{"id":6033,"date":"2017-08-14T00:22:20","date_gmt":"2017-08-13T23:22:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=6033"},"modified":"2017-08-14T00:22:20","modified_gmt":"2017-08-13T23:22:20","slug":"ciudad-rodrigo-12-8-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/ciudad-rodrigo-12-8-2017\/","title":{"rendered":"Ciudad Rodrigo 12-8-2017"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\">PALABRAS AGRADECIDAS AL RECIBIR EL RECONOCIMIENTO DE LA PE\u00d1A DE MIROBRIGENSES AUSENTES <\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Muy querido Sr. Presidente y cargos de responsabilidad de la Pe\u00f1a de Mirobrigenses Ausentes, queridos miembros de la misma, queridos predecesores en este reconocimiento, queridos familiares, queridos todos los que hab\u00e9is deseado honrarme con vuestra presencia, sacrificando otros asuntos personales, familiares y profesionales:<\/p>\n<p>Ya en septiembre del a\u00f1o 2016 se me anunci\u00f3 este acto, totalmente inmerecido por mi parte. No pude m\u00e1s que responder afirmativamente. Es verdad que en la carta fechada el 12 de septiembre del 2016, el Sr. Secretario trataba de justificar el reconocimiento hacia mi humilde persona relatando algunos supuestos m\u00e9ritos personales y ministeriales y que, hoy, ha detallado con enrome generosidad y con lupa de aumento&#8230; Esta noche, tan s\u00f3lo reconozco, de todo ello, dos, como si fuese una moneda con dos caras: por un lado, el sincero y verdadero amor que profeso a esta Tierra y a estas gentes que la habitan en este momento hist\u00f3rico. Y. por otro lado, la colaboraci\u00f3n generosa y estrecha que he recibido de tantas personas, comenzando por mis familiares, y por los presb\u00edteros, consagradas y laicos que, mano a mano, d\u00eda a d\u00eda, a\u00f1os tras a\u00f1o, han tenido que sufrir y gozar en muchos campos: desde la organizaci\u00f3n de la pastoral hasta la restauraci\u00f3n de templos y edificios, sin olvidar los eventos extraordinarios de la Asamblea Diocesana y el A\u00f1o Jubilar Franciscano. Sin estos cualificados colaboradores, este servidor no hubiera podido realizar casi nada. Con ellos, todo lo realizado en estos seis largos a\u00f1os, parace un \u201cmilagro\u201d. Recuerdo en estos momentos un dicho y un bello y sugerente pensamiento. El dicho reza: <em>\u201cEs verdad que Alejandro Magno conquist\u00f3 \u00e9l s\u00f3lo media Asia, pero es de suponer que al menos llevaba un cocinero\u201d. <\/em>Y el pensamiento, del escritor mexicano Cieri Estrada, es \u00e9ste:<em>\u201cAunque somos nuestro propio tiempo,a veces somos el tiempo de otros y otros son nuestro tiempo. A veces, sin quererlo; a veces, queriendo; a veces, durmiendo; a veces, despiertos.<\/em><!--more--><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Perm\u00edtanme, como agradecimiento a todos mis familiares y colaboradores m\u00e1s directos, y ampliado a todos los presentes, que en prosa versificada, trate de expresar mis m\u00e1s profundos sentimientos, con brevedad pero con autenticidad. No lo puedo decir ni m\u00e1s alto ni m\u00e1s claro. Forma parte de una publicaci\u00f3n editada en el a\u00f1o 2014, que llevaba por t\u00edtulo: <em>Ciudad Rodrigo: temporal y eterno, ciudad y pueblo, esencial y concreto.<\/em> Y rememora algunas de las palabras que expres\u00e9 en el a\u00f1o 2011, en mi primera homil\u00eda en la Catedral civitatense:<\/p>\n<p><strong>\u00a1ES ELLA: MIR\u00d3BRIGA!&#8230;<\/strong><\/p>\n<p><strong>M <\/strong>irador altanero y fr\u00e1gil entre dos fronteras<\/p>\n<p><strong>I <\/strong>nmesidad de mirada ba\u00f1ada por el Agueda<\/p>\n<p><strong>R <\/strong>esonancia temporal y eterna<\/p>\n<p><strong>O <\/strong>mnipotencia formal y simb\u00f3lica<\/p>\n<p><strong>B <\/strong>elleza desnuda y revestida<\/p>\n<p><strong>R <\/strong>escate luminoso y perdurable<\/p>\n<p><strong>I <\/strong>magen imborrable en granito grabada<\/p>\n<p><strong>G <\/strong>loria heredada y por hacer<\/p>\n<p><strong>A <\/strong>rmon\u00eda de gentes, arte y tierra.<\/p>\n<p><strong>\u2026 Y mir\u00f3briga se transform\u00f3 en Ciudad Rodrigo\u2026<\/strong><\/p>\n<p><strong>Y despert\u00f3 la bella y noble ciudad civitatense<\/strong><\/p>\n<p>Con su horizonte envuelto en gris, verde y oro.<\/p>\n<p>Cada d\u00eda amanece con acentos y luces nuevos.<\/p>\n<p>Los caminos se acortan y sus sue\u00f1os se alargan.<\/p>\n<p>Y muestra sus espacios, altiva, orgullosa y a\u00f1eja.<\/p>\n<p>Ciudad Rodrigo; antes, Mir\u00f3briga y Caliabria.<\/p>\n<p>Tierra se\u00f1orial con pasado, identidad y destino.<\/p>\n<p><strong>Y, si as\u00ed siento a Ciudad Rodrigo, <em>\u201c\u00bfqu\u00e9 decir, y c\u00f3mo, de este humilde obispo vuestro?\u201d<\/em>\u2026 &#8211; <\/strong>Tambi\u00e9n Desnudo mi interior y me atrevo a compartiros:<\/p>\n<p>Por favor, os lo ruego,<\/p>\n<p>continuad solo escribiendo en mi nombre y apellido:<\/p>\n<p><em>\u201cCristiano-obispo\u201d. <\/em>Y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Porque jam\u00e1s quise ser otra cosa. Ni mejor cosa.<\/p>\n<p>Deseo que mis manos sigan estando siempre libres<\/p>\n<p>para consagrar, perdonar, acariciar y bendecir.<\/p>\n<p>Y que mis ojos permanezcan<\/p>\n<p>bien abiertos, asombrados a\u00fan<\/p>\n<p>de tanto amor como recib\u00ed sin merecerlo,<\/p>\n<p>y de tanto amor recibido para repartirlo.<\/p>\n<p>Perdonad cuando no he sabido entregarme<\/p>\n<p>como el pan de la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>He deseado ser para todos<\/p>\n<p>vaso transparente y comunicante<\/p>\n<p>de los dones y misterios de Dios.<\/p>\n<p>\u00a1Cuando quise ser otras cosas,<\/p>\n<p>al final, me descubr\u00ed volviendo a ser<\/p>\n<p>tan s\u00f3lo existencia expropiada y mendigo de Cristo!<\/p>\n<p>\u00a1Soy tan d\u00e9bil y, sin embargo, quisiera llevar sobre<\/p>\n<p>mis espaldas a tantas personas y familias necesitadas!<\/p>\n<p>A veces, porto carbones encendidos en mi boca<\/p>\n<p>y no son m\u00edas las palabras.<\/p>\n<p>Son palabras prestadas por el Esp\u00edritu,<\/p>\n<p>que caen sembradas con suavidad en cada coraz\u00f3n<\/p>\n<p>e iluminan con Aquella Luz que s\u00f3lo Dios enciende.<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo me envuelve el misterio!<\/p>\n<p>Ahora s\u00e9 bien que nada es s\u00f3lo m\u00edo.<\/p>\n<p>Que donde pongo pan o vino,<\/p>\n<p>Palabra y sacramentos,<\/p>\n<p>Alguien los convierte en su misma Carne y Sangre,<\/p>\n<p>en su Vida y en su Palabra.<\/p>\n<p>No soy s\u00f3lo yo quien bendice<\/p>\n<p>ni mi sola voz la que habla.<\/p>\n<p>Esp\u00edritu Santo, que gu\u00edas mis pasos<\/p>\n<p>y que me sigues sosteniendo;<\/p>\n<p>Esp\u00edritu Santo, que haces grande mi amor peque\u00f1o<\/p>\n<p>y que alumbrar\u00e1s mis pasos hasta el final,<\/p>\n<p>d\u00e9jame suplicarte y rogarte<\/p>\n<p>que sigas hablando con mis pobres labios,<\/p>\n<p>con mi voz a veces cansada y desgarrada,<\/p>\n<p>con mi coraz\u00f3n desgastado,<\/p>\n<p>y con mis brazos siempre abiertos.<\/p>\n<p>Todo es tuyo; y, por ti y contigo,<\/p>\n<p>para estas comunidades de hermanos<\/p>\n<p>que Jesucristo, como Buen Pastor, me va regalando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Queridos mirobrigenses-civitatenses:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Ayudadme a seguir siendo buen pastor de todos!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Ayudadme a hacer presente el bello misterio de Jesucristo y de su amor, <\/em><\/p>\n<p><em>y de su Iglesia, maternal y misericordiosa,<\/em><\/p>\n<p><em>en este nuevo siglo y en esta nueva \u00e9poca!\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Y, <\/em>si alguna vez me encontr\u00e1is m\u00e1s cansado<\/p>\n<p>o desanimado, pedid con mayor fuerza por m\u00ed<\/p>\n<p>y regaladme el don de vuestra vida cristiana<\/p>\n<p>coherente y entregada.<\/p>\n<p>\u00a1El Esp\u00edritu suscitar\u00e1 siempre hombres y mujeres nuevos para una Iglesia y una sociedad nuevas!<\/p>\n<p>\u00a1Tambi\u00e9n en estas tierras! \u00a1Sin miedos!<\/p>\n<p>\u00a1Testigos y comunidades llenas de Vida!<\/p>\n<p>\u00a1No es tiempo de palabras, sino de hechos y de Vida!<\/p>\n<p>No olvidemos nunca las inspiradas palabras de San Juan Cris\u00f3stomo:<\/p>\n<p><em>\u201c\u00a1No te separes de la Iglesia! Ning\u00fan poder tiene su fuerza. Tu esperanza es la Iglesia. Tu salvaci\u00f3n es la Iglesia. Tu refugio es la Iglesia. Ella es m\u00e1s alta que el cielo y m\u00e1s grande que la tierra. No envejece jam\u00e1s; su juventud es eterna\u201d (Homil\u00eda de Capto Eutripio, 6; PG 52,402).<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>Al finalizar estas sentidas y atrevidas palabras,<\/strong><\/p>\n<p>se ensanchan mi coraz\u00f3n y mis entra\u00f1as<\/p>\n<p>ante tu sola memoria,<\/p>\n<p>noble, leal y her\u00f3ica Ciudad Rodrigo.<\/p>\n<p>Y, en radical atrevimiento,<\/p>\n<p>a San Isidoro, a San Sebasti\u00e1n, a San Cayetano,<\/p>\n<p>a San Francisco, a San Antonio, a San Blas,<\/p>\n<p>y, sobre todo, a la Virgen de la Pe\u00f1a,<\/p>\n<p>rezo con atrevimiento y fuerza:<\/p>\n<p><em>\u201cNo dej\u00e9is que olvide estas tierras<\/em><\/p>\n<p><em>Si un d\u00eda tengo que pisar, por obediencia, otras.<\/em><\/p>\n<p><em>No dej\u00e9is que olvide estas experiencias,<\/em><\/p>\n<p><em>cuando mi memoria, tal vez, ya no sea memoria\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u00a1El Se\u00f1or siga bendiciendo a estas benditas gentes,<\/p>\n<p>A estas sagradas tierras,<\/p>\n<p>y a todo lo suyo!<\/p>\n<p>\u00a1El Se\u00f1or os siga bendiciendo, a vosotros,<\/p>\n<p>Pe\u00f1a de Mirobrigenses Ausentes<\/p>\n<p>y a vuestras familias!<\/p>\n<p>\u00a1Gracias por este singular, repito inmerecido,<\/p>\n<p>y entra\u00f1able reconocimiento!<\/p>\n<p>\u00a1Larga y fecunda vida a todos!<\/p>\n<p><strong>+ Mons. Cecilio Ra\u00fal Berzosa Mart\u00ednez<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PALABRAS AGRADECIDAS AL RECIBIR EL RECONOCIMIENTO DE LA PE\u00d1A DE MIROBRIGENSES AUSENTES Muy querido Sr. Presidente y cargos de responsabilidad de la Pe\u00f1a de Mirobrigenses Ausentes, queridos miembros de la misma, queridos predecesores en este reconocimiento, queridos familiares, queridos todos los que hab\u00e9is deseado honrarme con vuestra presencia, sacrificando otros asuntos personales, familiares y profesionales: &#8230; <a title=\"Ciudad Rodrigo 12-8-2017\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/ciudad-rodrigo-12-8-2017\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Ciudad Rodrigo 12-8-2017\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6033"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6033"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6033\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6034,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6033\/revisions\/6034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6033"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6033"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6033"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}