{"id":6873,"date":"2018-03-28T09:34:43","date_gmt":"2018-03-28T08:34:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=6873"},"modified":"2018-03-28T09:36:25","modified_gmt":"2018-03-28T08:36:25","slug":"semana-santa-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/semana-santa-7\/","title":{"rendered":"Semana Santa"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong>Las Cinco llagas de Jes\u00fas, vivas y sangrantes en el siglo XXI<\/strong><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_6874\" aria-describedby=\"caption-attachment-6874\" style=\"width: 290px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/FullSizeRender-43.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-6874\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/FullSizeRender-43-300x239.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"239\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/FullSizeRender-43-300x239.jpg 300w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/FullSizeRender-43.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6874\" class=\"wp-caption-text\">El sacerdote, \u00c1ngel Mart\u00edn, ley\u00f3 el texto escrito por el obispo con motivo de esta nueva procesi\u00f3n.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Oraci\u00f3n inicial:<\/strong> <em>Se\u00f1or Jes\u00fas: aqu\u00ed estamos para acompa\u00f1arte en tu camino hacia el Calvario. Gracias por aceptarnos y dejarte acompa\u00f1ar. Gracias por llevar en la cruz el peso de todos nuestros pecados. Gracias por compartir nuestros sufrimientos. Gracias porque sigues vivos en los nuevos crucificados de hoy y sigues llevando sus cruces.\u00a0 Gracias porque tus cinco llagas siguen abiertas y tu sangre nos redime, nos perdona y nos sana.<\/em><\/p>\n<p><em>Haz que nuestras vidas, unidas a las tuyas, sean fecundas y, comprometidos con los hermanos y hermanas m\u00e1s sufrientes; haz que sirvan para dar esperanza y transformar nuestra sociedad, seg\u00fan el Sue\u00f1o de tu Padre, con la fuerza del Esp\u00edritu, para hacer realidad el Reino que nos mostraste en tu Evangelio. Que no renunciemos nunca, aunque nos cueste sangre y l\u00e1grimas, a defender la verdad, la justicia, la paz y el bien com\u00fan. Te lo pedimos a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>1.- Primera llaga: los ni\u00f1os no nacidos y la infancia maltratada.<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Esta primera llaga nos habla de que la familia atraviesa hoy una crisis profunda y sufre fragilidad. Ya no es, en muchos casos, el santuario sagrado ni guardi\u00e1n de la vida, desde el inicio hasta el final.<\/p>\n<p>Entre los m\u00e1s d\u00e9biles, a los que la Iglesia quiere cuidar con predilecci\u00f3n, est\u00e1n los ni\u00f1os a\u00fan no nacidos, que son lo m\u00e1s indefensos e inocentes de todos, y a quienes hoy se les niega su dignidad humana, mat\u00e1ndolos en el seno materno y promoviendo legislaciones para que ello no pueda impedirse; olvidando que un ser humano es siempre sagrado\u00a0 e inviolable.<\/p>\n<p>El Papa Francisco habla, adem\u00e1s, de los <em>ni\u00f1os <\/em>que son v\u00edctimas del <em>tr\u00e1fico y comercializaci\u00f3n para la extracci\u00f3n de \u00f3rganos<\/em>, ni\u00f1os que son <em>reclutados como soldados<\/em> o para la <em>mendicidad<\/em>, ni\u00f1os para actividades ilegales como la <em>producci\u00f3n o venta de drogas<\/em>, o para <em>formas ilegales de adopci\u00f3n internacional<\/em>. El mismo Papa nos pide que seamos muy sensibles a esta realidad de la infancia maltratada. M\u00e1s concretamente se nos solicita que, as\u00ed como San Jos\u00e9 supo proteger al Ni\u00f1o contra Herodes, as\u00ed sepamos proteger a los ni\u00f1os de hoy de los \u201cnuevos Herodes\u201d. Proteger y cuidar, no s\u00f3lo a los no nacidos, sino a millones de ni\u00f1os que padecen una infancia rota y que, incluso, sufren en manos de quienes debieran ser sus custodios y protectores&#8230;<\/p>\n<p>Los nuevos ni\u00f1os inocentes crucificados de hoy son, al menos,\u00a0 75 millones que han tenido que interrumpir su escolarizaci\u00f3n; el 68 por ciento de las personas explotadas sexualmente en el mundo son ni\u00f1os; casi la mitad de ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os siguen muriendo por malnutrici\u00f3n; m\u00e1s de 150 millones de ni\u00f1os trabajaban y, muchas veces, como verdaderos esclavos.<\/p>\n<p>Que no nos acostumbremos a escuchar el llanto y el grito los inocentes. Un\u00e1monos al dolor de estas v\u00edctimas, de estas llagas abiertas, y luchemos para que se proteja y custodie la inocencia infantil. S\u00ed; <em>\u201ctolerancia cero\u201d<\/em> contra los maltratos y pecados contra la infancia, en todas sus variantes y formas.<\/p>\n<p>En esta primera llaga, tambi\u00e9n resuena el dram\u00e1tico lamento de tantas madres hambrientas que no tienen leche materna ni comida para sus hijos y escuchan, d\u00eda y noche, el llanto de sus ni\u00f1os condenados a muerte por hambre.<\/p>\n<p><strong>Oremos: <\/strong><em>Se\u00f1or Jes\u00fas, contemplado esta primera llaga, tan dolorosa e hiriente, te pedimos por los\u00a0 m\u00e1s peque\u00f1os e indefensos inocentes: los no-nacidos y los ni\u00f1os. Que no se pierda ninguno de los que T\u00fa nos regalas y que sepamos contemplar en ellos las huellas de tu imagen y el valor sagrado de sus vidas. Te lo pedimos a Ti, que vives y reinas con el Padre y el Esp\u00edritu, y eres Dios por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/em><!--more--><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>2.- Segunda llaga: la trata y explotaci\u00f3n de mujeres y el turismo y comercio sexual.<\/strong><\/p>\n<p>En esta segunda llaga, el Papa Francisco tambi\u00e9n nos ha recordado que, aunque hoy, no exista \u201clegalmente\u201d la esclavitud, s\u00ed existen m\u00faltiples rostros de esclavitud nuevos: <em>trabajadores y trabajadoras, incluso menores, oprimidos<\/em>; las condiciones de vida de <em>muchos emigrantes<\/em>; las <em>personas obligadas a ejercer la prostituci\u00f3n<\/em>, entre las que hay muchos menores, y que son verdaderos <em>esclavos y esclavas sexuales<\/em>. Sobre todo, ni\u00f1as y mujeres, esclavas sexuales de un vergonzoso turismo y comercio sexual. Muchas de ellos desaparecen; otras, son vendidas varias veces, torturadas, mutiladas o asesinadas.<\/p>\n<p>El Papa se pregunta cu\u00e1les son \u201clas causas profundas de estas esclavitudes femeninas de hoy\u201d. Responde que, hoy como ayer, en la ra\u00edz, se encuentra una concepci\u00f3n de la persona humana que admite el que pueda ser tratada como \u201cun objeto\u201d. A esta terrible causa del rechazo de la humanidad del otro, se unen, la <em>pobreza<\/em>, el subdesarrollo y la exclusi\u00f3n, especialmente cuando se une a la <em>falta de acceso a la educaci\u00f3n,<\/em> o a<em> inexistentes, oportunidades de trabajo<\/em>. Hay que incluir tambi\u00e9n la <em>corrupci\u00f3n<\/em> de quienes est\u00e1n dispuestos a hacer cualquier cosa para enriquecerse.<\/p>\n<p>El Papa Francisco nos hace una llamada para asumir un \u201cc<em>ompromiso com\u00fan en orden a derrotar las esclavitudes del s.XXI, especialmente de las mujeres\u201d:<\/em> Los <em>Estados<\/em> deben vigilar para legislar leyes justas, centradas en la persona humana. Y Las <em>organizaciones intergubernamentales e internacionales<\/em> est\u00e1n llamadas a desarrollar iniciativas coordinadas para luchar contra las redes del crimen organizado que gestionan la trata de personas y el tr\u00e1fico ilegal de emigrantes.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hoy resuena, con fuerza, la voz de Dios: <em>\u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu hermano?\u201d (Gn 4,9)<\/em> \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu hermano esclavizado y clandestino?&#8230; \u00bfD\u00f3nde tu hermana obligada a ejercer la prostituci\u00f3n?&#8230; \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los ni\u00f1os y ni\u00f1as utilizados para la mendicidad, \u00a0la guerra o el turismo sexual?&#8230; Rechazar, o abandonar al Se\u00f1or, provoca un relativismo que promueve la deformaci\u00f3n \u00e9tica y una desorientaci\u00f3n generalizada. Si matamos a Dios, matamos, al mismo tiempo, la dignidad y lo m\u00e1s sagrado del ser humano.<\/p>\n<p>No podemos dejar que se instale impunemente el crimen mafioso y aberrante del trato de personas. Muchos tienen las manos manchadas de sangre, directamente, o como c\u00f3mplices del mercadeo de personas. Las mujeres que sufren situaciones de exclusi\u00f3n, maltrato o violencia, son doblemente pobres porque se encuentran con menores posibilidades de defender sus derechos.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n: <\/strong><em>Se\u00f1or Jes\u00fas: en esta segunda llaga del siglo XXI, te pedimos por tantas mujeres vejadas, maltratadas, heridas o asesinadas. Haz que sepamos mirar a tu Madre, la Virgen Mar\u00eda, para que los varones encontremos la dignidad verdadera y el valor de cada mujer y, las mujeres, encuentren en Mar\u00eda siempre motivos para seguir luchando, creyendo, amando y esperando. T\u00fa que vives y reinas con el Padre y el Esp\u00edritu, y eres Dios por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>3.- Tercera llaga: las grandes masas de migrantes y desplazados.<\/strong><\/p>\n<p>En esta tercera llaga, recordamos que nuestra sociedad globalizada, inmersa en un nuevo cambio de \u00e9poca, ha generado y genera muchas y grandes contradicciones: junto a los palpables y acertados progresos, no podemos olvidar que una gran mayor\u00eda de hombres y mujeres de nuestro tiempo viven de forma precaria y deciden emigrar de sus lugares de nacimiento, en b\u00fasqueda de una vida mejor. El miedo y la desesperaci\u00f3n se han apoderado de muchos de estos migrantes y desplazados forzados por las guerras, la violencia o las cat\u00e1strofes humanitarias.<\/p>\n<p>El Papa Francisco nos recuerda que existen en el mundo m\u00e1s de 250 millones de migrantes, de los que 22 y medio son refugiados, es decir, hombres y mujeres, adultos, ni\u00f1os y ancianos, que buscan d\u00f3nde vivir en paz y con paz. Son personas que arriesgan sus vidas para ello y que esperan ser abrazados con generosidad y misericordia.<\/p>\n<p>El Papa se pregunta, y nos pregunta, \u201c\u00bfpor qu\u00e9 hay tantos refugiados y migrantes?.\u201d.. Sin duda, y en primer lugar, por las guerras y los conflictos violentos; y en segundo lugar y principalmente, porque las personas anhelan un futuro mejor huyendo de la miseria y de la pobreza. El Papa subraya que las migraciones globales seguir\u00e1n marcando el futuro del mundo en los pr\u00f3ximos a\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo mirarlos como cristianos?&#8230; &#8211; El Papa nos recuerda que los bienes de la tierra son para todos; que la paz y la justicia deben guiar las actuaciones de los gobernantes; y, que desde la fe, como hijos de dios, tenemos que fomentar la solidaridad y la fraternidad universales. S\u00f3lo as\u00ed lograremos el bien com\u00fan de todos\u00a0 y una paz duradera\u2026<\/p>\n<p>Lo cristianos tenemos que defender que el planeta Tierra es patrimonio de la toda la humanidad y para toda la humanidad. El hecho de haber nacido en un lugar con recursos menores no justifica el que las\u00a0 personas tengan que vivir con una menor dignidad y con mayores injusticias, resign\u00e1ndose a su fatal destino.<\/p>\n<p>Es cierto que la palabra \u201csolidaridad\u201d est\u00e1 desgastada y, con frecuencia, se ha interpretado mal, pero hay que redescubrirla: solidaridad, es mucho m\u00e1s que algunos gestos puntuales y espor\u00e1dicos de ayuda; supone todo un cambio de mentalidad y una nueva cultura: la de dar prioridad a la vida de todos, buscando el bien com\u00fan y no la apropiaci\u00f3n de bienes por parte de algunos privilegiados.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n: <\/strong><em>Se\u00f1or Jes\u00fas, en esta tercera llaga del s. XXI, queremos comprometernos con todos los hermanos y hermanas migrantes, peregrinos forzados. Haz que nuestras personas, y nuestros hogares, sean Betanias de acogida y Cen\u00e1culos donde tu presencia ayude a acoger de verdad, a sanar heridas, y a recobrar fuerzas para ser profetas de esperanza y hacer de nuestro mundo la Casa Fraterna y Solidaria que tu Padre so\u00f1\u00f3 desde toda la eternidad. Te lo pedimos a ti, que vives y reinas con el Padre y el Esp\u00edritu, y eres Dios por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>4.- Cuarta llaga: las grandes bolsas de pobres, descartados y sobrantes del Planeta. <\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Esta cuarta llaga nos habla de \u00a0los sufrientes cr\u00f3nicos a los que nadie atiende. Son los parados de larga duraci\u00f3n sin esperanza de trabajo. Son las v\u00edctimas de la pobreza deshonesta. No puede acostumbrarnos, como afirma el Papa Francisco, que no sea noticia el que exista un solo anciano que muera de fr\u00edo en la calle y, sin embargo, s\u00ed la ca\u00edda de puntos en la Bolsa. No se puede tolerar m\u00e1s que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Hoy, grandes masas de poblaci\u00f3n se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. El miedo y la desesperaci\u00f3n se han apoderado del coraz\u00f3n de millones de personas. Hemos creado la cultura de de los explotados, excluidos y sobrantes del sistema. Se considera al ser humano como bien de consumo, de usar y tirar. Se ha apagado la alegr\u00eda de vivir en muchos hermanos y hermanas nuestros\u2026 Y, casi, sin ya advertirlo, nos volvemos incapaces de compadecernos ante los clamores de los dem\u00e1s; ya no lloramos ante el drama de los dem\u00e1s. Estamos anestesiados en la cultura del bienestar. Hemos ca\u00eddo en la idolatr\u00eda del dinero y se ha impuesto una corrupci\u00f3n ramificada con dimensiones mundiales. El ansia de tener y de poder no conoce l\u00edmites ni fronteras. Hemos ocultado la voz de los Padres de la Iglesia, como San Juan Cris\u00f3stomo, que afirmaban: <em>\u201cNo compartir nuestros bienes con los pobres es robarlos y quitarlos la vida. No son s\u00f3lo bienes nuestros sino suyos\u201d. <\/em>Y, tambi\u00e9n, \u201c<em>\u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los zapatos del que camina descalzo o la ropa del que va \u00a0desnudo? \u2013 En tu armario. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la comida\u00a0 del que pasa hambre? \u2013 En tu nevera. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el dinero del que nada tiene? \u2013 En la cuartilla de tu banco\u201d.<\/em><\/p>\n<p>No se trata de asegurar s\u00f3lo la comida o un decoroso sustento sino todo lo que implica el bien com\u00fan y el desarrollo integral de la persona: educaci\u00f3n, cuidado de la salud, trabajo, techo y propiedades. Necesitamos profesionales de la pol\u00edtica y ciudadanos cristianos a quienes le duela de verdad la sociedad pobre y el pueblo pobre. A esto se llama \u201cm\u00edstica de los ojos abiertos\u201d. Al final, nos examinar\u00e1n del amor. Y los pobres nos perdonar\u00e1n la vejaci\u00f3n de darlos pan, techo, o abrigo, por la autenticidad y amor que pongamos al darlo.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n: <\/strong><em>Se\u00f1or Jes\u00fas, en esta cuarta llaga del siglo XXI, nos acordamos de la mayor\u00eda de la humanidad sufriente, marginada, y de los millones de excluidos y sobrantes del sistema. De aquellos que nadie valora y a que no importan a ninguno. C\u00e1mbianos el coraz\u00f3n de hielo y piedra en coraz\u00f3n e carne y esp\u00edritu sensible a tantas necesidades. Y, a ellos, que tienen sobrados motivos para rebelarse, conc\u00e9deles la sana paciencia y la fuerza para saber cambiar su entorno, buscando caminos de paz, de reconciliaci\u00f3n y de aut\u00e9ntico progreso. Nunca de violencia, negatividad y destrucci\u00f3n. Te lo pedimos a Ti, que vives y reinas con el Padre y el Esp\u00edritu, y eres Dios por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>5.- Quinta llaga: las v\u00edctimas inocentes del terrorismo, guerras y violencias, y la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica de la Madre Tierra.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/strong>\u00a0A la luz de esta quinta y \u00faltima llaga redescubrimos que estamos inmersos en la tercera guerra mundial; guerra no de fronteras y naciones definidas, sino de terrorismo selectivo, de luchas culturales y hasta religiosas. Por desgracia, e injustamente, las v\u00edctimas inocentes de atentados y de la violencia son acusados, a veces, de merecerlo y de ser culpables. El Papa Benedicto XVI, sin embargo, nos record\u00f3 que, al final de los tiempos, los verdugos culpables no se sentar\u00e1n con las v\u00edctimas inocentes; pero s\u00ed ser\u00e1n redimidos por sus sufrimientos y padecimientos. Y nos invita a no incrementar el c\u00edrculo diab\u00f3lico de la violencia. La violencia no es soluci\u00f3n; la violencia crea cada vez m\u00e1s violencia, en una espiral sin salida y de destrucci\u00f3n total. Estas v\u00edctimas inocentes del terrorismo y de la violencia son muchas veces los mismos creyentes, particularmente los cristianos perseguidos y martirizados en los cinco continentes. El siglo XX fue el de mayor n\u00famero de m\u00e1rtires cristianos de toda la historia de la humanidad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, y en otro orden, esta quinta y \u00faltima llaga nos recuerda que, si es verdad que sufren las v\u00edctimas inocentes humanas, tambi\u00e9n hay otros seres fr\u00e1giles e indefensos que quedan a merced de intereses terroristas, de \u00edndole econ\u00f3mica, pol\u00edtica o ideol\u00f3gica; hablamos del conjunto de seres de la creaci\u00f3n, del medio ambiente.\u00a0 Hemos impuesto la cultura de dominio, de uso y abuso, de fagocitar todo en orden a obtener los m\u00e1ximos beneficios. Y lo fr\u00e1gil, personas o criaturas y medio ambiente, queda totalmente indefenso ante los intereses de un mercado divinizado y convertido en criterio absoluto de poder y de dominio.<\/p>\n<p>El Papa Francisco, en el a\u00f1o 2015, nos regal\u00f3 una preciosa y valiosa Enc\u00edclica: <em>\u201cLaudato si\u201d<\/em>. El resumen de toda la enc\u00edclica puede ser \u00e9ste: ecolog\u00eda y humanidad caminan unidos. O, con sus propias palabras: <em>\u201cUn verdadero planteamiento ecol\u00f3gico se convierte siempre en un planteamiento social, que debe llevar a\u00a0 escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los m\u00e1s pobres<\/em>\u201d (nn. 49: 53<em>)\u2026\u201cEstamos llamados a ser los instrumentos del Padre Dios para que nuestro planeta sea lo que \u00c9l so\u00f1\u00f3 al crearlo y responda a su proyecto de paz, belleza y plenitud\u201d (n. 53).<\/em><\/p>\n<p>El Papa Francisco llama a la Tierra, \u201cla casa com\u00fan, la hermana y la madre\u201d,\u00a0 y \u201cclama por el da\u00f1o que la provocamos\u201d (n.2), porque hemos crecido pensando que \u00e9ramos propietarios y dominadores, y est\u00e1bamos autorizados a expoliarla. Hemos olvidado que nosotros tambi\u00e9n somos \u201ctierra\u201d <em>(Gn 2,7)<\/em>, y que la violencia, que por el pecado anida en nuestro coraz\u00f3n, tambi\u00e9n la proyectamos hacia nuestra Tierra y tenemos gran responsabilidad en ello.<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n: <\/strong><em>Se\u00f1or Jes\u00fas, en esta quinta y \u00faltima llaga del s. XXI, recordamos, de nuevo, a inocentes: las v\u00edctimas del terrorismo, de los se\u00f1ores de la guerra, y de mil cat\u00e1strofes y calamidades, a veces naturales, y otras provocadas.\u00a0 Ay\u00fadanos a prevenir, a reconciliar, a cuidarnos, y cuidar el mundo creado que nos ha regalado como gran don. Ay\u00fadanos a estar atentos a los m\u00e1s d\u00e9biles, a respetar a tus criaturas, y a colaborar para dejar un mundo mejor a nuestras pr\u00f3ximas generaciones. La Tierra, Se\u00f1or, no s\u00f3lo la hemos heredado de nuestros mayores; la tenemos en pr\u00e9stamos para nuestros hijos y las generaciones venideras. Te lo pedimos a Ti, que vives y reinas con el Padre y el Esp\u00edritu, y eres Dios por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/em><\/p>\n<p><strong><em>Oraci\u00f3n final: <\/em><\/strong><em>Se\u00f1or Jes\u00fas, siendo de condici\u00f3n divina, te hiciste siervo de los siervos y quisiste compartir nuestras cruces y sufrimientos, y hasta la muerte m\u00e1s cruel y dolorosa. Al recordar tus cinco llagas, haz que nunca no olvidemos lo que hiciste por nosotros y que, del mismo modo, no olvidemos a quienes nos entregas como hermanos m\u00e1s sufrientes y a tus criaturas de la Madre Tierra, tu criatura. Los hombres, somos tu misma carne, a veces, llagada y herida. Perdona nuestras dudas y contradicciones, nuestras comodidades y nuestros pecados. Ay\u00fadanos a crecer en fe, esperanza y caridad. Danos tu Esp\u00edritu para resucitar contigo, personal y comunitariamente, y hacer realidad un mundo y una humanidad nuevos. T\u00fa que vives y reinas con el Padre y el Esp\u00edritu por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n<p><strong>Ciudad Rodrigo, Semana Santa 2018<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mons. Cecilio Ra\u00fal Be<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las Cinco llagas de Jes\u00fas, vivas y sangrantes en el siglo XXI Oraci\u00f3n inicial: Se\u00f1or Jes\u00fas: aqu\u00ed estamos para acompa\u00f1arte en tu camino hacia el Calvario. Gracias por aceptarnos y dejarte acompa\u00f1ar. Gracias por llevar en la cruz el peso de todos nuestros pecados. Gracias por compartir nuestros sufrimientos. 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