{"id":4590,"date":"2016-05-09T21:34:43","date_gmt":"2016-05-09T21:34:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=4590"},"modified":"2016-05-09T21:34:43","modified_gmt":"2016-05-09T21:34:43","slug":"virgen-de-la-salud-hospital-de-la-pasion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/virgen-de-la-salud-hospital-de-la-pasion\/","title":{"rendered":"Virgen de la Salud (Hospital de la Pasi\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong>Ra\u00fal Berzosa: \u00abEl Papa nos ha recordado que la enfermedad, y la vejez, ponen a prueba nuestra existencia humana y nos plantea muchos interrogantes hasta, incluso, hacernos sentir como perdidos y sin sentido en la vida\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes, queridas consagradas Siervas de Mar\u00eda, queridos residentes, queridos trabajadores y bienhechores, queridos todos:<\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas celebr\u00e1bamos el Jubileo de los Enfermos y Mayores. Y, record\u00e1bamos que, en este A\u00f1o de Misericordia, tenemos el ejemplo de Santa Mar\u00eda, la Virgen, con un lema precioso: \u201c<em>Mar\u00eda, icono de la confianza y del acompa\u00f1amiento\u201d.<\/em> <em>Icono de la confianza<\/em> porque se fi\u00f3 totalmente de Jes\u00fas en los momentos de dolor y sufrimiento. Y <em>modelo de acompa\u00f1amiento<\/em> porque nos ense\u00f1a a servir con prontitud y a tener los ojos y el coraz\u00f3n bien abiertos a las necesidades del hermano, especialmente del sufriente.<\/p>\n<p>Hoy, aqu\u00ed, en esta Instituci\u00f3n tan querida del Hospital de la Pasi\u00f3n, todav\u00eda con los ecos del D\u00eda del Enfermo, celebramos la memoria de Nuestra Se\u00f1ora, la Virgen de la Salud. Vamos a profundizar brevemente en el Mensaje mariano que el Papa Francisco nos ha regalado, reflexionando y profundizando en el pasaje de las Bodas de Can\u00e1.<\/p>\n<p>El Papa nos ha recordado que la enfermedad, y la vejez, ponen a prueba nuestra existencia humana y nos plantea muchos interrogantes hasta, incluso, hacernos sentir como perdidos y sin sentido en la vida. Es como si nuestra fe se pusiera a prueba. Precisamente, en esos momentos, es cuando podemos sentir con mayor fuerza y realismo que Jes\u00fas y su Madre nos acompa\u00f1an. Que ellos son, verdaderamente, la salud del cuerpo y del alma.<!--more--><\/p>\n<p>En las Bodas de Can\u00e1, Mar\u00eda aparece como la madre atenta que se da cuenta de un problema para los esposos: se ha acabado el vino, s\u00edmbolo de la alegr\u00eda en una fiesta. Mar\u00eda, con discreci\u00f3n, hace suyo este problema y act\u00faa con rapidez y eficacia.<\/p>\n<p>La Madre, no se limita a mirar, ni mucho menos emite juicios negativos o critica a los esposo, sino que se dirige a Jes\u00fas y le presenta el problema tal y como es, de forma natural y sencilla: <em>\u201cNo tienen vino\u201d (Jn 2,3).<\/em> Y, aunque Jes\u00fas, le hace presente que a\u00fan no ha llegado la hora de su revelaci\u00f3n, ella, la Madre, dice a los sirvientes: <em>\u201cHaced lo que \u00c9l os diga\u201d (vv. 4-5).<\/em> Entonces, Jes\u00fas, realiza el milagro de convertir el agua en vino. Un vino que es el mejor de todos lo servidos hasta ese momento en la boda. \u00bfQu\u00e9 ense\u00f1anzas podemos sacar de este pasaje para este d\u00eda en el que conmemoramos la Virgen de la Salud?&#8230;<\/p>\n<p>El banquete de bodas puede ser imagen de la Iglesia y de este Hospital de la Pasi\u00f3n. La boda nos habla de la Mesa de la Eucarist\u00eda y de la Mesa cotidiana de todo lo que compartimos en esta misma casa. En el centro, est\u00e1 Jes\u00fas misericordioso como el m\u00e1s importante de la casa; a su alrededor, en Can\u00e1, los disc\u00edpulos y, aqu\u00ed, las Siervas de Mar\u00eda y los trabajadores, y los sacerdotes y Patronos que, con tanta generosidad os sirven; y, cerca de Jes\u00fas, y acompa\u00f1\u00e1ndonos a todos, su Madre, Mar\u00eda, Virgen previsora y orante, Salud de los enfermos. Jes\u00fas Mar\u00eda est\u00e1n al servicio de la gente que participa en el banquete; en nuestro caso, al servicio de los residentes de este Hospital de la Pasi\u00f3n, que es el tesoro m\u00e1s preciado y la raz\u00f3n de ser de esta Instituci\u00f3n y del carisma de las Siervas. Con una esperanzadora certeza, como en Can\u00e1: cuando hay un serio problema \u2013 y, en esta casa los puede haber cada d\u00eda \u2013 Mar\u00eda intercede por nosotros ante su Hijo. Y Jes\u00fas, cuando se lo pide su Madre, siempre nos atiende. Para transformar las penas en alegr\u00edas, el agua en vino, se sirve sobre todo de nosotros, de los bienhechores, de nuestros familiares y de tantos voluntarios sin los que esta Residencia ser\u00eda imposible que funcionase\u2026 Jes\u00fas pod\u00eda haber hecho directamente el milagro en Can\u00e1; sin embargo, quiso servirse de personas: de su madre y de los camareros; quiso contar con la colaboraci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Y, aquellos sirvientes, sin quejas y con prontitud, llenan las tinajas como Jes\u00fas se lo pidi\u00f3. Cumplieron lo que Jes\u00fas y Mar\u00eda pusieron en pr\u00e1ctica toda su vida: <em>\u201cno han venido a ser servidos, sino a servir\u201d (Mc 10,45).<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed tambi\u00e9n, patronos, hermanas y personal trabajador, en esta Casa, sabemos que somos servidores y que no tenemos otra recompensa que hacer muy bien y con generosidad nuestro trabajo cotidiano. A veces este servicio puede resultar duro, pesado o rutinario. Pero el Se\u00f1or transformar\u00e1 la tristeza humana en gozo y alegr\u00eda divinos: \u00a1Es la alegr\u00eda de evangelizar! \u00a1Somos manos, coraz\u00f3n y boca del mismo Jes\u00fas y de su Madre!<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 consuelo y qu\u00e9 maravilla! \u2013 Lo sucedido en Can\u00e1 se sigue repitiendo en este Hospital de la Pasi\u00f3n: el agua, los padecimientos, se convierten en el mejor vino, en gracia de Dios. Aqu\u00ed tambi\u00e9n, hoy, experimentamos la ternura y el Amor de Jes\u00fas y de su Madre, la Virgen de la Salud. Con multitud de intermediarios, es cierto; pero tambi\u00e9n con la colaboraci\u00f3n de los residentes que, como vengo repitiendo siempre, podemos hacer de esta casa un cielo o un infierno\u2026 \u00a1Seg\u00fan sepamos colaborar todos juntos o cerrarnos en nuestros ego\u00edsmos!<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Nada m\u00e1s. Concluyo con la Oraci\u00f3n que el Papa nos ha regalado para esta Jornada de la Salud: <em>\u201cMar\u00eda, Divina Enfermera, cuida mi cuerpo y mi alma: en el dolor, sosi\u00e9game; en la soledad, acomp\u00e1\u00f1ame; <\/em><em>en el miedo, alienta mi confianza. <\/em><em>Mar\u00eda de Can\u00e1, <\/em><em>alegra mis d\u00edas. <\/em><em>En la oscuridad, ilumina mi fe; en la debilidad, impulsa mi \u00e1nimo; <\/em><em>en la desesperaci\u00f3n, sost\u00e9n mi esperanza y hazme testigo del amor de Dios. <\/em><em>Madre de la Misericordia, si mi vida se apaga, intercede por m\u00ed ante tu Hijo, vencedor de la muerte, <\/em><em>y c\u00f3geme en tus brazos, Virgen de la ternura.<\/em><em>\u201d<\/em><\/p>\n<p>! Santa Mar\u00eda de la Salud, Ruega por nosotros! Amen.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abEl Papa nos ha recordado que la enfermedad, y la vejez, ponen a prueba nuestra existencia humana y nos plantea muchos interrogantes hasta, incluso, hacernos sentir como perdidos y sin sentido en la vida\u00bb Queridos hermanos sacerdotes, queridas consagradas Siervas de Mar\u00eda, queridos residentes, queridos trabajadores y bienhechores, queridos todos: Hace unos d\u00edas &#8230; <a title=\"Virgen de la Salud (Hospital de la Pasi\u00f3n)\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/virgen-de-la-salud-hospital-de-la-pasion\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Virgen de la Salud (Hospital de la Pasi\u00f3n)\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4590"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4590"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4590\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4591,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4590\/revisions\/4591"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4590"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4590"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4590"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}