{"id":2606,"date":"2014-05-23T07:05:57","date_gmt":"2014-05-23T07:05:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/?p=2606"},"modified":"2014-05-23T07:05:57","modified_gmt":"2014-05-23T07:05:57","slug":"homilia-de-santa-rita-en-lumbrales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-de-santa-rita-en-lumbrales\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda de Santa Rita en Lumbrales"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 18px; color: #3366ff;\"><b>Ra\u00fal Berzosa: \u00abTenemos que pensar y ayudar a tantos ancianos y ancianas que est\u00e9n en Residencias y en otros abandonados por sus familiares\u00bb<\/b><\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos sacerdotes, querida Madre Carmen (superiora General de las Agustinas del Amparo), queridas hermanas agustinas, queridas autoridades, queridos residentes, queridos trabajadores, querido Coro del Colegio de San Agust\u00edn, queridos todos:<\/p>\n<p>El Se\u00f1or nos ha permitido celebrar los 25 a\u00f1os, las bodas de plata, de la residencia \u201cSanta Rita\u201d y de la presencia de las Hermanas agustinas entre nosotros. Como en otras ocasiones, permitidme, en mis breves palabras, dos cosas: glosar la figura de la Santa y regalaros un mensaje; en esta ocasi\u00f3n con las palabras de nuestro querido Papa Francisco.<\/p>\n<p>Como es conocido, Santa Rita naci\u00f3 en Mayo del a\u00f1o 1381, cerca de Cascia, en la regi\u00f3n italiana de Umbr\u00eda, que tantos santos y santas ha dado a la Iglesia: S. Benito, Sta. Escol\u00e1stica, S. Francisco, Sta. Clara, Sta. Angela, S. Gabriel, Sta. Clara de Montefalco, y S. Valent\u00edn, entre otros.<!--more--><\/p>\n<p>A sus padres, Antonio Mancini y Amata Ferri, se los conoc\u00eda como los \u00abPacificadores de Jesucristo\u00bb, pues los llamaban para apaciguar peleas entre vecinos. Volviendo a nuestra santa, parece como si Dios tuviera, desde el comienzo, designios especiales para Rita. Seg\u00fan una tradici\u00f3n, cuando era beb\u00e9, mientras dorm\u00eda en una cesta, abejas blancas se agrupaban sobre su boca, depositando en ella la dulce miel sin hacerle da\u00f1o y sin que la ni\u00f1a llorara para alertar a sus padres. Uno de los campesinos, viendo lo que ocurr\u00eda trat\u00f3 de asustar a las abejas con su brazo herido. Su brazo sano inmediatamente. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, tambi\u00e9n despu\u00e9s de 200 a\u00f1os de la muerte de Santa Rita, abejas blancas sal\u00edan de las paredes del monasterio de Cascia durante la Semana Santa de cada a\u00f1o y permanec\u00edan hasta la fiesta de Santa Rita, el 22 de Mayo. El Papa Urbano VIII, teniendo noticia de las misteriosas abejas pidi\u00f3 que una de ellas le fuera llevada a Roma. Despu\u00e9s de un cuidadoso examen, le at\u00f3 un hilo de seda y la dej\u00f3 libre. Esta se descubri\u00f3 mas tarde en el monasterio de Cascia, a 138 kil\u00f3metros de distancia.<\/p>\n<p>Seguimos centrados en la vida de Santa Rita. Sus padres ense\u00f1aron a Rita, desde muy ni\u00f1a, todo lo que ellos sab\u00edan acerca de Jes\u00fas, la Virgen Mar\u00eda y los m\u00e1s conocidos santos. No es extra\u00f1o que Rita quisiera ser religiosa, pero sus padres, escogieron para ella un esposo, Paolo Ferdinando. Rita obedeci\u00f3. Como es conocido, su esposo demostr\u00f3 ser bebedor, mujeriego y muy agresivo. Rita le fue siempre muy fiel. Encontraba su fuerza en una vida de oraci\u00f3n, de sentido cristiano del sufrimiento y de silencio. Tuvieron dos gemelos, los cuales sacaron el temperamento del padre.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de veinte a\u00f1os de matrimonio, el esposo se convirti\u00f3, y pidi\u00f3 perd\u00f3n a Rita y le prometi\u00f3 cambiar. Al poco tiempo, a Paolo lo encontraron asesinado. Los dos hijos de Rita juraron vengar la muerte de su padre. Las s\u00faplicas de la madre no lograban disuadirlos. Santa Rita rog\u00f3 al Se\u00f1or que salvara las almas de sus dos hijos y que tomara sus vidas antes de que se perdieran para la eternidad por cometer un nuevo asesinato. Los dos enfermaron gravemente, y durante el tiempo de la enfermedad, Rita les habl\u00f3 del amor y el perd\u00f3n. Antes de morir lograron perdonar a los asesinos de su padre. Rita entendi\u00f3 que estaban con su padre en el cielo.<\/p>\n<p>Al quedar viuda, no se deja vencer por la tristeza. Quiso entrar con las hermanas Agustinas, pero no era f\u00e1cil lograrlo. Por una parte, el haber estado casada y, por otra, la muerte violenta de su esposo sembraban dudas. Ella or\u00f3 a Jes\u00fas y sucedi\u00f3 un milagro. Una noche, mientras Rita dorm\u00eda, escuch\u00f3 que la llamaban <i>\u00a1Rita, Rita, Rita!<\/i> . A la tercera vez Rita abri\u00f3 la puerta de su casa y all\u00ed estaban <a href=\"http:\/\/www.corazones.org\/santos\/agustin.htm\">San Agust\u00edn<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.corazones.org\/santos\/nicolas_tolentino.htm\">San Nicol\u00e1s de Tolentino<\/a> y San Juan el Bautista. Le pidieron que los siguieran hasata que se encontr\u00f3 dentro del Monasterio de Santa Mar\u00eda Magdalena en Cascia. Ante aquel milagro las monjas Agustinas no pudieron ya negarle entrada. Es admitida e hizo la profesi\u00f3n ese mismo a\u00f1o de 1417; all\u00ed pasa 40 a\u00f1os de consagraci\u00f3n a Dios.<\/p>\n<p>En el monasterio, sufri\u00f3 diversas pruebas. En cierta ocasi\u00f3n, su Madre Superiora, como un acto de obediencia, le orden\u00f3 regar cada d\u00eda una planta muerta. Rita lo hizo obedientemente y, una ma\u00f1ana, la planta se hab\u00eda convertido en una vid floreciente y dio uvas que se usaron para el vino de celebrar misa. Hasta el d\u00eda de hoy sigue dando uvas.<\/p>\n<p>Rita meditaba asiduamente la Pasi\u00f3n de Cristo. Durante la Cuaresma del a\u00f1o 1443 fue a Cascia un predicador llamado Santiago de Monte Brandone. Uno de sus sermones sobre la Pasi\u00f3n, toc\u00f3 tanto el coraz\u00f3n de Rita que pidi\u00f3 fervientemente al Se\u00f1or ser part\u00edcipe de sus sufrimientos en la Cruz. Recibi\u00f3 los estigmas y las marcas de la Corona de Espinas en su cabeza. Las llagas de Santa Rita exhalaban mal olor por lo que deb\u00eda alejarse de la gente. Otra prueba m\u00e1s. Durante 15 a\u00f1os vivi\u00f3 sola, lejos de sus hermanas.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos a\u00f1os de su vida fueron de expiaci\u00f3n. Una enfermedad grave y dolorosa la tuvo inm\u00f3vil sobre una humilde cama de paja durante cuatro a\u00f1os. Ella siempre conserv\u00f3 la paz y la confianza en Dios. Cuando estaba en el lecho de muerte, le pidi\u00f3 al Se\u00f1or que le diera una se\u00f1al para saber que sus hijos estaban en el cielo. En pleno invierno recibi\u00f3 una rosa del jard\u00edn, cerca de su casa en Roccaporena. Pidi\u00f3 una segunda se\u00f1al. Esta vez le entregaron un higo del mismo jard\u00edn, al final del invierno. Al morir, en 1457, la celda se ilumin\u00f3 y las campanas ta\u00f1\u00edan solas por el gozo de un alma que entraba en el cielo. La herida del estigma en la frente desapareci\u00f3 y en su lugar apareci\u00f3 una mancha roja como un rub\u00ed, la cual desprend\u00eda una deliciosa fragancia. Le\u00f3n XIII la canoniz\u00f3 en 1900. Hasta aqu\u00ed, la vida de Santa Rita, nuestra patrona por la que damos gracias a Dios y a la que nos encomendamos como mediadora. Ella es abogada de los imposibles.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 mensaje deseo regalaros este a\u00f1o a quienes viv\u00eds de la Residencia? \u2013 No van a ser mis palabras. Sino las del Papa Francisco pronunciadas en Noviembre del pasado a\u00f1o 2013. No necesitan comentario. Hablan por s\u00ed mismas, con realismo y con mucha fuerza. Afirm\u00f3 el Papa Francisco que los ancianos son los que nos aportan la historia, la doctrina, y la fe como herencia. Por eso, u n pueblo que no respeta a los abuelos carece de memoria y por lo tanto carece de futuro. Afirma el Papa que vivimos en un tiempo en el que los ancianos no cuentan. Es duro decirlo, pero a los ancianos \u201cse los descarta\u201d, porque dan fastidio. Pero ellos, como el buen vino cuando envejece, tienen esa fuerza dentro para darnos una herencia muy noble.<\/p>\n<p>El Papa Francisco record\u00f3 una historia que escuch\u00f3 cuando era chico. Sucedi\u00f3 que, en una familia, el abuelo, cuando tomaba la sopa, se ensuciaba mucho la cara. El pap\u00e1, molesto, compr\u00f3 una mesita de madera donde aislar a su padre mientras com\u00eda. Un d\u00eda, cuando regres\u00f3 a su casa, ese mismo pap\u00e1 vi\u00f3 a uno de sus hijos que jugaba con la madera. \u201c\u00bfQu\u00e9 haces?\u201d, le pregunta. A lo que el ni\u00f1o responde: \u201cUna mesita de madera\u201d. \u201c\u00bfY para qu\u00e9?\u201d, volvi\u00f3 a preguntar el padre. \u201cPara ti, pap\u00e1; para cuando te vuelvas viejo como el abuelo\u201d. El Papa afirm\u00f3 que esta historia le ha hecho mucho bien toda la vida. Los abuelos son un tesoro. La Carta a los hebreos nos pide que nos acordemos de nuestros mayores, de quienes nos han ense\u00f1ado muchas cosas en la vida y hasta predicado la Palabra de Dios. Y que imitemos su fe. La memoria de nuestros antepasados nos lleva a la fe.<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 el Papa subrayando la vejez., muchas veces, no es bella. Por las enfermedades que comporta y por muchos otros problemas. Pero la sabidur\u00eda que aportan nuestros abuelos es la herencia que nosotros debemos recibir. Y volvi\u00f3 a repetir: un pueblo que no custodia a sus abuelos, un pueblo que no respeta a los abuelos, no tiene futuro, porque no tiene memoria; ha perdido la memoria. Tenemos que pensar y ayudar a tantos ancianos y ancianas que est\u00e9n en Residencias y en otros abandonados por sus familiares. Son el tesoro de nuestra sociedad. Oremos por nuestros abuelos y abuelas y cuid\u00e9mosles. El cuarto mandamiento (\u201chonrar a padre y madre\u201d) nos pide ser piadosos con nuestros antepasados. Encomendemos a nuestros abuelos, dice el Papa, a los santos Sime\u00f3n, Ana, Joaqu\u00edn, Policarpo o Eleazar ; y a tantos viejos Santos. Pid\u00e1mosles la gracia de custodiar, escuchar y venerar a nuestros mayores.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s. Que Santa Rita interceda por todos los presentes para que podamos celebrar esta misma fiesta dentro de un a\u00f1o. Y que la Residencia pueda atender a nuestros mayores, al menos, otros veinticinco a\u00f1os, bajo la direcci\u00f3n de las queridas hermanas agustinas. \u00a1Queridas hermanas agustinas: que el Se\u00f1or os pague vuestra generosidad y entrega y que os conceda nuevas y santas vocaciones! Am\u00e9n.<\/p>\n<p>+ Ra\u00fal, Obispo de Ciudad Rodrigo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Berzosa: \u00abTenemos que pensar y ayudar a tantos ancianos y ancianas que est\u00e9n en Residencias y en otros abandonados por sus familiares\u00bb Queridos hermanos sacerdotes, querida Madre Carmen (superiora General de las Agustinas del Amparo), queridas hermanas agustinas, queridas autoridades, queridos residentes, queridos trabajadores, querido Coro del Colegio de San Agust\u00edn, queridos todos: El &#8230; <a title=\"Homil\u00eda de Santa Rita en Lumbrales\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/homilia-de-santa-rita-en-lumbrales\/\" aria-label=\"M\u00e1s en Homil\u00eda de Santa Rita en Lumbrales\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[63],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2606"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2606"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2606\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2608,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2606\/revisions\/2608"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.diocesisciudadrodrigo.org\/blog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}