{"id":3786,"date":"2015-09-19T23:18:36","date_gmt":"2015-09-19T23:18:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=3786"},"modified":"2015-09-19T23:19:54","modified_gmt":"2015-09-19T23:19:54","slug":"curso-pastoral-2015-2016-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/curso-pastoral-2015-2016-2\/","title":{"rendered":"Curso Pastoral 2015-2016"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?attachment_id=3787\" rel=\"attachment wp-att-3787\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-3787\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IMG_2001-800x600.jpg\" alt=\"IMG_2001\" width=\"547\" height=\"411\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IMG_2001-800x600.jpg 800w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IMG_2001-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IMG_2001.jpg 1632w\" sizes=\"(max-width: 547px) 100vw, 547px\" \/><\/a>Ra\u00fal Berzosa: \u00bb Necesitamos vivir en los pueblos y pisar sus calles, tocando la vida de la gente; estar con los ojos abiertos y mirar la vida de los nuestros como el Se\u00f1or nos\u00a0mira\u00bb.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes, queridas consagradas, queridos laicos cualificados en las diversas tareas diocesanas, queridos todos:<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>En el mes de Junio pasado, en un encuentro con el Colegio de Arciprestes, realizamos una revisi\u00f3n del curso. All\u00ed se destac\u00f3 que, lo que m\u00e1s nos ayud\u00f3 en el a\u00f1o pastoral pasado, fueron los momentos de oraci\u00f3n (personal y compartida), el estudio y di\u00e1logo sobre <em>Evangelii Gaudium, <\/em>las <em>Propuestas de la Asamblea Diocesana,<\/em> y los propios encuentros arciprestales (ordinarios y m\u00e1s extraordinarios con la presencia del Obispo y el Vicario de Pastoral). Sin olvidar la experiencia de las Catequesis de la Comunidad.<\/p>\n<p>A la pregunta obligada, <em>\u201c\u00bfqu\u00e9 nos ayudar\u00eda m\u00e1s en el futuro?,\u201d<\/em> se respondi\u00f3, con gozo, que el seguir conociendo el Evangelio, y el centrarnos en el Evangelio en los retiros arciprestales, porque puede remover nuestras vidas y, desde ah\u00ed, podremos mirar a nuestras gentes como Jes\u00fas. Al mismo tiempo, debemos cuidar las celebraciones de la Eucarist\u00eda<em>, <\/em>y continuar con los encuentros de la Palabra, denominados <em>\u201cCatequesis de la Comunidad\u201d<\/em>; siempre realizados con esmerada preparaci\u00f3n y dedicaci\u00f3n. Finalmente, se insist\u00eda en forjar comunidades que ofreciesen vida, y no s\u00f3lo ritos, costumbres o servicios religiosos. Tenemos que vivir m\u00e1s fraternalmente.<\/p>\n<p>Se matizaba que no nos creamos ni seamos una especie de \u00e9lite superior o desencarnada de nuestro ambiente: somos <em>\u201ccon y para los dem\u00e1s\u201d;<\/em> somos Pueblo, al estilo de Jes\u00fas: cercanos, humildes, servidores; firmes, discretos, transparentes, respetuosos, fraternos, sobrellev\u00e1ndonos con amor\u2026 Nos debemos a los dem\u00e1s; \u00e9sa es la vida propia del disc\u00edpulo misionero. Necesitamos vivir en los pueblos y pisar sus calles, tocando la vida de la gente; estar con los ojos abiertos y mirar la vida de los nuestros como el Se\u00f1or nos mira. Necesitamos reconocer que en cada persona est\u00e1 Dios y todos son dignos de nuestra entrega. Tendremos que prestar atenci\u00f3n especial a los enfermos, a los solos, y a los m\u00e1s necesitados, compartiendo con ellos nuestro tiempo y hasta nuestros bienes si fuere necesario. Tenemos que orar la vida de las personas, y orar con y para ellos; y buscar el modo de atraer a nuevos participantes en nuestros encuentros y a los alejados. Sin olvidar el potenciar siempre los equipos apost\u00f3licos y las fraternidades.<!--more--><\/p>\n<p>En dicho encuentro de arciprestes, me permit\u00ed tambi\u00e9n, como obispo, padre y hermano, pronunciar algunas palabras que quieren ser como claves para iluminar, con fe y esperanza, el tiempo que nos viene, el \u201ckair\u00f3s de gracia\u201d del nuevo curso pastoral.<\/p>\n<p>En primer lugar, en este momento de la historia hemos de <em>diferenciar \u201cpueblo y comunidad parroquial\u201d,<\/em> si queremos saber situarnos como Iglesia del Se\u00f1or en esta hora de la sociedad. Ojal\u00e1 todo el Pueblo pudiera ser un d\u00eda la comunidad cristiana. Pero no nos enga\u00f1emos: potenciar solamente \u201clos encuentros de masas\u201d es enga\u00f1oso; se pueden convertir en una especie de \u201cglobos puntuales\u201d, de \u201cfuegos de artificio\u201d. El trabajo pastoral, en grupos o peque\u00f1as comunidades de referencia, es mucho m\u00e1s rico, y es fermento de sal y de luz. Este modelo de pastoral sirve para que la masa del pueblo tome conciencia de lo que tiene que llegar a ser como cristianos adultos, conscientes y corresponsables; en resumen, una mejor comunidad de disc\u00edpulos misioneros.<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em>En segundo lugar,<em> debemos apostar por las reuniones-encuentros <\/em>de grupos parroquiales y arciprestales \u201cde base\u201d, y apostar por el tipo de pastoral que ello genera, sin abandonar la gran masa sino tratando de pasar de masa a \u201ccomunidad cristiana\u201d.<\/p>\n<p>Y, en tercer lugar, <em>se nos pide una conversi\u00f3n<\/em> sincera en orden a renovar nuestra concepci\u00f3n y comprensi\u00f3n de la Iglesia, de la pastoral misma, y hasta del ministerio presbiteral. Todo ello desde la clave de \u201ccomuni\u00f3n-misionera\u201d del Papa Francisco: una \u201cIglesia de Jesucristo en salida\u201d, que huela a \u201cPastor\u201d y a \u201coveja\u201d.<\/p>\n<p>Para hacer posible lo anterior, <em>sugiero a modo de Tres propuestas cruciales:<\/em><\/p>\n<p>&#8211; No tenemos que pensar en hacer s\u00f3lo \u201cgrandes cosas\u201d; sino entrar en la \u201cm\u00edstica de lo peque\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; En la actividad pastoral tenemos que hacer de \u201clo ordinario lo extraordinario\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; No es s\u00f3lo hora de dar respuestas, sino la hora de suscitar, en el hombre y la mujer de hoy, preguntas; y, a la vez, dejarnos interpelar por las nuevas preguntas socio-culturales que est\u00e1n naciendo. Hay que evitar dar respuestas a preguntas que nadie se hace hoy. Conscientes, a veces, de que cuando cre\u00edamos tener todas las respuestas nacieron preguntas totalmente nuevas.<\/p>\n<p>Permitidme un<em> doble recuerdo final,<\/em> que debe empapar todo nuestro quehacer durante el presente curso pastoral, en continuidad con lo mejor del pasado:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Por un lado, <em>\u201cal final, nos examinar\u00e1n del amor \u201c(<\/em>Mt 25): tenemos que pasar \u201cde la opci\u00f3n\u201d por el Se\u00f1or y por el Pueblo a \u201cla pasi\u00f3n por el Se\u00f1or y por el Pueblo\u201d. El cansancio pastoral por el Se\u00f1or y por su Pueblo, es muy sano. El cansancio de tener que luchar contra el enemigo o contra uno mismo, es menos sano, aunque necesario\u2026<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Por otro lado, no olvidemos nunca que <em>somos sarmientos unidos a la Vid y que necesitan ser podados para dar m\u00e1s fruto; podados por el Se\u00f1or, por los dem\u00e1s o por la vida misma.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfMe ped\u00eds, que concrete a\u00fan m\u00e1s<em> un estilo de vida para seguir caminando con fe, con esperanza, con amor y con alegr\u00eda?:<\/em> &#8211; Os recuerdo tambi\u00e9n lo expresado al final del curso pasado: Jesucristo, en el coraz\u00f3n; la cabeza, en la vida eterna; las manos, una para acoger la Eucarist\u00eda y, otra, para atender a los m\u00e1s necesitados; los pies, pisando tierra pero \u201csobre\u201d la tierra; los ojos, uno mirando el Evangelio y, otro, la <em>Evangelii Gaudium;<\/em> y los o\u00eddos, uno escuchando las voces de las gentes de este pueblo y esta tierra y, otro, las de la catolicidad y universalidad.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s. Estamos celebrando la Eucarist\u00eda. Como repet\u00edamos en la Asamblea Diocesana, la Eucarist\u00eda simboliza toda la Di\u00f3cesis, en clave de sinodalidad-corresponsabilidad y de compromiso en la \u00fanica y misma misi\u00f3n. Adem\u00e1s de orar y celebrar juntos, visualizaremos, con palabras y s\u00edmbolos, lo que deseamos vivir juntos, en un gozoso y fecundo <em>\u201cnosotros eclesial\u201d. <\/em>\u00a1Gracias por participar! \u00a1Gracias por vuestra generosidad! A todos: desde los Arciprestes a los profesores de Religi\u00f3n; desde los Delegados a los catequistas y voluntarios de la Caridad; desde los animadores lit\u00fargicos hasta cuantos form\u00e1is parte de los Consejos. Todos somos la \u00fanica Iglesia; todos somos necesarios. Jesucristo cuenta con cada uno de nosotros y con el conjunto.<\/p>\n<p>La tarea y la misi\u00f3n no son f\u00e1ciles. Hemos escuchado en las Lecturas de hoy, en la primera, que nos costar\u00e1 sangre y l\u00e1grimas. Y el Evangelio de San Mateo nos ha recordado que tambi\u00e9n a Jes\u00fas lo entregaron a la muerte por ser servidor de todos. Pero el Salmo 53 nos ha alentado: <em>\u201cEl Se\u00f1or sostiene nuestras vidas<\/em>\u201d. Y, sin duda, como hemos proclamado en la Segunda Lectura del Ap\u00f3stol Santiago, merece la pena sembrar la paz y la justicia, las obras del Reino de Dios. \u00a1\u00c1nimo! Mi bendici\u00f3n muy especial para todos los enviados hoy en los diversos campos de la misi\u00f3n evangelizadora diocesana. Un recuerdo sincero y fraterno para nuestros enfermos y misioneros.<\/p>\n<p>Que el Esp\u00edritu Santo, principal protagonista de la misi\u00f3n evangelizadora, y Santa Mar\u00eda de la Pe\u00f1a de Francia, estrella de la nueva evangelizaci\u00f3n, junto a nuestros hermanos mayores los santos, nos acompa\u00f1en en nuestro peregrinar. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?attachment_id=3790\" rel=\"attachment wp-att-3790\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3790\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IMG_2011-300x225.jpg\" alt=\"IMG_2011\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IMG_2011-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IMG_2011.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?attachment_id=3789\" rel=\"attachment wp-att-3789\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-3789\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IMG_2013-300x225.jpg\" alt=\"IMG_2013\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IMG_2013-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IMG_2013-800x600.jpg 800w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IMG_2013.jpg 1632w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00bb Necesitamos vivir en los pueblos y pisar sus calles, tocando la vida de la gente; estar con los ojos abiertos y mirar la vida de los nuestros como el Se\u00f1or nos\u00a0mira\u00bb. 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