{"id":2736,"date":"2014-08-15T07:09:02","date_gmt":"2014-08-15T07:09:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=2736"},"modified":"2014-08-18T07:11:56","modified_gmt":"2014-08-18T07:11:56","slug":"solemnidad-de-la-asuncion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/solemnidad-de-la-asuncion\/","title":{"rendered":"Solemnidad de la Asunci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #3366ff; font-size: 18px;\"><b>Ra\u00fal Berzosa: \u00abEn ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los d\u00e9biles sino de los fuertes\u00bb<\/b><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes, especialmente los miembros del Cabildo, queridas consagradas, queridos todos:<\/p>\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s, la Virgen nos permite celebrar uno de sus grandes misterios: su Asunci\u00f3n a los cielos. Ella nos precede en nuestro peregrinar y nos alienta a imitarla para poder estar con Dios y con ella para siempre.<\/p>\n<p>La primera lectura, tomada del libro del Apocalipsis, nos recuerda qui\u00e9n es esa mujer vestida de sol, llevando la luna por pedestal. En el salmo 44 hemos recitado que Mar\u00eda, como reina, est\u00e1 a la derecha de Dios. La segunda lectura, del ap\u00f3stol San Pablo a los Corintios, nos ha recordado que Mar\u00eda es la primicia de lo que nos suceder\u00e1 a todos nosotros. Y, con el Evangelio, nos hemos atrevido a cantar el Magnificat, porque el Se\u00f1or ha hecho maravillas en la Virgen y en cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>Dejando las lecturas del d\u00eda, y como si fueran dos caras de una misma moneda, en esta ocasi\u00f3n voy a fijarme, por un lado, en el misterio de Mar\u00eda y, al mismo tiempo, os voy a transmitir un mensaje para nuestra vida. Todo ello, siguiendo el sugerente magisterio del Papa Francisco.<!--more--><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos afirmar de Mar\u00eda?- Nos acercamos a la reciente exhortaci\u00f3n \u201c<i>Evangelii Gaudium\u201d<\/i>, del Papa Francisco, y en ella podemos leer que la Virgen Mar\u00eda nos muestra todo <i>\u201c<\/i><i>un estilo mariano en la evangelizaci\u00f3n\u201d. <\/i>\u00bfEn qu\u00e9 sentido? &#8211; Cada vez que miramos a Mar\u00eda volvemos a creer en lo revolucionario que entra\u00f1an la ternura y el cari\u00f1o.<\/p>\n<p>En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los d\u00e9biles sino de los fuertes, de los que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes.<\/p>\n<p>Mir\u00e1ndola descubrimos que la misma que alababa a Dios porque \u00abderrib\u00f3 de su trono a los poderosos\u00bb y \u00abdespidi\u00f3 vac\u00edos a los ricos\u00bb (<i>Lc <\/i>1,52.53) es la que pone calor de hogar en nuestra b\u00fasqueda de la justicia y de la paz.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n la que conserv\u00f3 cuidadosamente \u00abtodas las cosas de Dios medit\u00e1ndolas en su coraz\u00f3n\u00bb (<i>Lc <\/i>2,19). Mar\u00eda sabe reconocer las huellas del Esp\u00edritu de Dios en los grandes acontecimientos y tambi\u00e9n en aquellos que parecen cotidianos, peque\u00f1os y casi imperceptibles. Es contemplativa del misterio de Dios en el mundo, en la historia y en la vida de cada uno y de todos.Es la mujer orante y trabajadora en Nazaret, y tambi\u00e9n es la Se\u00f1ora \u201cde la prontitud\u201d, la que sale y se pone en camino para auxiliar a los dem\u00e1s \u00ab sin demora \u00bb (<i>Lc <\/i>1,39).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En resumen,\u00a0 esta din\u00e1mica de amor y de ternura, de contemplar y caminar hacia los dem\u00e1s, es lo que hace de la Virgen Mar\u00eda un modelo para la evangelizaci\u00f3n. Rogamos hoy que, con su intercesi\u00f3n maternal, nos ayude para que la Iglesia llegue a ser una casa para muchos, una madre para todos los pueblos, y haga posible el nacimiento de un mundo nuevo, m\u00e1s fraterno y m\u00e1s humano, como Dios mismo le so\u00f1\u00f3. Hasta aqu\u00ed, algunos rasgos de Santa Mar\u00eda, la Virgen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el mensaje, hoy, para nosotros?- Tommos pie en lo que conclu\u00edamos: que sepamos hacer de este mundo un \u201ccielo\u201d, en el que todos podamos ser felices. Y de la felicidad habl\u00f3 hace poco tambi\u00e9n el Papa Francisco (27-7-2014), en una entrevista concedida \u00a0a una revista argentina, con estas claves:<b> <\/b><\/p>\n<p>El primer paso para la paz y la alegr\u00eda es el \u00abvivir y dejar vivir\u201d. Para ello, no \u201cblindarse\u201d ni cerrarse en uno mismo, sino donarse; porque \u00absi uno se estanca, corre el riesgo de ser ego\u00edsta\u00bb y \u00abel agua estancada es la primera que se corrompe\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aconsej\u00f3 moverse \u00abremansadamente\u00bb. Cuando uno es joven es como un arroyo pedregoso que se lleva por delante todo; de adultos, somos como un r\u00edo, a\u00fan caudaloso; en la vejez, estamos en movimiento, pero lentamente remansados. Vivir remansadamente es la capacidad de movernos con amor \u00a0y humildad, buscando la paz y la ternura en la vida.<\/p>\n<p>Otra de las claves est\u00e1 en una \u00absana cultura del ocio\u00bb, es decir, saber disfrutar del leer, del arte y hasta de los juegos con los ni\u00f1os. \u201cCuando confesaba en Buenos Aires, dice el Papa Francisco, preguntaba a las mam\u00e1s si jugaban con sus ni\u00f1os. Porque jugar con los chicos forma parte de una cultura sana y hace la vida m\u00e1s feliz\u201d.<\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea, abog\u00f3 por disfrutar los domingos compartidos en familia. \u201cEl domingo debe ser para la familia\u00bb.<\/p>\n<p>Asimismo, aconsej\u00f3 ayudar de forma creativa a los j\u00f3venes a conseguir un empleo digno. Si les faltan oportunidades, caen en la droga, el alcohol o en el suicidio desesperanzado. La dignidad te la da el poder llevar el pan cotidiano a casa.<\/p>\n<p>Igualmente recomend\u00f3 cuidar la naturaleza y olvidarse pronto de lo malo y de lo negativo. Olvidarse r\u00e1pido de lo negativo es muy sano. Y, en esta misma l\u00ednea, volvi\u00f3 a recordar que no debemos hablar mal de los dem\u00e1s, porque la necesidad de hablar mal del otro indica una baja autoestima personal: \u201cyo me siento tan abajo que en vez de subir, bajo al otro\u201d. O, al contrario, un complejo de superioridad: miro al otro por encima de mi hombro.<\/p>\n<p>El Papa Francisco invit\u00f3 a dejar de lado el fanatismo y el religioso para as\u00ed contagiar la fe desde un di\u00e1logo que no impositivo. Yo no dialogo contigo para convencerte. La Iglesia crece por atracci\u00f3n, no por proselitismo ni por imposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Su \u00faltimo consejo fue el de buscar activamente la paz. Estamos viviendo en una \u00e9poca de muchas guerras. La guerra destruye. Hay que gritar la paz, que no es quietud sino b\u00fasqueda activa de todo lo que nos une.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed las palabras del Papa. Concluimos con algunas frases de la misma oraci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda que el Papa escribi\u00f3 en <i>Evangelii Gaudium.<\/i> Nos servir\u00e1 tambi\u00e9n como de consagraci\u00f3n a la Virgen Asunta en este d\u00eda:<\/p>\n<p><i>Virgen y Madre Mar\u00eda,<\/i><\/p>\n<p><i>t\u00fa que, movida por el Esp\u00edritu<\/i><\/p>\n<p><i>acogiste al Verbo de la vida,<\/i><\/p>\n<p><i>ay\u00fadanos a decir nuestro \u00ab s\u00ed \u00bb<\/i><\/p>\n<p><i>ante la urgencia, m\u00e1s imperiosa que nunca,<\/i><\/p>\n<p><i>de hacer resonar la Buena Noticia de Jes\u00fas.<\/i><\/p>\n<p><i>T\u00fa, llena de la presencia de Cristo,<\/i><\/p>\n<p><i>llevaste la alegr\u00eda a Juan el Bautista,<\/i><\/p>\n<p><i>haci\u00e9ndolo exultar en el seno de su madre.<\/i><\/p>\n<p><i>T\u00fa, estremecida de gozo,<\/i><\/p>\n<p><i>cantaste las maravillas del Se\u00f1or.<\/i><\/p>\n<p><i>T\u00fa, que estuviste ante la cruz<\/i><\/p>\n<p><i>con una fe inquebrantable<\/i><\/p>\n<p><i>y recibiste el alegre consuelo de la resurrecci\u00f3n.<\/i><\/p>\n<p><i>T\u00fa que recogiste a los disc\u00edpulos en la espera del Esp\u00edritu<\/i><\/p>\n<p><i>para que naciera la Iglesia evangelizadora.<\/i><\/p>\n<p><i>Cons\u00edguenos ahora un nuevo ardor de resucitados<\/i><\/p>\n<p><i>para llevar a todos el Evangelio de la vida<\/i><\/p>\n<p><i>que vence a la muerte.<\/i><\/p>\n<p><i>Danos la santa audacia de buscar nuevos caminos<\/i><\/p>\n<p><i>para que llegue a todos<\/i><\/p>\n<p><i>el don de la belleza que no se apaga\u2026<\/i><\/p>\n<p><i>Madre del Evangelio viviente,<\/i><\/p>\n<p><i>manantial de alegr\u00eda para los peque\u00f1os,<\/i><\/p>\n<p><i>ruega por nosotros.<\/i><\/p>\n<p><i>Am\u00e9n. Aleluya.<\/i><\/p>\n<p><i>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/i>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<i><\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abEn ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los d\u00e9biles sino de los fuertes\u00bb Queridos hermanos sacerdotes, especialmente los miembros del Cabildo, queridas consagradas, queridos todos: Un a\u00f1o m\u00e1s, la Virgen nos permite celebrar uno de sus grandes misterios: su Asunci\u00f3n a los cielos. 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