{"id":5733,"date":"2017-04-08T22:20:53","date_gmt":"2017-04-08T21:20:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=5733"},"modified":"2017-04-08T22:20:53","modified_gmt":"2017-04-08T21:20:53","slug":"pregon-de-semana-santa-en-ledesma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/pregon-de-semana-santa-en-ledesma\/","title":{"rendered":"Preg\u00f3n de Semana Santa en Ledesma"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong>\u201cMirad, con amor y esperanza, al Crucificado y a los nuevos crucificados del siglo XXI\u201d, por Mons. Ra\u00fal Berzosa<a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/IMG_0458.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-5734\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/IMG_0458-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/IMG_0458-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/IMG_0458-768x1024.jpg 768w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/IMG_0458-600x800.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p>Excelent\u00edsimas autoridades eclesi\u00e1sticas y civiles, hermanos sacerdotes, Junta Mayor de Semana Santa, Hermanos Mayores de las Cofrad\u00edas Penitenciales, Hermanos cofrades y fieles todos, \u00a1bienvenidos se\u00e1is!<\/p>\n<p>Ante todo, un saludo muy cordial de parte de todos los <em>civitatenses, <\/em>mis queridos feligreses<em>.<\/em> Y, muy en especial, de la Junta Mayor de la Semana Santa <em>mirobrigense.<\/em> Mi reconocimiento sincero a D. Carlos, obispo de Salamanca, por haberme permitido estar en esta tarde-noche con todos sus fieles. Y, c\u00f3mo no, mi agradecimiento sincero a quienes me ham\u00e9is invitado, inmerecidamente, a este solemne y entra\u00f1able acto. Sab\u00e9is muy bien, por la historia, que Fernando II de Le\u00f3n, en el siglo XII, refund\u00f3, al mismo tiempo, Ledesma y Ciudad Rodrigo. Dos localidades con fuertes v\u00ednculos hist\u00f3ricos, que no es momento de desgranar, y que tienen sus primeros testimonios en el <em>\u201cpacto de buena amistad\u201d<\/em> entre los cl\u00e9rigos de Ledesma y de Ciudad Rodrigo, en el a\u00f1o 1321.<\/p>\n<p>Ledesminos: he sido invitado a pronunciaros el preg\u00f3n de Semana Santa. Y humildemente os confieso que este pregonero se siente confundido: \u00bfAcaso necesita la semana santa de Ledesma ser pregonada?&#8230; \u00bfNo habla por s\u00ed misma, all\u00ed donde toda palabra se queda peque\u00f1a: esto es, directamente al coraz\u00f3n, a lo profundo de nuestro ser?&#8230; Lo que vemos y o\u00edmos con los ojos y escuchamos, estos santos d\u00edas, con los o\u00eddos de la carne se convierten en sentimientos y emociones profundos. \u00a1Es regalo del Esp\u00edritu que nos habita!<\/p>\n<p>Porque Semana Santa es todo menos folklore, tradici\u00f3n rutinaria, leyenda o mito. La Semana Santa es la pasi\u00f3n de un hombre real, de carne y hueso, Jes\u00fas de Nazaret y, al mismo tiempo, de un Dios-Hijo, anonadado, hecho, por nosotros tierra de nuestra tierra, sangre de nuestra sangre, dolor de nuestro dolor, muerte de nuestra muerte y, en el horizonte, resurrecci\u00f3n personal y esperanza c\u00f3smica. Durante el triduo sacro, recordamos, revivimos y celebramos a Jes\u00fas el Nazareno y los misterios de su pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n, en los \u00faltimos d\u00edas de su historia terrena entre nosotros.<!--more--><\/p>\n<p>Semana Santa; memoria viva de un acontecimiento que perdura y sigue encontrando eco: en ese condenado a muerte y en ese pueblo jud\u00edo est\u00e1bamos todos. Est\u00e1bamos dando fuerza al cobarde Pilatos para firmar la injusta sentencia. Est\u00e1bamos levantando las manos del verdugo para descargar con fuerza los golpes sobre la humanidad de Jes\u00fas. Est\u00e1bamos riendo y gritando con el pueblo y las autoridades, y hasta levantando testimonios falsos con los letrados y notables, y saboreando culpablemente con el ellos la farsa del poder. Est\u00e1bamos all\u00ed con las gentes del pueblo, pasivas y curiosas, llevadas por sentimientos viscerales mientras el justo cargaba con el madero. Est\u00e1bamos con el mal ladr\u00f3n, blasfemando nuestros dolores y desgarros interiores, lanzando contra el cordero inocente nuestros propios delitos. Est\u00e1bamos con los soldados que se repartieron y sortearon lo \u00fanico que pose\u00eda y le quedaba a Jes\u00fas, antes de desnudarse del todo: una blanca t\u00fanica. Est\u00e1bamos con los esbirros que le cosieron con clavos y dieron a beber vinagre, cuando s\u00f3lo ped\u00eda agua. Est\u00e1bamos en el encuentro entre madre e hijo, camino del monte de la calavera y a los pies, en el pat\u00edbulo; y tambi\u00e9n con aquel verdugo que le traspas\u00f3 el costado con su lanza. Est\u00e1bamos, en fin, con la masa que sinti\u00f3 temblar su coraz\u00f3n cuando a eso de medio d\u00eda, dando un fuerte grito, el Hijo de Dios expir\u00f3. Y la tierra tembl\u00f3, y las tinieblas cubrieron todo y el velo del Templo se rasg\u00f3 en dos.<\/p>\n<p>S\u00ed, no exagero. All\u00ed est\u00e1bamos todos. Porque hace m\u00e1s de 2000 a\u00f1os, en la capital del pueblo hebreo, en el drama de un condenado a muerte, se concentraba toda la historia de la humanidad: la pasada, la presente y la futura. Porque ese condenado, ese hombre, era m\u00e1s que un hombre: el Hijo del eterno Padre y el resucitado para siempre. Esa madre era m\u00e1s que una madre: la sierva del Se\u00f1or, el modelo y espejo de la humanidad. Ese drama era mucho m\u00e1s que un drama: era el centro y sentido de la historia, de nuestra historia, personal y colectiva. Lo expres\u00f3 como nadie el m\u00edstico: <em>\u201cLa cruz de Dios ha querido ser el dolor de cada uno; para que el dolor de cada uno sea la cruz de Dios\u201d.<\/em> O, con prof\u00e9ticas palabras de un escritor de nuestros d\u00edas, <em>\u201ccorremos el peligro de considerar la pasi\u00f3n de Se\u00f1or como cerrada o circunscrita al padeci\u00f3 en Tiempos de Poncio Pilatos\u201d.<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>Por todo ello, la Semana Santa en Ledesma es mucho m\u00e1s que un s\u00edmbolo nost\u00e1lgico del pasado. Es identidad, resistencia y provocaci\u00f3n en medio de nuestra cultura del olvido y de la increencia, porque somos el Pueblo de la Memoria frente al Pueblo del Olvido de los misterios de Dios. Las Cofrad\u00edas en Ledesma tienen su origen en el s.XVI, su auge en el siglo XVII, y las de Semana Santa en el XIX; en la mitad del siglo XX sufren un momento de declive, en el inmediato post-concilio Vaticano II, para volver a renacer, poco m\u00e1s tarde, con la fuerza y vigor que hoy las caracteriza, seg\u00fan el interesante estudio de D. Casimiro Mu\u00f1oz. \u00bfQu\u00e9 sentido tiene las Cofrad\u00edas y por qu\u00e9 nacieron en esta bendita tierra ledesmina? \u2013 El propio D. Casimiro, lo sintetiza de esta manera: dar esplendor al culto, el bien espiritual de los hermanos cofrades y el ejercicio de caridad hacia los m\u00e1s necesitados. Hay documentos fundacionales de la cofrad\u00eda de la Cruz del a\u00f1o 1815; los Estatutos de la Hermandad de Jes\u00fas Nazareno datan de 1847; los de la Cofrad\u00eda de la Soledad de 1852; y los de Jes\u00fas Flagelado, de 1995\u2026<\/p>\n<p>Sin entrar en otros detalles cronol\u00f3gicos, dejemos la historia y los datos hist\u00f3ricos. Porque la Semana Santa en Ledesma tiene que ser, todav\u00eda y sobre todo, el reconocimiento agradecido de un pueblo a su Se\u00f1or, quien quiso comprarnos a precio de humanidad y de sangre para darnos esa Vida que, saltando m\u00e1s all\u00e1 del drama cotidiano, desemboca en la eternidad. La Semana Santa en Ledesma sigue siendo la medida de la altura y profundidad del hombre y la mujer de este pueblo y de estas tierras milenarias y castellanas.<\/p>\n<p>Durante unos d\u00edas, la sobriedad, la austeridad y el dramatismo, explotar\u00e1n en una sincera manifestaci\u00f3n de religiosidad y piedad populares. Ah\u00ed estar\u00e1n otros pregones y homil\u00edas, muy solemnes, proclamados en estos lares; y ah\u00ed estar\u00e1n, sobre todo, los pasos procesionales, acompa\u00f1ados de nazarenos y bandas, ba\u00f1ados de arte y de l\u00e1grimas, de luz y de plegarias, de sonidos y de silencios; ah\u00ed estar\u00e1n tambi\u00e9n los monumentos eucar\u00edsticos, derroche de imaginaci\u00f3n, belleza y sentimientos nobles; y ah\u00ed estar\u00e1n hasta los viacrucis penitenciales en Iglesias, calles y plazas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>En Ledesma, hoy, \u00bfqu\u00e9 destacamos de su Semana Grande?: &#8211; El domingo, la Bendici\u00f3n de Ramos y la procesi\u00f3n de \u201cLa Borriquilla\u201d. El mi\u00e9rcoles, la solemne procesi\u00f3n del \u201cCristo de las Aguas\u201d. El jueves, la procesi\u00f3n con los pasos de \u201cEl Huerto de los Olivos y \u201cJes\u00fas Flagelado\u201d, preludio solemne de Adoraci\u00f3n del Sant\u00edsimo; el viernes santo, la procesi\u00f3n de Jes\u00fas Nazareno, el Via Crucis con el \u201cCristo de las Aguas\u201d, los oficios de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or, la Procesi\u00f3n de \u201cLa Carrera\u201d y la de \u201cNuestra Se\u00f1ora de la Soledad\u201d; el s\u00e1bado Santo, la Vigilia Pascual lo llena todo. Para culminar el Domingo con la procesi\u00f3n de \u201cEl Encuentro\u201d y la Misa Pascual, como queri\u00e9ndonos recordar, en profunda y con sana teolog\u00eda, que el Resucitado contin\u00faa en su Iglesia a pesar de los pecados incluso de sus hijos m\u00e1s predilectos. En ese d\u00eda grande, los templos de Las Carmelitas y de Santa Mar\u00eda La Mayor, en magia sacra de luz, y con el agua y los cantos nuevos de aleluya regados en la Vigilia, nos anunciar\u00e1n una a\u00f1o m\u00e1s la buena nueva: <em>\u201c\u00a1Cristo ha resucitado\u00a1 !El que colg\u00f3 de un madero sigue vivo! \u00a1Dichosa culpa que nos trajo tan feliz gracia!\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Semana Santa en Ledesma. Semana grande en la que vivimos al mismo tiempo cuatro pasiones: la pasi\u00f3n primera, en carne, del Hijo de Dios, celebrada sacramental y lit\u00fargicamente; tambi\u00e9n una segunda pasi\u00f3n en el alma de cada cofrade y cada hermano, de cada fiel, que experimenta el coraz\u00f3n traspasado, primero, y rebosante, m\u00e1s tarde, al contemplar al Nazareno en nuestras calles identific\u00e1ndose con el var\u00f3n de dolores y con el resucitado; la tercera pasi\u00f3n se refleja en el arte de los pasos, estandartes e insignias para el noble servicio de perpetuar lo sucedido en Jerusal\u00e9n hace m\u00e1s de 2000 a\u00f1os. Artistas, con nombre o an\u00f3nimos, inmortalizaron sus obras en esta Semana Grande ledesmina. Y, finalmente, pasi\u00f3n en la historia o pasi\u00f3n continuada: Jes\u00fas, el Cristo, sigue sufriendo, muriendo y resucitando en cada uno de nosotros, en este iniciado tercer milenio, en esta humanidad nuestra que espera sentido y esperanza.<\/p>\n<p>Pascal, el fil\u00f3sofo de los contrastes, esculpi\u00f3 en una frase: <em>\u201cJes\u00fas, hombre y Dios, est\u00e1s condenado a la agon\u00eda hasta el final de los tiempos\u201d.<\/em> Y el Papa Francisco nos ha recordado que somos criaturas, hijos de Dios y la misma carne de Cristo, a veces herida y llagada en los m\u00e1s pobres y descartados.<\/p>\n<p>Permitidme que, en esta ocasi\u00f3n, con motivo de la Semana Grande, no hable s\u00f3lo del Inocente m\u00e1s importante \u2013 Jes\u00fas de Nazaret \u2013 sino de los otros inocentes de hoy, los m\u00e1ximos inocentes: los ni\u00f1os maltratados. Me da pie a ello el mensaje del Papa Francisco con motivo del pasado d\u00eda 28 de Enero, Jornada de la Paz. Tal vez no recalamos suficientemente en \u00e9l, y por eso lo retomo.<\/p>\n<p>Se nos ped\u00eda que fu\u00e9semos hombres y mujeres sensibles a la realidad que nos rodea y tengamos coraje para asumirla y tomarla entre las manos, sin que por ello nos roben la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>M\u00e1s concretamente se nos solicitaba que, as\u00ed como San Jos\u00e9 supo proteger al Ni\u00f1o contra Herodes, as\u00ed sepamos proteger a los ni\u00f1os de hoy de los \u201cnuevos Herodes\u201d. Proteger y cuidar a esos ni\u00f1os que padecen una infancia rota por el trabajo clandestino y esclavo, por la prostituci\u00f3n y la explotaci\u00f3n, por las guerras y la emigraci\u00f3n forzada, por las mafias y los mercaderes de la muerte y, por desgracia, aquellos infantes que sufren en manos de quienes debieran ser sus custodios y protectores&#8230;<\/p>\n<p>El Papa Francisco se atreve a poner n\u00famero a los nuevos inocentes crucificados de hoy: 75 millones de ni\u00f1os que han tenido que interrumpir su escolarizaci\u00f3n; el 68 por ciento de las personas explotadas sexualmente en el mundo son ni\u00f1os; casi la mitad de ni\u00f1os menores de 5 a\u00f1os siguen muriendo por malnutrici\u00f3n; en el 2016 se calcula que 150 millones de ni\u00f1os trabajaban y, muchas veces, como verdaderos esclavos.<\/p>\n<p>Escuchemos, siempre pero especialmente en esta Semana Santa, el llanto y el grito de estos ni\u00f1os no s\u00f3lo por quienes les hacen mal \u201cdesde fuera\u201d sino \u201cdesde dentro y cercanos a ellos\u201d. Un\u00e1monos al dolor de estas v\u00edctimas inocentes y luchemos para que se proteja y custodie la inocencia infantil. S\u00ed; <em>\u201ctolerancia cero\u201d<\/em> contra los pecados infantiles, en todas sus variantes y formas.<\/p>\n<p>Semana Santa es tambi\u00e9n alegr\u00eda y esperanza; no al margen de la realidad, haciendo \u201cotro mundo\u201d sino precisamente haciendo de este mundo \u201cotro\u201d: esa nueva humanidad que inici\u00f3 el Inocente Resucitado. \u00a1Que nadie nos robe la Buena Nueva del Evangelio, ni tampoco a los ni\u00f1os ni a los sufrientes y descartados de este mundo!<\/p>\n<p>\u00a1Semana Santa en Ledesma! En la pasi\u00f3n del Hijo encarnado, Jesucristo, en su dolor y sufrimientos, todo lo humano, lo positivo y lo negativo, la belleza y el pecado, la salud y la enfermedad, entraron en Dios de forma \u00edntima y profunda para toda la eternidad. El grito profundo y sincero del Hijo <em>\u2013\u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo,\u201d \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d- <\/em>reflej\u00f3 la situaci\u00f3n radical a la que hab\u00eda conducido el pecado, el infierno, el vac\u00edo, el alejamiento y ruptura con Dios. !Qu\u00e9 bien lo ha expresado un te\u00f3logo de vuestro tiempo, H.U. von Balthasar, cuando escribi\u00f3: \u201c<em>el drama de la cruz revela la realidad m\u00e1s profunda de un Dios que asume en s\u00ed mismo el pecado del hombre para superarlo en un gesto que le lleva hasta experimentar \u201cel infierno\u201d del abandono y de la muerte total\u201d .<\/em> Desde entonces, con palabras de San Ireneo, <em>\u201cDios se ha hecho hombre para que el hombre se haga Dios\u2026La gloria de Dios es que el hombre viva; y la gloria del hombre es la visi\u00f3n de Dios\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 gran misterio: la cruz, el sufrimiento, el dolor, y hasta la muerte de cada persona y de la humanidad en conjunto, no son ajenos a Jesucristo! El Hijo, encarnado y redentor, asumi\u00f3 toda nuestra condici\u00f3n para \u201c<em>divinizarla y sanarla, redimi\u00e9ndola\u201d. <\/em> Ni el mal ni la enfermedad, ni el sufrimiento ni el dolor, en todas y cada una de sus formas, ya no tienen la \u00faltima palabra. A la gran narraci\u00f3n de tanto y tan horrible mal en la historia de la humanidad, el cristianismo propone otro gran y real relato: la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas el Nazareno, el Hijo de Dios. Experimentando este gran y real misterio, alguien ha dejado escrito con maestr\u00eda: \u201c<em>No es lo peor esta cruz horrorosa, no es lo peor el c\u00e1ncer o la silla de ruedas, ni la c\u00e1rcel injusta o la tortura, ni la exclusi\u00f3n o la pobreza. Lo peor es el vac\u00edo del alma, el sin-sentido, la tiniebla existencial y el no encontrar esperanza. Lo peor es no saber por qu\u00e9 luchar. Y entonces nace la misma pregunta que un d\u00eda lanz\u00f3 Cristo: \u201c\u00bfDios m\u00edo, Dios m\u00edo por qu\u00e9 me has abandonado?\u201d. Ac\u00e9rcate, por favor, Se\u00f1or, y rep\u00edteme una vez m\u00e1s: \u201cHijo m\u00edo, no temas; tu lucha y tu dolor son semillas que tienen sabor y valor de vida nueva\u201d. <\/em>Invitados por estas palabras volvemos la mirada a nuestro peregrinar, aqu\u00ed y ahora, en este pueblo y en estas tierras de Ledesma.<\/p>\n<p>Hay que gritarlo, aunque no sea pol\u00edticamente correcto: \u00a1\u00a1No podemos olvidar esta otra pasi\u00f3n real: la de hoy, sufrida en los miembros dolientes del cuerpo m\u00edstico de Cristo, por los nuevos crucificados del siglo XXI!!&#8230; Pasi\u00f3n en campos de batalla, en hospitales y psiqui\u00e1tricos, en casas de acogida de inmigrantes y de trata de blancas, en pateras a la deriva, en campos de refugiados, en los hogares donde el maltrato es m\u00e1s frecuente que el pan de cada d\u00eda, en pueblos sufrientes bajo el peso cotidiano de las guerras, del hambre y de la escasez de todos los recursos\u2026 Todos ellos esperan se bajados de la cruz. Porque conf\u00edan que, quienes miramos al crucificado seamos capaces de mirar, al mismo tiempo, a los nuevos crucificados de hoy. Ante los crucificados de hoy, toda ideolog\u00eda, toda palabra enmudece y se desenmascara. Misterio de autenticidad radical y profunda. T\u00fa, Jes\u00fas, te sigues identificando con los crucificados de la historia.<\/p>\n<p><em>T\u00fa exclamas por boca de los desesperados \u201c\u00a1Pase de m\u00ed este c\u00e1liz!\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa preguntas con los torturados sin motivo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 me pegas?\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa sigue siendo condenado injustamente en los inocentes.<\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa eres coronado de espinas en campos de refugiados.<\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa eres azotado en el dolor de cl\u00ednicas y hospitales.<\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa repites la v\u00eda del dolor en emigrantes y exiliados.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 T\u00fa sigues abandonado en miles de desesperados.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1\u00a1Qu\u00e9 bella y acertadamente lo plasm\u00f3 tambi\u00e9n la madre Teresa de Calcuta!!:<\/p>\n<p><em>T\u00fa, eres, mi Se\u00f1or, el hambre que debe ser saciado,<\/em><\/p>\n<p><em>la sed que debe ser apagada,<\/em><\/p>\n<p><em>el desnudo que debe ser vestido,<\/em><\/p>\n<p><em>el sin techo que debe ser hospedado<\/em><\/p>\n<p><em>el enfermo que debe ser curado<\/em><\/p>\n<p><em>el abandonado que debe ser amado<\/em><\/p>\n<p><em>el no aceptado que debe ser recibido<\/em><\/p>\n<p><em>el leproso que debe ser lavado<\/em><\/p>\n<p><em>el mendigo que debe ser socorrido<\/em><\/p>\n<p><em>el borracho que debe ser protegido<\/em><\/p>\n<p><em>el disminuido que debe ser abrazado<\/em><\/p>\n<p><em>el ciego que debe ser acompa\u00f1ado<\/em><\/p>\n<p><em>el sin voz que necesita que alguien hable por \u00e9l,<\/em><\/p>\n<p><em>el cojo que necesita que alguien camine por \u00e9l,<\/em><\/p>\n<p><em>el anciano que debe ser servido,<\/em><\/p>\n<p><em>el perdido que debe ser reconducido\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas Nazareno, a tus pies nos preguntamos<em>: \u201c\u00bfQui\u00e9n se atrever\u00e1 a restaurar la dignidad de los hermanos sufrientes?\u201d\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Virgen de los Dolores y del Encuentro, nos suscitas tambi\u00e9n otra pregunta: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 hab\u00e9is hecho no s\u00f3lo de mi Hijo, sino de sus hermanos y mis hijos los hombres?\u201d\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pasos del Viernes Santo, nos devolv\u00e9is la mirada y nos pregunt\u00e1is<em>: \u201c\u00bfSois capaces de contemplar con el mismo detenimiento y admiraci\u00f3n a quien a tu lado, excluido o marginado, desterrado o maltratado, te necesita?\u201d\u2026<\/em><\/p>\n<p>Se\u00f1ora de la Soledad, en el S\u00e1bado de la espera, vuelves tu mirada y nos espoleas : <em>\u201c\u00a1No est\u00e9is tristes por m\u00ed ni por mi Hijo&#8230;Nuestra soledad es soledad sonora y sostenida por el amor! Pero tal vez en ti, o en tus hermanos cercanos, la soledad s\u00f3lo sea eso: !soledad desesperanzada!\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Semana Santa de pasi\u00f3n y contrastes, clavada en el coraz\u00f3n de este pueblo de Ledesma. El dolor y la muerte reclaman luz y resurrecci\u00f3n. La muerte no puede hacernos olvidar la vida. El pregonero, por momentos, se queda sin palabras. De nuevo, s\u00f3lo el verso y la prosa po\u00e9tica, con pudor y temblor, aciertan a expresar sentimientos sinceros, en forma de oraci\u00f3n y provocaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>El ag\u00f3nico Miguel de Unamuno supo escribir:<em> \u201cT\u00fa que callas para o\u00edrnos, Oh Cristo crucificado, oye de nuestros pechos los sollozos; acoge nuestras quejas, los gemidos de este valle de l\u00e1grimas. Clamamos a Ti, Cristo Jes\u00fas, desde la sima de nuestro abismo y miseria humanos; y T\u00fa, que eres de la humanidad la blanca cumbre, danos las aguas de tus nieves. A Ti, que eres la Vi\u00f1a, pedimos el vino que consuela. A Ti, luna de Dios, la dulce lumbre que en la noche nos diga que el sol vive, nos ilumina y nos espera\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Le\u00f3n Felipe, poeta de la luz y del llanto, de la oraci\u00f3n y de la blasfemia, se atrevi\u00f3 a gritar: <em>\u201cCuando el hombre pregunta \u201cqui\u00e9n soy yo y ya nadie responde, s\u00f3lo queda mirar al Cristo. Cristo es el hombre, la sangre del hombre, la sangre de todo hombre. Y esto lo afirmo desde el llanto capaz de ganar la Luz\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El apasionado San Agust\u00edn, enamorado de su Se\u00f1or, se atreve a exclamar: <em>\u201cCristo es fuente de vida: ac\u00e9rcate, bebe y vive. Es luz: ac\u00e9rcate, ilum\u00ednate y ve. Sin su gracia estar\u00e1s \u00e1rido. Cristo trabaja en ti, tiene sed de Ti, tiene hambre en ti y padece tribulaci\u00f3n. Y a\u00fan El muere en Ti, y t\u00fa est\u00e1s resucitado en El\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entramos en el P\u00f3rtico de la Semana Santa ledesmina. Agudicemos los ojos del coraz\u00f3n para mirarle s\u00f3lo a \u00c9l, Al Se\u00f1or de la Vida, del Cosmos y de la Historia, Al Hijo de la misericordia entra\u00f1able y del amor gratuito y total. No tengamos miedo; abramos nuestro coraz\u00f3n y nuestras entra\u00f1as a quien nos conoce mejor que nosotros a nosotros mismos, a quien nos puede limpiar y alumbrar de nuevo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00f3lo as\u00ed podremos entonar el preg\u00f3n pascual. Y, con el Esp\u00edritu del resucitado, que hace nuevas todas las cosas, proclamaremos: <em>\u201c\u00a1Creemos en la vida, en la justicia, en la alegr\u00eda, en la esperanza, en la humanidad y en la creaci\u00f3n nuevas\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Unidos a los j\u00f3venes de Taiz\u00e9 cantaremos un himno con sabor a no gastado:<\/p>\n<p><em>\u201cEl Cristo resucitado viene a animar una fiesta<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 en lo m\u00e1s \u00edntimo del coraz\u00f3n humano.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nos prepara una primavera para la Iglesia y la humanidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Una humanidad m\u00e1s fraterna y con imaginaci\u00f3n y valent\u00eda suficientes para abrir caminos de reconciliaci\u00f3n, paz y justicia.<\/em><\/p>\n<p><em>Una humanidad en la que el hombre ya no sea v\u00edctima del hombre\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Permitidme finalizar mi preg\u00f3n cantando con el escritor Jos\u00e9 Cabodevilla un himno de utop\u00eda y esperanza:<\/p>\n<p><em>Porque Cristo resucit\u00f3 y es el Hijo<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 creemos en el Padre y en los hermanos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque Cristo resucit\u00f3 y es vida<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 creemos en la vida y no en la muerte.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque Cristo resucit\u00f3 y es el camino<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 creemos en el futuro y no en el miedo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque Cristo resucit\u00f3 y es la paz<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 creemos en la paz y no en la guerra.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque Cristo resucit\u00f3 y est\u00e1 en los pobres<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 creemos en la justicia y no en la opresi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Porque creemos que Cristo resucit\u00f3 y est\u00e1 en la comunidad;creemos en la unidad y no en la divisi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque Cristo resucit\u00f3 y se apareci\u00f3 a Pedro<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 creemos en una Iglesia confiada a hombres pecadores.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque Cristo resucit\u00f3 y nos da su Esp\u00edritu<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 creemos que somos hijos amados para siempre.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>A partir de la resurrecci\u00f3n del Hijo de Dios podremos exclamar con Pablo, el enamorado de Jesucristo: <em>\u201cNinguno de nosotros vive ya para s\u00ed mismo\u2026Si vivimos, vivimos para el Se\u00f1or; si morimos, morimos para el Se\u00f1or; en la vida y en la muerte somos de Dios\u201d (Rom 14,7 ss).<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A partir de la resurrecci\u00f3n del Hijo de Dios, todo Ledesma, estar\u00e1 haciendo realidad la misma experiencia de Ema\u00fas: en un primer momento, Cristo sali\u00e9ndonos al encuentro, y caminando a nuestro lado y por nuestras calles, para escuchar nuestras dudas y certezas, nuestras lamentaciones y alegr\u00edas. Tambi\u00e9n Cristo aparecer\u00e1 iluminando con su Palabra, particularmente en las celebraciones, nuestras existencias; y, finalmente, Cristo compartiendo el Pan y envi\u00e1ndonos como evangelizadores y sembradores de esperanza de una Iglesia y para una sociedad nuevas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1\u00a1Cristianos ledesminos y cuantos est\u00e1is abiertos a participar en los Misterios de estos d\u00edas: Feliz y fecunda experiencia de Semana Santa; felices y santos d\u00edas de gracias redentoras y salvadoras para todos!! Gracias por vuestra atenci\u00f3n y por vuestra paciencia. \u00a1Jes\u00fas el Nazareno y su Bendita Madre, Mar\u00edas, os bendigan siempre!<\/p>\n<p><strong>Ledesma, 8-4-2017<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0 + Cecilio Ra\u00fal Berzosa Mart\u00ednez,<\/strong><\/p>\n<p><strong> Obispo de Ciudad Rodrigo<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMirad, con amor y esperanza, al Crucificado y a los nuevos crucificados del siglo XXI\u201d, por Mons. Ra\u00fal Berzosa Excelent\u00edsimas autoridades eclesi\u00e1sticas y civiles, hermanos sacerdotes, Junta Mayor de Semana Santa, Hermanos Mayores de las Cofrad\u00edas Penitenciales, Hermanos cofrades y fieles todos, \u00a1bienvenidos se\u00e1is! Ante todo, un saludo muy cordial de parte de todos los &#8230; <a title=\"Preg\u00f3n de Semana Santa en Ledesma\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/pregon-de-semana-santa-en-ledesma\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Preg\u00f3n de Semana Santa en Ledesma\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5733"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5733"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5733\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5735,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5733\/revisions\/5735"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5733"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5733"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5733"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}