{"id":3889,"date":"2015-10-15T19:41:22","date_gmt":"2015-10-15T19:41:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=3889"},"modified":"2015-10-15T19:41:22","modified_gmt":"2015-10-15T19:41:22","slug":"clausura-ano-teresiano-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/clausura-ano-teresiano-2\/","title":{"rendered":"Clausura A\u00f1o Teresiano"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong>Ra\u00fal Berzosa: \u00abContin\u00faa muy actual la herencia de Santa Teresa porque queremos, como ella, una Iglesia vital, din\u00e1mica y misionera, sanamente plural y sinodal\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes, querida comunidad de madres carmelitas, queridos todos:<\/p>\n<p>Vamos a clausurar el a\u00f1o teresiano. Y lo hacemos poniendo en nuestros labios y coraz\u00f3n el mensaje escuchado en las lecturas de hoy: \u201c<em>Con sabidur\u00eda e inteligencia\u201d,<\/em> como se nos recordaba en la Primera. \u201c<em>Con mansedumbre y humildad\u201d<\/em>, como reflejaba el Evangelio de San Mateo. Pero sin miedo a<em> \u201cCantar las maravillas de Dios, en medio de la asamblea\u201d, <\/em>como hemos repetido en el salmo 88.<\/p>\n<p>Durante todo un a\u00f1o, La Santa, nacida el 28 de marzo de 1515, nos ha brindado la oportunidad de celebrar su quinto centenario. No voy a repetir lo que he venido diciendo. Brevemente, al hilo de sus principales obras, os quisiera dejar una especie de testamento \u201creformador\u201d o de \u201cverdadera conversi\u00f3n\u201d para nuestra iglesia de hoy. Se tratar\u00eda de responder a esta pregunta: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 nos queda como herencia de la santa abulense, en estos momentos hist\u00f3ricos, para reformar y renovar nuestras comunidades cristianas?\u201d.<\/em> Precisamente en estos momentos hist\u00f3ricos en que estamos viviendo los frutos de la Asamblea Diocesana. Deseo insistir hoy en la dimensi\u00f3n de renovaci\u00f3n comunitaria, porque tal vez, durante este a\u00f1o teresiano, hemos subrayado m\u00e1s los aspectos de renovaci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>Comenzamos por el <em>Libro de la Vida,<\/em> escrito en 1562. Nos hablar\u00eda de \u201c<em>renovar la vitalidad eclesial\u201d.<\/em> A veces mostramos una cara de la Iglesia, mortecina, adormecida, envejecida y decadente. El libro de la Vida tiene un tono vital, entusiasta, optimista, atractivo, porque, en dicho libro de la Vida de la Santa, se trasluce el Esp\u00edritu Santo que todo lo renueva. Incluso es capaz de hacer que una religiosa, Teresa, tras quince a\u00f1os de vida consagrada, y a la edad de 52, se convierta en fundadora de algo nuevo y fecundo. Hermanas y hermanos, primera lecci\u00f3n: la Iglesia, por el Esp\u00edritu, siempre es joven<em>\u2026\u201d\u00bfSomos nosotros los viejos y est\u00e9riles?\u201d,<\/em> como nos preguntaba el escritor franc\u00e9s Bernanos. Pidamos al Esp\u00edritu, como primera lecci\u00f3n, no perder la vitalidad eclesial que Santa Teresa refleja en el libro de su Vida.<!--more--><\/p>\n<p>Segundo libro, <em>Camino de perfecci\u00f3n<\/em>, escrito en 1573. Nos habla del \u201cdinamismo de la Iglesia\u201d, de estar siempre en camino y de sentirnos peregrinos\u2026 Pero, \u201c\u00bfhacia d\u00f3nde?\u201d\u2026 -Hacia donde nuestro coraz\u00f3n nos reclama felicidad y plenitud. Es una buena lecci\u00f3n de la Santa para este momento cultural donde parece primar el desconcierto, la superficialidad, la rutina, la aceleraci\u00f3n est\u00e9ril o la fragmentaci\u00f3n y la divisi\u00f3n. El Papa Francisco nos viene hablando de la necesidad de un nuevo \u201cdinamismo misionero y evangelizador\u201d, de una Iglesia que no se instala, siempre en salida, en \u00e9xodo y en camino, para llegar a todos y al coraz\u00f3n de todos y, as\u00ed, anunciarles d\u00f3nde est\u00e1 la novedad de hoy, de ayer y de siempre: el encuentro existencial y personal con Jesucristo. Es una Iglesia, cuyo peregrinaje final culmina en la Jerusal\u00e9n celestial. Esta es la segunda lecci\u00f3n para nosotros, a la luz de la Santa: la Iglesia siempre es din\u00e1mica, en camino; siempre descubriendo los nuevos senderos que Dios nos marca desde los signos de los tiempos y que concluyen en una Vida sin fin.<\/p>\n<p>La tercera obra son <em>Las Moradas o Castillo Interior<\/em>, fechada en el a\u00f1o 1577. Nos habla de un \u201csano pluralismo en la Iglesia\u201d. En efecto, la Iglesia no s\u00f3lo se renueva por la vitalidad interna y el dinamismo exterior, sino por el reconocimiento y fortalecimiento, en ella, de todos los dones, carismas y funciones que el Esp\u00edritu nos regala. Somos una Iglesia sinodal y corresponsable. Somos como una orquesta en la que todos tenemos un papel importante y, a la vez, diferente. La Iglesia es el hogar de todos. La Iglesia, como nos repite tambi\u00e9n el Papa Francisco, no es una \u201caduana ni una controladora\u201d de todo. Ni es un \u00e1mbito en el que las mayor\u00edas se imponen y las minor\u00edas se bloquean. Somos fraternidad, somos comuni\u00f3n. Esto es mucho m\u00e1s que una democracia. Esta es la tercera lecci\u00f3n para reformar la Iglesia: respetar la sana y necesaria pluralidad, fruto y regalo del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Finalmente, la cuarta obra, <em>Las Fundaciones,<\/em> escrita entre 1573 y 1582, nos habla de necesarias \u201cestructuras o \u00e1mbitos eclesiales\u201d. La Santa fund\u00f3 m\u00e1s de doce \u201cpalomarcitos o conventos\u201d. donde no s\u00f3lo se buscaba una espiritualidad individual y personal sino colectiva y fraterna. Toda ella centrada en la Palabra de Dios y en la vivencia existencial de la Eucarist\u00eda, que llevaba a vivir con exquisitez y compromiso la caridad cristiana. As\u00ed tienen que ser nuestras comunidades renovadas: por un lado, mirada fija y directa al Se\u00f1or, que se nos revela cada d\u00eda en la Escritura y en los Sacramentos; y, por otro lado, mirada fija al Se\u00f1or \u201cen los hermanos y hermanas del camino\u201d, los cercanos y los alejados. Porque vivimos, en forma de cruz, dos realidades inseparables y complementarias: verticalmente, hacia Dios, y horizontalmente, hacia los hermanos. En nuestras comunidades se deben equilibrar las cuatro dimensiones de la Iglesia: comuni\u00f3n-comunidad, anuncio misionero, celebraci\u00f3n y compromiso de la caridad.<\/p>\n<p>Queridos todos: si la Iglesia renueva, como Santa Teresa, su vitalidad, su dinamismo misionero, su sinodalidad y sus estructuras, nos llover\u00e1n cr\u00edticas y voces en contra. \u00a1Qu\u00e9 importa!. \u00bfSab\u00e9is lo que lleg\u00f3 a escribir de la Santa, en 1578, el Nuncio Felipe Sega?: <em>\u201cTeresa es una f\u00e9mina inquieta, andariega, desobediente y contumaz, que a t\u00edtulo de devoci\u00f3n inventaba malas doctrinas, andando fuera de clausura, contra el orden del Concilio Tridentino y preados, ense\u00f1ando como maestra contra lo que San Pablo ense\u00f1\u00f3 mandando que las mujeres no ense\u00f1asen\u201d. <\/em>Gracias a Dios, ni el Esp\u00edritu Santo, ni la Iglesia, le dieron la raz\u00f3n a este ilustre prelado. Contin\u00faa muy actual la herencia de Santa Teresa, despu\u00e9s de quinientos a\u00f1os, porque queremos, como ella, lo repito, una Iglesia vital, din\u00e1mica y misionera, sanamente plural y sinodal y con estructuras que sirvan para transparentar al Se\u00f1or y vivir la fraternidad genuinamente cristiana.<\/p>\n<p>Concluyo: El d\u00eda 21 de septiembre, el Papa Francisco hablaba a los j\u00f3venes de Cuba. Su discurso se centr\u00f3 en tres palabras: <em>so\u00f1ar, comuni\u00f3n y esperanza en el camino.<\/em> Hacemos nuestras dichas palabras, como resumen y actualizaci\u00f3n del mensaje de Santa Teresa hoy.<\/p>\n<p>Tenemos que so\u00f1ar, como la Santa, <em>\u201cporque las personas tenemos dos ojos: uno de carne y otro de cristal. Con el ojo de carne vemos lo que miramos, con el ojo de cristal vemos lo que so\u00f1amos\u201d.<\/em> Quien no es capaz de so\u00f1ar s\u00f3lo est\u00e1 encerrado en s\u00ed mismo. Cuanto m\u00e1s grande sea la capacidad de so\u00f1ar, aunque la vida nos deje a mitad de camino, m\u00e1s camino se ha recorrido\u2026.<\/p>\n<p>Tenemos que buscar siempre, como Santa Teresa, la unidad, la comuni\u00f3n, que requiere corazones abiertos y mentes abiertos. Hay que hablar, mucho y bien, de lo que tenemos en com\u00fan y, al mismo tiempo, de las cosas diferentes; siempre buscando el bien eclesial y el bien com\u00fan social. A esto se llama \u201camistad social\u201d y \u201camistad eclesial\u201d. Cuando s\u00f3lo hay divisi\u00f3n, en la sociedad o en la Iglesia, hay muerte en el alma; porque estamos matando la capacidad de unir y la fraternidad.<\/p>\n<p>Y, finalmente, hacer posible la esperanza en el camino, como Santa Teresa. Que no es tarea f\u00e1cil; porque implica sufrimiento y esfuerzo cotidianos y, adem\u00e1s, tiene que ser compartida. La esperanza, como la libertad, no se puede recorrer en solitario. Un proverbio africano dice: <em>\u201cSi quieres ir de prisa, camina solo; pero si quieres llegar lejos, camina acompa\u00f1ado\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Pedimos, en este d\u00eda, al Esp\u00edritu Santo, no s\u00f3lo caminar con los hermanos que est\u00e1n a nuestro lado, sino con Santa Mar\u00eda, la Virgen, con San Jos\u00e9, con la propia Santa Teresa y con tantos santos y santas carmelitas, verdaderos hermanos mayores nuestros e intercesores. Que as\u00ed sea.<\/p>\n<p>Unas palabras finales de sincero agradecimiento a las madres carmelitas, que nos han acogido tantas veces en esta casa, y a las hermanas teresianas. La Santa os lo pague con nuevas y santas vocaciones. Gracias a D. Rafael y D. Jos\u00e9 Mar\u00eda, y a todos los sacerdotes de Ciudad Rodrigo, por el servicio prestado d\u00eda a d\u00eda. Que tambi\u00e9n la Santa os bendiga.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abContin\u00faa muy actual la herencia de Santa Teresa porque queremos, como ella, una Iglesia vital, din\u00e1mica y misionera, sanamente plural y sinodal\u00bb Queridos hermanos sacerdotes, querida comunidad de madres carmelitas, queridos todos: Vamos a clausurar el a\u00f1o teresiano. 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