{"id":3776,"date":"2015-09-17T22:32:36","date_gmt":"2015-09-17T22:32:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=3776"},"modified":"2015-09-17T22:32:36","modified_gmt":"2015-09-17T22:32:36","slug":"bodas-de-plata-de-sor-carolina-manriquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/bodas-de-plata-de-sor-carolina-manriquez\/","title":{"rendered":"Bodas de plata de Sor Carolina Manr\u00edquez"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 14pt;\"><strong>Ra\u00fal Berzosa: \u00abLa alegr\u00eda no se alcanza por atajos f\u00e1ciles que eviten renuncias, sufrimientos o cruz, sino que se encuentra padeciendo trabajos y dolores\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos presb\u00edteros; querida comunidad de Franciscanas y, especialmente, querida sor Carolina; queridos todos:<\/p>\n<p>Estamos celebrando la Eucarist\u00eda, la acci\u00f3n de gracias por excelencia en la vida cristiana. Hoy, de manera muy singular, agradeciendo los 25 a\u00f1os de vida consagrada de Sor Carolina. A ella, y a esta muy querida comunidad de Franciscanas, dirijo estas palabras, nacidas del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>En la primera lectura, de la Carta a los Filipenses, el Ap\u00f3stol Pablo ha expresado algo muy bello: \u201c<em>Lo perd\u00ed todo con tal de ganar a Cristo\u201d.<\/em> Lo mismo que Sor Carolina expres\u00f3 hace ya 25 a\u00f1os. Por eso, ella y todos nosotros, con el Salmo 33, hemos cantado:<em>\u201dGustad y ved qu\u00e9 bueno es el Se\u00f1or\u201d.<\/em> Y, lo m\u00e1s importante, hoy, Sor Carolina, ha sentido muy suyas las palabras de Jes\u00fas en el Evangelio de San Juan:<em> \u201cVosotros sois mis amigos porque hac\u00e9is lo que yo os mando\u201d. <\/em>\u00a1Enhorabuena, Sor Carolina! \u00bfQu\u00e9 te quiero regalar en este d\u00eda tan especial? \u2013 Lo que el papa Francisco nos ha venido recordando desde el inicio de su pontificado<strong>. <\/strong>El Papa viene pidiendo a los consagrados tres cosas: lo primero, vivir con la alegr\u00eda de sentiros llamados y consolados, con ternura, por el Se\u00f1or. Lo segundo, no tener miedo a sufrir la cruz en la misi\u00f3n encomendada. Y, lo tercero, no descuidar la oraci\u00f3n porque la evangelizaci\u00f3n se hace de rodillas y \u00e9se es el secreto de la fecundidad de la vida apost\u00f3lica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, en este a\u00f1o jubilar teresiano<strong>, <\/strong>que estamos a punto de concluir, el Papa Francisco envi\u00f3 una carta al obispo de \u00c1vila, D. Jes\u00fas. Le hablaba de la identidad de la vida cristiana y de la de especial consagraci\u00f3n. Como un \u201cperegrinaje\u201d. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lecci\u00f3n de toda la vida y obra de la santa andariega. \u00bfPor qu\u00e9 caminos quiso llevar y quiere llevarnos el Se\u00f1or hoy, siguiendo las huellas de santa Teresa? \u2013 El Papa nos record\u00f3 cuatro senderos teresianos: el camino de la alegr\u00eda, el camino de la oraci\u00f3n, el camino de la fraternidad y el camino del propio tiempo. Los recordamos brevemente.<!--more--><\/p>\n<p>En cuanto a la alegr\u00eda, Teresa de Jes\u00fas invita a sus monjas a <em>\u00abandar alegres, sirviendo\u00bb<\/em> (Camino 18,5). La alegr\u00eda no se alcanza por atajos f\u00e1ciles que eviten renuncias, sufrimientos o cruz, sino que se encuentra padeciendo trabajos y dolores (cf. <em>Vida<\/em> 6,2; 30,8). La alegr\u00eda de santa Teresa no es egoc\u00e9nmtrica: consiste en <em>\u00abalegrarse de que se alegren todos<\/em>\u00bb (<em>Camino<\/em> 30,5), y conlleva el ponerse al servicio de los dem\u00e1s con amor desinteresado.<\/p>\n<p>La Santa, en segundo lugar, transit\u00f3 tambi\u00e9n el camino de la oraci\u00f3n, que defini\u00f3 bellamente como un <em>\u00abtratar de amistad estando muchas veces a solas con quien sabernos nos ama\u00bb<\/em> (<em>Vida<\/em> 8,5). Cuando los tiempos son \u00abrecios\u00bb, son necesarios <em>\u00abamigos fuertes de Dios\u00bb<\/em> para sostener a los flojos (<em>Vida<\/em> 15,5). Orar \u00ab<em>no consiste en pensar mucho sino en amar mucho\u00bb <\/em>(<em>Moradas<\/em> IV,1,7), en volver los ojos para mirar a quien no deja de mirarnos amorosamente y sufrirnos pacientemente (cf. <em>Camino<\/em> 26,3-4).<\/p>\n<p>La Santa nos muestra, en tercer lugar, que no podemos recorrer solos el camino, sino juntos; es la v\u00eda de la fraternidad en el seno de la Iglesia madre. Fund\u00f3 peque\u00f1as comunidades de mujeres que, a imitaci\u00f3n del \u00abcolegio apost\u00f3lico\u00bb, siguieran a Cristo viviendo sencillamente el Evangelio y sosteniendo a toda la Iglesia con una vida hecha plegaria: <em>\u00abPara esto os junt\u00f3 El aqu\u00ed, hermanas\u00bb<\/em> (<em>Camino<\/em> 2,5)\u00a1 Para vivir la fraternidad, no recomienda Teresa muchas cosas, simplemente tres: amarse mucho unas a otras, desasirse de todo, y la verdadera humildad, que \u00ab<em>aunque la digo a la postre es la base principal y las abraza todas\u00bb <\/em>(Camino 4,4).<\/p>\n<p>Y la cuarta nota del camino teresiano, recordado por el Papa es el \u201cestar siempre en camino hacia los hombres para llevarles aquel \u00abagua viva\u00bb (<em>Jn<\/em> 4,10). A Santa Teresa, su experiencia m\u00edstica no la separo del mundo ni de las preocupaciones de la gente. Ella vivi\u00f3 las dificultades de su tiempo -tan complicado- sin ceder a la tentaci\u00f3n del lamento amargo, sino m\u00e1s bien acept\u00e1ndolas en la fe como una oportunidad para dar un paso m\u00e1s en el camino. \u00a1Qu\u00e9 parecido tiene el programa de Santa Teresa, con el de la Vida Franciscana!<\/p>\n<p>Finalmente, en el a\u00f1o de la Vida Consagrada, el Papa Francisco nos ha regalado una sugerente carta, en la que comienza afirmando: <em>\u00abVosotros no solamente ten\u00e9is una historia gloriosa para recordar y contar, sino una gran historia que construir. Poned los ojos en el futuro, hacia el que el Esp\u00edritu os impulsa para seguir haciendo con vosotros grandes cosas\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>El Papa Francisco, resume de esta manera los objetivos de la Vida Consagrada: el primero, mirar al pasado con gratitud, para confesar con humildad y gran confianza la propia fragilidad y, a la vez, dar testimonio con gozo de la santidad y vitalidad de nuestras instituciones. En segundo lugar es una llamada a vivir el presente con pasi\u00f3n. Hemos de preguntarnos: Jes\u00fas, \u00bfes realmente el primero y \u00fanico amor? El A\u00f1o de la Vida Consagrada nos interpela sobre la fidelidad a consagraci\u00f3n y a la misi\u00f3n confiadas y ser \u00abexpertos de comuni\u00f3n\u00bb en una sociedad del enfrentamiento. Abrazar el futuro con esperanza quiere ser el tercer objetivo de este A\u00f1o. Una esperanza que no se basa en los n\u00fameros o en las obras, sino en aquel en quien hemos puesto nuestra confianza y para quien \u00abnada es imposible\u00bb (Lc 1,37). Es la esperanza que no defrauda.<\/p>\n<p>Si rico es el mensaje del Papa Francisco, hoy, deseo regalaros, Sor Carolina y comunidad, otras palabras con sabor y acento de mujer: las escritas por Edith Stein, Sor Benedicta de La Cruz, precisamente en motivo de una ceremonia de consagraci\u00f3n religiosa: \u201c<em>Hoy el Salvador nos pregunta a cada una de nosotras: \u00bfQuieres permanecer fiel al Crucificado? \u00a1Pi\u00e9nsalo bien!&#8230; Si te decides por Cristo, te puede costar la vida. Reflexiona tambi\u00e9n sobre lo que prometes. Profesar y renovar la profesi\u00f3n es algo muy serio. \u00bfQuiere ser pobre? &#8211; Si t\u00fa quieres ser la esposa pobre del Crucificado, tienes que renunciar sin condiciones a tu propia voluntad y no tener m\u00e1s deseo que el de cumplir la voluntad del Padre\u2026 \u00bfQuieres ser fiel a tu voto de pobreza?&#8230; Entonces debes escuchar esa voz noche y d\u00eda y seguir su mandato. Es decir, crucificar cada d\u00eda, cada hora, la voluntad y el amor propio\u2026 \u00c9l ha derramado la sangre de su coraz\u00f3n para ganar el tuyo. \u00bfQuieres seguirle en santa pureza? Entonces tu coraz\u00f3n tiene que estar libre\u2026 Jes\u00fas, el Crucificado, ser\u00e1 el \u00fanico objeto de tus anhelos, de tus deseos, de tus pensamientos. \u00bfTe asustas ante la grandeza de lo que los santos votos te exigen? No tienes por qu\u00e9 temer. Ciertamente lo que t\u00fa prometes est\u00e1 por encima de tus d\u00e9biles fuerzas. El exige tu obediencia, pues la voluntad humana es ciega y d\u00e9bil. Ella no encontrar\u00e1 el camino mientras no se abandone totalmente a la voluntad divina. \u00c9l exige la pobreza, porque las manos tienen que estar vac\u00edas de los bienes de la tierra para poder recibir los bienes del cielo. \u00c9l te exige la castidad, porque s\u00f3lo el desapego del coraz\u00f3n de todo amor terreno hace libre al coraz\u00f3n para el amor de Dios. Los brazos del Crucificado est\u00e1n extendidos para arrastrarte hasta su coraz\u00f3n. \u00c9l quiere tu vida para regalarte la suya. Los ojos del Crucificado te est\u00e1n observando, interrog\u00e1ndote y poni\u00e9ndote a prueba. \u00bfQuieres sellar de nuevo y con toda la seriedad la alianza con el Crucificado? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 tu respuesta? \u2013 \u201c\u00bfSe\u00f1or, ad\u00f3nde iremos? T\u00fa s\u00f3lo tienes palabras de vida eterna\u2019\u201d!&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed las palabras ardientes de Sor Edith Stein. Quisiera finalizar, querida Sor Carlina, con un regalo: una especie de colof\u00f3n \u201cde oro\u201d que pueda servirte para todos los a\u00f1os, \u00a1ojal\u00e1 muchos!, que el Se\u00f1or te regale como consagrada en esta comunidad.<\/p>\n<p>Que sea siempre verdad que \u00abdonde hay religiosas, hay alegr\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Que entre vosotras no se vean caras tristes ni personas descontentas, porque \u00abun seguimiento triste es un triste seguimiento\u00bb.<\/p>\n<p>Que, como consagradas, \u00abdespert\u00e9is al mundo\u00bb, porque la nota que caracteriza la vida consagrada es la profec\u00eda, y que manteng\u00e1is vivas las \u00abutop\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>Que se\u00e1is expertas en la \u00abespiritualidad de comuni\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Que salg\u00e1is de vosotras mismas para ir a las periferias existenciales y geogr\u00e1ficas.<\/p>\n<p>Que os pregunt\u00e9is sobre lo que Dios y la humanidad de hoy piden de vosotras.<\/p>\n<p>Y, me atrevo a a\u00f1adir como Pastor: que sep\u00e1is avivar vuestro \u201ccarisma fundante\u201d, en fidelidad y creatividad, para responder a los nuevos retos sociales y eclesiales de hoy.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s. Un recuerdo muy especial y sincero para tu familia de sangra, Sor Carolina, y para tantos bienhechores de este monasterio, que es un lujo para nuestra peque\u00f1a Di\u00f3cesis. Con vuestra presencia, sois signo de la catolicidad y de la riqueza de dones que el Esp\u00edritu nos regala.<\/p>\n<p>Que Santa Mar\u00eda, madre de las consagradas, nos acompa\u00f1e siempre en nuestro caminar. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abLa alegr\u00eda no se alcanza por atajos f\u00e1ciles que eviten renuncias, sufrimientos o cruz, sino que se encuentra padeciendo trabajos y dolores\u00bb Queridos hermanos presb\u00edteros; querida comunidad de Franciscanas y, especialmente, querida sor Carolina; queridos todos: Estamos celebrando la Eucarist\u00eda, la acci\u00f3n de gracias por excelencia en la vida cristiana. 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