, personal y comunitariamente\u201d.<\/p>\n<p>O, con una mirada jur\u00eddica: \u201cDeterminada comunidad de fieles constitu\u00edda de modo estable en la Iglesia particular, cuya cura pastoral, bajo la autoridad del Obispo diocesano, se encomienda a un p\u00e1rroco como su pastor propio\u201d (c. 515, 1).<\/p>\n<p>O, si se prefiere, en una definici\u00f3n m\u00e1s integral: \u201cDeterminadas comunidades parroquiales con cierta homogeneidad que, en signo de comuni\u00f3n, permiten realizar una pastoral de misi\u00f3n con pluralidad y diversidad de ministerios, carismas, vocaciones y funciones, encomendada por el obispo a un presb\u00edtero o a un equipo de presb\u00edteros, capaces de fomentar fraternidades sacerdotales y equipos apost\u00f3licos\u201d.<\/p>\n<p>De la definici\u00f3n precedente se desprende que no puede existir un \u00fanico modelo o tipolog\u00eda de unidad parroquial. Se\u00f1alamos algunos posibles:<\/p>\n<p>\u2013 agrupaci\u00f3n de peque\u00f1as comunidades parroquiales rurales m\u00e1s o menos de las mismas dimensiones, y en igualdad de condiciones pastorales y de estatuto jur\u00eddico (\u201cmodelo quasi-federativo\u201d);<\/p>\n<p>\u2013 agrupaci\u00f3n de comunidades parroquiales rurales alrededor de una parroquia mayor, o de mayor \u201cconsistencia\u201d, que hace de punto de referencia para las dem\u00e1s, incluso jur\u00eddicamente, y favorece la integraci\u00f3n y potenciaci\u00f3n de recursos materiales y humanos (\u201cmodelo tierra de misi\u00f3n\u201d);<\/p>\n<p>\u2013 agrupaci\u00f3n de comunidades parroquiales urbanas o semiurbanas, all\u00ed donde los l\u00edmites geogr\u00e1ficos son de hecho borrados por la cercan\u00eda geogr\u00e1fica de las mismas, por el n\u00famero de habitantes o por sus caracter\u00edsticas socio-culturales peculiares y homog\u00e9neas (\u201cmodelo urbano\u201d);<\/p>\n<p>Incluso, cabe hablar de Unidad Parroquial como equivalente al Arciprestazgo, en realidades rurales de peque\u00f1as dimensiones, como pueden ser las nuestras.<\/p>\n<p>En cuanto a las formas de atenci\u00f3n ministerial a dichas unidades pastorales pueden, a su vez, ser variadas:<\/p>\n<p>\u2013 Unidad o unidades confiadas a un presb\u00edtero, con posibilidad de ayuda corresponsable de otros presb\u00edteros de apoyo, de laicos con ministerios, de un di\u00e1cono, de un consagrado o de una comunidad de consagrados o de un grupo de laicos militantes (ejem. de un movimiento). Todos ellos con una presencia articulada y estable, formando \u201cun equipo apost\u00f3lico\u201d, y no s\u00f3lo puntual, y por lo tanto integrados en la unidad pastoral y en el arciprestazgo.<\/p>\n<p>\u2013 Unidad o unidades confiadas a varios sacerdotes \u201cin solidum\u201d (c. 517, 1), con posibilidad de los mismos apoyos corresponsables expresados en el apartado precedente.<\/p>\n<p>\u2013 Sencillamente, el equipo de sacerdotes que conforman un arciprestazgo.<\/p>\n<p>Naturalmente, corresponder\u00e1 al Obispo diocesano, o\u00eddo el Consejo Presbiteral, y teniendo en cuenta el parecer de otros organismos (Consejo Presbiteral, Consejo Pastoral, Colegio Arciprestes,) erigir, suprimir o cambiar dichas unidades de atenci\u00f3n pastoral (c. 515,2).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4.6.- Tres grandes \u201cmodelos\u201d de Unidad Parroquial en la Iglesia que peregrina en Espa\u00f1a:<\/p>\n<p>Al parecer, y bas\u00e1ndonos en algunos escritores, se estar\u00edan dando los siguientes modelos de unidades parroquiales:<\/p>\n<p>1.- Modelo \u201cfuncional\u201d (ejem. di\u00f3cesis de Bilbao): priman la escasez de clero y empobrecimiento humano de las comunidades. Se pone el acento en las posibilidades de presb\u00edteros, apostando por la reorganizaci\u00f3n territorial, los equipos apost\u00f3licos y desarrollo de ministerios.<\/p>\n<p>2.- Modelo \u201corg\u00e1nico\u201d (ejem. Oviedo o Burgos): prima la realidad territorial, apuesta por un estilo nuevo de evangelizaci\u00f3n: acci\u00f3n misionera; acci\u00f3n catecumenal; acci\u00f3n pastoral. Incluye reorganizaci\u00f3n del territorio y fomento de equipos apost\u00f3licos, fraternidades sacerdotales, desarrollo de ministerios.<\/p>\n<p>3.- Modelo \u201cselectivo y de reorganizaci\u00f3n total\u201d (ejem. Pamplona): no s\u00f3lo prima lo territorial, sino que estar\u00edan naciendo las \u201cparroquias quasi-personales\u201d (centradas en los movimientos, las comunidades de base, las poblaciones de fin de semana, etc&#8230;)<\/p>\n<p>En cualquier caso, los cometidos principales de las Unidades Parroquiales, y los frutos que se piden, ser\u00edan los siguientes:<\/p>\n<p>&#8211; Favorecer fraternidades sacerdotales y equipos apost\u00f3licos (laicos+Consagrados+Presb\u00edteros).<\/p>\n<p>&#8211; Despertar vocaciones, funciones, ministerios en todo el Pueblo de Dios.<\/p>\n<p>&#8211; Programaci\u00f3n pastoral potenciando lo parroquial, y ampliando donde ella no puede llegar.<\/p>\n<p>&#8211; Formaci\u00f3n m\u00e1s adecuada a los agentes de pastoral y preparaci\u00f3n m\u00e1s cualificada a ciertos sacramentos.<\/p>\n<p>&#8211; Compartir recursos materiales y humanos, desde un conocimiento real de la poblaci\u00f3n y del suelo pisado.<\/p>\n<p>&#8211; Representaci\u00f3n en organismos diocesanos: de ida y vuelta.<\/p>\n<p>&#8211; Conservar y difundir el Patrimonio.<\/p>\n<p>&#8211; Favorecer escuelas de formaci\u00f3n de agentes de pastoral.<\/p>\n<p>&#8211; Plataforma privilegiada para una pastoral de misi\u00f3n de alejados y para proyectos de m\u00e1s amplia envergadura sectorial y de ambientes.<\/p>\n<p>&#8211; Una presencia y un servicio pastoral m\u00e1s cualificado a las comunidades, m\u00e1s all\u00e1 de lo \u201cpuntual u ocasional\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; Un estilo de pastoral corresponsable y evangelizador.<\/p>\n<p>&#8211; El fijar los talleres y centros de formaci\u00f3n de los agentes de pastoral.<\/p>\n<p>&#8211; El delimitar el lugar de residencia de los presb\u00edteros, individualmente y \u201cen equipo\u201d (con la repercusi\u00f3n que este dato comporta para los futuros nombramientos).<\/p>\n<p>&#8211; El discernir cu\u00e1les son las prioridades a la hora de invertir en bienes inmuebles (l\u00e9ase templos y casas parroquiales).<\/p>\n<p>&#8211; El establecer ciertas obligaciones jur\u00eddicas y eclesiales (celebraciones dominicales, custodia y anotaciones de libros sacramentales, etc.).<\/p>\n<p>&#8211; Se aprende a trabajar en comisiones y en equipo.<\/p>\n<p>&#8211; Se gana en mentalidad arciprestal y diocesana.<\/p>\n<p>&#8211; Se asegurar\u00e1 \u201cuna mejor atenci\u00f3n a los sacerdotes\u201d, al poder contratar \u201cservicios\u201d comunes, cuando varios vivan en un mismo lugar de residencia.<\/p>\n<p>\u00bfPodemos concretar a\u00fan m\u00e1s, seg\u00fan diversos niveles? \u2013 Lo intentamos, sin ser exhaustivos:<\/p>\n<p>1.- En el nivel jur\u00eddico y patrimonial, se equipara a la parroquia:<\/p>\n<p>&#8211; fijar Celebraciones dominicales y ordinarias (distinci\u00f3n entre celebraci\u00f3n del \u201cD\u00eda del Se\u00f1or\u201d &#8211; Domingos- y del \u201cD\u00eda de la comunidad\u201d- Ferias-),<\/p>\n<p>&#8211; Custodia de los libros de sacramentos y de los objetos de culto,<\/p>\n<p>&#8211; conservaci\u00f3n del patrimonio, en cuanto a bienes muebles e inmuebles,<\/p>\n<p>&#8211; y, representatividad civil.<\/p>\n<p>2.- Nivel de acci\u00f3n pastoral:<\/p>\n<p>&#8211; Calidad en la atenci\u00f3n pastoral individual y comunitaria,<\/p>\n<p>&#8211; programaci\u00f3n para una pastoral integral (cuatro dimensiones de la Iglesia particular), articulada o de conjunto (todo el pueblo de Dios: ministerios, vocaciones y carismas), sectorial (edades) y ambiental (todos los \u00e1mbitos sociol\u00f3gicos),<\/p>\n<p>&#8211; promover Consejos (en parroquias y unidades parroquiales mayores de 500 habitantes) y\/o Juntas de pastoral y de econom\u00eda,<\/p>\n<p>&#8211; participaci\u00f3n activa en los Arciprestazgos.<\/p>\n<p>3.- Nivel de recursos humanos:<\/p>\n<p>&#8211; favorecer equipos de sacerdotes (de trabajo y\/o vida -fraternidades sacerdotales),<\/p>\n<p>&#8211; consolidar sacerdotes \u201cestables-residentes\u201d y de apoyo, pero siempre \u201cintegrados\u201d en la Unidad,<\/p>\n<p>&#8211; promover agentes de pastoral cualificados estables y de apoyo equipo apost\u00f3lico: laicos, consagrados, presb\u00edteros.<\/p>\n<p>4.- Nivel de recursos materiales:<\/p>\n<p>&#8211; adecuada administraci\u00f3n de bienes (colectas, fundaciones, rentas&#8230;) y obligada rendici\u00f3n de cuentas anuales en la Administraci\u00f3n Diocesana,<\/p>\n<p>&#8211; delimitar templos que deben cuidarse y viviendas de presb\u00edteros,<\/p>\n<p>&#8211; favorecer espacios de reuni\u00f3n y trabajo (dotaci\u00f3n de recursos en centros parroquiales).<\/p>\n<p>5.- Nivel econ\u00f3mico:<\/p>\n<p>&#8211; Mantenimiento de los presb\u00edteros y \u201cgratificaci\u00f3n\u201d a agentes de pastoral cualificados (kms, etc\u2026),<\/p>\n<p>&#8211; presupuesto de gastos de funcionamiento de actividades pastorales ordinarias,<\/p>\n<p>&#8211; determinar los gastos de mantenimiento de recursos materiales,<\/p>\n<p>&#8211; aportaci\u00f3n a arciprestazgo, Di\u00f3cesis, y campa\u00f1as de Jornadas Nacionales&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4.7.-Pasos realistas y operativos para su implantaci\u00f3n y, en su caso, su consolidaci\u00f3n:<\/p>\n<p>Gen\u00e9ricamente, sensibilizar a todo el Pueblo de Dios en orden a \u201cfavorecer\u201d esta posibilidad. Se debe realizar un estudio concreto y realista de toda la Di\u00f3cesis y unificar los criterios de territorialidad y de comunidad socio-cultural y humana. \u00bfSe puede denominar a esta tarea una especie de \u201cbiograf\u00eda diocesana?<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, impulsar experiencias pastorales y jur\u00eddicas ya existentes. No puede olvidarse que las Unidades Parroquiales deben consolidarse mediante equipos apost\u00f3licos (sacerdotes-religiosos-laicos). Finalmente, hay que subrayar que las Unidades Parroquiales afectan, como hemos repetido, no s\u00f3lo al mundo rural sino tambi\u00e9n al urbano. Jur\u00eddicamente no sirve s\u00f3lo una f\u00f3rmula. Una urgencia: que se favorezcan realmente los carismas-ministerios-funciones de los laicos; no s\u00f3lo por la escasez de presb\u00edteros.<\/p>\n<p>Concretando a\u00fan m\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 actitudes y din\u00e1mica de trabajo se debe seguir para delimitar o consolidar dichas unidades parroquiales? Al menos, \u00e9stas:<\/p>\n<p>1) Debe ser un proceso respetuoso con situaciones personales y comunitarias, pero al mismo tiempo incisivo y firme. La prudencia y el di\u00e1logo se deben conjugar con la eficacia, la responsabilidad y la visi\u00f3n de futuro.<\/p>\n<p>2) Corresponder\u00e1, en primera instancia, al Colegio de Arciprestes &#8211; junto al Consejo Pastoral y al Consejo Presbiteral- consolidar, revisar y, en su caso, volver a delimitar el mapa concreto de dichas Unidades Parroquiales. Posteriormente, el Obispo, asesorado por el Consejo de Gobierno, emitir\u00e1 su oportuno y necesario juicio valorativo, discernir\u00e1 y sancionar\u00e1 lo determinado.<\/p>\n<p>3) Tal vez no se pueda pedir que todos avancemos al mismo ritmo, pero s\u00ed se pide que caminemos en la misma direcci\u00f3n. El di\u00e1logo y mentalizaci\u00f3n con nuestras comunidades de origen debe ser transparente y continuado. En la plasmaci\u00f3n de las unidades parroquiales hay que sensibilizar a los fieles (laicos y religiosas) para que venzan sus resistencias y poder abrir nuevos espacios a la corresponsabilidad de todos. A los presb\u00edteros se les pide que no se desalienten ante las incomprensiones y la nueva forma de presencia y trabajo corresponsable con laicos y religiosas (equipos apost\u00f3licos).<\/p>\n<p>4) Ya desde el Seminario se debe trabajar, en la formaci\u00f3n de los seminaristas, en esta l\u00ednea y mentalidad. El trabajo en equipo, la disponibilidad y nuestra identidad como \u201cservidores de la caridad\u201d son presupuestos b\u00e1sicos de las Unidades Parroquiales y de toda pastoral.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4.8. Algunos puntos \u201cnegros o de alerta\u201d en las experiencias concretas:<\/p>\n<p>Dichos puntos negros se detectan, en primer lugar, cuando algunos miembros de los equipos se olvidan de la responsabilidad global y se centran casi exclusivamente en los \u00e1mbitos de su competencia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, cuando existen \u201cresistencias\u201d de los responsables pastorales del territorio (celosos de su autonom\u00eda) y de los propios parroquianos (que quieren a \u201csu\u201d p\u00e1rroco). O cuando existe peligro de monopolizaci\u00f3n de los presb\u00edteros en relaci\u00f3n a todos los carismas y funciones.<\/p>\n<p>Existe peligro, igualmente, de p\u00e9rdida de la identidad comunitaria parroquial en aras de lo funcional y de lo urgente. Y, finalmente, el cansancio y desencanto en los animadores al no ver con rapidez los frutos o ante los inevitables problemas de consolidaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una advertencia honesta: cuando se insiste en que la unidad parroquial comporta la supresi\u00f3n de las parroquias unific\u00e1ndolas, sin m\u00e1s, en una sola, hay que llamar la atenci\u00f3n sobre algunos inconvenientes no peque\u00f1os:<\/p>\n<p>* Jur\u00eddicos: a) p\u00e9rdida de personalidad jur\u00eddica y por lo tanto de titularidad, posesi\u00f3n, registro, patrimonio, fundaciones&#8230; Peligra la dotaci\u00f3n econ\u00f3mica de la Conferencia Episcopal. Estos aspectos son problem\u00e1ticos incluso para las parroquias sin habitantes&#8230;<\/p>\n<p>b) Alteraci\u00f3n de t\u00edtulos en varios registros de la administraci\u00f3n civil: ministerio de Justicia, registros de la propiedad, ayuntamientos, Catastro de Hacienda, inventarios oficiales, contratos de alquiler, fundaciones, herencias, cuentas bancarias, n\u00famero de CIF&#8230;<\/p>\n<p>* Pastorales: sentimientos encontrados y adversos entre los parroquianos a quienes les afecte esta p\u00e9rdida de personalidad jur\u00eddica o de modificaci\u00f3n de status parroquial.<\/p>\n<p>* Patrimoniales: particularmente afecta a los templos declarados como BIC. Mucha precauci\u00f3n con el traslado de bienes culturales (las leyes civiles son muy restringidas)&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4.9.- A modo de aviso final para navegantes:<\/p>\n<p>Las Unidades Parroquiales, repetimos una y otra vez, no son fines; son mediaciones para vivir la comuni\u00f3n y la evangelizaci\u00f3n. Si no posibilitan una forma diferente de hacer pastoral, el resultado ser\u00e1 frustrante o caeremos en el \u201cgatopardismo pastoral\u201d, es decir, cambiar todo para que todo siga como antes.<\/p>\n<p>En cualquier caso, es un tema al que no se puede \u201cdar largas\u201d y al que hay que afrontar con coraje y decisi\u00f3n. Pero de nada servir\u00e1n las estructuras pastorales si no van acompa\u00f1adas de una conversi\u00f3n interior y sincera en los agentes de pastoral. La Iglesia siempre ha promovido la conversi\u00f3n de personas y la reforma de estructuras para trasparentar lo mejor que hay en ella: el misterio de Jesucristo y, en \u00c9l, la Trinidad. Estamos llamados a experimentar, personal y comunitariamente, el Amor y la Vida de Dios. Esto es la Santidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nota final: Lo aqu\u00ed expuesto se pueden complementar en:\u00a0\u00a0\u00a0 R. BERZOSA, Unidades de Atenci\u00f3n pastoral: \u201cDiccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n\u201d, Monte Carmelo, Burgos 2001, 1064-1067; ID:, Para comprender y vivir la Iglesia Diocesana, Burgos 1998; XXI ENCUENTRO DE ARCIPRESTES. Las unidades parroquiales y\/o de Atenci\u00f3n Pastoral, Villagarc\u00eda de Campos 2002.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>C.- OBJETIVOS <\/b><b>\u201cOPERATIVOS<\/b><b>\u201d PARA EL TRABAJO PASTORAL DURANTE EL PR\u00d3XIMO CURSO, <\/b><\/p>\n<p>sugeridos por Mons. Atilano Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta lo dicho hasta aqu\u00ed, para el pr\u00f3ximo curso se propone un trabajo pastoral diversificado. En el primer trimestre se invita a hacer una revisi\u00f3n sobre el grado de aplicaci\u00f3n de los objetivos pastorales propuestos durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os para tomar conciencia de d\u00f3nde estamos y qu\u00e9 pasos hemos dado.<\/p>\n<p>En el segundo trimestre se tratar\u00eda de volver sobre el sentido, finalidad y necesidad de las Unidades Parroquiales, teniendo en cuenta que en nuestra di\u00f3cesis se abre el paso, en algunos casos, a coincidir con los mismos arciprestazgos.<\/p>\n<p>Finalmente, para el tercer trimestre, deber\u00edamos dar alg\u00fan paso para seguir impulsando y dinamizando las Unidades Parroquiales, \u201cen concreto\u201d, teniendo en cuenta el an\u00e1lisis de la realidad, de la programaci\u00f3n pastoral y de la constituci\u00f3n o dinamizaci\u00f3n de los consejos pastorales. Lo especificamos un poco m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Objetivo general del Curso Pastoral 2011-2012: \u201cCompartir la alegr\u00eda del camino hecho en la acci\u00f3n pastoral durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Primer trimestre:<\/p>\n<p>Revisar y asumir la vida pastoral de nuestra iglesia diocesana<\/p>\n<p>Se trata de hacer una reflexi\u00f3n sobre la actividad evangelizadora de la Iglesia Diocesana durante estos cinco \u00faltimos a\u00f1os, teniendo especialmente en cuenta a los cristianos practicantes y a los grupos parroquiales. En este primer trimestre habr\u00eda que trabajar: LAS ACTIVIDADES QUE SE HAN PUESTO EN MARCHA A LA LUZ DE LOS OBJETIVOS PASTORALES DE CADA CURSO PASTORAL.<\/p>\n<p>Se concretan algunas \u201cmediaciones\u201d para el desarrollo de los encuentros de este primer trimestre:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1.- Elaborar un \u201cesquema de trabajo-revisi\u00f3n\u201d:<\/p>\n<p>El Vicario de Pastoral y el Arcipreste, en cada arciprestazgo, deben proponer para cada reuni\u00f3n un \u201cesquema de trabajo-revisi\u00f3n\u201d donde aparezcan las PROPUESTAS que en su d\u00eda se hicieron para cada a\u00f1o. Los participantes en el retiro-encuentro han de enumerar y concretar lo m\u00e1s posible los pasos dados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2.- Dividir los objetivos para trabajarlos en las tres reuniones del trimestre:<\/p>\n<p>Primera reuni\u00f3n: Objetivos a\u00f1o 1\u00ba y 2\u00ba curso pastoral<\/p>\n<p>Segunda reuni\u00f3n: Objetivos 3\u00ba y 4\u00ba curso pastoral<\/p>\n<p>Tercera reuni\u00f3n: Objetivo del curso 2010-11<\/p>\n<p>3.- Preguntas para orientar la revisi\u00f3n:<\/p>\n<p>1) \u00bfEn qu\u00e9 hemos avanzado en la espiritualidad y en la formaci\u00f3n a nivel de encuentro arciprestal?<\/p>\n<p>\u2022 \u00bfQu\u00e9 repercusiones han tenido en la vida de la Comunidad Parroquial? \u00bfA qu\u00e9 deber\u00edamos dedicar especial atenci\u00f3n en el futuro?<\/p>\n<p>2) \u00bfEn qu\u00e9 hemos avanzado en la COMUNI\u00d3N: corresponsabilidad y participaci\u00f3n en el arciprestazgo?<\/p>\n<p>\u2022 \u00bfQu\u00e9 repercusiones ha tenido en la vida de la Comunidad Parroquial? \u00bfQu\u00e9 deber\u00edamos cuidar especialmente en el futuro?<\/p>\n<p>3) \u00bfEn qu\u00e9 hemos avanzado en la acci\u00f3n caritativa y social en nuestro arciprestazgo?<\/p>\n<p>\u2022 \u00bfQu\u00e9 repercusiones ha tenido en la vida de la comunidad parroquial? \u00bfQu\u00e9 pasos hemos de dar en el futuro?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Segundo trimestre<\/p>\n<p>Potenciar y consolidar las Unidades Parroquiales<\/p>\n<p>En primer lugar, es una mirada de esperanza para nuestras comunidades, desde la andadura de a\u00f1os atr\u00e1s. Es nuestra historia real.<\/p>\n<p>En segundo lugar, es una oportunidad para tomar conciencia de lo que son las Unidades Parroquiales, su necesidad, su valor, su posibilidad y su coherencia con el ideal de \u201cCOMUNI\u00d3N PARA LA MISI\u00d3N\u201d que ha de atravesar la vida de toda la iglesia Diocesana y las Comunidades Parroquiales.<\/p>\n<p>Y, en tercer lugar, debe quedar en evidencia la vinculaci\u00f3n de las Unidades PARROQUIALES y el ARCIPRESTAZGO (dadas las particularidades de nuestra Di\u00f3cesis), en una apuesta decidida por una Pastoral de Conjunto.<\/p>\n<p>En cuanto a posibles \u201cmediaciones\u201d, sugerimos releer despacio, y comentando, la segunda parte de este documento. Posteriormente, nos pueden servir, a modo de ejemplo, \u00e9stas u otras preguntas equivalentes:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1.- \u00bfEn qu\u00e9 sentido son necesarias, sociol\u00f3gica y eclesiol\u00f3gicamente, las UPAS?<\/p>\n<p>2.- De todas las dimensiones que implica la implantaci\u00f3n de una UPA (jur\u00eddica, pastoral, recursos humanos, recursos materiales, econom\u00eda), \u00bfcu\u00e1l\/es te parecen las m\u00e1s dif\u00edciles? \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>3.- Os atrever\u00edais a se\u00f1alar, con realismo, algunas actitudes en los pastores y agentes de pastoral para poder hacer realidad la implantaci\u00f3n de una UPA?<\/p>\n<p>4.- \u00bfQu\u00e9 sensibilizaci\u00f3n y formaci\u00f3n estamos recibiendo en orden a hacer posible lo que significa una UPA en todos los niveles?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, es necesaria una reflexi\u00f3n en lo referente a la relaci\u00f3n entre las Unidades Parroquiales y el Arciprestazgo. Nos servimos de la ponencia de hace cinco a\u00f1os sobre este tema elaborada por el Arciprestazgo de \u00c1gueda. O del documento \u201cSemillas de una Iglesia de piedras vivas\u201d (de la Di\u00f3cesis de Oviedo). O bien del documento \u201cEl Arciprestazgo: Hogar, escuela y taller\u201d (de Iglesia en Castilla).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tercer trimestre<\/p>\n<p>Damos pasos \u201cconsolidados\u201d hacia las Unidades Parroquiales<\/p>\n<p>Las reuniones pueden tener tres momentos:<\/p>\n<p>En primer lugar, una apuesta para delimitar y consolidar las futuras unidades parroquiales. No se trata de acercarnos a la realidad para analizarla solamente de forma sociol\u00f3gica y distante, o para repetir lo existente, sino para implicarnos existencialmente desde la fe y para descubrir los retos y las posibilidades de servir el Evangelio en este mundo real con un estilo de renovaci\u00f3n eclesial propia del Vaticano II. Materiales de apoyo: la necesidad de un esquema sencillo, creyente (\u201clectura creyente\u201d) elaborado por personas t\u00e9cnicas.<\/p>\n<p>En segundo lugar, una insistencia en la programaci\u00f3n necesaria para las unidades parroquiales, donde se propongan orientaciones y metas comunes que alienten la comuni\u00f3n y la misi\u00f3n. La programaci\u00f3n ha de llevar a la coordinaci\u00f3n de las tareas pastorales. En esta coordinaci\u00f3n el primer nivel corresponder\u00eda al equipo de presb\u00edteros, el segundo nivel ser\u00eda el del Consejo Pastoral y el tercero ser\u00eda la Asamblea parroquial de toda la comunidad.<\/p>\n<p>La programaci\u00f3n invita a no trabajar solo. Al contrario, la programaci\u00f3n impulsa a formar y promocionar grupos de base, variados y plurales; es decir, fomentar el desarrollo de c\u00e9lulas vivas dentro de cada Comunidad Parroquial.<\/p>\n<p>La programaci\u00f3n no debe consistir simplemente en poner fechas y actividades, manteniendo una pastoral de \u201cconservaci\u00f3n\u201d para quedarnos en el mismo sitio. La programaci\u00f3n ayuda a planificar, a realizar lo programado y a revisar; y esto es necesario para poner en pie las UP.<\/p>\n<p>Materiales de apoyo para esta reuni\u00f3n: un peque\u00f1o trabajo sobre la programaci\u00f3n rese\u00f1ando su raz\u00f3n de ser, su sentido eclesial y su eficacia pastoral. Y presentar un modelo (un formato) de c\u00f3mo se puede programar. Un modelo que haga factible una programaci\u00f3n arciprestal y parroquial.<\/p>\n<p>En tercer lugar, insistir en el consejo pastoral, y en los equipos apost\u00f3licos, como organismos dinamizadores de la pastoral que ha de llevarse a cabo en la unidad parroquial. El Consejo Pastoral \u2013y sirve para los equipos apost\u00f3licos- es un organismo dinamizador de la pastoral; es algo necesario si queremos caminar hacia las UP. Pero debe evitarse dos peligros: que resulte algo ineficaz, decorativo y por eso se vea como algo innecesario. Y, en segundo lugar, que se pida m\u00e1s de lo que puede dar de s\u00ed, porque esto lleva tambi\u00e9n al desencanto. Es decir, no se puede pretender que el Consejo de Pastoral solucione todos los problemas parroquiales y arciprestales (tensiones con la recepci\u00f3n de sacramentos, aunar sensibilidades eclesiales muy opuestas). Los consejos son para abrir horizontes a la evangelizaci\u00f3n, crear las condiciones para que se vean estos horizontes y procurar la interrelaci\u00f3n entre los grupos m\u00e1s comprometidos pastoralmente en el arciprestazgo.<\/p>\n<p>Materiales de apoyo para esta reuni\u00f3n: aportar, desde la realidad, la importancia pastoral (no tanto jur\u00eddica) de los Consejos Pastorales y de los equipos apost\u00f3licos, as\u00ed como la oportunidad o no de Consejos Arciprestales y Consejos Parroquiales. Repensar y revisar el funcionamiento de los Consejos y de los equipos apost\u00f3licos que ya existen: su funci\u00f3n y su cometido. Consolidar dichas realidades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>D.- PALABRAS FINALES:<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La nueva evangelizaci\u00f3n nos pide nuevos m\u00e9todos pastorales, nuevas expresiones y nuevo ardor misionero o evangelizador. Tendr\u00edamos que profundizar en la importancia de la formaci\u00f3n y de la espiritualidad para nosotros y para los miembros de nuestras comunidades.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo estamos en nuestra vida espiritual? \u00bfHemos ca\u00eddo en la rutina espiritual? \u00bfCu\u00e1nto tiempo dedicamos a nuestra formaci\u00f3n y a nuestra espiritualidad para poder ofrecer a otros no lo que sabemos sino lo que vivimos? \u00bfQu\u00e9 tendr\u00edamos que renovar en el futuro a nivel diocesano, arciprestal y parroquial para impulsar esta espiritualidad y formaci\u00f3n?&#8230;<\/p>\n<p>Se lo encomendamos a Mar\u00eda, Estrella de la Nueva Evangelizaci\u00f3n, y al Esp\u00edritu Santo, recordando una vez m\u00e1s las palabras atribuidas al patriarca Ignacio de Lattaqui\u00e9:<\/p>\n<p>\u201cSin el Esp\u00edritu Santo, Dios est\u00e1 lejos, Cristo queda en el pasado, el Evangelio es letra muerta, la Iglesia una simple organizaci\u00f3n, la autoridad dominaci\u00f3n, la misi\u00f3n propaganda, el culto evocaci\u00f3n y el actuar cristiano una moral de esclavos. Con el Esp\u00edritu Santo, el cosmos gime por el alumbramiento del Reino, Cristo resucitado est\u00e1 presente, el Evangelio es potencia de vida, la Iglesia significa comuni\u00f3n trinitaria, la autoridad un servicio liberador, la misi\u00f3n es un Pentecost\u00e9s, la liturgia memorial y anticipaci\u00f3n y el actuar humano es divinizado\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ciudad Rodrigo, 15 de Agosto de 2011<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLas Unidades Parroquiales en una Iglesia Evangelizadora\u00bb \u00a0 (Objetivo Pastoral del curso 2011-2012) &nbsp; &nbsp; SALUDO E INTRODUCCI\u00d3N &nbsp; A los presb\u00edteros, religiosas y laicos de la Di\u00f3cesis de Ciudad &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Carta Pastoral 2011-2012\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/documentos\/carta-pastoral-2011-2012\/#more-3118\" aria-label=\"M\u00e1s en Carta Pastoral 2011-2012\">Leer m\u00e1s &#8230;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":7910,"menu_order":4,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-3118","page","type-page","status-publish"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Carta Pastoral 2011-2012 - Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog4\/documentos\/carta-pastoral-2011-2012\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Carta Pastoral 2011-2012 - Di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00abLas Unidades Parroquiales en una Iglesia Evangelizadora\u00bb \u00a0 (Objetivo Pastoral del curso 2011-2012) &nbsp; &nbsp; SALUDO E INTRODUCCI\u00d3N &nbsp; A los presb\u00edteros, religiosas y laicos de la Di\u00f3cesis de Ciudad ... 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