{"id":6880,"date":"2018-03-31T16:44:38","date_gmt":"2018-03-31T15:44:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=6880"},"modified":"2018-03-31T16:44:38","modified_gmt":"2018-03-31T15:44:38","slug":"virgen-de-la-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/virgen-de-la-soledad\/","title":{"rendered":"Virgen de la Soledad"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #3366ff;\">Ra\u00fal Berzosa: \u00abT\u00fa lo sabes, Madre: la soledad impuesta m\u00e1s dolorosa es\u00a0<em>\u201cla de la indiferencia del otro\u201d<\/em><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes, queridos Cofrades y representantes de Hermandades, queridos todos:<\/p>\n<p>La Providencia, por enfermedad de nuestro querido D. Celso, ha permitido que sea este servidor, a petici\u00f3n de la Cofrad\u00eda de La Soledad, quien os dirija estas palabras. Lo hago como un sincero servicio, y con el coraz\u00f3n apenado, pidiendo por la pronta y total mejor\u00eda de D. Celso.<\/p>\n<p>Hoy, no os voy a hablar de la Virgen de La Soledad. La voy a hablar a ella de todos nosotros. Permit\u00eddmelo.<\/p>\n<p>S\u00ed, Madre, comienzo pidi\u00e9ndote, con humildad y sencillez, que aprendamos a sufrir en nuestro propio coraz\u00f3n no s\u00f3lo los dolores de Jesucristo sino los de los nuevos crucificados de hoy. Nadie como t\u00fa, Madre de la Soledad, sufri\u00f3 en profundidad los dolores de tu Hijo y tambi\u00e9n los de tus hijos, a lo largo de todos los siglos; tambi\u00e9n los de este siglo XXI.\u00a0 Por eso, nos adentramos en tu Coraz\u00f3n de Buena Madre, y queremos hacer nuestros, desde el comienzo, tus siete dolores en relaci\u00f3n a tu querid\u00edsimo hijo, y que son siete soledades existenciales, seg\u00fan lo que la tradici\u00f3n cristiana siempre te ha reconocido:<\/p>\n<ul>\n<li>Tu primer dolor, y tu primera soledad, el de la profec\u00eda de Sime\u00f3n: <em>\u201cUna espada te traspasar\u00e1 el alma\u201d.<\/em><\/li>\n<li>Tu segundo dolor, y tu segunda soledad sentida, el de la hu\u00edda a Egipto: <em>\u201cHuye a Egipto y qu\u00e9date all\u00ed hasta que yo te lo diga\u201d.<\/em><\/li>\n<li>Tu tercer dolor y soledad, el del Ni\u00f1o Jes\u00fas perdido durante tres d\u00edas: <em>\u201cHijo, \u00bfpor qu\u00e9 nos ha hecho esto?&#8230; Mira que tu padre y yo te busc\u00e1bamos angustiados\u201d.<\/em><\/li>\n<li>Tu cuarto dolor y soledad, el acompa\u00f1amiento al crucificado hasta el Calvario: <em>\u201cA Jes\u00fas lo segu\u00eda una gran multitud del pueblo y mujeres que lloraban y se lamentaban por \u00e9l\u201d.<\/em><\/li>\n<li>Tu quinto gran dolor y enorme soledad, la crucifixi\u00f3n: <em>\u201cA los pies de la cruz de Jes\u00fas estaba su madre\u201d.<\/em><\/li>\n<li>Tu sexto dolor y soledad irreparables, el descendimiento de la cruz: \u201c<em>Al bajar a Jes\u00fas de la Cruz, lo depositaron en brazos de su madre\u201d.<\/em><\/li>\n<li>Y tu s\u00e9ptimo dolor, lleno de desolaci\u00f3n y soledad, la supultura de tu Hijo<em>: \u201cQu\u00e9 tristeza y soledad atravesaron tu coraz\u00f3n cuando envolvieron a tu Hijo en lienzos finos y lo depositaron en el sepulcro\u201d.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Madre de los Dolores y de la Soledad, en los siete pasajes enumerados se resumen todas las soledades que la humanidad sigue experimentando hoy: la de los perdidos y desnortados en la vida; la de los tristes y deprimidos; la de los hambrientos y sedientos; la de los migrantes y refugiados; la de los enfermos cr\u00f3nicos y los moribundos; la de los excluidos y descartados; la de las v\u00edctimas inocentes de guerras y terrorismos; la de los encarcelados y condenados a muerte; la de los sin techo y sin trabajo; la de los drogodependientes y alcoh\u00f3licos; la de los prostituidos y maltratados; la de los violentados en su dignidad y esclavizados\u2026 Y, sin ir m\u00e1s lejos, la que sufren nuestras gentes en este Pueblo y en esta Tierra nuestros: ancianos abandonados; viudos y viudas solitarios; j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes en paro; matrimonios rotos; familias en la que se practica el maltrato ps\u00edquico o f\u00edsico; ni\u00f1os desatendidos; gentes subsistiendo con lo m\u00ednimo; alcoh\u00f3licos y toxic\u00f3manos; mujeres que alquilan y venden sus cuerpos por necesidad; gentes despreciadas o rechazadas, \u00a1y tantas otras!\u2026<!--more--><\/p>\n<p>Madre Buena, con raz\u00f3n se est\u00e1 hablando de una nueva epidemia social: la de la soledad\u00a0 forzada. \u00a1Una de cada tres personas, en los pa\u00edses occidentales, siente soledad!&#8230; En cuatro d\u00edas, recibi\u00f3 m\u00e1s de 5.000 mensajes y llamadas, alguien que colg\u00f3 un video en <em>youtube<\/em> y que se ofrec\u00eda a escuchar a quien llamara, con este slogan: <em>\u201cA pesar de no conocerte, me importas. Ll\u00e1mame, tengo tiempo para ti\u201d.<\/em> Seg\u00fan un estudio realizado en Espa\u00f1a, el 20% de los espa\u00f1oles mayores de 18 a\u00f1os viven solos; de \u00e9stos solitarios,\u00a0 el 40% son solitarios obligados y forzados, siendo las mujeres las m\u00e1s perjudicadas. Hoy, Madre, sociol\u00f3gicamente, se habla de que somos una\u00a0 \u201cmuchedumbre solitaria\u201d.<\/p>\n<p>T\u00fa lo sabes, Madre: la soledad impuesta m\u00e1s dolorosa es <em>\u201cla de la indiferencia del otro\u201d,<\/em> cuando en lugar de ser reconocidos o amados, recibimos un \u201cno\u201d como respuesta; es un sentir que <em>\u201cno importamos nada a quien a nosotros s\u00ed nos importa\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Buena Madre, t\u00fa conoces cu\u00e1les son las consecuencias de la soledad impuesta: sentimientos de tristeza, de melancol\u00eda, y de vac\u00edo interior. En verdad, no se puede soportar mucho tiempo esta soledad terrible, sin enfermar, f\u00edsica o ps\u00edquicamente. No se puede soportar mucho tiempo la soledad como <em>\u201csensaci\u00f3n de estar vac\u00edo\u201d, de no poseer nada, de estar extremadamente inseguro, sin anclaje alguno en la vida<\/em>\u2026<\/p>\n<p>Madre de la Soledad, te miro y me dejo mirar por ti. Y te presento a los solitarios de este siglo XXI. T\u00fa nos ense\u00f1as a creer en Dios, a pesar de todo, a pesar de las soledades de nuestra vida. Nos ense\u00f1as a decir a tu Hijo como el Buen Ladr\u00f3n, incluso en medio de nuestros dramas: <em>\u201cAcu\u00e9rdate de m\u00ed, Jes\u00fas!\u201d<\/em>; con la seguridad de que El nos dir\u00e1<em>: \u201cNo temas, estoy y he estado siempre contigo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Cuenta de aquel santo que pudo contemplar su vida pasada en forma de pisadas sobre la arena de la playa. Observ\u00f3 que en los d\u00edas m\u00e1s duros de su vida no hab\u00eda dejado huellas. Y el Se\u00f1or le dijo: <em>\u201cEn esas ocasiones yo mismo te llevaba en brazos para que no sucumbieras\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Este es tambi\u00e9n tu mensaje profundo, Madre de la Soledad: no hay que temer nunca. El Se\u00f1or, camina a nuestro lado. Pero, al mismo tiempo, nos ense\u00f1as a ser misericordiosos con los dem\u00e1s, a darlos una segunda oportunidad, a acogerlos, a romper sus soledades&#8230; Nos recuerdas, Madre Buena, lo que hiciste con tu Prima Isabel, con los Disc\u00edpulos, e incluso con tu propio Hijo, \u00a0\u201cc\u00f3mo debe ser el hombre para el hombre\u201d: no un lobo, un rival, o un extra\u00f1o, sino un pr\u00f3jimo, un cercano, un hermano; porque, al final, nos examinar\u00e1 del amor. Toda ideolog\u00eda y toda palabrer\u00eda, enmudecen y se desenmascaran ante el amor verdadero. Lo que importa son las entra\u00f1as de misericordia como las que el Se\u00f1or tuvo con nosotros, como las que t\u00fa, Madre, nos muestras. Porque, T\u00fa, la Madre de Jes\u00fas, te sigues identificando con los crucificados de la historia, con los m\u00e1s abandonados y solitarios:<\/p>\n<p><em>T\u00fa exclamas por boca de los desesperados: \u00a1Pase de m\u00ed este c\u00e1liz!<\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa preguntas con los torturados sin motivo: \u00bfPor qu\u00e9 me pegas?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 T\u00fa sigue siendo condenado injustamente en los inocentes.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 T\u00fa eres coronado de espinas en campos de refugiados.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 T\u00fa eres azotado en el dolor de cl\u00ednicas y hospitales.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 T\u00fa repites la v\u00eda del dolor en emigrantes y exiliados.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 T\u00fa sigues abandonado en miles de desesperados.<\/em><\/p>\n<p><em>Sigue siendo verdad que estar\u00e1s, como tu Hijo, en agon\u00eda hasta el fin de los \u00a0\u00a0 siglos\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u00a1\u00a1Qu\u00e9 bella y acertadamente lo expres\u00f3 tambi\u00e9n la madre Santa Teresa de Calcuta!!:<\/p>\n<p><em>T\u00fa, eres, mi Se\u00f1or, el hambre que debe ser saciado,<\/em><\/p>\n<p><em>la sed que debe ser apagada,<\/em><\/p>\n<p><em>el desnudo que debe ser vestido,<\/em><\/p>\n<p><em>el sin techo que debe ser hospedado<\/em><\/p>\n<p><em>el enfermo que debe ser curado<\/em><\/p>\n<p><em>el abandonado que debe ser amado<\/em><\/p>\n<p><em>el no aceptado que debe ser recibido<\/em><\/p>\n<p><em>el leproso que debe ser lavado<\/em><\/p>\n<p><em>el mendigo que debe ser socorrido<\/em><\/p>\n<p><em>el borracho que debe ser protegido<\/em><\/p>\n<p><em>el disminuido que debe ser abrazado<\/em><\/p>\n<p><em>el ciego que debe ser acompa\u00f1ado<\/em><\/p>\n<p><em>el sin voz que necesita que alguien hable por \u00e9l,<\/em><\/p>\n<p><em>el cojo que necesita que alguien camine con \u00e9l,<\/em><\/p>\n<p><em>el anciano que debe ser servido,<\/em><\/p>\n<p><em>el perdido que debe ser reconducido\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Madre Buena de La Soledad: nos invitas a saber mirar la realidad con los ojos de tu Hijo, el Hijo de Dios, que supo contemplarnos y amarnos como Dios mismo nos ama a cada uno de nosotros. Como Tu Hijo, nos dices, Madre amada:<\/p>\n<p><em>Si nadie te ama, mi alegr\u00eda es amarte.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si lloras, estoy deseando consolarte.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si eres d\u00e9bil, te dar\u00e9 mi fuerza y mi energ\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si nadie te necesita, yo te busco.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si eres in\u00fatil, yo no puedo prescindir de ti.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si est\u00e1s vac\u00edo, mi llenura te colmar\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si tienes miedo, te llevo sobre mis espaldas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si quieres caminar, ir\u00e9 contigo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si me llamas, vengo siempre.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si te pierdes, no duermo hasta encontrarte.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si est\u00e1s cansado, soy tu descanso.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si pecas, soy tu perd\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si me pides, soy don para ti.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si me necesitas, te digo: estoy aqu\u00ed dentro de ti.<\/em><\/p>\n<p><em>Si te resistes, no quiero que hagamos nada a la fuerza.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si est\u00e1s a oscuras, soy l\u00e1mpara para tus pasos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si tienes hambre, soy pan de vida para ti.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si eres infiel, yo soy fiel.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si quieres conversar, yo te escucho siempre.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si me miras, ver\u00e1s la verdad de tu coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si est\u00e1s en prisi\u00f3n, te voy a liberar.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si te quiebras, te curo todas las fracturas..<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si est\u00e1s excluido, yo soy tu aliado.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si todos te olvidan, mis entra\u00f1as se estremecen<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 record\u00e1ndote.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si no tienes a nadie, me tienes a mi.<\/em><\/p>\n<p>Ahora entendemos, Madre, mucho mejor el alcance de las palabras de tu Hijo en la cruz:<em> \u201cMujer, ah\u00ed tienes a tu hijo\u201d\u2026 \u201cHijo, ah\u00ed tienes a tu madre\u201d (Jn. 19, 25-27)<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>\u00a0El, Jesucristo, desde la cruz, estaba viendo todo. Era consciente de todo. Y estaba siendo mirado por todos. Y, desde la cruz, quiso que T\u00fa le miraras y nos miraras a todos, para siempre, como una Madre. Entendiste lo que tu Hijo te expresaba en lo m\u00e1s hondo y sincero: <em>\u201cMujer, no pierdes a tu Hijo, no te vas a quedar sola. Ah\u00ed tienes a Juan; entr\u00e9gate a \u00e9l como a un hijo tuyo, como te has entregado a m\u00ed; \u00e9l es el disc\u00edpulo al que yo amo, ac\u00f3gelo como a un hijo por amor a m\u00ed\u201d<\/em>. Y al disc\u00edpulo tan amado, Jes\u00fas le dice: <em>\u201cEntr\u00e9gate a ella como a tu propia madre; \u00e1mala y cuida de ella. Ella es mi madre, ac\u00f3gela como madre tuya por amor a m\u00ed\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Mar\u00eda de la Soledad, t\u00fa estabas al pie de la cruz como Madre de Jes\u00fas, el Redentor, y como Madre de la Iglesia. Estabas co-sufriendo una pasi\u00f3n \u00a0real e interior. Estabas experimentando c\u00f3mo tu Hijo expiraba en oscura noche, en abandono total&#8230; Es imposible expresar lo que como madre sufriste en aquellos momentos. \u00a1Qu\u00e9 terrible escena!\u00a0 Ya sospechabas desde el principio, desde la presentaci\u00f3n de tu Hijo en el Templo, este final tr\u00e1gico para tu Hijo, porque siempre fue signo de contradicci\u00f3n para su pueblo.<\/p>\n<p>Y en aquella situaci\u00f3n \u00faltima de angustia y dolor, las palabras de Jes\u00fas: <em>\u00abMujer, ah\u00ed tienes a tu Hijo\u00bb.<\/em> Aquel hijo era Juan, el que antes hab\u00eda dejado todo por Cristo; al que m\u00e1s am\u00f3 el mismo Jes\u00fas. Y, en Juan, est\u00e1bamos todos nosotros, la Iglesia y la humanidad entera. T\u00fa, como Madre, perd\u00edas a tu Hijo y, sin embargo desde ahora, en Juan, lo ibas a encontrar en su Iglesia y en la humanidad. Perd\u00edas a tu Hijo Santo y nos acog\u00edas, a nosotros, tus hijos pecadores. Y, callabas y aceptabas. Repet\u00eda las mismas palabras que un d\u00eda brotaron de tu interior libre y profundo en Nazaret: <em>\u00abAqu\u00ed est\u00e1 la esclava del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra: Soy la esclava del Se\u00f1or\u201d. <\/em>Y en aquellos momentos se volv\u00eda a repetir el milagro de una humanidad nueva, de una nueva creaci\u00f3n, gracias a la presencia nueva y \u00fanica de un Dios cercano, habitando, desde dentro, nuestro mundo. Mar\u00eda te convertiste en mediadora de vida, en una nueva Eva. En ti, Mar\u00eda, lo humano y lo divino se fundieron en eterno abrazo. Mar\u00eda: eres el espejo de la humanidad y de la Iglesia donde debemos mirarnos para llegar a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Desde tu silencio y soledad, desde tu dolor y el de tus hijos amados, se puede comprender mucho m\u00e1s profundamente por qu\u00e9 el Hijo, el Dios encarnado, vino a buscar a los pecadores, a los extraviados, a los alejados, a los peque\u00f1os, a los enfermos, a los sufrientes. Nada ni nadie, ni siquiera la enfermedad o el sufrimiento, ni la soledad m\u00e1s dolorosa, pueden \u00a0separarnos del Amor de Dios.<\/p>\n<p>Deseo finalizar estas pobres palabras, Virgen de la Soledad,\u00a0 recordando una bella oraci\u00f3n an\u00f3nima:<\/p>\n<p><em>\u201c Cuando me llegue la prueba de dolor, como a Ti, Mar\u00eda,<\/em><\/p>\n<p><em>cuando suframos el fracaso y el olvido, <\/em><\/p>\n<p><em>cuando palpemos los desenga\u00f1os y el cansancio de la vida,<\/em><\/p>\n<p><em>cuando nuestra fe se debilite o se apague el color de la vida,<\/em><\/p>\n<p><em>danos el regalo de tu presencia y la certeza de que T\u00fa sigues siendo nuestra madre\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u00a1Gracias, Madre, por estar siempre a nuestro lado; gracias por darnos el regalo de tu Hijo; gracias por hacernos m\u00e1s hermanos de tu Hijo; gracias porque nunca nos abandonas; gracias porque tu Soledad ha dado sentido y plenitud a nuestras soledades!<\/p>\n<p>+ Cecilio Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abT\u00fa lo sabes, Madre: la soledad impuesta m\u00e1s dolorosa es\u00a0\u201cla de la indiferencia del otro\u201d Queridos hermanos sacerdotes, queridos Cofrades y representantes de Hermandades, queridos todos: La Providencia, por enfermedad de nuestro querido D. Celso, ha permitido que sea este servidor, a petici\u00f3n de la Cofrad\u00eda de La Soledad, quien os dirija estas &#8230; <a title=\"Virgen de la Soledad\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/virgen-de-la-soledad\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Virgen de la Soledad\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6880"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6880"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6880\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6881,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6880\/revisions\/6881"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}