{"id":6902,"date":"2018-04-11T12:23:31","date_gmt":"2018-04-11T11:23:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=6902"},"modified":"2018-04-11T12:23:31","modified_gmt":"2018-04-11T11:23:31","slug":"funeral-d-victoriano-calderero-fuentes-parroquia-de-san-cristobal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/funeral-d-victoriano-calderero-fuentes-parroquia-de-san-cristobal\/","title":{"rendered":"Funeral D. Victoriano Calderero Fuentes (Parroquia de San Crist\u00f3bal)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Ra\u00fal Berzosa: \u00abUna vez m\u00e1s, viene en nuestra ayuda y consuelo, la Palabra de Dios\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Querido D. Jos\u00e9, obispo; queridos hermanos sacerdotes; querida familia de D. Victoriano: hermanos Teresa y Benigno, hermanos pol\u00edticos, sobrinos y primos; queridas consagradas; queridos todos:<\/p>\n<p>Durante los diez d\u00edas de su estancia hospitalaria en Salamanca, un servidor visit\u00f3 a D. Victoriano en varias ocasiones y mantuvo contacto telef\u00f3nico con \u00e9l. A pesar de la gravedad de su enfermedad, nada hac\u00eda presagiar un final tan r\u00e1pido. Sus palabras eran siempre de esperanza: <em>\u201cpronto ir\u00e9 a casa\u201d.<\/em> Si bien es cierto que el pasado lunes, D. Prudencio, Director de la Casa Sacerdotal, me alert\u00f3 de la gravedad de D. Victoriano. Ayer martes, cuando iba conduciendo, camino de Salamanca, recib\u00ed la llamada de D. Jos\u00e9, Obispo, comunic\u00e1ndome el fallecimiento de D. Victoriano. En el mismo coche, rec\u00e9 por \u00e9l. Por la tarde, me acerqu\u00e9 con los sacerdotes del Arciprestazgo de \u00c1gueda al Tanatorio, a rezar un responso. All\u00ed estaba su querida familia y D. Jos\u00e9, \u00a0siempre tan cercano en vida a D. Victorino.<\/p>\n<p>Como en otras ocasiones, y m\u00e1s en este tiempo pascual, no podemos dejarnos invadir por la tristeza. Es natural que broten l\u00e1grimas en nuestros ojos, pero nunca en nuestro coraz\u00f3n. No celebramos el final de nada ni de nadie: estamos, juntos, para dar gracias a Dios por una vida de 84 a\u00f1os, vivida con sentido y plenitud; y nos hemos juntado para rezar por D. Victoriano, por si necesitara de nuestro sufragio. De lo contrario,\u00a0 Dios nos lo aplicar\u00e1, con creces a todos nosotros.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, viene en nuestra ayuda y consuelo, la Palabra de Dios. En la primera lectura, del libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, se cuenta la liberaci\u00f3n de los disc\u00edpulos de la c\u00e1rcel y su incansable predicaci\u00f3n al pueblo en el Templo. As\u00ed tambi\u00e9n D. Victoriano, a pesar de las muchas dificultades, supo siempre ser heraldo del Evangelio. Y, con el Salmo 33, en tantos momentos dif\u00edciles, <em>\u201cinvocar al Se\u00f1or en la aflicci\u00f3n, con la seguridad de que el Se\u00f1or lo escuchaba\u201d.<\/em> D. Victoriano, como hemos escuchado en el Evangelio de San Juan, crey\u00f3 firmemente en la Buena Nueva que dio sentido a su vida de fe y como sacerdote: <em>\u201cQue Dios envi\u00f3 a su Hijo para que el mundo se salve por medio de \u00e9l\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>\u00a0\u00bfQu\u00e9 rasgos destacamos de su personalidad?&#8230; &#8211; D. Victoriano naci\u00f3 en Ciudad Rodrigo, en el a\u00f1o 1933; y fue ordenado sacerdote en 1956. Ejerci\u00f3 su ministerio, primero, como Coadjutor de Sobradillo, y, ya entre 1956 y 1958, como ec\u00f3nomo de Tenebr\u00f3n. Se le encarg\u00f3 Diosleguarde hasta 1968, y, desde aquel a\u00f1o hasta el 2011, fue p\u00e1rroco de El Payo. Era un hombre sencillo y cercano, de f\u00e1cil y agradable convivencia, con buen humor, muy buen compa\u00f1ero, le gustaba lo festivo pero tambi\u00e9n fue muy probado por la enfermedad. Sobre todo, supo dar testimonio de lo que significa servir durante tantos a\u00f1os en una parroquia, con sus luchas y sus logros, con sus tristezas y sus alegr\u00edas, con sus grandezas y sus limitaciones\u2026 En verdad, fue un gran m\u00e9rito sacerdotal permanecer y servir, fielmente y con tanto \u00e1nimo, en un solo destino: \u00a143 a\u00f1os! La parroquia del Payo tiene que estar muy agradecida a D. Victoriano. Cuando llegu\u00e9 a la Di\u00f3cesis, a\u00fan estaba all\u00ed. Dios, que todo lo ve y es juez lleno de misericordia entra\u00f1able, le compensar\u00e1 lo que, humanamente, ni sabemos ni podemos hacer.<\/p>\n<p>El Santo Padre nos acaba de regalar \u00a0la Exhortaci\u00f2n Apost\u00f3lica <em>\u201cGaudete et Exultate\u201d, <\/em>invit\u00e1ndonos a hacer realidad la vocaci\u00f3n universal a la santidad a la que todos estamos llamados. Entre otros pasajes muy hermosos, en el n. 7, nos habla de \u201cla santidad del vecino de al lado\u201d. Nos dice el Papa que le gusta ver la santidad \u201cordinaria\u201d en el pueblo de Dios paciente. As\u00ed, a los padres que cr\u00edan con tanto amor a sus hijos; a esos hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan cotidiano a sus casas; a los enfermos que siguen sonriendo; a las religiosas ancianas que siguen luchando\u2026 Y, a\u00f1ado, a los sacerdotes, servidores fieles y silenciosos, en las peque\u00f1as parroquias de esta Tierra y Pueblo nuestros. En esta constancia y fidelidad para seguir adelante d\u00eda a d\u00eda, sigue se\u00f1alando el Papa Francisco, <em>\u201cveo la santidad de la Iglesia militante. Esa es<\/em> <em>muchas veces la santidad \u00abde la puerta de al lado \u00bb,<\/em><em> la <\/em><em>de aquellos que viven cerca de nosotros y son un<\/em> <em>reflejo de la presencia de Dios, o, para usar otra<\/em> <em>expresi\u00f3n, son \u201cla clase media de la santidad\u201d).<\/em> En verdad, dentro de esa santidad ordinaria, que es a la vez algo extraordinaria, podemos catalogar tambi\u00e9n la \u00a0vida y el ministerio D. Victoriano y la de tantos de nuestros hermanos sacerdotes que viven el hero\u00edsmo y la entrega all\u00ed donde, al parecer, ya casi nadie quiere permanecer; y, sin embargo, seguimos encontrando y redescubriendo una gran riqueza de valores humanos y cristianos.<!--more--><\/p>\n<p>Entre las notas de la santidad en el mundo actual, el Papa se atreve a se\u00f1alar las siguientes: aguante, paciencia y mansedumbre, alegr\u00eda y sentido del humor, Audacia y fervor, el saber vivir en comunidad, y una\u00a0 oraci\u00f3n constante. \u00a1Todas las que se piden a un buen sacerdote que quiere ser y vivir como buen y cercano pastor de una comunidad cristiana, peque\u00f1a o grande!<\/p>\n<ol>\n<li>Victoriano no pudo acompa\u00f1arnos este a\u00f1o en la Misa Crismal. Desde su cama del hospital se uni\u00f3 a la renovaci\u00f3n de nuestras promesas sacerdotales. Hoy, como intercesor, le pedimos que siga pidiendo al Due\u00f1o de la Mies que nos regale nuevas y santas vocaciones para esta peque\u00f1a y querida Di\u00f3cesis <em>civitatense.<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p>No deseo alargarme m\u00e1s. En el cap\u00edtulo de agradecimientos sinceros, como no pod\u00eda ser de otra manera, comienzo por reconocer a su familia de sangre todo lo mucho y bien que hicieron hasta el final por D. Victorino. Gracias, tambi\u00e9n a todas las personas buenas que os cruzasteis providencialmente en su vida, especialmente a los fieles del Payo. Gracias al Obispo Jos\u00e9 y a los hermanos sacerdotes que estuv\u00edsteis tan cerca de \u00e9l. Y gracias, finalmente, a las Hermanas de Marta y Mar\u00eda, y a todos los residentes de la Casa Sacerdotal, con los que D. Victorino, al menos en los largos meses de las temporadas invernales de los \u00faltimos a\u00f1os, comparti\u00f3 vida humana y vida sacerdotal. Era ya una instituci\u00f3n su Misa del mediod\u00eda. Precisamente, al finalizar una de ellas, tuvo que ser ingresado en Salamanca para ya no regresar. Gracias a todos los presentes por el afecto mostrado a D. Victorino, pero sobre todo por vuestra oraci\u00f3n y testimonio de fe sinceros.<\/p>\n<p>Que la Madre de los Sacerdotes le haya conducido a su Hijo, \u00danico y Eterno Sacerdote; y que el Esp\u00edritu Santo, tan generoso en este tiempo pascual, convierta nuestras vidas, como el Pan y el Vino, en dones preciosos a los ojos del Dios Bueno, para que en el cielo, un d\u00eda, nos veamos todos juntos, y as\u00ed celebremos los misterios de Dios por toda la eternidad. Que as\u00ed sea.<\/p>\n<p>+ Cecilio Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Ra\u00fal Berzosa: \u00abUna vez m\u00e1s, viene en nuestra ayuda y consuelo, la Palabra de Dios\u00bb Querido D. Jos\u00e9, obispo; queridos hermanos sacerdotes; querida familia de D. Victoriano: hermanos Teresa y Benigno, hermanos pol\u00edticos, sobrinos y primos; queridas consagradas; queridos todos: Durante los diez d\u00edas de su estancia hospitalaria en Salamanca, un servidor &#8230; <a title=\"Funeral D. Victoriano Calderero Fuentes (Parroquia de San Crist\u00f3bal)\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/funeral-d-victoriano-calderero-fuentes-parroquia-de-san-cristobal\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Funeral D. Victoriano Calderero Fuentes (Parroquia de San Crist\u00f3bal)\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6902"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6902"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6902\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6903,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6902\/revisions\/6903"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6902"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6902"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6902"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}