{"id":3082,"date":"2015-01-27T22:10:01","date_gmt":"2015-01-27T22:10:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=3082"},"modified":"2015-01-27T22:10:01","modified_gmt":"2015-01-27T22:10:01","slug":"san-enrique-de-osso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/san-enrique-de-osso\/","title":{"rendered":"San Enrique de Oss\u00f3"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 18px;\"><strong>Ra\u00fal Berzosa: \u00abGracias, catequistas, por vuestra entrega y generosidad, muchas veces no entendida ni correspondida\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes, queridas consagradas, queridos catequistas, queridos todos:<\/p>\n<p>Celebramos, en esta Eucarist\u00eda, la memoria de un gran catequeta: San Enrique de Oss\u00f3. \u00bfQui\u00e9n era y qu\u00e9 mensaje nos transmiti\u00f3?&#8230; Tal vez podamos resumir toda su vida en el mensaje que encierra la primera lectura que hemos escuchada de la Carta a los Hebreos y el Salmo que hemos repetido, el 39: \u201c<i>Aqu\u00ed estoy, Se\u00f1or para hacer tu voluntad\u201d.<\/i> Incluso el Evangelio de hoy, tomado de San Marcos, incide en la misma tem\u00e1tica: <i>\u201cEl que cumple la voluntad de Dios es mi hermano y mi hermana y mi madre\u201d,<\/i> afirmar\u00e1 Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Pero volvamos a San Enrique de Osso. Sin repetir lo expresado en otras ocasiones, permitidme que responda a las dos preguntas realizadas \u2013 \u201c\u00bfqui\u00e9n fue y qu\u00e9 mensaje nos dej\u00f3?\u201d- \u00a0tambi\u00e9n en dos tiempos,<\/p>\n<p>San Enrique de Oss\u00f3, naci\u00f3 en <a title=\"Vinebre\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Vinebre\">Vinebre<\/a> (Tarragona), entonces Di\u00f3cesis de Tortosa, el 16 de octubre de 1840. Su madre, Micaela Cervell\u00f3, so\u00f1aba verlo sacerdote. Su padre, Jaime de Oss\u00f3, lo encaminaba al comercio. Gravemente enfermo, recibi\u00f3 la primera Comuni\u00f3n como Vi\u00e1tico. Durante la epidemia del <a title=\"Pandemias de c\u00f3lera en Espa\u00f1a\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pandemias_de_c%C3%B3lera_en_Espa%C3%B1a\">c\u00f3lera, del a\u00f1o 1854<\/a>, perdi\u00f3 a su madre. En ese mismo a\u00f1o trabajaba como aprendiz de comercio en Reus, con su t\u00edo, pero abandon\u00f3 todo y se retir\u00f3 a <a title=\"Montserrat\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Montserrat\">Montserrat<\/a>. Volvi\u00f3 a casa decidido a cumplir la promesa que le hab\u00eda hecho a su madre: ser sacerdote. Ten\u00eda 13 a\u00f1os, cuando inici\u00f3 los estudios en el Seminario de Tortosa.<!--more--><\/p>\n<p>Ordenado sacerdote en <a title=\"Tortosa\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tortosa\">Tortosa<\/a>, el 21 de septiembre de 1867, celebr\u00f3 la primera misa en Montserrat, el domingo 6 de octubre, festividad de <a title=\"Nuestra Se\u00f1ora del Rosario\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Nuestra_Se%C3%B1ora_del_Rosario\">Nuestra Se\u00f1ora del Rosario<\/a>. Sus clases como profesor de matem\u00e1ticas y f\u00edsica, en el Seminario, no le impidieron dedicarse con ardor a la catequesis, uno de los grandes amores de su vida. Organiz\u00f3 en 1871 escuelas de catecismo en doce parroquias de Tortosa y escribi\u00f3 una <i>\u00abGu\u00eda pr\u00e1ctica\u00bb<\/i> para los catequistas. Con este libro inici\u00f3 San Enrique su actividad como escritor; apostolado que le convirti\u00f3 en uno de los sacerdotes m\u00e1s populares de la Espa\u00f1a de su tiempo.<\/p>\n<p>Desde ni\u00f1o tuvo mostr\u00f3 mucha devoci\u00f3n a <a title=\"Santa Teresa de Avila\" href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Santa_Teresa_de_Avila\">Santa Teresa de Avila<\/a>. La Santa inspir\u00f3 su vida espiritual y su apostolado, mantenidos por la fuerza de su amor ardiente a Jes\u00fas y a Mar\u00eda y por una adhesi\u00f3n inquebrantable a la Iglesia y al Papa. Para acrecentar y fortificar el sentido de piedad, reuni\u00f3 en asociaciones a los fieles, especialmente a los j\u00f3venes, para salir al paso de la revoluci\u00f3n y las nuevas corrientes hostiles a la fe.<\/p>\n<p>Tras fundar, en los primeros a\u00f1os de sacerdocio, una \u00abCongregaci\u00f3n mariana\u00bb de j\u00f3venes labradores del campo tortosino, fund\u00f3, en 1873, la Asociaci\u00f3n de \u00abHijas de Mar\u00eda Inmaculada y Santa Teresa de Jes\u00fas\u00bb. En 1876 inauguraba el \u00abReba\u00f1ito del Ni\u00f1o Jes\u00fas\u00bb. Los dos grupos ten\u00edan un fin com\u00fan: promover una intensa vida de oraci\u00f3n, unida al apostolado en el propio ambiente. Para facilitar la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n a los asociados, San Enrique public\u00f3, en 1874, \u00ab<i>El cuarto de hora de oraci\u00f3n\u00bb<\/i>, libro que el autor mand\u00f3 imprimir 15 veces y del que hasta la fecha se han publicado m\u00e1s de 50 ediciones.<\/p>\n<p>Convencido de la importancia de la prensa, inici\u00f3 en 1871 la publicaci\u00f3n del semanario, <i>\u00abEl amigo del pueblo\u00bb<\/i>, que tuvo vida hasta mayo de 1872, cuando la autoridad civil lo suprimi\u00f3. Sin embargo, en octubre de este mismo a\u00f1o inicia la publicaci\u00f3n de la Revista mensual \u201c<i>Santa Teresa de Jes\u00fas\u201d,<\/i> que, durante 24 a\u00f1os, fue la palestra en la que el Santo expuso la verdadera doctrina cat\u00f3lica, difundi\u00f3 las ense\u00f1anzas de P\u00edo IX y Le\u00f3n XIII, ense\u00f1\u00f3 el arte de la oraci\u00f3n, propag\u00f3 el amor a Santa Teresa de Avila e inform\u00f3 de manera actualizada sobre la vida de la Iglesia en Espa\u00f1a y en el mundo. Para formar a la gente humilde, public\u00f3 en 1884 un Catecismo sobre la masoner\u00eda fundado en la doctrina del Papa. Y en 1891 ofreci\u00f3 lo esencial de la enc\u00edclica <i>Rerum Novarum <\/i>en un Catecismo tanto a los obreros \u00a0como a los patronos. Supo leer los signos de los tiempos, seg\u00fan el coraz\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>Su gran obra fue la fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n de las Hermanas de la Compa\u00f1\u00eda de Santa Teresa de Jes\u00fas que se extendi\u00f3, viviendo a\u00fan el Fundador, por Espa\u00f1a, Portugal, M\u00e9xico y Uruguay. En la actualidad la Congregaci\u00f3n tiene presencia en tres continentes: Europa, Africa y Am\u00e9rica. Y,.c\u00f3mo no, en nuestra Di\u00f3cesis civitatense.<\/p>\n<p>San Enrique quiso que sus hijas, llenas del esp\u00edritu de Teresa de Avila, se comprometiesen a \u00ab<i>extender el reino de Cristo por todo el mundo\u00bb\u2026 \u00abformando a Cristo en la inteligencia de los ni\u00f1os y j\u00f3venes, por medio de la ense\u00f1anza, y, en su coraz\u00f3n, por medio de la educaci\u00f3n\u00bb.<\/i><\/p>\n<p>Hab\u00eda so\u00f1ado junto con la instituci\u00f3n de \u00abHermanos Josefinos\u00bb la de una Congregaci\u00f3n de \u00abMisioneros Teresianos\u00bb, que viviendo santamente el propio sacerdocio en la mayor intimidad con Cristo y al servicio total de la Iglesia, siguiendo las huellas de Teresa, fuesen los ap\u00f3stoles de los tiempos nuevos. En vida su proyecto no lleg\u00f3 a realidad. Sin embargo, desde hace a\u00f1os, un grupo de j\u00f3venes mexicanos se preparan al sacerdocio con el mismo esp\u00edritu teresiano de Oss\u00f3.<\/p>\n<p>Sacerdote seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios, el Santo fue un verdadero contemplativo que supo unir en s\u00ed mismo, con equilibrio, el ideal apost\u00f3lico y todo lo bueno que ofrec\u00edan los nuevos tiempos. Con fe viva, en una \u00e9poca nada f\u00e1cil, anunci\u00f3 valerosamente el Evangelio con la palabra, con los escritos, y con la vida. Falleci\u00f3 el 27 de enero de 1896 en Gilet (Valencia), en el convento de los Padres Franciscanos, donde se hab\u00eda retirado durante algunos d\u00edas para orar en la soledad. Las \u00faltimas p\u00e1ginas que escribi\u00f3 antes de su muerte trataban de la acci\u00f3n de la gracia del Esp\u00edritu Santo en la vida de los cristianos.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 destacar\u00edamos de su rico magisterio? \u2013 Permitidme recordar algunas frases, que nos pueden servir hoy en nuestra misi\u00f3n de catequistas:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c<i>No hay cosa m\u00e1s conforme a raz\u00f3n y justicia que, en tiempo de necesidad, socorrer al m\u00e1s necesitado\u201d.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>\u201cEntiende que le verdadera generosidad est\u00e1 en dar lo que el otro necesita y no lo que te sobra o te complace\u201d.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>\u201cUn buen libro es vaso de oro que contiene el b\u00e1lsamo que cura las heridas del coraz\u00f3n, sobre todo la tristeza y el fastidio\u201d.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>\u201cNo est\u00e1 por dem\u00e1s que te aficiones a la lectura, en ella encontrar\u00e1s conocimiento, esparcimiento, alegr\u00eda y una gran satisfacci\u00f3n. Recuerda que Santa Teresa fue una gran aficionada a las buenas lecturas. Adem\u00e1s te servir\u00e1n para alimentar tu esp\u00edritu y te dar\u00e1n material para mejorar tu oraci\u00f3n\u201d.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>\u201cNo quiero ser esclavo de las cosas de las que debo ser due\u00f1o y se\u00f1or\u201d.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>\u201cRecuerda que las cosas por muy valiosas que sean, deben estar a tu servicio y no t\u00fa al servicio de ellas. Que nunca la p\u00e9rdida de algo te haga perder la paz de tu coraz\u00f3n\u201d.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>\u201cEn nuestra infancia, no pas\u00e1bamos ning\u00fan cuidado porque nuestros padres eran para nosotros la providencia visible sobre la tierra. \u00bfPor qu\u00e9, Jes\u00fas m\u00edo hemos de tener menos confianza en Vos que en nuestros padres terrenos?\u201d<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>\u201cOjal\u00e1 llevemos a la pr\u00e1ctica esta consideraci\u00f3n tan l\u00f3gica. Nadie nos ama tanto como Jes\u00fas, si nuestra suerte estuviera en manos de alguien que sabemos nos quiere mucho, \u00bfsentir\u00edamos temor o miedo? Dej\u00e9monos en las manos de Cristo que es el lugar m\u00e1s seguro y amoroso\u201d.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>\u201cParece que todo nos duele cuando hemos de servir a Dios, y todo nos mueve cuando hemos de contentar a nuestro amor propio o al mundo\u201d.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <i>\u201cNos quejamos que no tenemos tiempo, andamos corriendo todo el d\u00eda y no nos damos abasto. \u00bfNo ser\u00e1 que a Dios siempre lo dejamos al \u00faltimo y l\u00f3gicamente ya no tenemos tiempo? \u00bfNo ser\u00eda mejor, organizar con \u00c9L nuestro d\u00eda y actividades? Y de seguro que entonces tendr\u00edamos tiempo para<\/i> <i>todo, porque lo har\u00edamos con paz y armon\u00eda\u201d.<\/i><i><\/i><\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed el rico y sugerente magisterio de San Enrique de Oss\u00f3. Estamos celebrando la Eucarist\u00eda en la que el Esp\u00edritu Santo transformar\u00e1 el pan y el vino en el Cuerpo y Sangre del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Que ese mismos Esp\u00edritu, con la intercesi\u00f3n de San Enrique de Oss\u00f3 y de Santa Teresa, cuyo a\u00f1o jubilar estamos viviendo, nos ayuden a ser santos cristianos y excelentes y verdaderos catequistas. Gracias, catequistas, por vuestra entrega y generosidad, muchas veces no entendida ni correspondida. Gracias, porque, a ejemplo de Mar\u00eda, no dej\u00e1is de ser maestros y disc\u00edpulos, a un mismo tiempo, del Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abGracias, catequistas, por vuestra entrega y generosidad, muchas veces no entendida ni correspondida\u00bb Queridos hermanos sacerdotes, queridas consagradas, queridos catequistas, queridos todos: Celebramos, en esta Eucarist\u00eda, la memoria de un gran catequeta: San Enrique de Oss\u00f3. \u00bfQui\u00e9n era y qu\u00e9 mensaje nos transmiti\u00f3?&#8230; Tal vez podamos resumir toda su vida en el mensaje &#8230; <a title=\"San Enrique de Oss\u00f3\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/san-enrique-de-osso\/\" aria-label=\"M\u00e1s en San Enrique de Oss\u00f3\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3082"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3082"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3082\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3083,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3082\/revisions\/3083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3082"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3082"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3082"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}