{"id":2745,"date":"2014-08-28T07:23:49","date_gmt":"2014-08-28T07:23:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=2745"},"modified":"2014-09-01T07:29:00","modified_gmt":"2014-09-01T07:29:00","slug":"homilia-funeral-d-francisco-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-funeral-d-francisco-de-dios\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda Funeral D. Francisco de Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong><span style=\"font-size: 18px; color: #3366ff;\">Ra\u00fal Berzosa: \u00abD. Francisco no se qued\u00f3 nunca atr\u00e1s en generosidad y respuesta; hasta donar, incluso, la propiedad del castillo, que es identidad, paradigma y tesoro de este noble pueblo\u00bb<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Muy queridos hermanos presb\u00edteros, queridos familiares de D. Francisco, queridas autoridades, querida comunidad de Madres Agustinas, querida Cofrad\u00eda del Cordero, queridos todos, los de aqu\u00ed y los llegados de lejos, movimos por el afecto y la estima sincero a D. Francisco:<\/p>\n<p>Antes de ayer, por diversos cauces, me llegaba la alarmante noticia referente a la salud de nuestro querido D. Francisco. Ayer, al mediod\u00eda, le visit\u00e9 en el Hospital Virgen de la Vega. El capell\u00e1n, D. Isidoro, le acababa de impartir la Unci\u00f3n de Enfermos. Habl\u00e9 con su familia. No hab\u00eda mucha esperanza de recuperaci\u00f3n. Y, por la tarde, se confirm\u00f3 la triste noticia: D. Francisco volaba al cielo, al encuentro con el Se\u00f1or y con su familia, de la que siempre ten\u00eda a gala hablar muy bien de ella. El sacerdote m\u00e1s longevo de la Di\u00f3cesis, \u201cen activo\u201d (ahora era capell\u00e1n de la Madres Agustinas) nos dejaba, a sus 92 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or, due\u00f1o de la vida y de la muerte, se lo llev\u00f3 en el d\u00eda de Santa M\u00f3nica, las v\u00edsperasde la memoria de nuestro Padre San Agust\u00edn. Toda la vida del santo se puede resumir en una palabra: Vida. Toda su existencia fue un tratar de encontrar la Vida verdadera, la que no tiene fin. De ah\u00ed su tortuosa juventud, su b\u00fasqueda de filosof\u00edas y formas de vida aut\u00e9nticas y plenas, hasta que, al final, encontr\u00f3 el secreto y el arte de vivir: ser otro Cristo, ser\u201cevangelio viviente\u201d, para ver con los ojos de sentir, sentir con su coraz\u00f3n y hacer con sus manos. Lo hemos escuchado en la Primera Lectura de hoy de la Carta a los Corintios: por Cristo hemos sido enriquecidos en todo. Por eso, como hijos agradecidos, con el Salmo 144 hemos cantado que bendeciremos el nombre de Dios por siempre. Porque \u00c9l es nuestro verdadero rey. Y, finalmente, el Evangelio, con su frase \u201cestad preparados\u201d, no quisieran que s\u00f3lo resonara como una melod\u00eda para la otra vida, sino como un estar despiertos a lo que el Se\u00f1or nos vaya revelando y regalando en el curso de nuestra historia; a veces, cuando y donde menos lo esperamos.<!--more--><\/p>\n<p>Volvemos a nuestro querido D. Francisco. Toda su vida, como la del santo, tambi\u00e9n se puede resumir en una palabra: Vida. Una existencia sacerdotal fecunda y longeva. Nacido en San Felices de los Gallegos, el 22 de septiembre de 1922. Fue ordenado sacerdote en 1945. Su vida presbiteral pastoral transcurre, fundamentalmente, entre San Felices y Olmedo de Camaces. Sin olvidar que fue ec\u00f3nomo de Fuenteliante (desde 1946 a 1950), encargado de Alamedilla (de 1948 a 1949), ec\u00f3nomo de Monsagro (de 1950 a 1953), P\u00e1rroco de Cerezal de Pe\u00f1ahorcada (de 1953 a 1967) y encargado de Miaza (de 1958 a 1967). Sobre todo, destacar\u00eda su labor como capell\u00e1n, sensato y espiritual, de las Madres Agustinas, quienes le deben tanto y a quienes \u00e9l debe tanto. Su primera misi\u00f3n con la comunidad data de 1945 y, de manera ya estable, desde marzo de 1967; casi cincuenta a\u00f1os en total. De Olmedo, primero fue encargado, entre 1948 y 1949, y fue nombrado p\u00e1rroco en 1983.<\/p>\n<p>Humanamente, ten\u00eda un car\u00e1cter optimista y sociable. Era vitalista y emprendedor, a su manera. Orgulloso y amante de su pueblo hasta la m\u00e9dula. Con una gran suerte: siempre fue correspondido por San Felices. D. Francisco no se qued\u00f3 nunca atr\u00e1s en generosidad y respuesta; hasta donar, incluso, la propiedad del castillo, que es identidad, paradigma y tesoro de este noble pueblo.<\/p>\n<p>D. Francisco, sacerdotalmente hablando, fue un gran y cercano compa\u00f1ero: creaba ambiente, all\u00ed donde estaba. Y, en lo pastoral, muy responsable y entregado. Os hago una confidencia, que seguro es conocida por muchos de los presentes: se me enfad\u00f3 por retirarle de la responsabilidad de Olmedo, a ra\u00edz del grave accidente sufrido hace dos a\u00f1os. A pesar de todo, hicimos las paces y nos entendimos: \u00e9l estaba en su derecho de protestar y, un servidor, ten\u00eda que ejercer la obligaci\u00f3n de servir ejerciendo el gobierno, habiendo pedido parecer a quienes era oportuno hacerlo. De cualquier forma, D. Francisco, perd\u00f3neme por el disgusto que sufri\u00f3 al dejar su querida parroquia de Olmedo.<\/p>\n<p>Ayer, mientras D. Francisco luchaba en el hospital entre la vida y la muerte, est\u00e1bamos celebrando y pidiendo por \u00e9l p\u00fablicamente en Alba de Tormes.<\/p>\n<p>A los pies de la Santa de Avila, me ven\u00edan al coraz\u00f3n y a la cabeza dos paralelismos con D. Francisco: para ambos, los castillos fueron importantes. Teresa de Jes\u00fas habla del castillo interior para que fuera la fuente de la vida exterior; D. Francisco, hablaba del castillo exterior para, como met\u00e1fora, invitarnos a descubrir nuestro castillo interior. Tambi\u00e9n para ambos, Jesucristo, el Cordero, fue muy importante: a Teresa le habl\u00f3 y le concedi\u00f3 el fen\u00f3meno de la transverberaci\u00f3n o herida de Amor divino en el coraz\u00f3n para siempre. D. Francisco visitaba la ermita del Cordero todas las tardes. Seguro que el Cordero le dijo muchas cosas importantes que marcaron su vida. Algo es cierto: estaba traspasado su coraz\u00f3n por el Amor \u201cdel\u201d Cordero y por el Amor \u201cal\u201d Cordero. Era su se\u00f1a de identidad, adem\u00e1s del castillo.<\/p>\n<p>No son palabras vanas o huecas las que tengo que repetir de nuevo: \u00a1Qu\u00e9 suerte tiene esta di\u00f3cesis de Ciudad Rodrigo con su presbiterio, tan excelente! Y no es una opini\u00f3n solo personal: vuestra multitudinaria presencia aqu\u00ed, en este templo parroquial, para decir no \u201cel adi\u00f3s\u201d sino el \u201chasta luego\u201d a D. Francisco, lo demuestra.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n una vez m\u00e1s tengo que repetir que a los sacerdotes, como buenos pastores, no se les deja en paz ni siquiera despu\u00e9s de muertos: siguen intercediendo y acompa\u00f1ando a quienes tanto quisieron en vida. Por eso, querida familia y amigos m\u00e1s cercanos de D. Francisco, estad seguros que \u00e9l os pagar\u00e1 con creces lo que hab\u00e9is con \u00e9l tan generosamente. Y, vosotras, Madres Agustinas, tened la certeza de que velar\u00e1 por vosotras y que, ante el Due\u00f1o de la Mies, interceder\u00e1 para que no os falten nuevas y santas vocaciones. Don Francisco, no sea taca\u00f1o y pida tambi\u00e9n para que en el Seminario entren j\u00f3venes para un d\u00eda ser sacerdotes como Usted.<\/p>\n<p>Concluyo: 92 a\u00f1os de vida dan mucho de s\u00ed. A pesar de ello, no estamos aqu\u00ed para celebrar el fin de nadie, sino para agradecer al Se\u00f1or el haber conocido la persona y el hacer de nuestro querido D. Francisco. Oremos por \u00e9l. Si necesita de nuestra oraci\u00f3n-sufragio, el Se\u00f1or se la aplicar\u00e1.<\/p>\n<p>De lo contrario, vendr\u00e1 enriquecida a quienes seguimos peregrinando, en este primer mundo, hasta la Jerusal\u00e9n celestial, donde no habr\u00e1 tristeza ni l\u00e1grimas, y la muerte habr\u00e1 sido vencida para siempre con la Vida del Resucitado.<\/p>\n<p>Gracias a todos, hermanos, por vuestra presencia y por vuestro testimonio de fe en la resurrecci\u00f3n. Gracias, D. Carlos y otros hermanos sacerdotes, por todas las atenciones y cuidados hacia D. Francisco. Dios os lo pague, de verdad.<\/p>\n<p>Pedimos al Esp\u00edritu Santo que nos haga vivir en plenitud, como San Agust\u00edn y losa dos Franciscos, el de As\u00eds (cuyo estamos celebrando) y D. Paco; y que nos transforme en hombres y mujeres nuevos, como har\u00e1 con el pan y el vino. Que en el cielo nos veamos todos. As\u00ed sea. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abD. Francisco no se qued\u00f3 nunca atr\u00e1s en generosidad y respuesta; hasta donar, incluso, la propiedad del castillo, que es identidad, paradigma y tesoro de este noble pueblo\u00bb Muy queridos hermanos presb\u00edteros, queridos familiares de D. Francisco, queridas autoridades, querida comunidad de Madres Agustinas, querida Cofrad\u00eda del Cordero, queridos todos, los de aqu\u00ed &#8230; <a title=\"Homil\u00eda Funeral D. Francisco de Dios\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-funeral-d-francisco-de-dios\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Homil\u00eda Funeral D. 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