{"id":4254,"date":"2016-01-03T19:00:46","date_gmt":"2016-01-03T19:00:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=4254"},"modified":"2016-01-03T19:00:46","modified_gmt":"2016-01-03T19:00:46","slug":"jornada-mundial-de-la-paz-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/jornada-mundial-de-la-paz-2\/","title":{"rendered":"Jornada Mundial de la Paz"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong>Ra\u00fal Berzosa: \u00abSe necesitan leyes justas, centradas en la persona humana\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes:<\/p>\n<p>Hoy es la Jornada Mundial de la Paz. El tema elegido por el Papa Francisco ha sido \u201cHermanos, no esclavos\u201d. Recuerda, en primer lugar, la carta de san Pablo a Filem\u00f3n, en la que le pide que reciba a On\u00e9simo como hermano (Fil, 15-16). On\u00e9simo, esclavo, se convirti\u00f3 en <em>hermano<\/em> de Filem\u00f3n al hacerse cristiano.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nos remite la libro del G\u00e9nesis, donde se nos recuerda que todos tenemos un mismo Padre y formamos una sola fraternidad. Pero, por desgracia, el pecado de la separaci\u00f3n de Dios-Padre, y del hermano, se convierte en una expresi\u00f3n del rechazo de la comuni\u00f3n traduci\u00e9ndose en \u201cla cultura de la esclavitud\u201d. Por ello, la comunidad cristiana volver\u00e1 a ser el lugar de la comuni\u00f3n vivida en el amor con Dios y entre los hermanos (cf. <em>Rm<\/em> 12,10; <em>1 Ts<\/em> 4,9; <em>Hb<\/em> 13,1; <em>1 P<\/em> 1,22; <em>2 P<\/em> 1,7).<\/p>\n<p>El Papa nos recuerda, en su mensaje, que hoy no existe \u201clegalmente\u201d la esclavitud, pero s\u00ed existen m\u00faltiples rostros de esclavitud nuevos: tantos <em>trabajadores y trabajadoras, incluso menores, oprimidos<\/em>; las condiciones de vida de <em>muchos emigrantes<\/em>; las <em>personas obligadas a ejercer la prostituci\u00f3n<\/em>, entre las que hay muchos menores, y en los <em>esclavos y esclavas sexuales<\/em>; los <em>ni\u00f1os y adultos<\/em> que son v\u00edctimas del <em>tr\u00e1fico y comercializaci\u00f3n para la extracci\u00f3n de \u00f3rganos<\/em>, para ser <em>reclutados como soldados<\/em>, para la <em>mendicidad<\/em>, para actividades ilegales como la <em>producci\u00f3n o venta de drogas<\/em>, o para <em>formas encubiertas de adopci\u00f3n internacional<\/em>. El Papa recuerda, finalmente, a todos los secuestrados y encerrados en cautividad por <em>grupos terroristas<\/em>, puestos a su servicio como combatientes o, sobre todo las ni\u00f1as y mujeres, como esclavas sexuales. Muchos de ellos desaparecen, otros son vendidos varias veces, torturados, mutilados o asesinados.<!--more--><\/p>\n<p>El Papa se pregunta cu\u00e1les son \u201calgunas de las causas profundas de las esclavitudes de hoy\u201d. Responde que, hoy como ayer, en la ra\u00edz de la esclavitud se encuentra una concepci\u00f3n de la persona humana que admite el que pueda ser tratada como \u201cun objeto\u201d. Junto a esta causa del rechazo de la humanidad del otro, hay otras: la <em>pobreza<\/em>, el subdesarrollo y la exclusi\u00f3n, especialmente cuando se combinan con la <em>falta de acceso a la educaci\u00f3n<\/em> o con una realidad caracterizada por las <em>escasas, por no decir inexistentes, oportunidades de trabajo<\/em>. Hay que incluir tambi\u00e9n la <em>corrupci\u00f3n<\/em> de quienes est\u00e1n dispuestos a hacer cualquier cosa para enriquecerse. Y, tambi\u00e9n, los <em>conflictos armados<\/em>, la <em>violencia<\/em>, el <em>crimen<\/em> y el <em>terrorismo<\/em>.<\/p>\n<p>El Papa Francisco nos hace una llamada para asumir un \u201cc<em>ompromiso com\u00fan en orden a derrotar la esclavitud\u201d:<\/em> Los <em>Estados<\/em> deben vigilar para que su legislaci\u00f3n nacional en materia de migraci\u00f3n, trabajo, adopciones, deslocalizaci\u00f3n de empresas y comercializaci\u00f3n de los productos elaborados mediante la explotaci\u00f3n del trabajo, respete la dignidad de la persona. Se necesitan leyes justas, centradas en la persona humana.<\/p>\n<p>Las <em>organizaciones intergubernamentales<\/em>, de acuerdo con el principio de subsidiariedad, est\u00e1n llamadas a implementar iniciativas coordinadas para luchar contra las redes transnacionales del crimen organizado que gestionan la trata de personas y el tr\u00e1fico ilegal de emigrantes.<\/p>\n<p>Las <em>empresas <\/em>tienen el deber de garantizar a sus empleados condiciones de trabajo dignas y salarios adecuados, pero tambi\u00e9n han de vigilar para que no se produzcan en las cadenas de distribuci\u00f3n formas de servidumbre o trata de personas. A la responsabilidad social de la empresa hay que unir la <em>responsabilidad social del consumidor<\/em>. Pues cada persona debe ser consciente de que \u00abcomprar es siempre un acto moral, adem\u00e1s de econ\u00f3mico\u201d.<\/p>\n<p>Las <em>organizaciones de la sociedad civil<\/em>, por su parte, tienen la tarea de sensibilizar y estimular las conciencias acerca de las medidas necesarias para combatir y erradicar la cultura de la esclavitud.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, la Santa Sede, acogiendo el grito de dolor de las v\u00edctimas de la trata de personas y la voz de las congregaciones religiosas que las acompa\u00f1an hacia su liberaci\u00f3n, ha multiplicado los llamamientos a la comunidad internacional para que los diversos actores unan sus esfuerzos y cooperen para poner fin a esta plaga. en en los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n<p>En resumen, el Papa Francisco nos pide \u201cglobalizar la fraternidad; y no la esclavitud ni la indiferencia\u201d<\/p>\n<p>Pone como ejemplo la historia de Josefina Bakhita, la santa proveniente de la regi\u00f3n de Darfur, en Sud\u00e1n, secuestrada cuando ten\u00eda nueve a\u00f1os por traficantes de esclavos y vendida a due\u00f1os feroces. A trav\u00e9s de sucesos dolorosos lleg\u00f3 a ser \u00abhija libre de Dios\u00bb, mediante la fe vivida en la consagraci\u00f3n religiosa y en el servicio a los dem\u00e1s, especialmente a los peque\u00f1os y d\u00e9biles. Esta Santa, que vivi\u00f3 entre los siglos XIX y XX, es hoy un testigo ejemplar de esperanza para las numerosas v\u00edctimas de la esclavitud y un apoyo en los esfuerzos de todos aquellos que se dedican a luchar contra esta \u00abllaga en el cuerpo de la humanidad contempor\u00e1nea, una herida en la carne de Cristo\u201d.<\/p>\n<p>El Papa nos invita a cada uno, seg\u00fan su puesto y responsabilidades, a realizar gestos de fraternidad con los que se encuentran en un estado de sometimiento. Aunque debemos reconocer que estamos frente a un fen\u00f3meno mundial que sobrepasa las competencias de una sola comunidad o naci\u00f3n. Para derrotarlo, se necesita una movilizaci\u00f3n de una dimensi\u00f3n comparable a la del mismo fen\u00f3meno. Dios nos pedir\u00e1 cuentas a cada uno de nosotros: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 has hecho con tu hermano?<\/em>\u201d (cf. <em>Gn<\/em> 4,9-10).<\/p>\n<p>Que la Virgen Mar\u00eda, ejemplo de \u201crespuesta de prontitud\u201d hacia el hermano, y el Esp\u00edritu Santo, con su luz y con su fuerza nos iluminen en la l\u00ednea de los solicitado por el Papa Francisco.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abSe necesitan leyes justas, centradas en la persona humana\u00bb Queridos hermanos sacerdotes: Hoy es la Jornada Mundial de la Paz. El tema elegido por el Papa Francisco ha sido \u201cHermanos, no esclavos\u201d. 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