{"id":4372,"date":"2016-03-13T19:04:40","date_gmt":"2016-03-13T19:04:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=4372"},"modified":"2016-03-13T19:04:55","modified_gmt":"2016-03-13T19:04:55","slug":"funeral-de-don-florentino-prieto-herrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/funeral-de-don-florentino-prieto-herrero\/","title":{"rendered":"Funeral de don Florentino Prieto Herrero"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong>Ra\u00fal Berzosa: \u00ab\u00c9l se sab\u00eda en manos del Se\u00f1or y que su vida estaba en el coraz\u00f3n del Buen Pastor\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Queridos p\u00e1rroco de San Crist\u00f3bal y hermanos sacerdotes; queridos familiares, especialmente muy querida Chon y querido D. Alfredo; queridos hermano pol\u00edtico, sobrinos, primos y dem\u00e1s familia; queridas consagradas de Marta y Mar\u00eda, y otras diocesanas presentes; queridos residentes de la Casa Sacerdotal; queridos todos:<\/p>\n<p>Ayer, domingo, de madrugada, D. Prudencio me comunicaba la noticia del fallecimiento de D. Floro, el sacerdote de m\u00e1s edad de nuestro presbiterio. Llev\u00e1bamos d\u00edas esperando este acontecimiento, ante el deterioro tan progresivo de su salud. El s\u00e1bado mismo, antes de acudir a pronunciar el Preg\u00f3n de Semana Santa, estuve visit\u00e1ndolo. En plan de humor, porque estaba consciente y me respond\u00eda con su mirada y con sus labios, le dije que el mejor preg\u00f3n de Semana Santa era su vida, y c\u00f3mo estaba llevando su enfermedad, y le ped\u00ed oraciones a lo que \u00e9l respondi\u00f3 afirmativamente con su cabecita. Despu\u00e9s, en un gesto simb\u00f3lico pero profundo, le dije a Chon que le diera un poco de agua o le mojara los labios. Ten\u00eda sed f\u00edsica, aunque en mi interior aflor\u00f3 otro pensamiento: ten\u00eda una sed m\u00e1s profunda de descansar en su Se\u00f1or para siempre.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 suerte para D. Floro haber realizado el tr\u00e1nsito de su vida en la Casa Sacerdotal! Acompa\u00f1ado de su inseparable Chon, cuidado por las hermanas de Marta Mar\u00eda y por el Director de la casa, D. Prudencio, rodeado de residentes y personas que le quer\u00edan con sinceridad, siempre visitado por otros hermanos sacerdotes y muchos de sus antiguos feligreses, y atendido primorosamente por su m\u00e9dico, D. Javier, a quien nunca le pagaremos todas la generosidad y desvelos mostrados hasta el \u00faltimo momento.\u00a0<!--more--><\/p>\n<p>En verdad, como obispo, me siento orgulloso de que nuestra Di\u00f3cesis posea una Casa Sacerdotal y de c\u00f3mo se vive y se muere en ella. Aunque pueda parecer exagerado, es un vivero y compendio de muchas de las obras de Misericordia, tan de actualidad en este a\u00f1o Santo Jubilar. \u00a1Ojal\u00e1 nunca se pierda este esp\u00edritu de servicio y de amor, de fraternidad y de fe!<\/p>\n<p>Nos centramos en la Palabra de Dios escuchada. En la primera, el Ap\u00f3stol Pedro ped\u00eda a los presb\u00edteros de la comunidad que cuidaran a su reba\u00f1o con mimo, no como funcionarios o por simple obligaci\u00f3n. Siempre de buena gana, con entusiasmo, sin ser interesados, y con el ejemplo de vida por delante. El Buen Pastor premiar\u00e1 a quienes as\u00ed lo hagan. D. Floro fue un ejemplo de ello. Nacido, en 1922, en Pastores, fue ordenado presb\u00edtero en 1945. Y ejerci\u00f3 su ministerio en Zamarra, Endo, Villarejo, Herguijuela, Cespedosa, Sahugo, Valdecarpintero y Atalaya. Fue Arcipreste de Martiago y Agueda y miembro del Consejo Presbiteral. Ya jubilado, desde 1991, sigui\u00f3 sirviendo en las parroquias de San Crist\u00f3bal y de San Andr\u00e9s. Un sacerdote venerable de nuestro presbiterio, con l\u00e1grimas en los ojos, me dec\u00eda ayer:<em>\u201dSe\u00f1or Obispo, toda la vida de D. Florentino se puede resumir en tres palabras: amor, misericordia y servicio. Era una persona de siempre sumar y nunca restar\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Continuamos centr\u00e1ndonos en la Palabra de Dios de este d\u00eda. Con el Salmo 22 hemos cantado <em>\u201caunque camine por ca\u00f1adas oscuras, nada temo; porque t\u00fa vas conmigo\u201d.<\/em> As\u00ed he podido comprobarlo en la vida de D. Floro. Mientras pod\u00eda gozar de una actividad normal, a\u00fan, y a pesar de su edad avanzada, le v\u00ed siempre animoso y alegre, entusiasta y vitalista, gozando de las peque\u00f1as y grandes cosas, pero sobre todo, gozando de la amistad de otras personas y de la convivencia con los hermanos sacerdotes.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l era su secreto? \u2013 \u00c9l ten\u00eda Fe sincera y era muy piadoso. \u00c9l se sab\u00eda en manos del Se\u00f1or y que su vida estaba en el coraz\u00f3n del Buen Pastor. Amante de la Virgen, fui testigo, en diversas ocasiones, con qu\u00e9 devoci\u00f3n rezaba el Rosario. Es cierto que, en ocasiones, le afloraba el genio pero hasta le ca\u00eda bien en su car\u00e1cter. Estoy seguro que, en los \u00faltimos meses de su enfermedad, en su coraz\u00f3n habr\u00e1 tenido repetido muchas veces: \u201c<em>nada temo porque t\u00fa, Se\u00f1or, vas conmigo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>En el Evangelio de San Juan, hemos escuchado hoy que el Se\u00f1or es \u201c<em>la luz del mundo\u201d.<\/em> Los sacerdotes estamos llamados a ser luz, no s\u00f3lo por haber recibido la Luz de Cristo sino por consumirnos en la Luz, al tener nuestra vida expropiada para el Se\u00f1or y para los dem\u00e1s. Al contemplar la vida de D. Floro me viene al coraz\u00f3n una an\u00e9cdota con mi hermana Ver\u00f3nica. En un momento de gran tensi\u00f3n y agobio humano me dijo: <em>\u201cParece que soy como una vela encendida, y desgast\u00e1ndose, por los dos extremos al mismo tiempo\u2026 Me pide mucho el Se\u00f1or y me pide mucho la comunidad de hermanas a la que sirvo\u201d.<\/em> As\u00ed se lo podemos aplicar a D. Floro: consumida toda su vida para el servicio ministerial, para Cristo Sacerdote, y, a la vez, servidor bueno y fiel para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, con sinceridad, tengo que exclamar, como Obispo, <em>\u201c!Qu\u00e9 buen presbiterio nos ha regalado el Se\u00f1or en Ciudad Rodrigo!\u201d<\/em>. Nos sentimos sanamente orgullosos de nuestros hermanos sacerdotes. Cada cual, con sus cualidades, contribuye a hacer de esta Tierra y de este Pueblo, la Tierra y el Pueblo de Dios. Todos nos complementamos y todos nos queremos y ayudamos, como ha quedado suficientemente patente en el caso de D. Floro.<\/p>\n<p>Tengo que recordar tambi\u00e9n que los sacerdotes no descansamos ni siquiera con la muerte: desde la llamada comuni\u00f3n de los santos, seguimos intercediendo por las personas a las que amamos y servimos en vida. Pero hay algo m\u00e1s: tenemos el compromiso de interceder para que el due\u00f1o de la Mies nos env\u00ede nuevos y santos sacerdotes. Se lo encomendamos a D. Floro. Seguro que lo har\u00e1 delante del Buen Dios. \u00a1No es casualidad que, mientras decimos \u201cadi\u00f3s\u201d a D. Floro, dos seminaristas (Miguel Angel y Efra\u00edn) hayan sido instituidos como lectores y ac\u00f3litos. Seguro que D. Floro interceder\u00e1 por ellos especialmente.<\/p>\n<p>Mis \u00faltimas palabras, primero, son para nuestra querida Chon. Tan s\u00f3lo dos: <em>\u201c\u00a1Muchas gracias!<\/em>\u201d Has sido todo para D. Floro. No te quede ning\u00fan remordimiento de conciencia. Has hecho todo y mucho m\u00e1s, incluso, de lo que pod\u00edas hacer. Has gastado por \u00e9l tu salud y tu vida. \u00a1S\u00f3lo el Se\u00f1or de la justicia y del amor te sabr\u00e1 pagar tanto bien como le has hecho! Has sido un verdadero ejemplo para nosotros. Te repito, \u201c\u00a1sinceras gracias!\u201d. Ayer mismo, cuando fui a rezar un responso en el Tanario, me impresion\u00f3 tu entereza y tu fe. Gracias, D. Alfredo, querido hermano sacerdote de D. Floro. \u00a1Qu\u00e9 suerte que Ud. seguir\u00e1 ofreciendo Misas y sufragios por \u00e9l! \u00a1Gracias por todo lo que hizo durante su vida, as\u00ed como los dem\u00e1s familiares: hermano pol\u00edtico, sobrinos y primos! \u00a1Gracias reiterativas, a los hermanos sacerdotes de la Casa Sacerdotal, y a todos los residentes de la misma, por el cari\u00f1o y la caridad que mostrasteis siempre a D. Floro! Destaco, una vez m\u00e1s a las Hermanas de Marta y Mar\u00eda y a D. Prudencio.<\/p>\n<p>Estamos celebrando la Eucarist\u00eda. D. Floro lo hizo miles de veces, incluso concelebrando hasta muy al final de su enfermedad. Como sacrificio expiatorio, pedimos al Se\u00f1or que perdone todas sus culpas y borre sus pecados, especialmente en este a\u00f1o Jubilar de la Misericordia.<\/p>\n<p>Y, al Esp\u00edritu Santo, que convertir\u00e1 el Pan y el Vino en el Cuerpo y Sangre del Se\u00f1or, le pedimos imitar el mejor ejemplo de la vida y ministerio de D. Floro y seguir caminando con esperanza y alegr\u00eda hacia la Jerusal\u00e9n Celeste en la que ya no habr\u00e1 ni llanto ni luto, ni l\u00e1grimas ni dolor, en compa\u00f1\u00eda de Mar\u00eda, Madre de los Sacerdotes, de todos los santos y santas de Dios, y de nuestros seres m\u00e1s queridos. \u00a1Que en cielo nos veamos todos! As\u00ed sea.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00ab\u00c9l se sab\u00eda en manos del Se\u00f1or y que su vida estaba en el coraz\u00f3n del Buen Pastor\u00bb Queridos p\u00e1rroco de San Crist\u00f3bal y hermanos sacerdotes; queridos familiares, especialmente muy querida Chon y querido D. 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