{"id":5523,"date":"2017-01-20T16:33:21","date_gmt":"2017-01-20T15:33:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=5523"},"modified":"2017-01-20T16:35:01","modified_gmt":"2017-01-20T15:35:01","slug":"en-la-memoria-de-san-sebastian","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/en-la-memoria-de-san-sebastian\/","title":{"rendered":"En la memoria de San Sebasti\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?attachment_id=5524\" rel=\"attachment wp-att-5524\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-5524\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG_3253-300x225.jpg\" alt=\"IMG_3253\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG_3253-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG_3253-800x600.jpg 800w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG_3253.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Ra\u00fal Berzosa:\u00a0\u00a0\u00abNo perdamos las ganas de hacer las cosas de cada d\u00eda un poco mejor, que no perdamos la solidaridad y la fraternidad entre nosotros\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes, especialmente miembros del Cabildo; querido Sr. Alcalde y autoridades locales; queridos cofrades y mayordomos de San Sebasti\u00e1n (D. Jos\u00e9 Ram\u00f3n, D. Jos\u00e9 Antonio, D. Nicol\u00e1s y D. Jacinto; queridas consagradas; queridos seminaristas; queridos todos:<\/p>\n<p>Leyendo el oficio de Lecturas del d\u00eda de hoy, me he detenido, una vez m\u00e1s, en las palabras de San Ambrosio: <em>\u201cHay que pasar mucho para entrar en el reino de Dios. Muchas son las persecuciones, muchas las pruebas; por tanto, muchas ser\u00e1n las coronas, ya que muchos son los combates\u201d\u2026<\/em> Y, un poco m\u00e1s adelante, escribe tambi\u00e9n: <em>\u201cSan Sebasti\u00e1n nos muestra que, adem\u00e1s de los perseguidores que se ven, hay otros que no se ven, peores y mucho m\u00e1s numerosos\u2026 Hay persecuciones no s\u00f3lo exteriores sino tambi\u00e9n interiores en el alma de cada uno\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Tomando pie en este escrito de San Ambrosio me pregunto si los tiempos en los que vivi\u00f3 San Sebasti\u00e1n, en el inicio de la cristiandad, eran m\u00e1s f\u00e1ciles que los presentes. Mi respuesta es l\u00f3gica: eran tiempos \u201cdiferentes\u201d. Estamos en el S. XXI. Hemos aterrizado en un mundo nuevo. Somos testigos de novedad; del nacimiento de una nueva \u00e9poca que no sabemos a\u00fan d\u00f3nde nos llevar\u00e1. Nos toca, leyendo los nuevos signos de los tiempos, estar m\u00e1s atentos a lo que surge que a lo que desaparece. Tenemos que practicar la profec\u00eda de <em>\u201cestar despiertos y despertar al mundo\u201d.<\/em> Tenemos que adoptar la actitud de peregrinos, de caminantes. Porque el caminar despeja nuevos horizontes y abre a novedades. Instalarse, por el contrario, es morir. Algo es patente: todo lo que aparec\u00eda, en nuestras sociedades tradicionales \u201ccomo seguro\u201d, ahora son como arenas movedizas. Todo va muy deprisa. Ya no existen casi espacios protegidos. Las nuevas tecnolog\u00edas y las migraciones, en \u201ctiempos de globalizaci\u00f3n\u201d, han roto fronteras y han acortado distancias. El mundo se ha convertido en una aldea planetaria. Nunca, al menos virtual y medi\u00e1ticamente, hemos estado tan cercanos unos de otros.<\/p>\n<p>El mundo de hoy, en clave del Esp\u00edritu, nos habla de \u201cPentecost\u00e9s\u201d, de salida, de ir m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fronteras (reales o ficticias). Ninguna tierra est\u00e1 vetada al Evangelio. Ninguna frontera puede cerrar el mensaje de la Buena Nueva ni la alegr\u00eda de evangelizar. El papa Francisco ha acu\u00f1ado la frase de una <em>\u201cIglesia en salida misionera\u201d. <\/em>El horizonte de la misi\u00f3n es la humanidad misma. Antes de ser un pa\u00eds, una cultura, una religi\u00f3n, somos \u201chumanos\u201d, miembros de la \u00fanica familia humana. Antes de ser del Norte o del Sur, somos ciudadanos del \u00fanico mundo. Antes de ser blancos o negros, somos habitantes del mismo planeta. Antes de ser cultos o ignorantes, ricos o pobres, vivimos en el mismo continente de las redes sociales y del enjambre medi\u00e1tico. Se impone romper las fronteras \u201cdel nosotros mismos y nuestras comunidades\u201d para redescubrir la belleza y la alegr\u00eda de la catolicidad (comuni\u00f3n universal) y de la conversi\u00f3n misionera, como lo viene haciendo el Papa Francisco. En cierta manera, era la tesis del Papa San Juan Pablo II, desde el inicio de su pontificado: <em>\u201cEl camino de la Iglesia es el camino del hombre\u201d <\/em>(<em>Redemptor Hominis).<\/em> Ahora, parafraseando la podemos traducir as\u00ed: \u201c<em>El camino de la misi\u00f3n, es el camino del hombre\u201d.<\/em> A partir de las anteriores premisas deseo jugar con dos realidades diocesanas: <em>\u201clos de dentro y los de fuera\u201d. <\/em>Concreto a\u00fan m\u00e1s el por qu\u00e9 de este binomio de palabras.<a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?attachment_id=5525\" rel=\"attachment wp-att-5525\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-5525\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG_3255-300x225.jpg\" alt=\"IMG_3255\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG_3255-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG_3255-800x600.jpg 800w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/IMG_3255.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><!--more--><\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas, asist\u00ed a la presentaci\u00f3n de un interesante libro de la escritora mirobrigense Estefan\u00eda S\u00e1nchez Vasconcellos. La obra se titulaba <em>\u201cVolveremos. Memoria oral de los que se fueron durante la crisis\u201d.<\/em> En \u00e9l se dejaba hablar a diversos migrantes espa\u00f1oles en b\u00fasqueda de empleo y de una vida mejor. El fen\u00f3meno no es nuevo. Y de ello sabe mucho esta tierra y este pueblo nuestro. En el di\u00e1logo posterior a la presentaci\u00f3n me atrev\u00ed a sugerir a la autora que se animara a escribir otro libro complementario con el sugestivo t\u00edtulo: <em>\u201cLos que nos quedamos. Memoria real de los que no se fueron a pesar de la crisis\u201d.<\/em> Y aqu\u00ed, y entre ellos, nos contamos los que estamos presentes en este d\u00eda. Por lo tanto, es una jornada para recodar a los que se fueron, s\u00ed, pero tambi\u00e9n para celebrar los que nos quedamos.<\/p>\n<p>La segunda motivaci\u00f3n- <em>los de dentro-los de fuera-<\/em> , viene sugerida por el hecho hist\u00f3rico que motiv\u00f3 la celebraci\u00f3n de esta memoria: la entrada de las tropas del general Wellington, \u201cllegado de fuera\u201d un 19 de enero de 1812 como libertador, y la respuesta por parte de la poblaci\u00f3n (\u201clos de dentro\u201d) ante una situaci\u00f3n nada f\u00e1cil y hasta dram\u00e1tica. Sin necesidad de recordar con detalle aquellos hitos hist\u00f3ricos, se repite de nuevo la bipolaridad: <em>\u201clos de dentro-los de fuera\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Es ya tradici\u00f3n que el Obispo, en este d\u00eda, haga referencia a nuestra situaci\u00f3n concreta diocesana e ilumine algunos aspectos de la misma desde la fe. En primer lugar, me atrevo a contemplar al santo: lleno de dardos, sufriente, y, a la vez, sin perder la fe y la fuerza que otorga la esperanza. Contemplo tambi\u00e9n a los mirobrigenses \u201cheridos\u201d, particularmente j\u00f3venes, que han tenido que emigrar en b\u00fasqueda de trabajo. Pido al Se\u00f1or, por medio del Santo, que no olviden sus ra\u00edces cristianas y que nos les falte la fuerza del Santo Patr\u00f3n; y que no abandonen la fe, que comporta, al mismo tiempo, esperanza y amor. Y, sobre todo, que no olviden a sus familiares y a los suyos que quedaron en estos lares.<\/p>\n<p>Contemplo, al mismo tiempo a los mirobrigenses que, d\u00eda a d\u00eda, luchamos en este suelo bendito; y me atrevo a pedir a Dios, por medio de Sebasti\u00e1n, que, a pesar de todas las crisis y necesidades, no perdamos las ganas de hacer las cosas de cada d\u00eda un poco mejor, que no perdamos la solidaridad y la fraternidad entre nosotros, que no perdamos el sentido fuerte y cristiano del matrimonio y de la familia, que no reneguemos de las mejores de nuestras tradiciones, y que, sumando juntos y nunca restando, hagamos posible una ciudad m\u00e1s emprendedora y m\u00e1s humana, donde los m\u00e1s necesitados sean siempre atendidos, y, por qu\u00e9 no, una ciudad m\u00e1s \u201cal estilo y seg\u00fan el sue\u00f1o de Dios\u201d, donde se vivan los valores del Evangelio, y del humanismo cristiano, y donde nos sintamos sanamente orgullosos y alegres de ser, al mismo tiempo, ciudadanos del siglo XXI y cristianos de hoy.<\/p>\n<p>El Papa Francisco suele repetir que cada uno somos ciudadanos de un pueblo civil, en el que tenemos que sentirnos plenamente integrados, y, adem\u00e1s, sujetos de la historia y, al mismo tiempo, miembros vivos del pueblos santo y fiel que es la Iglesia que peregrina en los albores de este tercer milenio. A todos, creyentes y no creyentes, <em>\u201ca los de dentro y a los de fuera\u201d, <\/em>San Sebasti\u00e1n nos invita a ser hombres y mujeres sensibles a la realidad que nos rodea, con sus luces y sus sombras, con sus alegr\u00edas y sus tristezas, con sus logros y sus fracasos\u2026 Y, a\u00f1ado: el Santo nos urge a tener el coraje y la generosidad para asumir nuestra realidad, tomarla entre las manos, y ser consecuentes y coherentes con lo que llevamos en el coraz\u00f3n, aunque nos cueste l\u00e1grimas y sangre y hasta la misma vida. \u00a1Hay m\u00e1rtires que lo son de verdad d\u00eda a d\u00eda y no s\u00f3lo de una vez, como San Sebasti\u00e1n!<\/p>\n<p>Un recuerdo muy especial para nuestros enfermos y para todos los que sufren v\u00edctimas del odio, de la violencia o de la exclusi\u00f3n social y econ\u00f3mica. \u00a1Incluso, aqu\u00ed, en Ciudad Rodrigo!<\/p>\n<p>Finalmente un deseo muy sincero para todos los presentes, tomando prestadas las palabras a Santa Teresa de Calcuta: \u201c<em>Ense\u00f1ar\u00e1s a volar, pero no volar\u00e1n tu mismo vuelo. Ense\u00f1ar\u00e1s a so\u00f1ar, pero no so\u00f1ar\u00e1n tus mismos sue\u00f1os. Ense\u00f1ar\u00e1s a vivir, pero no vivir\u00e1n tu misma vida. Y, sin embargo\u2026en cada vuelo, en cada vida, en cada sue\u00f1o, perdurar\u00e1 siempre la huella del camino que has ense\u00f1ado\u201d.<\/em><\/p>\n<p>En otras palabras, atrev\u00e1monos a sembrar, aunque no recojamos, y a vivir sin complejos lo que cada uno de nosotros somos<em>. <\/em>Nos lo mostr\u00f3 San Sebasti\u00e1n y nos lo repite constantemente nuestro querido Papa Francisco: <em>\u201cDios nunca se cansa de nosotros; somos nosotros los que nos cansamos de \u00e9l\u201d.<\/em> Si esto es cierto, que jam\u00e1s nos cansemos de Dios para no cansarnos de atender y entregarnos a los dem\u00e1s, comenzando por los m\u00e1s cercanos, y ensanchando nuestro coraz\u00f3n hasta los que \u201ctuvieron que marchar\u201d. Que vivamos la catolicidad y, al mismo tiempo, seamos una sola fraternidad mirobrigense, tanto <em>\u201clos de dentro como los de fuera\u201d<\/em>. Que as\u00ed sea y as\u00ed se lo pedimos al Esp\u00edritu Santo y a nuestro Santo Patr\u00f3n.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa:\u00a0\u00a0\u00abNo perdamos las ganas de hacer las cosas de cada d\u00eda un poco mejor, que no perdamos la solidaridad y la fraternidad entre nosotros\u00bb Queridos hermanos sacerdotes, especialmente miembros del Cabildo; querido Sr. Alcalde y autoridades locales; queridos cofrades y mayordomos de San Sebasti\u00e1n (D. Jos\u00e9 Ram\u00f3n, D. Jos\u00e9 Antonio, D. 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