{"id":3324,"date":"2015-03-31T09:55:54","date_gmt":"2015-03-31T09:55:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=3324"},"modified":"2015-04-17T08:56:01","modified_gmt":"2015-04-17T08:56:01","slug":"misa-crismal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/misa-crismal\/","title":{"rendered":"Misa Crismal"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-3330\" alt=\"subir 2\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-2-531x800.jpg\" width=\"191\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-2-531x800.jpg 531w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-2-199x300.jpg 199w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-2.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/><\/a><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-3331\" alt=\"subir 1\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-1-531x800.jpg\" width=\"191\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-1-531x800.jpg 531w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-1-199x300.jpg 199w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-1.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-ahora.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-3335\" alt=\"subir ahora\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-ahora.jpg\" width=\"420\" height=\"279\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-ahora.jpg 700w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/subir-ahora-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/homilia-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-3328\" alt=\"homilia 2\" src=\"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/homilia-2.jpg\" width=\"420\" height=\"279\" srcset=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/homilia-2.jpg 700w, https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/homilia-2-300x199.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span><span style=\"color: #3366ff;\"><span style=\"font-size: 18px;\"><b>Homil\u00eda<\/b><\/span><\/span><strong style=\"color: #3366ff; font-size: 18px;\">\u00a0en la Misa Crismal (Catedral, 30-3-2015)<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muy queridos hermanos sacerdotes, queridas consagradas, queridos todos:<\/p>\n<p>Sin menospreciar las lecturas de la Eucarist\u00eda de hoy, que otros a\u00f1os hemos glosado, en esta ocasi\u00f3n, como mensaje relevante, me centrar\u00e9 en las palabras que el Papa Francisco dirigi\u00f3 a los nuevos cardenales, el d\u00eda 14 de febrero de 2015. Para nosotros, como presbiterio, ofrecen un contenido relevante y significativo.<\/p>\n<p>Con el Papa, en este d\u00eda tan nuestro, podr\u00edamos recordar que el sacramento del orden ciertamente es una dignidad, pero no una distinci\u00f3n honor\u00edfica. En la Iglesia, toda presidencia proviene de la caridad, se desarrolla en la caridad y tiene como fin la caridad. Por eso, el \u00abhimno a la caridad\u00bb, de la primera carta de san Pablo a los Corintios, puede servirnos de contenido para nuestro ministerio, en este d\u00eda en el que renovamos juntos nuestras promesas. Desde el comienzo, pedimos que Mar\u00eda, nuestra Madre y Madre especial\u00edsima de los sacerdotes, nos ayude a entenderlo, con su actitud humilde y tierna, porque la caridad, don de Dios, crece donde hay humildad y ternura.<\/p>\n<p>En primer lugar, san Pablo nos dice que la caridad es \u00abmagn\u00e1nima\u00bb y \u00abbenevolente\u00bb. En efecto, cuanto m\u00e1s crece la responsabilidad en el servicio de la Iglesia, tanto m\u00e1s hay que ensanchar el coraz\u00f3n, hasta dilatarlo seg\u00fan la medida del Coraz\u00f3n de Cristo. La magnanimidad es, en cierto sentido, sin\u00f3nimo de catolicidad; es saber amar sin l\u00edmites, pero al mismo tiempo con fidelidad a las situaciones particulares y con gestos concretos. Amar lo que es grande, sin descuidar lo que es peque\u00f1o; amar las cosas peque\u00f1as en el horizonte de las grandes. La benevolencia es la intenci\u00f3n firme y constante de querer el bien, siempre y para todos, incluso para los que no nos aman.<!--more--><\/p>\n<p>El ap\u00f3stol dice tambi\u00e9n que la caridad \u00abno tiene envidia; no presume; no se engr\u00ede\u00bb. Esto es realmente un milagro de la caridad, porque los seres humanos \u2013todos, y en todas las etapas de la vida\u2013 tendemos a la envidia y al orgullo a causa de nuestra naturaleza herida por el pecado. Ni siquiera los sacerdotes somos inmunes a esta tentaci\u00f3n. Pero precisamente por eso puede resaltar todav\u00eda m\u00e1s en nosotros la fuerza divina de la caridad, porque es capaz de transformar el coraz\u00f3n, de modo que ya no eres t\u00fa el que vive, sino que Cristo vive en ti. Y Jes\u00fas es todo amor.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la caridad, \u00abno es maleducada ni ego\u00edsta\u00bb. Estos dos rasgos revelan que quien vive en la caridad est\u00e1 des-centrado de s\u00ed mismo. El que est\u00e1 auto-centrado carece de respeto, y muchas veces ni siquiera lo advierte, porque el \u00abrespeto\u00bb es la capacidad de tener en cuenta al otro, su dignidad, su condici\u00f3n, sus necesidades. El que est\u00e1 auto-centrado busca inevitablemente su propio inter\u00e9s, y cree que esto es normal, casi un deber. Este \u00abinter\u00e9s\u00bb puede estar cubierto de nobles apariencias, pero en el fondo se trata siempre de \u00abintereses personales\u00bb. En cambio, la caridad te des-centra y te pone en el verdadero centro, que es s\u00f3lo y principalmente, Cristo. Entonces s\u00ed ser\u00e1s una persona respetuosa y preocupada por el bien de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>La caridad, a\u00f1ade San Pablo, \u00abno se irrita; ni lleva cuentas del mal\u00bb. Al pastor que vive en contacto con la gente no le faltan ocasiones para enojarse. Y tal vez entre nosotros mismos tenemos el peligro de enojarnos. Tambi\u00e9n de esto nos libra la caridad. Nos libra del peligro de reaccionar impulsivamente, de decir y hacer cosas que no est\u00e1n bien; y, sobre todo, nos libra del peligro mortal de la ira acumulada, alimentada y almacenada dentro de nosotros, y que nos hace llevar cuentas del mal recibido. No. Esto no es aceptable en un hombre de Iglesia. Aunque es posible entender un enfado moment\u00e1neo, no est\u00e1 justificado el rencor perdurable. Que Dios nos proteja y nos libre de ello.<\/p>\n<p>La caridad, subraya el Ap\u00f3stol, \u00abno se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad\u00bb. El que est\u00e1 llamado al servicio de presidencia en la Iglesia debe tener un fuerte sentido de la justicia, de modo que no acepte ninguna<\/p>\n<p>injusticia, ni siquiera la que podr\u00eda ser beneficiosa para \u00e9l o \u201caparentemente\u201d para la Iglesia. Al mismo tiempo, la caridad \u00abgoza con la verdad\u00bb: \u00a1Qu\u00e9 hermosa es esta expresi\u00f3n! El hombre de Dios es aquel que est\u00e1 fascinado por la verdad y la encuentra plenamente en la Palabra y en la Carne de Jesucristo. \u00c9l es la fuente inagotable de nuestra alegr\u00eda. Que el Pueblo de Dios vea siempre en nosotros la firme denuncia de la injusticia y el servicio alegre \u201cde y a\u201d la verdad.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la caridad \u00abdisculpa sin l\u00edmites, cree sin l\u00edmites, espera sin l\u00edmites, aguanta sin l\u00edmites\u00bb. Es todo un programa de vida espiritual y pastoral. El amor de Cristo, derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo, nos permite vivir as\u00ed y ser as\u00ed: personas capaces de perdonar siempre, de dar siempre confianza, porque estamos llenos de fe en Dios y somos capaces de infundir siempre esperanza; personas que saben soportar con paciencia toda situaci\u00f3n y a todo hermano y hermana, en uni\u00f3n con Jes\u00fas, que llev\u00f3 con amor el peso de todos nuestros pecados.<\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes: el Papa nos recuerda que todo esto no viene de nosotros, sino de Dios. Dios es amor y lleva a cabo su obra si somos d\u00f3ciles a la acci\u00f3n de su Santo Esp\u00edritu. \u00a1No vamos por libre, como presb\u00edteros: somos presbiterio en una Iglesia muy concreta! Estamos incardinados en una Iglesia que, en todos los niveles, es presidida en la caridad. Recordad que nuestra santidad, como presb\u00edteros diocesanos, es precisamente el hero\u00edsmo de la caridad, de la entrega generosa hasta el extremo en todo lo que hacemos y somos.<\/p>\n<p>Queridos fieles, consagradas y laicos, que un a\u00f1o m\u00e1s nos acompa\u00f1\u00e1is en esta celebraci\u00f3n. Gracias por vuestro cari\u00f1o y atenciones hacia los hermanos sacerdotes y por vuestras oraciones. S\u00e9 que no dej\u00e1is de rezar por nosotros y por nuevas vocaciones, que tanto necesitamos. \u00a1Gracias de coraz\u00f3n!<\/p>\n<p>Un recuerdo sincero y especial para nuestros hermanos presb\u00edteros enfermos y para los que han ido a la casa del Padre desde nuestro anterior encuentro en la Misa Crismal.<\/p>\n<p>Y un recuerdo muy especial para nuestros misioneros y hermanos sacerdotes que est\u00e1n en otras Di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>Que Mar\u00eda, la Buena Madre, y todos los santos, especialmente a quienes invocamos como patronos, nos sigan acompa\u00f1ando. Y que el a\u00f1o jubilar teresiano, prolongado por el Jubileo de la Misericordia, sean de verdad fuentes de fecundas gracias. Mi bendici\u00f3n para todos los feligreses de vuestras comunidades parroquiales. Os deseo una feliz y santa Semana. As\u00ed sea. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Homil\u00eda\u00a0en la Misa Crismal (Catedral, 30-3-2015) &nbsp; Muy queridos hermanos sacerdotes, queridas consagradas, queridos todos: Sin menospreciar las lecturas de la Eucarist\u00eda de hoy, que otros a\u00f1os hemos glosado, en esta ocasi\u00f3n, como mensaje relevante, me centrar\u00e9 en las palabras que el Papa Francisco dirigi\u00f3 a los nuevos cardenales, el d\u00eda 14 de febrero &#8230; <a title=\"Misa Crismal\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/misa-crismal\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Misa Crismal\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3324"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3324"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3324\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3380,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3324\/revisions\/3380"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}