{"id":3861,"date":"2015-10-04T18:44:52","date_gmt":"2015-10-04T18:44:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=3861"},"modified":"2015-10-05T17:40:18","modified_gmt":"2015-10-05T17:40:18","slug":"en-las-clarisas-y-en-las-franciscanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/en-las-clarisas-y-en-las-franciscanas\/","title":{"rendered":"En las Clarisas y en las Franciscanas"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong>Ra\u00fal Berzosa: \u00abSan Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, nos repiten y muestran con su vida que la existencia m\u00e1s plena y gozosa es la dedicada a los dem\u00e1s, especialmente a los m\u00e1s necesitados\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes, querida comunidad, queridos todos:<\/p>\n<p>Agradezco muy sinceramente esta oportunidad que se me ha otorgado de presidir esta celebraci\u00f3n, en el d\u00eda grande de San Francisco. Deseo unir tres realidades: San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa de Jes\u00fas y el Papa Francisco, bajo el tema \u201cfraternidad y pobreza\u201d. No por casualidad sois llamadas \u201cdamas e hijas pobres\u201d.<\/p>\n<p>Si me ped\u00eds que resuma, dentro de la m\u00e1s sana tradici\u00f3n cat\u00f3lica, c\u00f3mo afrontar el tema de la pobreza, y siempre en relaci\u00f3n a la comunidad, lo har\u00eda con una especie de br\u00fajula se\u00f1alando a modo de cuatro puntos cardinales:<\/p>\n<p>&#8211; <em>Norte,<\/em> es pobre de verdad quien ha descubierto a Dios como su \u00fanico y principal tesoro, y por quien, como se narra en el Evangelio, ha vendido y dejado todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p><em>&#8211; Sur,<\/em> es pobre quien vive el estilo del evangelio, como lo vivieron Jesucristo y los primeros disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>&#8211; <em>Este,<\/em> es pobre quien pone todos sus bienes y sus dones al servicio de una fraternidad, de una comunidad.<\/p>\n<p><em>&#8211; Oeste<\/em>, es pobre quien est\u00e1 al servicio y donaci\u00f3n de los m\u00e1s pobres y necesitados.<\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, nos dan ejemplo de todo ello. Por eso, permitidme que, brevemente, en forma de dec\u00e1logo, haga un parang\u00f3n entre los tres:<\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, cada cual en su tiempo, han luchado, en primer lugar, en favor de los marginados, de los \u201cdescartados y sobrantes\u201d de su tiempo. San Francisco, en favor de los laicos. Santa Teresa, especialmente en favor de la mujer. El Papa, a favor de los pobres, del Norte y del Sur. Y, todos, como se afirma en <em>Evangelii Gaudium (nn. 186-216),<\/em> para conseguir la inclusi\u00f3n e integraci\u00f3n social de los m\u00e1s marginados y excluidos.<!--more--><\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, creen y viven a Jesucristo como su tesoro m\u00e1s valioso y m\u00e1s preciado. Hacen realidad que <em>\u201calguien comienza a ser cristiano no por una idea bonita o por una moral, sino por el encuentro personal y sincero con Jesucristo\u201d,<\/em> como afirm\u00f3 Benedicto XVI y nos ha recordado recientemente el Papa Francisco<em>.<\/em><\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, creen y viven de la Providencia de Dios. En su vida, son austeros, sacrificados, y recios. Hacen realidad lo que San Francisco ped\u00eda a sus hermanos: <em>\u201cpredicad siempre con el ejemplo y, si luego es necesario, con la palabra\u201d.<\/em> Que la vida vaya por delante. No hay mejor predicador que \u201cfray ejemplo\u201d.<\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, creen en la fraternidad, en lo comunitario y, en ella, derramar generosamente lo que somos y lo que tenemos, como si de nuevo nos dijera San Francisco: <em>\u201csed, unos para los otros, esposos fecundados por el Esp\u00edritu Santo, madres para daros a luz a Jesucristo y hermanos para vivir el evangelio\u201d.<\/em> Santa Teresa hablaba de \u201cpalomarcitos\u201d donde sus monjas, a diferencia de los hombres y mujeres del mundo, no son entre ellos contrincantes ni rivales sino amigos y hermanos.<\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, nos repiten y muestran con su vida que la existencia m\u00e1s plena y gozosa es la dedicada a los dem\u00e1s, especialmente a los m\u00e1s necesitados. Con dos advertencias: por un lado, que s\u00f3lo desde Jesucristo los pobres no ser\u00e1n nunca manipulados, sino respetados profundamente en su dignidad; y, por otro lado, que los pobres tienen derecho no s\u00f3lo a la asistencia material de pan, abrigo o cobijo, sino a que se los evangelice y as\u00ed puedan vivir el gran tesoro de la fe en Jesucristo.<\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, destacan la dignidad \u00fanica de cada persona, incluidos los m\u00e1s pobres y necesitados. Ellos, como nosotros, no s\u00f3lo somos criaturas e hijos de Dios sino \u201cla carne\u201d del mismo Cristo. En el caso de los sufrientes, una carne herida y llagada. \u00a1Que no nos roben los pobres!, gritan Teresa y Francisco: no son de nadie ni nadie los puede manipular o jugar con ellos. Al final, nos van a examinar de amor y de las obras de misericordia (Mt, 25).<\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, piden una iglesia \u201creformada y convertida\u201d desde los pobres y para los pobres. Para ello, hay que quitar toda la hojarasca y barroquismo que impide que los dem\u00e1s vean el mejor y mayor tesoro que tiene la Iglesia: a Jesucristo y sus pobres. Hay que buscar siempre la transparencia y el bien com\u00fan, que producen comuni\u00f3n y paz. Y, adem\u00e1s, no avergonzarnos de que los pobres sientan la Iglesia como su propio hogar. No tengamos miedo a limpiar de estorbos, personales y comunitarios, lo que impide predicar y mostrar a Jesucristo, nuestro verdadero y m\u00e1s valioso tesoro y a llegar a los m\u00e1s pobres. Se necesita coraje y valent\u00eda.<\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, nos piden estar al lado de los m\u00e1s necesitados, aunque \u201cnos accidentemos\u201d o nos cueste l\u00e1grimas y sangre. A veces, tendremos que ir delante; otras, en medio; e, incluso, detr\u00e1s. Practicar las obras de misericordia no es s\u00f3lo gastar tiempo y dinero sino toda nuestra vida en ello. Recordemos lo que afirmaba San Vicente Paul a sus hermanas consagradas y que repiti\u00f3 San Juan Pablo II en <em>\u201cNovo Millennio Ineunte\u201d,<\/em> n 50: \u201c<em>Los pobres s\u00f3lo nos perdonar\u00e1n la vejaci\u00f3n de darlos pan, abrigo o dinero, por el amor y la autenticidad que pongamos en ello\u201d.<\/em><\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, nos recuerdan que en el tema de vivir o no la pobreza est\u00e1 en juego la credibilidad misma de la Iglesia y del cristianismo. Adem\u00e1s, el vivir la pobreza y en la verdadera pobreza del Evangelio, nos producen sana alegr\u00eda y profunda esperanza.<\/p>\n<p>San Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, subrayan, finalmente, que vivir en pobreza evang\u00e9lica hace que siempre est\u00e9 en \u201csalida, en camino, en \u00e9xodo, en peregrinaje\u201d, ligera de equipaje\u2026 \u00a1Para testimoniar que caminamos a la Jerusal\u00e9n celestial y que el sentido de nuestra existencia no es \u201cautorreferencial o de conservaci\u00f3n ego\u00edsta, oliendo a cerrado! Ambos, Santa Teresa y el Papa Francisco, nos invitan a ir a las periferias existenciales y geogr\u00e1ficas a llevar la Buena Nueva del Evangelio.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s. Hemos escuchado en la primera lectura de este d\u00eda, del libro del G\u00e9nesis y en el Evangelio de San Marcos, que <em>\u201cen el matrimonio tienen que ser los c\u00f3nyuges como una sola carne y que lo que Dios ha unido no lo pueden separar los hombres\u201d.<\/em> Vamos a atribuirlo a nuestra comunidad: tenemos que ser una sola alma y vivir de tal modo la fraternidad que creamos de verdad que ha sido llamada y obra de Dios, y no nuestra, quien nos ha unido para siempre en esta casa. Porque, como nos dec\u00eda la Carta a los Hebreos, \u201c<em>el Santificador y los santificados, es decir, el que consagra y los consagrados, procedemos todos de la misma realidad\u201d. <\/em>Ojal\u00e1 que todo lo que hemos contemplado sobre la fraternidad y la pobreza lo hagamos vida en nuestra vida d\u00e9cada d\u00eda. Pedimos a la Virgen pobre de Nazaret, Santa Mar\u00eda, a San Francisco y Santa Clara, a Santa Teresa y todos los santos y santas franciscanos, que nos acompa\u00f1en y <em>\u201cnos bendigan todos los d\u00edas de nuestra vida\u201d, <\/em>como hemos cantado en el Salmo 127. As\u00ed sea.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abSan Francisco de As\u00eds, Santa Teresa y el Papa Francisco, nos repiten y muestran con su vida que la existencia m\u00e1s plena y gozosa es la dedicada a los dem\u00e1s, especialmente a los m\u00e1s necesitados\u00bb Queridos hermanos sacerdotes, querida comunidad, queridos todos: Agradezco muy sinceramente esta oportunidad que se me ha otorgado de &#8230; <a title=\"En las Clarisas y en las Franciscanas\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/en-las-clarisas-y-en-las-franciscanas\/\" aria-label=\"M\u00e1s en En las Clarisas y en las Franciscanas\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3861"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3861"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3861\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3865,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3861\/revisions\/3865"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3861"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3861"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3861"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}