{"id":6337,"date":"2017-11-27T19:35:43","date_gmt":"2017-11-27T18:35:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=6337"},"modified":"2017-11-27T19:35:43","modified_gmt":"2017-11-27T18:35:43","slug":"conmemoracion-san-cayetano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/conmemoracion-san-cayetano\/","title":{"rendered":"Conmemoraci\u00f3n San Cayetano"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt; color: #3366ff;\"><strong>Ra\u00fal Berzosa:\u00a0\u00a0\u00abUna comunidad, como este Seminario, estar\u00e1 centrado cuando \u201csu centro real\u201d sea Jesucristo; y, en \u00c9l, todos, como los radios de una bicicleta, estemos bien unidos a \u00c9l e, inseparablemente, entre nosotros\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/DSC_0587.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-6338\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/DSC_0587-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"367\" height=\"244\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/DSC_0587-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/DSC_0587-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/DSC_0587-800x533.jpg 800w\" sizes=\"(max-width: 367px) 100vw, 367px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Querido Sr. Rector, queridos hermanos sacerdotes, formadores y profesores; queridos seminaristas y padres; queridas hermanas de Marta y Mar\u00eda y residentes de la Casa Sacerdotal; queridos trabajadores y bienhechores de nuestro seminario.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s celebramos la Fiesta de nuestro Patrono, San Cayetano. Las lecturas de este d\u00eda nos hablan de que en en el caso de San Cayetano, al igual que en Daniel, Anan\u00edas, Misael y Azar\u00edas, el <em>\u201cSe\u00f1or no encontr\u00f3 a ninguno como ellos<\/em>\u201d, con tantas virtudes y dones. Por eso, en el Salmo, hemos repetido, \u201c<em>A ti gloria y alabanza por los siglos\u201d.<\/em> \u00bfQu\u00e9 se nos pide en este d\u00eda? \u2013 Que cada uno, de nosotros, como la viuda del evangelio de hoy, echemos y demos lo poco o mucho que tengamos y que el Se\u00f1or de todos los dones nos ha regalado.<\/p>\n<p>Dejo las lecturas lit\u00fargicas, e incluso dejo la figura y la obra de San Cayateno, y me centro en el objetivo pastoral que toda la Di\u00f3cesis est\u00e1 viviendo durante este curso: <em>\u201cFortalecer las comunidades cristianas\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Me alegra que recientemente, hay\u00e1is visitado la comunidad de <em>Iesu Communio<\/em>, en La Aguilera de Burgos. Una aut\u00e9ntica comunidad cristiana. Recuerdo que, en el a\u00f1o 2012, en la Catedral de Burgos, al finalizar su presentaci\u00f3n p\u00fablica, el entonces Arzobispo, Mons. D. Francisco Gil Hell\u00edn, ret\u00f3 a mi hermana: <em>\u201cVer\u00f3nica, con palabras sencillas, dinos \u00bfqu\u00e9 sois?\u201d- <\/em>Mi hermana, mir\u00f3 al Arzobispo y le respondi\u00f3 con humildad:<em> \u201cSomos cristianas; solo cristianas, como se lee en los Hechos de los Ap\u00f3stoles, n. 4:<\/em><em> \u201cTenemos un solo coraz\u00f3n y una sola alma. Nadie considera sus bienes como propios, sino que todos son comunes. Damos testimonio del Se\u00f1or Jes\u00fas y hacemos presente una Iglesia Viva que acoge, sana y te cambia la vida\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Hoy, en este d\u00eda, brevemente, me atrevo a volver la pregunta: <em>\u201cSeminario Diocesano, \u00bfQu\u00e9 comunidad eres y qu\u00e9 quieres vivir?\u201d\u2026<\/em> &#8211; Ojal\u00e1 se hiciera realidad en esta casa lo escrito, hacia el a\u00f1o 150, y conocido como \u201cCarta a Diogneto\u201d: <em>\u201cLos cristianos no son distintos de los dem\u00e1s ni por la patria, ni por la lengua, ni por otras costumbres\u2026 Su doctrina no se debe al descubrimiento de hombres particularmente intelectuales, ni se basa en un pensamiento inventado por los hombres\u2026 Testimonian una forma de vida admirable y parad\u00f3jica: ya que viven en su patria pero como si fueran forasteros; participan en todo como ciudadanos pero se distancian de todo como extranjeros. Toda tierra extra\u00f1a es patria para ellos\u2026 Est\u00e1n en el mundo pero no son mundanos. Habitan en la Tierra pero su ciudadan\u00eda es el cielo. Obedecen las leyes establecidas pero con el testimonio de su vida las superan. Aman a todos y todos los persiguen. Se los condena sin conocerlos. Se les da muerte y, con ello, reciben la vida. Son pobres y enriquecen a muchos; carecen de todo y abundan en todo. Sufren la deshonra y ello les sirve de gloria; sufren detrimento en su fama y ello atestigua su justicia. Son maldecidos y bendicen; son tratados con ignominia y ellos, en cambio, devuelven honor. Hacen el bien y son castigados como malhechores; al ser castigados a muerte, se alegran como si se les diera la vida. Los jud\u00edos los combaten como a extra\u00f1os y los gentiles los persiguen y, sin embargo, los mismos que los aborrecen no saben explicar el motivo de su enemistad. Para decirlo en pocas palabras: los cristianos son en el mundo lo que el alma es en el cuerpo\u201d.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Queridos formadores, profesores y seminaristas: tras leer esta Carta, \u201c\u00bfse puede decir lo mismo de nosotros?\u201d\u2026 <em>\u201c\u00bfSomos comunidad, en Ciudad Rodrigo, como hemos le\u00eddo en la Carta a Diogneto?\u201d\u2026<\/em><\/p>\n<p>En el inicio del Curso pastoral, he repetido tambi\u00e9n lo que el sacerdote D. Marcelino Legido, buen p\u00e1rroco y buen pastor de nuestro tiempo, ped\u00eda hoy a una comunidad cristiana: ser <em>comuni\u00f3n de vida<\/em>, de <em>bienes<\/em>, de <em>dones<\/em> y de <em>camino<\/em>s.<\/p>\n<p><em>La comuni\u00f3n de vida<\/em> es tener un mismo sentir,<em>\u201cun solo coraz\u00f3n y una misma alma\u201d <\/em>(Ac 4,32). <em>La comuni\u00f3n de bienes es <\/em>abrir las manos y compartir lo que tenemos, poco o mucho. <em>La comuni\u00f3n de dones, es<\/em> desarrollar las vocaciones, carismas y funciones regalados por el Esp\u00edritu Santo. Y, finalmente, <em>la comuni\u00f3n de caminos, <\/em>es sentarnos en la Mesa de la Eucarist\u00eda donde han de resonar los gritos y gemidos de toda la humanidad, para hacer el mismo gesto del Se\u00f1or: <em>\u201cId y bautizad en mi nombre; curad a los enfermos y resucitad muertos\u2026\u201d (Mt 10,8).<\/em><\/p>\n<p>Finalizo: Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or, ha hecho posible un nuevo tipo de relaciones comunitarias y de comunidades: relaciones basadas en la verdad y en afrontar con realismo los hechos; relaciones de personas libres y que buscan la libertad aut\u00e9ntica; relaciones de justicia y, al tiempo, de caridad y de misericordia; relaciones de esperanza en el futuro; relaciones de igualdad y no de competitividad; relaciones de servicio y no de poder o de mero figurar<strong>; <\/strong>relaciones de solidaridad y no de explotaci\u00f3n; relaciones de compromiso y no de pasotismo e inhibici\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>No lo olvid\u00e9is nunca: una comunidad, como este Seminario, estar\u00e1 centrado cuando \u201csu centro real\u201d sea Jesucristo; y, en \u00c9l, todos, como los radios de una bicicleta, estemos bien unidos a \u00c9l e, inseparablemente, entre nosotros.<\/p>\n<p>Que el Esp\u00edritu Santo, que es como el cemento o el pegamento que hace posible la comuni\u00f3n profunda y duradera, nos lo conceda. Que la Virgen Mar\u00eda, madre de los seminaristas, y San Jos\u00e9 y San Cayetano, nos ayuden en nuestro caminar, en comuni\u00f3n y con alegr\u00eda, durante todo este curso.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa:\u00a0\u00a0\u00abUna comunidad, como este Seminario, estar\u00e1 centrado cuando \u201csu centro real\u201d sea Jesucristo; y, en \u00c9l, todos, como los radios de una bicicleta, estemos bien unidos a \u00c9l e, inseparablemente, entre nosotros\u00bb Querido Sr. Rector, queridos hermanos sacerdotes, formadores y profesores; queridos seminaristas y padres; queridas hermanas de Marta y Mar\u00eda y residentes de &#8230; <a title=\"Conmemoraci\u00f3n San Cayetano\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/conmemoracion-san-cayetano\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Conmemoraci\u00f3n San Cayetano\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6337"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6337"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6337\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6339,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6337\/revisions\/6339"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}