{"id":4405,"date":"2016-03-25T21:12:33","date_gmt":"2016-03-25T21:12:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=4405"},"modified":"2016-03-25T21:12:33","modified_gmt":"2016-03-25T21:12:33","slug":"viernes-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/viernes-santo\/","title":{"rendered":"Viernes Santo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong>Ra\u00fal Berzosa: \u00abEl Dios cristiano est\u00e1 en todos los Calvarios de nuestro mundo\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes, queridas consagradas, queridos todos:<\/p>\n<p>La Iglesia nos pide que, hoy, seamos breves en nuestra homil\u00eda. Voy a lo esencial: \u00a1Estamos celebrando un misterio \u00fanico, tremendo y sobrecogedor, al que no debemos acostumbrarnos!: La pasi\u00f3n y muerte de Jesucristo, Dios y hombre verdadero. La liturgia recoge todo este drama en las lecturas, como pasi\u00f3n proclamada; en la oraci\u00f3n universal, como pasi\u00f3n invocada; en la adoraci\u00f3n de la cruz, como pasi\u00f3n reconocida y aceptada; y en la comuni\u00f3n, como pasi\u00f3n compartida y comunicada\u2026 \u00a1Qu\u00e9 grandeza, qu\u00e9 belleza y qu\u00e9 hundura!&#8230;<\/p>\n<p>La pregunta resuena inevitable: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 hace un Dios clavado en una cruz?\u201d\u2026<\/em> Quienes, hace m\u00e1s de 2000 a\u00f1os, pasaban delante del crucificado lo retaban: <em>\u201cSi eres Dios, baja de la cruz\u201d\u2026 <\/em>Pero precisamente porque era Dios qued\u00f3 clavado en la cruz\u2026<\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos y pensadores siempre se han burlado de nuestra religi\u00f3n cristiana: a sus ojos, no puede existir algo tan absurda: \u201cla idea de un Dios crucificado\u201d. Como escribi\u00f3 San Pablo, es un esc\u00e1ndalo y una revoluci\u00f3n, que nos obliga a cuestionarnos todas las ideas que tenemos sobre Dios y sobre el sentido del sufrimiento humano\u2026<\/p>\n<p>En efecto, un Dios crucificado no es un Dios omnipotente y majestuoso, inmutable y feliz, ajeno al sufrimiento de los humanos; sino un Dios impotente y humillado que sufre con nosotros el dolor, la angustia y hasta la misma muerte. Con la Cruz, o termina nuestra fe en Dios, o nos abrimos a una comprensi\u00f3n nueva y sorprendente de un Dios que, encarnado hasta en nuestro sufrimiento, nos ama de manera incre\u00edble y \u00fanica. Ante el Crucificado empezamos a intuir que Dios, en su misterio, es alguien que sufre con nosotros.<!--more--><\/p>\n<p>Es co-sufriente; nuestra miseria le afecta y nuestro sufrimiento le salpica. No existe un Dios cuya vida transcurre, por decirlo as\u00ed, \u201cal margen de nuestras penas, l\u00e1grimas y desgracias\u201d&#8230;<\/p>\n<p>El Dios cristiano est\u00e1 en todos los Calvarios de nuestro mundo. Y nos rescata de una fe ego\u00edsta y c\u00f3moda, porque este Dios nos coloca mirando hacia el sufrimiento, el abandono y el desamparo de tantas v\u00edctimas de la injusticia y de las desgracias de los crucificados de hoy, del siglo XXI.<\/p>\n<p>Como muy bien se ha denunciado, a veces, los cristianos seguimos dando toda clase de rodeos para no toparnos con un Dios crucificado. Hemos aprendido, incluso, a levantar nuestra mirada hacia la Cruz del Se\u00f1or, desvi\u00e1ndola de los crucificados que est\u00e1n ante nuestros ojos: los cercanos, y los que, d\u00eda a d\u00eda, a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n y de las redes sociales contemplamos. Entre ellos, los refugiados y exiliados que llaman a las puertas de Europa, sin recibir ayuda; este drama ha sido calificado de \u201cverg\u00fcenza\u201d por el Papa Francisco.<\/p>\n<p>Dos cosas me atrevo a pediros en este Viernes Santo: en primer lugar, que nuestro beso al Crucificado nos ponga siempre mirando hacia quienes, cerca o lejos de nosotros, viven sufriendo.<\/p>\n<p>En segundo lugar, que aprendamos a sufrir, tanto con los dolores de Cristo como con los de nuestros hermanos crucificados de hoy, con coraz\u00f3n de Mujer Madre Buena, precisamente en este a\u00f1o en el que celebramos el 175 aniversario de la Virgen de La Soledad. Seg\u00fan la tradici\u00f3n b\u00edblico-lit\u00fargica, fueron siete los grandes dolores de Mar\u00eda; siete sus siete espadas. Lo recordamos:<\/p>\n<ul>\n<li><strong><em>.- La profec\u00eda de San Sime\u00f3n:\u00a0<\/em><\/strong><em>\u00abUna espada de dolor traspasar\u00e1 tu alma.\u00bb<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p><em> \u00a0<\/em><strong>2.- La Hu\u00edda a Egipto.\u00a0<\/strong><em>\u00abLev\u00e1ntate, toma al Ni\u00f1o y a su Madre, huye hacia Egipto y qu\u00e9date all\u00ed hasta que yo te lo diga.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><strong>3.- El Ni\u00f1o Jes\u00fas perdido durante tres d\u00edas<\/strong>.\u00a0\u00ab<em>Hijo, \u00bfpor qu\u00e9 has hecho esto con nosotros? Mira que tu padre y yo te busc\u00e1bamos angustiados.\u00bb<\/em><\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> -La dolorosa marcha hacia el Calvario.\u00a0<\/strong>\u00ab<em>\u00c9l avanz\u00f3 cargado con la cruz. Y le segu\u00eda una gran multitud del pueblo y una mujer que lloraba y se lamentaba por \u00c9l.\u00bb<\/em><\/li>\n<li><strong> -La Crucifixi\u00f3n.<\/strong><em>\u00abY cuando llegaron al lugar que se llama Calvario, lo crucificaron all\u00ed. A los pies de la cruz de Jes\u00fas estaba su Madre\u201d.<\/em><\/li>\n<li>\u00a0<strong> -El descendimiento de la cruz.<\/strong><em>\u00abJos\u00e9 de Arimatea pidi\u00f3 el cuerpo de Jes\u00fas. Y al bajarlo de la cruz, lo deposit\u00f3 en los brazos de su Madre.\u00bb<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>7.-La Sepultura.\u00a0<\/strong><em>\u00ab\u00a1Qu\u00e9 gran tristeza pesaba sobre tu coraz\u00f3n, Madre de los dolores, cuando Jos\u00e9 lo envolvi\u00f3 en lienzos finos y lo dej\u00f3 en el sepulcro.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>En este a\u00f1o Jubilar, en esos siete dolores de Mar\u00eda, podemos contemplar resumidas todas las obras de misericordia para paliar \u201clas miserias de los miserables de hoy\u201d: los perdidos en la vida, los desnortados y desorientados, los tristes y deprimidos, los hambrientos y sedientos, los migrantes y refugiados, los enfermos y moribundos, los excluidos y descartados, los encarcelados, los sin techo y sin trabajo, los drogodependientes y alcoh\u00f3licos, los prostituidos y maltratados, los violados en su dignidad y utilizados para la guerra, trasplantes clandestinos o atentados suicidas\u2026 \u00a1La lista se pod\u00eda alargar!<\/p>\n<p>Concluyo: en este Viernes Santo, ante el crucificado, dos preguntas que nazcan del coraz\u00f3n: <em>\u201cSe\u00f1or, ante tanto como has hecho por m\u00ed, \u00bfqu\u00e9 hago yo por ti y qu\u00e9 hago por los crucificados de hoy?\u201d&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Con una certeza y un deseo: <em>\u201cJes\u00fas no se cansa nunca de ti; no te canses t\u00fa de \u00c9l ni de los dem\u00e1s\u201d\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abEl Dios cristiano est\u00e1 en todos los Calvarios de nuestro mundo\u00bb Queridos hermanos sacerdotes, queridas consagradas, queridos todos: La Iglesia nos pide que, hoy, seamos breves en nuestra homil\u00eda. 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