{"id":5459,"date":"2016-12-20T19:34:07","date_gmt":"2016-12-20T18:34:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=5459"},"modified":"2016-12-20T19:34:07","modified_gmt":"2016-12-20T18:34:07","slug":"funeral-dona-carmen-sobreviela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/funeral-dona-carmen-sobreviela\/","title":{"rendered":"Funeral do\u00f1a Carmen Sobreviela"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong>Ra\u00fal Berzosa: \u00abCarmen, como todos nuestros familiares difuntos, est\u00e1n vivos en el Dios de la Vida\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Muy estimados hermanos sacerdotes, especialmente D. Carlos y D. Rafael; querido Javier, esposo, hijos y familia de Carmen; queridas consagradas; queridos todos, familiares y amigos:<\/p>\n<p>Justamente ayer, lunes, al salir de las clases de la Universidad Pontificia, estaba decidido a ir a casa de Carmen, para cumplir con la promesa hecha a D. Tom\u00e1s: \u201c<em>Vete tranquilo a encontrarte con tu familia; te suplir\u00e9 en las visitas a Carmen\u201d.<\/em> L\u00f3gicamente, not\u00e9 tristeza en sus ojos. Seguro que D. Tom\u00e1s hubiera deseado estar hoy y aqu\u00ed con nosotros; lo har\u00e1 desde la oraci\u00f3n y desde la comuni\u00f3n de los santos.<\/p>\n<p>\u00a1Se nos ha ido al cielo Carmen! El domingo, a la salida de Misa de la Catedral, pregunt\u00e9 a su hija y yerno por ella. Me dijeron que estaba d\u00e9bil. Promet\u00ed seguir rezando.<\/p>\n<p>Debo confesar que, durante este tiempo de grave enfermedad, me han impresionado dos realidades, particularmente en mis visitas al Hospital: por un lado, la entereza de Carmen y, por otro, los cuidados y delicadezas de su marido, Javier, y de sus hijos hasta el final. \u00a1Hab\u00e9is sido un ejemplo para todos nosotros!<!--more--><\/p>\n<p>Recordando la vida de Carmen, y a la luz de las lecturas de hoy, debemos destacar, con sano orgullo, que su vida no ha sido in\u00fatil, sino la de una buena esposa, madre fecunda de siete hijos, y ejemplar cristiana. Como Mar\u00eda, la existencia de Carmen ha sido un constante <em>fiat: \u201cAqu\u00ed est\u00e1 la sierva del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u201d. <\/em>Especialmente, generosa y fiel colaboradora con la parroquia y con el Seminario. Con palabras de D. Tom\u00e1s, <em>\u201cCarmen era<\/em> <em>profundamente cristiana, muy enamorada de su marido y, en los \u00faltimos tiempos, un verdadero ejemplo de paciencia, de aceptaci\u00f3n y de dignidad\u201d. <\/em>Por eso, como hemos cantado con el salmo 23, <em>\u201cel Rey de la Gloria ha salido a su encuentro\u201d.<\/em> Esta era la fe de Carmen, incluso en los momentos m\u00e1s duros de su \u00faltima enfermedad.<\/p>\n<p>Es cierto que la muerte de una madre nos apena siempre. La muerte penetra en lo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n y nos deja un insustituible vac\u00edo. Nos parece hasta mentira que haya sucedido. La muerte es como un el viaje de alguien que, a\u00fan sabiendo que llegar\u00eda, no deseaba marcharse, ni dejarnos\u2026 La muerte, en definitiva y humanamente hablando, es un gran misterio. Pero no s\u00f3lo la muerte es un misterio; tambi\u00e9n lo es la vida y la existencia humana en su totalidad. Seguro que de esto hablastes muchas veces con tu esposa, querido Javier. Y, seguro que Carmen, a su manera, lo dio a entender a sus muy queridos hijos, Y, tanto ella, como vosotros, su familia de sangre, ante el lecho del dolor de estas semanas, record\u00e1steis las mismas palabras de Jesucristo: <em>\u201cPadre, si es posible, que pase de m\u00ed este c\u00e1liz\u201d\u2026<\/em> Pero, al final, <em>\u201cque no se cumpla mi voluntad, sino la tuya\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Gracias a nuestra fe en el Resucitado, creemos que Carmen no ha muerto para siempre. La tumba no es su \u00faltimo destino. Como la de Jes\u00fas, tambi\u00e9n su sepulcro un d\u00eda quedar\u00e1 vac\u00edo. Por eso, la palabra <em>cementerio <\/em>recobra su sentido aut\u00e9ntico: <em>dormitorio.<\/em> Carmen, como todos nuestros familiares difuntos, est\u00e1n vivos en el Dios de la Vida. <em>\u201cEl que crea en mi, aunque muera, vivir\u00e1\u201d,<\/em> nos dijo el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Carmen nos est\u00e1 ense\u00f1ando a todos a vivir de otra manera: a vivir siempre como peregrinos y, sobre todo, a creer y a fiarnos del Dios siempre y en todas las circunstancias, como ella crey\u00f3 y confi\u00f3 siempre. Para Carmen, ya ha llegado el Adviento y la Navidad definitivos: el encuentro real con Jesucristo. Un d\u00eda lo celebraremos de nuevo todos con ella, en el cielo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchas gracias a todos los presentes por vuestras oraciones, por vuestro testimonio de fe en la resurrecci\u00f3n y por vuestro cari\u00f1o a Carmen. Dios os pague lo que, humanamente, ni sabemos ni podemos hacer. Hacemos presentes a quienes, por diversos motivos, no han podido acompa\u00f1arnos f\u00edsicamente,<\/p>\n<p>Que el Esp\u00edritu Santo que transformar\u00e1 el Pan y el Vino en el Cuerpo y Sangre del Se\u00f1or, perdone todas las faltas y pecados de Carmen y la haga vivir para siempre en el seno Trinitario, en el Hogar de Luz y del Amor, de la Paz y de la Plenitud eternos. Que as\u00ed sea y que en el cielo nos veamos un d\u00eda todos juntos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abCarmen, como todos nuestros familiares difuntos, est\u00e1n vivos en el Dios de la Vida\u00bb Muy estimados hermanos sacerdotes, especialmente D. Carlos y D. 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